Mamma Mía

18 enero 2018

De mujer a hombre

“Yo no soy mala, es que me dibujan así”. (Cit Roger Rabbit).

Aunque esté dedicada en cuerpo y alma a nuestros hijos, no significa que no piense en ti. Las mujeres hacen muchas cosas a la vez y tienen el corazón muy grande, el alma muy llena y la cabeza muy confundida.

Es inútil pensar que con otra sería diferente, antes o después, de una forma o de otra, la esencia femenina saldría y te darías cuenta de que no ha cambiado nada. Es mejor aprender a convivir con las diferencias, que intentar cambiar a una mujer, es tiempo perdido. Un día, podrías incluso descubrir que hay una razón detrás de esta forma de ser y que tiene su sentido.

Después de tantos posts dedicados a nuestros hijos, este es para ti José y a todos los hombres en tu misma situación.

No me regañes porque esté más negativa, el cansancio hace que todo parezca más pesado y complicado de lo que es.

No me preguntes por qué estoy apagada, no me siento todavía yo misma, me veo diferente y me cuesta asimilarlo.

No te aburras porque esté más callada, estoy reflexionando sobre lo que estamos construyendo juntos y tengo miles de dudas, igual que tú, pero, por mi forma de ser no soy capaz de ignorarlas.

No te pongas nervioso porque yo esté nerviosa, es porque he tenido un mal día, los niños pequeños te llevan al límite de la paciencia. Probablemente no he podido hacer nada de lo que había planificado y me siento frustrada.

No levantes la voz porque me enfade, déjame sacar la frustración que tengo dentro, a veces es solo eso, no estoy realmente enfadada.

No desees a otras chicas porque esté menos atractiva, no me da tiempo ni de ducharme, imaginate pintarme las uñas. Yo soy la primera que sufro por no poder arreglarme. Echo de menos mimarme.

No te decepciones porque no aguante una película despierta y me voy a la cama pronto, las noches son continuamente amenazadas de imprevistos lloros, y llamadas: “mamá” y sabes que durante el día soy incapaz de descansar.

No me digas que parezco una loca porque a las primeras de cambio me ponga a llorar , estoy especialmente sensible, las hormonas del embarazo y de la lactancia todavía invaden mi cuerpo y no ayudan. Y ser madre me carga de responsabilidades que junto al cansancio, algunas veces no me dejan ver la salida del túnel.

No te desesperes porque me queje continuamente de mi forma física mientras como un bocadillo de nutella, no he conseguido todavía bajar los kilos demás del embarazo y tengo mucha hambre por la lactancia. Me cuesta mucho resistirme, no obstante me vea otro cuerpo, este mix explosivo me atormenta y entonces me quejo contigo, porque eres la persona más intima que tengo.

Siento pasarte a nuestro bebé antes de darte un beso cuando vuelves del trabajo. Estoy deseando tener las manos libres , pero tu te merece más que un beso.

Siento no ser cariñosa y por no cuidar de ti como antes. Te prometo que es solo un periodo y que volveremos a tener nuestra intimidad.

Siento quedarme a nuestro bebé en la cama, obligándote a ti a buscarte otra cama. Es “causa mayor”, pero lo siento, sé que no duermes bien.

Siento repetir demasiadas veces que no me entiendes. Esto si que no cambiará jajjaja así que te pido perdón para todas las veces que todavía te lo diré.

Siento no abalanzarme sobre ti cuando te veo. La maternidad nos baja el libido, pero dura solo los primeros meses, luego vuelve en su sitio.

Siento no prepararte una cena rica en lugar de calentarte una pizza. No me da tiempo de nada.

Siento no preguntarte más sobre tu día y tus necesidades. A veces me porto como si no supiera lo importante que eres para mi, pero créeme que no es así, tu eres fundamental para mi felicidad, para mi equilibrio, para mi familia. Crecer y hacernos mayores implica un cambio y con hijos un cambio más grande y muchos sacrificios. Estamos haciendo una cosa única y que durará para siempre y me encanta la idea de que sea contigo.

Dentro de mi tengo el recuerdo de nosotros dos solos, lo guardo como una joya y de vez en cuando lo saco, para no olvidar de que en mi familia a parte dos hijos maravillosos, hay un padre único y especial.
Siento no decirte te quiero como te lo mereces. Te quiero. Y si a veces parezco otra persona diferente a la que conociste. No te confundas, no te creas a ésta, yo sigo siendo la chica con la que bailaste una noche en el bar más pequeño del frío Berlín.

Revolucionar el mundo juntos. No te olvides <3

Foto de Jesús Romero

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15 enero 2018

Un día cualquiera

He pasado la mañana sin hacer nada en concreto, nada que no sea entretener a mi bebé de seis meses. Con los ojos todavía entreabiertos, empezamos nuestro ritual matutino, que conlleva lo siguiente:

Los buenos días, en la cama, son prevalentemente efusiones de amor y sonrisas.
El cambio del pañal en el baño.
La limpieza del rostro + lavado de nariz, que provoca lloros y gritos.
Las tonterías en el cambiador, cosquillas y efusiones.
El vestir, cada día más complicado debido a la vivacidad del bebe.

