Mamma Mía

24 mayo 2018

Cuando vuelves a casa pero ya no es tu casa.

Mi familiares están tan ocupados que aunque no nos veamos desde hace meses, al aeropuerto viene a recogernos Stefano, nuestro escrupulosísimo conductor. Amable, con la música a medida y que no me deja darle agua a los niños “por si acaso manchan los asientos”, así que tengo que recurrir a mis dotes de agente secreto para pasarle una patata o una galleta, cuando se ponen muy pesados porque tienen hambre! Y fingir echarles una bronca para disimular.
Cuando llegamos a casa no hay nadie, solo el orden que se convertirá en el caos y el silencio que pronto echaremos de menos.
Sin embargo el solo ruido de las ruedas de la maleta, despierta los sentidos (siempre en alerta) de mi tía, una señora soltera que ha vivido con mis abuelos toda la vida y que desde que ellos han muerto está teniendo su segunda juventud, no me refiero a novios, más bien a una libertad nueva, que le permite levantarse a la hora que le apetece y hacer lo que le da la gana, como por ejemplo bajar a saludarnos y quedarse sin invitación durante horas y horas.
En casa de mis padres no hace falta la invitación, la gente va y viene como si fuera una aduana.

Vamos a la pastelería. Es el plan, siempre! Si Mahoma no va al monte entonces el monte viene a Mahoma.

La pastelería está a pocos metros de casa de mis padres, estoy hablando de Novara, mi ciudad natal, aunque yo elegí irme a vivir a Milán y para mí, es mi ciudad. Leonardo conoce perfectamente el camino y nos adelanta porque tiene prisa. Recuerdo que les pasaba lo mismo a mis sobrinos mayores cuando eran más pequeños, les encantaba ir a la pastelería y ponerse con las manos en la masa.
Echo de menos entrar en la tienda y ver a mi madre salir detrás del mostrador y venir hacia Leonardo con una sonrisa luminosa, los brazos abiertos y decirle “Ciao tesoro, sei qui!”. Después del aneurisma cerebral no ha vuelto a trabajar en la tienda y se queda en el taller, hace un poco de todo y un poco de nada, pero sobre todo no se parece a mi madre anterior. Es una nueva mamá,más gordita y encorvada, más enfadada y menos dulce, aunque se emociona cuando nos vamos y está lista para ayudar cuando le pedimos algo. Es una mamá que se olvida lo que está haciendo o lo que tiene que hacer, a veces incluso no se acuerda si ha comido, así que la veo prepararse el café a las dos de la tarde, convencida de haber almorzado (y no).
El “post enfermedad” le ha sacado los lados débiles, que antes tenía bajo control y les ha liberado, cambiándole el carácter y mis hijos no tendrán la posibilidad de disfrutar del abuela maravillosa que han conocido mis sobrinos mayores, la que ya no está para dejar espacio a una abuela que tiene menos paciencia y caricias ☹.

Leonardo lleva su delantal e insiste al abuelo sin parar que le dé algo que hacer, mientras va pidiendo a todos los muñecos de azúcar de súper héroes o de coches que se utilizan para decorar las tartas y que están en el mueble al lado de la máquina del chocolate. Se lo ha aprendido todo.
¿Mamá, me lo puedo comer? A pesar de que ni una sola vez le dijese que sí, él sigue pidiéndomelo (comerse esos muñequitos de azúcar). Así que se conforma con darle dos chupadas.
Leonardo habla mucho y le hace gracia a todos, aunque Orlando tiene enamoradas a todas las mujeres que trabajan en el taller. Se lo van pasando de brazo en brazo pero él solo quiere ir con el abuelo o con el tío y hemos descubierto que tiene una marcada preferencia por los hombres en general. Dentro de una pareja de desconocidos, sin dudar él se va a los brazos del chico…. Un misterio….
Le veo con ganas de comer todo lo que se come su hermano ante él. “Queda poco” le digo yo, con la boca llena también.

No pasa un día sin pasar por la pastelería, Leonardo quiere ayudar al nonno!
Durante estos días ha preparado pasteles, tartas, galletas…. que trajimos a Madrid para que pudiera llevarlas al colegio y contar durante la asamblea su trabajo como pastelero. También me traje unos dulces parecidos al panettone (que algunos de vosotros me habéis comentado) con trozos bien gordos de chocolate negro…. Así que mis desayunos durante estos días están siendo especialmente alegres.

Mi padre es de la vieja escuela, la que te enseña a trabajar duro, a sacrificar cada minuto de tu vida por ello y con sus setenta años cumplidos, sigue siendo el trabajo su primera preocupación, además de pasión. Siempre creo que voy a pasar más tiempo con él, pero cada vez la ilusión se rompe en trocitos que se difuminan en el aire, nuestras conversaciones son prevalentemente por la noche, en el sofá de la cocina, cuando los niños duermen y nosotros podemos tomar una copa de vino con los pies en alto.

Mi hermana mayor vive a Milán y la vimos un solo día, cuando vino con sus hijos salvajes a destrozar, junto al resto de mis sobrinos (son ocho en total y una sola niña) la sala juegos del restaurante donde fuimos a cenar. Novara es pequeña, pero es perfecta para los niños, hay actividades, juegos y restaurantes kids friendly (donde pronto no nos permitirán ir más jajjaj). Leonardo con sus primos es como un león en la selva pero con una sonrisa de oreja a oreja.
Cuando estamos todos juntos, a parte del caos infernal, se respira familia, la de verdad, la cruda y genuina que no está afectada de secretos ni postureo, la que en el chat se llama happy family y que mezcla fotos de niños con chistes de todo tipo.