Después del ritual, bajamos a por mi café descafeinado y si Dios quiere un desayuno, literalmente tragado, de pie en la cocina y sin respirar! (Para luego quejarme de que se me hincha la tripa). El café me lo tomo como un shot de tequila, puntualmente me quemo, una quemadura larga, porque el café es americano. Ya me he acostumbrado y mi paladar también. Me preocupa más el lío ante de mis ojos. ¿Cuando mi casa ha parado de parecer una vivienda y se ha convertido en una comuna? Me pregunto. Me pongo a caminar nerviosa de un lado a otro arreglando y organizando cosas, con el reto de que el piso vuelva a ser mi hogar y no un deposito de cosas, por lo menos durante la mañana. Posiciono a Orlando en la Tripp Trapp, que es su silla/trona (de Stokke). Me gusta llamarla por su nombre, porque así parece un coche y Orlando sentado al mando. Le gusta a él también, menea piernas y brazos como los títeres, perfectamente sincronizados, un día seguro que le veré alzar el vuelo. Me lo llevo así (en su sillita) por toda la casa, incluso al baño. Arrastro la silla de una habitación a otra y a Orlando le pongo varías cosas en la mano para que se entretenga, cada habitación tiene las suyas.
¿Quizás me estoy convirtiendo en una ama de casa al borde de una crisis nerviosa?
Cuando por fin el sofá está completamente vacío, me siento y jugamos, grabamos videos, hacemos ejercicios, cambiamos pañales y más pañales, le amamanto, le preparo el potito, que come con el video de un concierto de música clásica de fondo y por fin son las 13.00. Llega la nani.
Fuera los dos. Que silencio.

Como cambia una casa sin niños. Silenciosa, ordenada, limpia, silenciosa, ordenada, limpia, silenciosa… demasiado silenciosa… triste. Es matemático, no falla ni una vez, deseo el momento en el que pueda finalmente tomar mi segundo café del día sola y cuando lo he terminado, me doy cuenta de que echo de menos a mis niños. Argh!!! ¿Que clase de bipolarismo me está afectando? ¿¿O A vosotras también os pasa??

Me recompongo, abro el ordenador, finalmente tengo que ponerme a trabajar y además este mes toca la declaración de hacienda trimestral, que rollo!
Después de contestar a todos los mails y terminar lo que había dejado pendiente (y la declaración) me pongo a escribir. Es mi momento, lo que más me gusta. Con los dedos encima de la tecla, a punto de empezar, me tocan el timbre. Es un paquete. Abro, lo cojo, firmo, no lo abro, vuelvo al salón, me siento a la mesa, abro el Word. Me quedo pensando sobre lo que voy a escribir. No siempre es fácil, mi mente no está todos los días ágil de ideas, así que busco inspiración en recuerdos, en hechos de los días pasados, en internet, en mi corazón. Busco y busco. Mientras estoy “en mi corazón” incluso me parece oír la voz de Orlando, qué especial es la conexión entre madre e hijo! Me parece hasta oír la voz de Maritza, la nani. Fijate tú, ella también está en mi corazón.
¿O no?
Tocan a la puerta. Adivinad quien es!


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11 enero 2018

¿Cuando pasaste de ser un bebé a un niño mayor?

No recuerdo cuando fue la última vez que dormimos juntos, pero me gustaría poderla mirar por un agujerito aunque sea desde lejos. Una entre todas esas noches pasadas en tu cama, porque te despertabas en medio de la noche y me llamabas: “Mamma”, o porque cuando me acostaba contigo para dormirte, me quedaba dormida yo también.
Desde que ha llegado Orlando he dejado mi sitio a papá, tu voz por la noche llama su nombre y te has acostumbrado a despertarte con él. Mientras tanto creces rápido, te veo grande en todo de repente. No recuerdo cuándo fuiste bebé y ¿Cuándo te convertiste en niño mayor?

El tiempo nos engaña con días eternos y años rápidos.
Nos confunde hasta que un día buscamos el llanto del bebé y nos damos cuenta de que se ha convertido en palabras, que los pasos basculantes y desgarbados se han convertido en carreras, que los “te quiero” se han convertido en silencios y las camas desordenadas en camas vacías.
El tiempo juega al pilla pilla y, por mucho que nos esforcemos y extendamos los brazos y las manos para agarrarle, él siempre gana.

Anoche querías ir a dormir conmigo, como siempre desde que naciste, aunque si ahora tenemos menos ocasiones porque alguna vez coincide con que estoy durmiendo a Orlando y entonces vas con papá. Estaba amamantando sentada en la cama y te escuché decir a tu padre quiero dormir con mamá y escuche tus pasos llegar a mi habitación. Sé que prefieres dormir en la tuya, pero esta vez te conformaste con quedarte allí y mirarnos, hasta que te dormiste. Sin tocarme el pelo, como a ti te gusta, sin que te acariciara y te besara. Sin contacto, solo como un espectador silencioso.

Eres muy sensible e inteligente y la madurez con la que estás afrontando la llegada de tu hermano es increíble. Sin duda yo soy la que lo lleva peor. Me duele no poder entregarme a ti por completo como siempre he hecho y darte lo que necesitas en el momento que lo necesitas. Me duele que te duermas sin mis besos protectores, sin mis caricias tiernas y tus manos enredadas en mi pelo. No me quiero perder ninguno de estos momentos, hasta que no sea tú el que lo quiera, porque te has hecho mayor.
Tengo la sensación de que estás creciendo más rápido desde que nos desapegamos, pero a la vez siento que todavía me necesitas, mi tesoro.

Ser madre de dos me llena profundamente pero me frustra, por lo menos de momento, supongo que cuando Orlando se haga mayor, será más fácil dividirme en partes iguales. Todavía estoy dedicada a Orlando al noventa por ciento, porque es él quien más me necesita, no hay otra posibilidad y me da una pena inmensa haberte quitado las atenciones y los gestos que hasta ahora estaban dedicados a ti exclusivamente.
A veces me dices: “Mamma a mi nadie me da besos”, cuando estoy dando besitos a Orlando, es la única forma de protesta que tienes y me hace mucha gracia. Pero tienes razón, te beso menos que antes y te pido perdón por estar menos pendiente de ti y por contestarte a veces “hazlo tú solo que eres capaz” o “ahora no puedo”.

El tiempo para nosotros dos ha pasado dejándonos recuerdos para llenar el futuro y días para compartir entre cuatro por delante.
Orlando nos regalará momentos especiales, verás y aunque es diferente, lo disfrutaremos. Intentaré ser dos madres en una, dividida en dos partes iguales y eficaz como una. No quiero equivocarme ni si quiera en un solo beso más dado a uno que al otro, pero quiero besaros sin parar a los dos.

Algunas de vosotras me habéis preguntado cómo llevo la segunda maternidad, yo a la vez os lo pregunto a vosotras. ¿Os ha pasado lo mismo que a mí? Vivir la segunda maternidad con la frustración de no poder atender al primero igual que antes, de tener menos momentos para disfrutar con él? Sentís nostalgia de vuestra relación con el primer hijo, aunque jamás volveríais atras? Para mi Orlando es la cosa más bonita del mundo, le quiero con todo mi ser y es bienvenido a nuestra familia, que ahora me gusta más que nunca.

Me gustaría mucho escuchar vuestras experiencias.

Un abrazo!!

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8 enero 2018

La maravillosa ingenuidad de los niños

Una tarde volvía a casa después de un paseo, estaba con Leonardo. Había organizado una merienda en casa y nos paramos en una pastelería para comprar dulces. Mientras estaba eligiendo los pasteles, Leonardo, que miraba hacia fuera, a la calle, me gritó alarmado: “mamma mamma, que atropellan a la vieja!” Yo asustada me asomé a la puerta y no vi nada, pero entendí a lo qué se refería. Había una anciana que pedía limosna a los conductores de los coches que se paraban en el semáforo. Aquel día reflexioné sobre la diferencia que hay entre la visión infantil y la de los mayores.
Seguí con mi compra, mientras Leonardo no le quitó ojo a la señora, entonces me acerque a él y le expliqué que la anciana era una señora pobre que pedía dinero a los conductores de los coches y que nadie la atropellaría, después se quedó más tranquilo pero me pidió más explicaciones acerca de la pobreza. Intenté explicárselo de una forma que pudiera entenderlo y le dije que la señora necesitaba una casa porque no la tenía y por eso pedía dinero a los que ya tienen una.
Nos fuimos a casa y merendamos con nuestros amigos. Días después estábamos a punto de salir para dar uno de nuestros paseos y Leonardo quiso vestirse solito. Le dejé en su habitación y me quedé a la espera abajo. Tardaba. Le llamé varias veces: Leonardo venga date prisa, vamos!! apareció después de un buen rato y con una moneda de 1 euro en la mano, me dijo: Mamma, ésta se la llevamos a la vieja para que se compre una casa!
Se me pusieron los ojos llorosos. Habían pasado días desde aquel episodio, pero él todavía se acordaba, se le había quedado en su corazoncito. Lo que me emocionó, a parte de la extraordinaria empatía con solo tres años (sucedió el año pasado), fue la ingenuidad de un niño que cree poder comprar una casa a una mendiga con una moneda de su hucha. Cree. Todo es posible para los niños! Maravilloso.

He tenido varias ocasiones para poder disfrutar de esta ingenuidad y siempre me quedo alucinada, me encantaría que se quedara para siempre con él, pero sé que no es posible. La vida, las experiencias y las personas, pronto le quitarán esta frescura y en lugar de ello llegarán otros sentimientos, más “terrestres” y el cinismo y la falta de tiempo hará disipar la magia.

Pronto empezará a preguntarse por qué los perros de la patrulla canina están en diferentes sitios a la misma vez y por qué los Reyes Magos parecen diferentes cada año, aunque nunca envejecen. Descubrirá que papá Noel no existe y que los padres compran los regalos, que las cosas se compran con el dinero. Se dará cuenta de que con 1 euro no se puede comprar una casa, que no da ni para un Huevo Kinder y que la magia existe solo si nosotros la creamos. Pero de mayores estamos más cansados y a veces nos cuesta crearla.