“¿Mamá puedo ir a casa de Bianca?”
Bianca es mi única sobrina, a la que todavía hago regalos, altísima y tímida con un hermano más travieso que nadie. “Vale” le contesto y mi hermano se lo carga en el coche y se lo lleva a su casa, a mi hermano y mi cuñada siempre les toca un sobrino demás en casa…
Mientras mi hermana Luisa, la pequeña, que de pequeña ya no tiene nada, porque ya tiene sus 32 años, ha tenido su segundo hijo, Martino, el número ocho de los sobrinos. Esta fue la mayor razón para la que nos fuimos a Italia y ha merecido la pena, Martino es muy pequeño, tanto que Orlando a su lado me pareció un bebé gigante. El pequeñín ha nacido en el ruido y en los gritos de su hermano y primos, seguro que crecerá como un chico fuerte y probablemente sordo jajajjaja.

La casa de mis padres ha parecido a una experiencia mística porque me quitaron internet, mis padres son los únicos, que todavía no utilizan internet. Mi madre tenía una Tablet pero ya no la usa, solo utiliza el teléfono y mi padre también. Cuando me dieron la noticia me entró hasta un mareo y también una rabia bastante importante. Pero tuve que aguantarme y pensar vivir en la jungla, porque la verdad es que mi casa se parece bastante a la jungla, una jungla civilizada pero que como tal se queda. Libre.

Me gusta ir a ver a mi familia, pero me gusta aún más volver al lugar que he convertido en mi hogar, junto a mi nueva familia, la que estoy construyendo paso a paso, con fátiga y amor, sobre el modelo que he tenido desde que nací, con los valores que me han enseñado mis padres y que no obstante las diferencias que a veces nos alejan, sigue siendo el más valido para mí.
Os quiero familia. Os quiero a las dos.

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21 mayo 2018

¿Cuando y como dejar la lactancia materna?

Vuelvo con un tema que interesa a todas las madres: la lactancia materna.
Justo hace unos días vi en Instagram una foto de una Mommy influencer que sigo y me llamó el atención. La foto retrataba una camiseta que tenía escrito: no más teta por la noche. El post trataba sobre el fin de la lactancia materna y tenía muchos comentarios. Me puse a leer algunos de ellos porque me interesa muchísimo conocer las opiniones de más mujeres, además en este caso de otro país, americanas.
Hace unas semanas escribí otro post sobre la lactancia materna, donde hablé sobre mi experiencia personal que fue muy positiva en ambos casos. Esta vez, sin embargo, el punto clave de mi artículo quiere ser cuando y cómo decir adiós a la lactancia materna.

Con Leonardo tuve una experiencia muy distinta comparada con la de ahora con Orlando. Era madre primeriza y mucho más insegura, dejé de amamantar a los siete meses, pensaba que mi leche se estaba acabando porque Leonardo había empezado a comer más alimentos. El caso es que en un mes se me cortó la leche y Leonardo perdió el instinto de mamar. Fue bastante triste para mi, recuerdo llorar bastante y sentir nostalgia de esta relación tan especial con él. Empecé a darle leche de fórmula, la tomaba bien para ser sincera, pero hoy mirando atrás no haría lo mismo. Creo que fue por mi inseguridad o falta de conocimiento, o también las demasiadas opiniones que cada uno se siente en deber de dar a una madre primeriza (yo la primera, jeje) y que a veces no ayudan, confunden! Nunca escuchéis a alguien antes que a vuestro instinto maternal! Porque es el más sabio de todos.

Con Orlando está siendo una experiencia diferente, he decidido proseguir hasta por lo menos el año.
Ahora está a punto de cumplir los onces meses y come súper bien, de hecho ya tomaba leche materna solo por la mañana y por la noche pero cuando se puso malito rechazó cualquier tipo de comida y se volcó con empeño otra vez en la teta . Nada nuevo, lo hacen todos los niños en determinadas circunstancias. Desafortunadamente esta frecuencia me ha causado nuevas grietas, que duelen muchísimo cada vez que se engancha.
Son obstáculos de la lactancia que se superan, con las curas apropiadas se pasan bastante rápido. Pero hay otra cosa, siento que la campanilla está a punto de tocar para nosotros, siento que se está acercando nuestro momento de despedida y por un lado me apetece, aunque se que lo echaré de menos un día. Cuando será, espero gestionarlo sin traumas para los dos y no pienso sustituir mi leche por la de fórmula, lo que pienso es seguir introduciendo alimentos a su ritmo hasta que su alimentación sea completa y no necesite tomar leche. No sé cuanto tardaré, el tiempo justo para que ninguno de los dos sufra la despedida. Puede que sobrepase el año, probablemente, pero no me apetece proseguir mucho más.

Creo firmemente que la maternidad es subjetiva y personal, que cada mujer tiene el derecho de vivirla a su manera y sin sentirse amenazada ni juzgada por los demás. La lactancia materna para mi es un milagro, una cosa demasiado especial, que tenemos la ocasión de probar pocas veces en la vida. La aconsejaría y la aconsejaré a todas mis amigas y a más mujeres que me pidan consejo. Pero respeto muchísimo a las madres que han optado por el otro camino. La decisión no tiene nada a qué ver con el amor que sentimos hacia nuestros hijos. Tanto unas como las otras están actuando en el amor y esto es lo que cuenta, todas hacemos lo mejor para nuestros hijos, porque somos madres!