Descubrirá Que el “puñazo” que papá le pegó al Spiderman de la Plaza Mayor y que le hizo estar tan orgulloso, fue una mentira y que mamá no tiene súper poderes.
Los años vendrán para quitarle esta luz especial de niño. Los años le regalarán muchas explicaciones y entonces perderá sus alas y no será libre.
Los años lo harán espectador, como lo soy yo a día de hoy.
Con los ojos enamorados te miro e Intentaré fijar cada momento, intentaré no olvidar tus manos que temblaban mientras abrías los paquete el día de reyes y tu cara al despertarte el día de navidad y ver qué papá Noel había pasado, las emociones al mirar los personajes en las carrozas de la cabalgata y la vez que me dijiste: mamma, cuánto dinero le hemos dado!! Porque le di a un mendigo muchas monedas pequeñita ( lo único que tenía en el monedero, no llegué a 1 euro pero tú te fijaste en la cantidad).
Guardaré conmigo todas estas imágenes y haré todo lo posible para que dure. Mientras dure… Viva la vida, la magia y la Libertad. Aprendemos de nuestros hijos en lugar que los demasiados no, las demasiadas tareas y el “ explotamoeno” con las actividades. Disfrutamos de ellos tal y cual porque pronto el tiempo se los llevará.

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1 enero 2018

Feliz 2018

La vida es un misterio, es inútil intentar interpretarla, mejor aceptarla y dejarse llevar. Los planes a largo plazo son una pérdida de tiempo, por lo menos para mí, siempre que lo he intentado, ha pasado algo para volcar la situación.

Las cosas buenas se alternan con las malas, nunca es todo muy negro, ni todo muy brillante.

Las ocasiones son trenes que pasan y se van, pero llegan de repente y sin avisar, es inútil quedarse a la espera, mejor estar preparados para correr. Entrenarse para correr más rápido sí que vale la pena.

Los años pasan y la gente celebra, la gente muere, la gente vive, la gente sufre y es feliz, los niños nacen, las familias crecen…. Son las infinitas facetas que caracterizan nuestras vidas y hacen que sea única.

Tengo treinta y cinco años, dos hijos sanos, una pareja que quiero, una casa preciosa, un trabajo que me encanta, un tren que acaba de pasar y me está llevando hacía mi sueño, una familia nativa que adoro, muchos amigos….. En fin puedo acabar este año feliz y comenzar otro esperando que sea igual de afortunado, ni más ni menos.

Este año para mí empieza con el sol, las vistas hacia el mar y las gracias a todos los que han sido fundamentales en mi 2017

Gracias a Dios porque Él es la base de todo y está en todo.

Gracias a mi familia: José por compartir conmigo emociones y sentimientos. Juntos hemos creado una familia y hemos descubierto que no es fácil, pero también que si nos apoyamos, podemos superar los obstáculos. Gracias por poner “salsa” en mi vida, me hacía falta un toque exótico 😉

Leonardo eres la mejor receta de felicidad de la vida. Sin ti no habría descubierto la inmensidad del amor. Eres más que un hijo, eres infinito.

Orlando me estas agotando pero tienes la capacidad de trasformar el enfado en caricias, el cansancio en besos, no podría pasar un día sin ti. Eres necesario en mi vida.

Gracias a mi familia nativa, no obstante sea completamente caótica, no la cambiaría por nada. Gracias a vosotros he sido feliz durante muchos años, os he dejado con lágrimas en los ojos y vuelvo a veros en cuanto puedo. Los recuerdos me hacen sonreír, que bien lo hemos pasado. Hermanos, siempre lo digo, sois la mejor parte de mi! Papas, ahora he entendido que equivocarse es humano, tenía que vivirlo sobre mi piel, ser madre, para descubrir el sacrificio que hay detrás. Gracias de corazón.

Gracias a mis amigos españoles. He llegado a Madrid sin conocer a nadie y poco a poco he construido a mi alrededor un núcleo familiar que me ha hecho sentir como en casa. Tengo amigos que me reconfortan, amigos con los que jugar a los juegos de mesa, amigos para ir de viaje, amigos con los que compartir las amistades de nuestros hijos, amigos que me ayudan, amigos que me apoyan, amigos para beber una copa de vino, amigos para echar unas risas…. Tengo amigos de todos los tipos y a todos estoy enormemente agradecida.

Gracias a este país, que a pesar de no ser el mío natal, me trata como si fuera una más.

Gracias al equipo de Elle por decirme SI cuando propuse mi blog, por seguir contando conmigo y hacerme formar parte de un mondo glamour cuando la maternidad me detenía. Me encanta participar en los eventos, y colaborar para fotos y videos. Sois un equipo fabuloso y tremendamente humano, me encantáis.

Gracias a mis lectores por el apoyo y todos los mensajes. Cuando empecé el blog no buscaba éxito, si no sacar lo que tenia dentro y lo habéis entendido. Me habéis seguido en todas las publicaciones, también cuando he dudado sobre el contenido ¡¡¿“a quien le va a interesar esto?!! Os habéis aficionado a mi y a mi familia y gracias a vosotros me he sentido orgullosa de mi trabajo, esto vale más que el éxito. Compartir es vivir, gracias por seguir a mi lado ( a pesar de que no contesto a todos los mensajes), os leo atentamente y me emociono. Gracias de corazón.

Gracias a Berenice por conducir el tren de los deseo y silbarme cuando ha pasado delante de mi. Desde ahora tenemos un año justo para llegar a la meta y este es mi mayor deseo para el año que comienza.

Gracias a Maritza, sin ti estaría desesperada, me ayudas a cuidar de mis niños y lo haces con mucho cariño.

Gracias a todos los que me enviáis regalos jajajjaja le he cogido gusto, porfa no paréis nunca jajjajaj

Os deseo a todos y a todo el mundo, de verdad, que podáis encontrar la paz, dentro y fuera.

Feliz 2018

 


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28 diciembre 2017

¿Crees en la Navidad?

Estos días he estado poco activa en las redes sociales, la familia y las demasiadas cosas de hacer me han absorbido sin darme tregua. Pero he pensado, he vivido y sentido y me apetece compartir con vosotros mis emociones.

He notado que con el paso del tiempo la ilusión de estas fiestas se va difuminando, cada año que pasa me interesan menos los regalos, no tengo especialmente ganas de decorar la casa y si no fuera por Leonardo no hubiera hecho el árbol de navidad o las galletas de chocolate navideñas. La única razón real que tengo para vivir el espíritu navideño son mis hijos.

Para mi es una ruta natural, cuanto más mayores si todo va bien nos hacemos más sabios pero a la vez perdemos (casi todos) una cosa fundamental: Creer.

Mis sobrinos se despertaron a las 6.30 el venticinco de diciembre, y con dolor de barriga. Mi hermana y mi cuñada me hicieron un report en el chat de que tengo con la familia.

¿Porque le duele la barriga a Pietro? Y a Bianca? Que le pasa?

¿Lorin no te acuerdas? Me contestó mi hermana. Y entonces entendí.

Entendí que había olvidado lo que sentía cuando creía en papá Noel, la excitación antes de ir a dormir y al despertarme, tanta como para hacerme dormir solo unas pocas horas. Olvidé que esa noche es la más especial cuando eres niño, por lo menos los más pequeños, ahora hay una confusión sobre la edad en la que confesar que papa Noel no existe, que somos nosotros los padres los que ponemos los regalos debajo del árbol, a beber la leche, a comer las galletas y dejar una nota. Lo hacemos todo después de que se hayan ido a dormir, no esperamos ni que pase la noche, para no arriesgarnos a que se nos olvide algún detalle. En cuanto se duermen, sacamos los regalos y nos ponemos a envolverlos, le ponemos el nombre, los posicionamos bonitos debajo del árbol de navidad encendido y le sacamos una foto. Luego vaciamos el vaso de leche, guardamos las galletas y escribimos algo a los peques (eso es optativo, cada uno tiene su estilo). Este año se me hizo especialmente triste, vivir el “detrás de la escena”, he sentido la falta de magia. Ha sido como vivir todo desde fuera, ver a los niños durmiendo y nosotros maquinar la fabula.

Este ha sido también la primera navidad de Orlando y yo estoy especialmente agotada, además el cambio de casa, clima, país o no se que, pero ha influido en la actitud de Orlando que es, si posible fuera, más molesta aun, se despierta miles de veces por la noche y quiere estar todo el rato en brazos.

Esta Navidad ha sido también la en la que hemos cogido nuestros primeros piojos! Jajajaj y creo que es la razón por la que nunca la olvidaré. Leonardo se los llevó del cole como regalito y creo que José y yo caímos en la trampa. Bueno ya soy experta también en este tema, así que si necesitáis , os puedo ofrecer consejos.

En fin, este año con la llegada de otro hijo, una carga de responsabilidad se me ha venido encima y con ella la falta de tiempo, como consecuencia no he podido pasear entre las luces de la ciudad para comprar los regalos, nunca antes me había sentido en tan baja forma y de consecuencia he tenido menos ganas de arreglarme, el agotamiento me ha quitado energía para jugar con mis sobrinos o preparar una mesa especialmente bonita. He llegado a la Navidad sin darme cuenta y cuando he recordado que papa Noel no existe, he sentido nostalgia por lo que he sido y que ahora ya no soy. Por la niña que creía en todo, inocente y más libre que nunca. Capaz de ver una sombra detrás de la luna y un campanilla venir desde las estrellas. He sentido nostalgia por la niña que fue capaz de hinchar con la boca, su primera pelota saltarina, porque la ilusión de la navidad la hizo fuerte. He deseado ver lo mismo en los gestos de Leonardo y un día en los de Orlando también. He entendido que es importante enseñarle el valor de creer, no solo en papá Noel, sino en todo, porque si creemos entonces podemos, si creemos, las luces volverán a brillar y los regalos serán nuestros sueños que se realizan, si creemos, nuestros días serán mágicos para siempre.

Esta fue nuestra mesa de postres. Todo de mi pastelería (Caldarola).

Desculpadme todos los que me habeís contactado para los panettones, os prometo que volveré a traerlos otra vez a partir de el año que viene, entre tantas cosas, este año no me dio tiempo de organizarme.

Felices fiestas.

 

Feliz navidad a todos, os deseo creer!


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22 diciembre 2017

Wishlist para Orlando

No es tan fácil comprar juguetes para nuestros hijos estando todos de acuerdo. Cada niño es un ser individual, con gustos y preferencias, pero cuando se trata de juguetes muchas veces vale todo. El entusiasmo del regalo se antepone a la necesidad/gustos y el poseer acaba ganando.
Por otro lado los padres no siempre se ponen de acuerdo entre ellos, gustos a parte, cada uno tiene su educación y esto se refleja en la elección de los juguetes.
A todo esto hay que añadir más factores:

Estética: A todos nos gustan los juguetes de madera, de colores pasteles, incluso de diseño. Hay algunos tan bonitos que terminan siendo objetos de decoración en lugar que propios juguetes y si el peque quiere usarlos le ofrecemos otros para que no los estropee, o otras veces son tan conceptuales que los niños ni los entienden. Los juguetes de estética bonita nos gustan más a nosotros padres que a nuestros hijos hay que admitirlo.