Escribo este post con la intención de animaros a escribir vuestra experiencia con la lactancia y sobre todo me encantaría saber cómo habéis tratado el fin de la lactancia materna, como habéis tomado la decisión y como lo habéis llevado a cabo psicológicamente y físicamente.
Recuerdo que con Leonardo lloré muchos días, ya que para mí este vínculo ha sido especial y sigue siéndolo, a pesar de que necesite mucha dedicación. No puedo imaginarme cómo será esta vez, pero os lo contaré cuando lo pase. Mientras tanto contadme por aquí vuestras experiencia, por favor sin comentar, sin juzgar, porque las experiencias son las únicas cosas que pueden ayudar. Somos madres, cada una con su vida única y especial, cada una con su filosofía, pensamientos y educación, compartidlos libremente es un acto de generosidad, tenéis la posibilidad de hacerlo a través de mi, hoy en este post. Sé que sería de ayuda a muchas mujeres.
Gracias de corazón.

Acabamos de volver de Italia, ha sido una semana intensa y sin Wifi, bastante rara la verdad, pero he disfrutado de la familia y de muchos dulces…. me he pasado a ser sincera!
Vuelvo a tope, con muchas cosas que hacer y mi estrés de siempre, el que es parte de mi.
Feliz semana.

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14 mayo 2018

La foto con el turbante

Los primeros hijos nacen con el dormitorio listo, con un armario lleno de ropa muy mona, con un cuarto de juegos porque son tantos que no caben en su propio cuarto! Con las sabanas bordadas con las iniciales y en algunos casos las toallas también. Los padres sueñan con el aspecto que tendrá…. Mis ojos y tu nariz, tus piernas y mis pies, tu pelo y mi boca…. Etc… (nunca adivinamos) y se quedan despiertos hasta tarde para elegir el nombre, en la cama, cada uno con el móvil encendido, metidos en alguna pagina de nombres femeninos/masculinos originales, o bíblicos, o famosos, o de tendencia…. Hermenegildo? Marco!, Fabio? Juan!, Juana! Silvia? Etc…
Los primeros hijos hacen que los padres se cojan horas del trabajo para ir a la eco y que las madres se cuiden como si fueran de cristal. Los primeros hijos son un evento que se empieza a celebrar desde el test de embarazo.

Cuando llegan los segundos hijos ya no hay mucho tiempo para celebrar, porque el primer hijo “no te deja ni respirar”… Pero la ilusión es la misma!
Es cierto que no hace falta comprar mucha ropa porque puede usar la del hermano, que está casi nueva…. “ Los niños crecen tan rápido que es como nueva ”. (En caso de que sean de sexo distinto, haced el esfuerzo!) también los juguetes se traspasan de generación, porque además con la experiencia, los padres han aprendido que los niños juegan con cualquier cosa y que los utensilios de la cocina son más entretenidos que cochecitos y peluches.
Los segundos acaban con uno de los nombres descartados para el primero y no se sabe a quien se parece ni cuando los tenemos delante, “ bueno mirándole bien diría que se parece a mi ”, finalmente dirá la madre.
Los segundos hijos son campeones de compartir, comparten el dormitorio, la cama, la ropa, las toallas (con las iniciales del hermano), los juguetes, las chuches, la comida…. Y espabilan rápido porque crecen solos comparado con los primeros.
Las madres llegan tarde a las ecografías y sin maridos y no hacen preguntas a los médicos porque ya saben todo y tienen prisa.

Los primeros hijos tienen en común con los segundos (y terceros y cuartos….) el amor incondicional de los padres, que no es compartido si no distribuido en partes iguales, tienen en común la importancia que ocupan en la familia, que no van en escala, es una línea horizontal, recta e infinita.

(Lo que he descrito es una caricatura de la realidad, lo digo para los que son más susceptibles. Me gusta forzar el contenido, colorearlo.)

Mi Orlando es listo y ha pensado nacer con seis meses de diferencia de Leonardo, en verano, mientras que Leonardo es de invierno, así que la ropa del hermano no le vale para empezar! Tres años y medio después, así que muchas cosas ya las había regalado o tirado. Orlando se olía lo del segundo y dijo No! Mamá yo no voy a ser segundo de nadie y te voy a dar más guerra que mi hermano, ya veras!
Os lo prometo que esto dijo y así nació, guerrero e irresistible! Me robó el corazón cuando creía que Leonardo se lo había llevado ya. Los segundos hijos no son segundos en los sentimientos, solo en la cronología.
Orlando ha revolucionado la casa y nadie se ha quejado la verdad. Pero me tomé mis venganzas jajajjaj , por ejemplo las fotos con el turbante en la cabeza, que me tiene enamorada.
Los productos de la fotos son los estamos utilizando en este periodo, son de Freshly Cosmetics la linea dedicada a los niños, cuyos productos llevan ingredientes naturales, que respetan la barrera dérmica de la piel. Sus fórmulas son natural y libre de tóxicos y alérgenos, además huelen suave y muy rico. Me gustan para Orlando y los utilizo también para Leonardo, porque la piel de los niños es delicada, aunque menos que las de los bebes, es importante estar bien atentos.


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10 mayo 2018

Abrimos nuestra casa a Plom gallery

El arte de Leonardo parece interesar a mucha gente, el aspecto lúdico de sus dibujos y el resultado, extraordinario para su edad, hacen de él un “pequeño artista” @leo_nar_do_paints. Hace unas semanas escribí un post sobre ello, en ocasión de la expo que le organizamos. Después nos contactó mucha gente interesada en los cuadros y en conocer  a Leonardo, la curiosidad de verle “manos a la obra”.
El sábado pasado por la mañana, vinieron a casa las chicas de la galería de arte (para niños) Plom Gallery en Instagram @plomgallery. Nos entervistaron y nos hicieron algunas fotos, ha sido interesante. Leonardo tuvo momentos de vergüenza alternados con momentos de tontería, creo que no le gusta ser el centro de atención (esto me hace creer aun más que tiene un artista dentro, porque los artista son así, introspectivos).

Os voy a enseñar las fotos que nos hizo @mariabbrotons. La semana que viene saldrá el articulo completo en el blog de Plom, con la entrevista y más fotos. Os pasaré link para verlo en mis rrss.


Mi vestido, el peto de Orlando y el total look de Leonardo son de la nueva colección de Tiny cottons.

Aprovecho para contaros en primicia que hemos donado un cuadro espectacular a la organización UNOENTRECIENMIL que se encarga de investigar la leucemia infantil. Se subastará la semana que viene y todos los beneficios irán destinados “para curar a los niños que están enfermos”, como le hemos explicado a Leonardo. Entre todos seguro que podemos ayudar a esta causa. Os daré más noticias por mis redes sociales.

La semana que viene es puente y nos vamos a Italia, coincide además con que mi hermana pequeña va a dar a luz a su segundo hijo, otro chico!! Os mantendré informados por Instagram y os enseñaré también la pastelería.

Os mando un beso muy grande y que tengáis un maravilloso y soleado puente.

 

 


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7 mayo 2018

Paseo en familia

“Quiero estar feliz cada día de mi vida, cada día donde no pasa nada de especial, porque lo especial es justo eso, que todo vaya bien”.

Así terminé mi último post la semana pasada. Lo considero un reto, porque mi forma de ser súper activa, perfeccionista y nunca verdaderamente satisfecha, hace que me queje mucho, que me agobie y que me aburra rápidamente. (Vaya pesadilla de mujer pensaréis jajjaja) Es cierto que tengo todavía mucho que aprender en esta vida.
Cuando te pasan cosas malas, te das cuenta de lo que es realmente importante, las “desgracias” organizan las cosas por orden de prioridad y en la cima siempre están el amor y los afectos, mientras que el resto baja de importancia y las cosas superficiales se quedan en lo que son, estupideces.
Después de un susto me doy cuenta de que mi vida es sencillamente feliz. Pero no siempre lo aprecio, porque una cosa es mirar la vida desde lejos, en su totalidad y otra es en el día a día. La perspectiva desde lejos borra lo negativo y se queda con lo esencial, mientras que la perspectiva cercana está en todos los detalles, coge cada matiz, los buenos y los malos. Así que aunque reconozca que mi vida es casi perfecta, en el día a día me quejo de muchas cosas.

Voy a proponerme, para empezar, cuatro principios para recordarme cada día:

Considerar el aburrimiento como el termómetro que indica que todo va bien.
Por lo tanto aburrirse es sano!
Voy a escribirme esta frase en un papel, junto a “Comer despacio” y me lo pongo en la mesa.

Aprovechar la normalidad para relajarme: los paseos del sábado por la tarde, la compra, las vueltas a la manzana para dormir a Orlando, tender la ropa….

No agobiarme por cosas que tienen soluciones. Porque TINEN SOLUCION.

Disfrutar de lo que un día echaré de menos. Vivo demasiado de prisa, hago todo de prisa, porque la prisa está dentro de mi. Tengo prisa también cuando no corre prisa, es un defecto de fabrica.

Os animó a hacer el mismo ejercicio 😉

Las fotos nos retratan durante un paseo, los típicos paseos con los niños, donde José corre detrás de Leonardo que ha estrenado su nueva bici “de mayor” y yo camino rápida para no quedarme muy atrás, con Orlando en su nuevo cochecito.

La nueva silla de paseo de Orlando se llama Miinimo 2 y es de Chicco. He dejado el grande a mi hermana que va a tener su segundo hijo en unos días y me he quedado con uno más pequeño, practico y ligero, que se cierra con una sola mano y además lleva una bandolera para llevarlo al hombro una vez cerrado!! Me permite coger un taxi sola, sin tener que desmontarlo en dos partes, que me resulta más cómodo para cuando voy de viaje.
Con Leonardo me pasó lo mismo, me quedé con una silla más pequeña por su comodidad. Además me gusta el diseño y Orlando pronto empezará a caminar…. (Miedo me da con su carácter!) así que necesito un cochecito fácil de maniobrar.
Os enseñaré más en stories.

La bici de Leonardo es un modelo BMX que compramos en la pagina web de Barcelona kids.

Un abrazo.