Comodidad: (el espacio que ocupan por ejemplo): En nuestra casa somos cuatro y no tenemos huecos libres, yo además que soy maniática lo llevo bastante mal jajajaj y sinceramente intento evitar meter más trastos en casa, esto influye por lo menos un 30% a la hora de elegir los juguetes.

Funcionalidad: Intentamos comprar juguetes que no terminen en el “dimenticatorio” (olvido) en menos de una semana, a veces aunque parezca que le puedan gustar menos a los niños, a lo largo del tiempo son los que más duran.

Ayer publiqué un post sobre la importancia de jugar en familia, pero el pobre Orlando todavía se queda “fuera”, así que hoy dedico este post a sus juguetes.
Miesntras escribo él está a mi lado jugando con un sobre de plástico de la cocina jajajaj…. Con solo seis meses de vida cualquier cosa le llama la atención y se puede entretener minutos solo con un paquete crujientes de patatas, de frutos secos o un paquete de pañuelos o una botella de plástico, ah por cierto lo de las toallitas húmedas le encanta!!
No obstante me daría pena no comprarle ningun juguetes de bebé, me hace ilusión y de todas forma los disfrutas bastante… Algunos más que otros.

Aquí tenéis algunos de los juguetes que de momento están en su wishlist:

Guante Cuentacuentos.
Tenía uno también para Leonardo, le gustó durante mucho tiempo, a Orlando también le gusta (el pato le hace especialmente gracia) Nos entretenemos bastante rato con él.

Proyector baby bear
Es un peluche que proyecta luces de diferentes colores a través de las estrellas de su tripita, además suena dulces melodías. Lo utilizo a la hora de la siesta.

Pelota musical.
Es una pelota suave, aunque no blanda, muy colorida y que hace sonidos. La uso sobre todo para la “gimnasia”.

Food truck
Es verdad que Orlando es todavía pequeño para este juguete, aunque igualmente le estimula mucho o más bien le emociona jajaj pero sobre todo es perfecto para que Leonardo interactúe con Orlando. Con el food truck se ponen a jugar juntos, Leonardo le pone la música y le explica la comida y Orlando se ríe. Además es bilingue, así que yo aprovecho para ponerlo en ingles.

Bobby Buggy RC
Es un coche teledirigido que me gusta a mi también, mientras Leonardo conduce, Orlando lo mira y se pone nervioso!! A ver si dura hasta que Orlando sea lo bastante mayor como para utilizarlo él también.

Llave parlanchina.
Es un juguete pensado para el paseo, aunque yo lo uso más en casa, Orlando la muerde prevalentemente, pero su función es la de hacer aprender algunas palabras y despertar el interés a través de los sonidos y los colores que produce.

Collar Mordedor.
Es curioso y practico, ideal para regalar como pequeño detalle, se trata de un collar con unas piedras de silicona que el bebé puede chupar, tocar o morder. A Orlando le gusta muchísimo. @mamiBB

Libros.
Siempre valen, los libros son de los mejores regalos que se pueden hacer tanto a mayores como a los niños. Estos son libros son educativos para aprender las texturas formas y colores. @matildaslitkit.

El lunes que viene no publicaré, en Italia 25 y 26 son festivo y me reuniré con mi familia, hemos calculado que vamos a ser diecinueve…. A ver como sobrevivimos entre el caos de los niños y la cantidad desproporcionada de postres!!

Os deseo una feliz Navidad, que disfrutéis de vuestras familias, de mucha salud y que seáis muy felices. Yo de momento cumplo con las tres cosas ☺.

 

 

 


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21 diciembre 2017

La importancia del juego en familia

Ayer mi papá me llamó para preguntarme qué juguetes comprar a Leonardo por Navidad. Estaremos en Italia durante ese período y Papa Noel dejará sus regalos debajo del árbol de los abuelos.
Mientras me hablaba en mi cabeza empezaron a crearse imágenes de guerras de Playmobils en el sofá de casa, de tortugas ninja que comen la pizza en la mesa con nosotros, de Transformers que han conquistado cada esquina de casa y que como pises a menos de cuarenta centímetros de ellos, empiezan a emitir luces y sonidos que te hacen sentir en medio de una fuga de la prisión.
Admito que los juguetes han sido el único factor por el que he extrañado tener a una hija, luchar siempre con las espadas y hacer voz de hombre pirata no es lo que más me gusta. Pero no me queda otra, considerando además que ha llegado otro machote a la familia.
“Papá mejor te vuelvo a llamar, me lo pienso un momento vale?”
(Esto significa tener esperanza de que un día jugaremos a algo que a mí también me guste. A José desde luego le va mejor).

El año pasado me encargué personalmente de comprar los juguetes de Navidad para Leonardo, fue en una tienda gigante de Novara, mi ciudad de origen y me quedé más de una hora. Se me hizo más difícil de lo que pensaba y tuve que llamar a José (que estaba todavía en Madrid ) varias veces, para pedirle consejos. Al final se molestó y tuve que elegir sola. Obviamente cuando José llegó a Italia y vio mis compras, volvió a la tienda para cambiarlas. Para él es mucho más fácil acertar con los niños.