Mi top y el peto de Orlando son de Tiny cottons, mi pantlón es de H&M

 

Foto de @romerodelduquefoto


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3 mayo 2018

La neumonía de Orlando

La incertidumbre, cuando se habla de la vida de tu hijo, te saca de quicio.
Después del episodio de mi mamá hace dos años (además de la aprensión típica de una madre), me he vuelto un poco hipocondríaca, no es que viva angustiada, aunque confieso que muchas noches se me pasan por la cabeza pensamientos horribles, más bien soy consciente de que puede pasar cualquier cosa, lo menos inesperado y en cualquier momento. Ya no vivo viendo tan solo el mal a mi alrededor, porque el mal ya ha pasado por mi camino. Hace dos años ha tocado mi puerta amenazándome con la vida de mi mamá y ha vuelto a verme hace unos días, pero esta vez ha atacado directamente al corazón, a mi corazón de madre, con una noche de agonía y el ingreso inmediato de Orlando en el hospital.
Durante la noche el mal actúa con más intensidad, porque es cuando las emociones pierden sus reales proporciones y se engrandecen, sobre todo las negativas.

Llegamos a urgencias después de un día de sol y viento, de paseos y playa. Fuimos a ver a Ana y su familia a Alicante, nuestro plan de puente. Orlando iba con sus dosis diarias de Apiretal y Dalsy por prescripción médica, estaba acatarrado (lo que decía el pediatra, yo siempre tuve la sensación de que había algo más). El día fue raro para mi, a pesar de estar con mi familia y mis amigos, a pesar del sol y que estábamos de vacaciones, sentía angustia, no estaba tranquila y al atardecer ya no hablaba mucho, solo miraba a Orlando que pedía brazos todo el rato o se quedaba desanimado en el carrito. No era él.
Él, que no para quieto nunca, ni en el cochecito cuando vamos de paseo, él que necesita constante entretenimiento, él que es un flujo imparable de buena energía. Como le he extrañado estos días….
Llamé a un pediatra que es amigo de la familia para comentarle mi angustia y me aconsejo ir a urgencia. Fue providencial, el instinto de madre no falla nunca!

Urgencias con un niño pequeño y otro en casa que te espera es como tener una pesadilla dentro de una pesadilla, tanto que perdí el sentido común, lo perdí completamente junto a la calma. Me di cuenta de que toda mi fuerza de mujer y madre perdió en la lucha contra el miedo. Maldito miedo que te apropiaste de mí y me dejaste destrozada. Orlando si es posible, tuvo aún más miedo que yo, nunca le había visto así, nunca olvidaré sus ojos de terror que me miraban mientras desnudó lloraba fuerte en la camilla de urgencias. Sé que me pedía ayuda y yo lo estaba haciendo, le ayudaba pero en este caso la ayuda dolía. Los niños tendrían que tener el derecho a no sufrir, porque es demasiado atroz. Orlando sigue teniendo pesadillas después de tres días, se despierta asustado y llora, mira a su alrededor inquieto, nadie se puede acercar, se pone histérico cada vez que los enfermeros tienen que hacer algo, cosas que ya no duelen, pero él no les cree. Espero poder poco a poco restituirle la tranquilidad y la confianza.

Dentro de un hospital, las esperas se apropian del tiempo manipulándolo a su placer, una hora se convierte en una eternidad y si estas esperando una respuesta, peor aún. Mi pregunta era: que le pasa a mi hijo? Cada prueba necesitaba otra posterior, hasta que llegaron las 2.00 de la madrugada y la conclusión fue una Neumonía. Que palabra más fea pensé.
Me entró pánico, José se quedó con nosotros a dormir porque yo no podía conmigo misma. Me quedé el resto de la noche llorando y mirando a este cuerpecito tan pequeño a mi lado lleno de cables enganchados, he rezado mucho y he llorado hasta que se me secaron las lagrimas. José se fue a las 7.00 para que Leonardo se despertara con él.
Nunca tuve buena relación con los hospitales, el olor a desinfectante y a enfermedad, la tristeza marcada por la decoración fría…. en pediatría es la misma que en el resto de las areas, los murales y los posters en las paredes no engañan, a mi incluso me parecen aún más triste, lo veo todo forzado y sin alma. Falta alegría en pediatría, faltan juguetes nuevos y que funcionen, falta música y comida adecuada. ¿Porque no lo hacen? Me han contado que hay niños que se aburren y niños que están enfadados durante toda la estancia en el hospital que a veces llega a ser de meses! Hace falta diversión, los pequeños no tienen la misma conciencia que nosotros, ellos creen en lo que ven y se ven actitud positiva, entretenimiento y diversión estoy segura de que pueden vivir la estancia de forma más agradable, casi como unas vacaciones.

Los días se me hicieron eternos encerrada dentro una habitación y además con la vía y los cables, para mover a Orlando hacía falta toda una maniobra.
Familiaricé con un árbol, el único que veía desde la ventana, un pino debía de ser, su punta afilada vacilaba delante de mí y dos ramas más cortas parecían sus brazos y sus manos que me decían adiós. He llegado a verle los ojos, juraría que ese árbol era algo más porque me miraba. Si no estuviera afectada por los tabúes humanos, me esperaría que se acercara a la ventana. Pero no lo hizo nunca, solo me saludó animadamente basculando por un lado y por otro, al ritmo del viento primaveral y bajo el sol caliente que le quemaba las puntas.
Hoy precisamente es martes y nos dan de alta. Me sonríe hasta el corazón. La vida me está enseñando mucho, me recuerda lo pequeños que somos y a la vez lo grandes que podemos ser, este susto espero que se quede como un lejano recuerdo y que sirva una vez más para que no olvide nunca lo verdaderamente importante y que viva la vida profundamente y con amor. Quiero estar feliz cada día de mi vida, cada día donde no pasa nada de especial, porque lo especial es justo eso, que todo vaya bien.

Muchas gracias a todos por apoyarme y animarnos. No pude contestar a los numerosos mensajes, pero me hicieron mucha ilusión. Durante estos días pensé a los padres que pasan por cosas similares o peores. Este tipo de luchas que te marcan el alma para siempre y que te desarman, te destruyen en pedazos.
Me gustaría animar y desear fuerza a todas estas personas. Que puedan encontrar una luz en la oscuridad. Y a todos los angelitos luchadores de grandes batallas, que sean bendecidos y que encuentren la paz, dentro y fuera de ellos mismo. La Paz.

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26 abril 2018

Risotto al forno _ receta estilo Mamma Mia

Os prometí la receta del risotto al horno que os enseñé en stories hace unos días. Y yo intento cumplir mis promesas, así que aquí está.

Premisa: Yo cocino a ojo, entonces no conozco las dosis exactas de los ingredientes, puede ser también que mi procedimiento no respete las normas de un chef, más bien no las respeta seguro, pero el resultado es bueno y para una cena en familia o con amigos os vendrá útil.
Para mi cocinar no es un trabajo, tampoco un hobby, es algo que he aprendido a hacer desde que era muy joven y que sigo haciendo sin pedirme demasiado, cocino cosas sencillas, a veces salen bien, otras menos, pero no tengo tiempo ni paciencia para seguir un libro de cocina, así que lo hago a mi estilo, un estilo que definiría “freestyle”.

N.B: El RISOTTO no es un arroz y no se cocina hirviéndole.

¿Cómo se hace Un Risotto Mamma mía en 6 pasos?

1 Elegir el sabor del Risotto, a mí me gusta utilizar los ingredientes de temporada. Entre mis favoritos se encuentran: el de Calabaza, de espárragos, de limón o naranja (ideales en verano), de manzana y romero.
En Italia son también muy comunes los siguientes: el de setas, de alcachofas, de gorgonzola (también en la versión con pera) y con quesos típicos como taleggio por ejemplo con achicoria roja. Pero vamos, hay miles de combinaciones.

A los niños italianos les encanta nuestro clásico risotto giallo, con azafrán y parmesano, o con calabacines, con calabaza, de patata y perejil o con tomate.

2 Elegir una olla o sartén, yo personalmente me siento más cómoda con una olla.
Preparar el soffritto: aceite extra virgen (2 cucharadas más o menos) y una cebolla o chalote cortada en trocitos.

3 Preparar el caldo vegetal.
En otra olla poner agua y una pastilla de caldo vegetal y dejarlo hervir. Luego mantener a fuego lento.
N.B se hace así, porque para cocinar hace falta que el caldo esté caliente, si añadimos agua o caldo frio, se “corta la cocción”.

4 Preparar la verdura cortada en trocitos y añadirlas al “soffritto” mezclar durante un minuto. Añadir parte del caldo de verduras (2 cucharones más o menos), para que se vaya cociendo unos minutos, para quitarle el crudo, pero tiene que quedarse crujiente!

5 Añadir el arroz, os recomiendo el arroz CARNAROLI, la calidad del arroz marca una diferencia significativa. Si no lo encontráis, elegid un arroz para risotto, normalmente son los granos más gorditos.
Repetir la misma acción de antes: mezclar y añadir el caldo.
N.B: El caldo seguiremos añadiéndolo hasta que el arroz esté listo.

Yo no suelo difuminarlo con el vino blanco, la mayoría de las personas en Italia lo hace, pero a mi sinceramente no me parece fundamental, mientras si es fundamental MANTECARE (no conozco una correcta traducción en español)

6 Mantecare: Cuando el risotto está casi listo y queda muy poco de caldo, añadir un trozo de mantequilla (sin pasaros) y parmesano rallado, que sea parmesano y no otro queso. Mezclar y apagar el fuego.
N.B: El risotto tiene que estar AL DENTE y caldoso.

Para preparar un risotto al horno, como el que os enseñé en stories, el procedimiento es el mismo. Solo hay que pasarlo después a un molde para hornearlo y añadir queso.
Ponemos un ejemplo práctico, el que os enseñé en stories era con las sobras de un risotto de verduras, del día anterior. (Esta receta es ideal para ello).

En el molde he puesto un poco de aceite y una capa de arroz, en cima he esparcido la mozzarella cortada en trocitos, un poco de gorgonzola y salsa de tomate, luego otra capa de arroz y otra vez queso mozzarella y gorgonzola, lo he puesto en el horno precalentado (200º) y lo he dejado 20 minutos, luego le he puesto parmesano rallado encima y otra vez en el horno durante cinco minutos, el tiempo suficiente para que el parmesano se convierta en una costra muy sutil.

N.B: Os aconsejo probar el risotto giallo (azafrán) y calabacines al horno, porque a los niños les suele gustar mucho. En este caso mejor añadir solo mozzarella y parmesano porque el gorgonzola es un sabor fuerte para ellos.