Para mí, ya os lo he comentado varias veces, es mejor elegir menos cosas y más acertadas, que muchas cosas inútiles. El juego es muy importante para los niños, a través de ello también los educamos y a pesar de que no me guste jugar como los chicos, por ejemplo a luchar, reconozco que con Leonardo hemos disfrutados de muchos momentos juntos construyendo legos, haciendo manualidades, jugando a ser cocineros con una cocinita de cartón, dibujando etc… También cuando se trata de muñecos, intentamos poner nuestra mayor imaginación, para que Leonardo desarrolle toda su fantasía.

Es importante compartir con nuestros hijos algunos momentos del día jugando y es que las actividades lúdicas permiten crear vínculos afectivos con los diferentes miembros de la familia y ayudan a crear recuerdos duraderos de momentos divertidos y entrañables.
Seguro que ya lo habréis notado pero cuando se juega en familia los niños socializan más con nosotros, se abren más y acaban contándonos sus cosas, lo que les importa y la relación se hace mucho más bonita. Al estar en contacto con los adultos los niños también se esfuerzan en expresarse más y mejor. También les podemos enseñar lo importante que es respetar el turno del de al lado, que estén contentos ganen o pierdan…Un sin fin de valores que asimilan sin apenas darse cuenta.

Así que cuando una voz aguda os pide: “Jugamos?!” O como en el caso de Leonardo, “Fugamos”, la mejor contestación es: “Sí, jugamos”.
Hay que decir que los “padres actuales ” dedicamos más tiempo a nuestros hijos, que antes. Cada vez más, somos conscientes de la importancia que tiene pasar tiempo de calidad con nuestros hijos para su desarrollo emocional e intelectual.

Además el hecho de jugar en familia tiene muchos más beneficios. Creo que mejora la comunicación de todos, fomenta el que Leonardo nos cuente abiertamente sus sentimientos, nos hace a todos mucho más pacientes, favorece el respeto a los demás y sobre todo permite que los niños aprendan mucho de nosotros y se hagan más espabilados. Además de los juegos de mesa, hay otros que favorecen la participación de toda la familia, por ejemplo:

El Futbolín
Siempre me ha gustado, recuerdo pasar tardes jugando con un helado en una mano y la otra pegada al futbolín de la parroquia de mi barrio. Hemos puesto uno pequeño y de madera de Playland en la habitación de Leonardo, que queda bonito la verdad. (consigue un dormitorio muy de machotes jajaja)

Juegos de construcciones
Neticss 74 es un juego de construcción que viene con piezas que se unen por imanes y con las que se pueden crear un montón de formas de distinta dificultad. Eso me encanta porque lo hace apto para niños también más pequeños y puedes estar bastante tiempo con el juguete en casa. A mí personalmente me gusta muchísimo, además es práctico para llevar fuera de casa, al restaurante o a casa de amigos, para que los niños se entretengan.

Carreras de Coches
Admito que esto me aburre un poco más, pero para entrar en el espíritu competitivo está bien, yo me paso más tiempo en el car wash y en las tiendas jajaja mientras Leonardo y José corren 😉

Obviamente todos los juegos al aire libre son bienvenidos, aunque noto que mi forma física ha empeorado y no aguanto mucho tiempo corriendo y saltando. Se llama Mega Garage y tiene hasta una estación de policía incluida y luz y sonidos.

Ya estamos en Italia, tenía mucha ganas de reunirme con mi familia, os contaré cositas en redes sociales.
Un abrazo muy grande.

 


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18 diciembre 2017

Domingos de juegos de mesa

No hay cosa que me guste más que ver a Leonardo llegar a nuestra habitación, con el pijama de mayor y un juguete en la mano, trepar la cama y tumbarse con nosotros. En ese momento estoy en el paraíso, con toda mi familia a mi alrededor, disfruto de este dulce levantar, que dura pocos segundos, hasta que Leonardo se recompone y dice:

¿¿¿¿FUGAMOS????

Entonces empieza oficialmente nuestro fin de semana, nos levantamos todavía borrachos de sueño y bajamos al salón para desayunar. Mira está Spiderman también, que le damos de comer? … Nada porque está luchando con los caballeros de playmobil…. ¿Mama tú quién quieres ser?
Las mañanas como éstas son las que nos han convencido a José y a mi para buscar otro hijo, Leonardo necesitaba un hermano con quien compartir y jugar! Mientras Orlando crece no nos queda más remedio que “fugar” con él todo el rato.
Quiero haceros una pregunta: ¡¿Alguno de vosotros es capaz de decir a su hij@ de jugar solo?!
Porque nosotros no, a veces lo hemos intentado, porque no podíamos más y también porque creo que les viene bien aburrirse solos, para que desarrollen más su creatividad. Bueno nosotros duramos diez minutos de reloj como máximo.

Yo tengo la suerte de tener dos hermanas y un hermano, todos cercanos de edad y ellos han sido mis compañeros de juegos y de aventuras, hemos compartido retos, competiciones, victorias y derrotas. Jamás olvidaré nuestras tardes durante las vacaciones en el mar, jugando a los juegos de mesa en el jardín de casa…. Es uno de mis mejores recuerdos, me encantaría poder volver un día atrás para revivir una de esas tardes. Creo que así es como me aficioné a los juegos de mesa, también jugaba a las cartas con mi tía cuando era pequeña, ya de muy pequeña, se me daba bien.
De mayor mis intereses fueron cambiando y como la mayoría, el juego dejó su sitio a nuevas actividades. Un día te das cuenta de que eres mayor y ya pocas cosas te siguen ilusionando como antes, con la ingenuidad de los niños (que pena). Yo sin embargo sigo siendo una apasionada de los juegos de mesa y muchas veces organizamos noches de juegos con amigos. Me encanta una botella de vino tinto y unas cartas….
Confieso que alguna vez José y yo nos traemos un juego a la cama y jugamos antes de dormir jajajaja. Además con lo competitivo que es, me encanta ganarle! Tenemos una rivalidad sana muy divertida.

Hace unos días le estaba comentando que me hará mucha ilusión cuando Leonardo pueda apuntarse a jugar con nosotros y por fin no habrán muñecos por casa con los que luchar, estábamos caminando mientras se lo decía y de repente me encontré con una versión especial de un juego de mesa que nos gusta y con el que solíamos jugar cuando vamos a casa de Ana y Juan Carlos, con Miri y Javi. Se trata de Party&Co Family, la versión familiar para que puedan jugar también los niños. Viene con cartas de preguntas para mayores (azul) y cartas de preguntas para niños (naranja). Es la novedad de esta Navidad y soy super fan!! Ya lo hemos estrenado jaajjaj y aunque para Leonardo es todavía un poco difícil, es súper entretenido y creo que abusaremos de él durante estas vacaciones de Navidad.

Por cierto, este miércoles nos vamos a Italia! Seguiré contándoos por aquí y en mis redes sociales, os enseñaré la pastelería que en el periodo de Navidad es más mágica que nunca.

Feliz semana!

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14 diciembre 2017

La cena de Navidad de Elle

Sabéis bien lo que cuesta salir por la noche si sois madres.
Cuando son bebés es porque dependen de tu pecho y porque necesitan más que nunca estar en cada momento con su mamá, cuando son un poco más mayores es porque te da pena dejarles y además ellos no te lo ponen fácil, lloran o en los mejores casos te dicen: “mamá no te vayas, quédate conmigo en casita”. Y tú, ya arreglada y maquillada, te quedas con la duda…. Qué hago? Hasta que tu marido te dice: “ Venga, vete que no pasa nada, disfruta de tu noche, te lo mereces, no sales nunca, verás que se olvida en seguida”.
Si no fuera por José, desde luego sería capaz de quedarme en casa después de las suplicas de mis peques. De hecho desde que soy madre salgo muy poco y casi siempre solo para cenar (con niños incluidos).

Desde que tengo el blog las ocasiones para salir han aumentado, mientras antes era asunto de amistades, ahora hay eventos en los que debo participar, o mejor dicho es mejor que vaya porque siempre trabajo es, aunque sea divertido.

En la mayoría de los casos he podido dejar a los niños dormidos, algunas veces (pocas) no, pero Leonardo lo tiene muy claro: Mamá se va pero vuelve. Siempre va a volver mamá. Así que se queda tranquilito con la nani, que es una máquina con mis peques.
Este año he participado en bastantes eventos, el último fue anoche, la cena de Navidad de la revista Elle. Imposible faltar! Ellos son parte de mi familia aquí en España, son los que me han dado la oportunidad de expresarme, de volver a trabajar y hacerme un hueco en un país que no es el mío. Siempre le estaré agradecida! Y además, siendo la cena de Navidad me apetecía mucho ir, incluso me he llevado mi marido. Fue una noche mágica y el lugar lo reflejaba claro.

Pero antes de la fiesta tuve una larga preparación, que fue más o menos así….

La semana pasada empecé a sacarme la leche, porque nunca se sabe y yo me agobio bastante con el tema lactancia, así que congelé dos sobres (son cómodos!), ayer me saqué el último.

Mi amiga Pepa, del showroom El armario de Pepa, me prestó un vestido ideal de Lexdeux. Lo elegí en el showroom, me pareció perfecto para la ocasión y además refleja mi doble alma: sensual por un lado y austera por otro, vamos una contradicción de mujer y un vestido espectacular.

Por la mañana fui a Tacha, un centro de belleza muy famoso de Madrid, donde nos pusieron guapas. (hablo plural porque estaban Ana, Miri y…. También). Normalmente me arreglo sola, pero está vez tuvimos la oportunidad de que el equipo de Rowenta cuidara de nuestro pelo. Yo elegí un liso voluminoso, que me hicieron con el solo utilizo del secador digital Ultimate Pro, el efecto resultó muy natural, me encantó, de vez en cuando me gusta cambiar de look y por lo que me habéis comentado ayer, os ha gustado!
Nos maquilló @goyoacevedo, que lujo!! “Déjame lo más natural posible” le dije y él como gran profesional que es, centró el objetivo.

El resultado me gustó, me gustó tanto que pedí a Leticia, super fotógrafa, en redes @halura, con la que varias veces he coincidido, hacerme unas fotos por la calle… brrr que frío.

Aquí os dejo las fotos.

Espero que disfrutéis de este post, aunque sin niños. De Laura sola, como era y como seré, Laura de toda la vida, aunque con el corazón más lleno y la sonrisa más grande.

Que empiece la Navidad!

Mis sandalias son de Stella McCartney pero desde hace años 😉

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