Mi receta como veréis es muy sencilla. Quedo a la espera de vuestros comentarios una vez que lo hayáis probado!!

Un beso muy grande.

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23 abril 2018

Cuando vienen a verte….

Mi familia es de las menos organizadas del mundo, somos puro caos, a veces me desespero aunque me doy cuenta de que soy parte integrante de ella.
Ponernos de acuerdo para vernos es algo que necesita mucho tiempo, sin embargo hasta el último momento se queda todo en la incertidumbre y solo unos días antes logramos establecer el plan.
Cuando la mitad de mi familia decidió venir a verme me pareció una fantástica idea,
coincidía con que José se iba de viaje a Berlín (no me gusta nada quedarme sola) y me hacía falta un poco de ayuda con los dos niños. Además no les veía desde Navidad.
Es increíble cuanto se puede alejar la realidad de la imaginación y la armonía en mi idea de reunirnos, se convirtió en un absoluto caos.
Mi casa es bastante grande pero no lo suficiente para que acomodando a todos siga pareciendo un lugar acogedor, pero igualmente optamos para la convivencia, ningún hotel, ninguna casa de alquiler, todos juntos veinticuatro horas de veinticuatro.
Parecíamos una película americana, una de estas grandes familias donde hay varios personajes emblemáticos, donde se discute y se ríe, donde se improvisan bailes en la calle, se cocina y se inventan historias mientras el desorden reina soberano.

El resultado ha sido tres intensos días en los que entrené mi paciencia y un atentado a mis manías. Admito que en algunos momentos llegué a desear echarles a todos a la calle, pero durante la mayor parte del tiempo he disfrutado de nuestra relación extremadamente real. Nos gusta estar juntos, la incomodidad pierde contra las ganas de compartir hasta el último trozo de chocolate robado en la despensa antes de acostarse. Mi casa se convirtió en un lugar donde pisar unos zapatos, o sentarse encima de una sudadera olvidada en una silla era lo normal, donde en cada esquina había un bolso o un vaso de con restos de Colacao o unas toallas… si logramos no equivocarnos de cepillo de dientes es porque cada uno ha elegido un color diferente. He vuelto a ver juguetes que habían desaparecido. Ahh, he visto mi futuro con tres hombres en casa y por primera vez he extrañado una hija.

No obstante los planes fueron limitados, me costó encontrar un momento de tranquilidad para escribir el post. Donde hay niños, no hay paz y menos la concentración.
Es cierto que la familia es una bendición, pero cuando nos hacemos mayores, hay que tomarla en pequeñas dósis, yo deseo de verdad estar con ellos y luego deseo de verdad estar sola ajjajaja. Os pasa lo mismo??

El lunes necesito desintoxicarme de este caos y recuperar mi rutina, la posesión de mi casa y volver a echarles de menos.


Mi conjunto es de H&M, mis zapatillas de Adidas.  La chaqueta de Orlando es de Primark y la sudedera de Mikey Mouse de Zara.


El parque del Oeste es mi preferido.


El viernes por la tarde fuimos a Madrid Río a los toboganes.
Orlando lleva camiseta de Primark y gorra de Mini Rodini.

El domingo por la noche organizamos un cine de verano en nuestra terraza, ha sido nuestra romantica despedida.


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16 abril 2018

@Leo_nar_do_paints

Hay que tener una buena excusa para que tu hijo pierda un día de colegio. Y yo la tenía.
Hemos organizado una pequeña exposición con los cuadro que dibuja Leonardo. José se lo contó a la profe y ella tomó la noticia con entusiasmo, tanto que al día siguiente, durante la asamblea de clase, llamó a Leonardo para que contara como había ido, mientras de fondo, corrían en la pantalla los dibujos y los videos que hemos grabado.
Me emociona sinceramente la idea de que un niño de cuatro años cuente a sus coetáneos algo tan sencillo y complicado a la vez y que ellos, con cuatro años lo escuchen y lo entiendan, lo recuerden y se lo cuenten a sus padres una vez en casa. Pienso con ternura en este intercambio entre niños tan pequeños, me parece algo realmente especial, tal como lo son ellos.
De esto voy a hablar, de los niños. Del ser humano antes de desarrollar una experiencia como ciudadano del mundo, en su primera fase que es la de niño y de sus potenciales.

Leonardo es mi hijo pero podría ser el vuestro también, si nos fijamos atentamente, si le dedicamos “el poco tiempo libre que nos deja el trabajo” que tenemos, si seguimos con curiosidad y atención sus movimientos, entonces podemos descubrir cual es su talento.
Incluso en los casos de genialidad, son las personas adultas las que se enteran, los padres, los profesores…. Un niño no es capaz de reconocer un talento, sin embargo lo expone y lo hace diariamente delante de nosotros.
Luego hay que diferenciar un talento real de una falta de objetividad que casi siempre nos afecta a los padres y por la que “nuestros hijos siempre son mejores que los otros” y que nos hacen ver cualquier cosa como un potencial talento.

En la habitación de Leonardo hay un gran armario blanco. Vamos a poner un vinilo de pizarra en uno de los lados. Sugirió José en su día. Lo hicimos y compramos unas tizas para que Leonardo pudiera pintar. Tenía más o menos dos años y lo primero que pintó fue a la familia, nada más clásico, sin embargo yo vi algo en aquellas líneas que me parecieron especial. José por su lado, había notado que los dibujos que hacía con los rotuladores fluorescentes en casa, eran curiosos.
Coincidimos en que se le daba bien dibujar. Nuestro aliado fueron las horas interminables durante los fines de semana, las que pasamos jugando a los legos y a la lucha o cocinando (conmigo jeje). Empezamos a dedicar tiempo al dibujo, a Leonardo le gustaba dibujar y José empezó a traer a casa cada vez materiales y colores distintos para pintar. Pronto esta actividad se convirtió en algo más que un pasatiempos, en un hobby. Con dedicación e imaginación, salieron cosas únicas y especiales, que muchos de vosotros habéis visto por las redes. Leonardo ha creado verdaderas “obras de arte”. Es cierto que si no fuera para la dedicación de José, este tesoro se habría difuminado. Leonardo es un niño de cuatro años, demasiado pequeño para dedicar más de 20 minutos al día para dibujar un cuadro! Sigue gustándole más el juego y hay que respetarlo, pero insistiendo y motivándole a que dedique una parte de su tiempo a la pintura y al deporte (en nuestro caso). Es parte de un proceso educativo para nosotros, a parte de ayudarle en el desarrollo de un talento que sería una pena dejar escondido.

La dedicación de los padres es fundamental en el desarrollo de un talento, porque hace falta un guia, un entrenador, alguien que dicte una disciplina. El camino para llegar a un resultado está hecho de entrenamiento y de reglas, también en un proceso creativo. José estimula a Leonardo para que dibuje, le compra el material, le hace preguntas mientras va dibujando para que se fije en los detalles; ¿tiene dientes? ¿Tiene pelos? …y está a su lado mientras Leonardo pinta. Forman un equipo, el mentor y el artista, que no sería tal sin su mentor.
José es el que dirige, Leonardo es el que propone, juntos encuentran un acuerdo, yo ayudo con los colores “Mamma, si mezclo el amarillo con el azul que color sale”?? “Verde Leonardo”….
José le ofrece diferentes materiales según la zona del cuadro o según el cuadro mismo, ceras, tizas pinceles, rotuladores…. Las temáticas salen sobre la marcha, a veces se empieza con una idea y se acaba con otra, sus inspiraciones vienen de algunos dibujos o videos musicales, de lo que aprende en el colegio, como números y letras y de su mundo, lo que él ve con los ojos de un niño.
Leonardo tiene muy bien desarrollada (para su edad) la psicomotricidad fina, y eso le permite trabajar también en los detalles.
No es todo tan perfecto, si algo no le sale como él quiere o si se equivoca en algo, ya no quiere saber nada de aquel dibujo, así que se pinta de un color encima y se vuelve a empezar.

La exposición fue en una galería de arte en el centro de Madrid. Duró un solo día porque la organizamos junto con el Press day de la agencia de comunicación Milk, que lleva marcas de niños, entre las cuales se encontraba SayPlease, que es la ropita de Leonardo y Orlando durante la expo y otra que me encanta que se llama YPI (maravillosa para niñas!!). Por esta razón no pudimos hacerla abierta al publico y la verdad es que nos gustaría organizar pronto otra para todos debido a la gran aceptación que tuvo.

Mientras tanto os iré contando por Instagram.

Si queréis ver todas las obras de Leonardo, hemos creado un perfil en Instagram @Leo_nar_do_paints.

Aquí van algunas fotos de la Exposición (desafortunadamente no tienen alta calidad).

Recibimos muchas fotos de niños pintando, nos hace mucha ilusión ser una inspiración para estos niños y queremos dar las gracias a los padres que nos siguen con cariño.

Animar a los niños para que valoren sus talentos, dedicándole tiempo y disciplina, ayudarles a sacarlos y luego hacer que se enamoren y disfruten de ello, porque los resultados son maravillosos!

Feliz lunes.


Mi vestido es de Sophie and Lucie y los zapatos de & Other Stories. Los niños llevan total look de Say Please.


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9 abril 2018

Los celos entre hermanos

Después de la lactancia materna, hay otro tema sobre el que me preguntáis mucho, el celo entre hermanos.

Os contaré mi experiencia personal, pero cada familia tiene la suya y además cada niño tiene su personalidad y carácter, así que no es fácil adivinar la reacción ante la llegada de un hermanito.

Creo firmemente que la relación entre hermanos puede ser una de las más satisfactorias de la vida, como en mi caso. Tengo dos hermanas y un hermano que son los colores en mi vida. Sin ellos no se como habría sido mi vida, pero con ellos ha sido divertida, alegre y sociable. No me he sentido sola nunca y he aprendido a ser generosa y a compartir todo, no solo las cosas, también las emociones, los sentimientos y los estados de ánimo. He tenido a alguien siempre disponible, a cualquier hora y en cualquier día, alguien en quien poder confiar de verdad, una espalda para cubrirme y unos hombros para protegerme, una mano para ayudarme, un guiño para hacerme cómplice.
No se si fui una niña que se tomó mal la llegada de una hermana (soy la tercera), pero desde que tengo conocimiento estoy agradecida a mis padres por haberme hecho este regalo.

Pero con pocos años de vida no es fácil aceptar que de repente llega otro niño a casa sin que tú lo hayas pedido o deseado y sin que te hayan debidamente preparado, porque a pesar de lo bien que te lo expliquen, no puedes imaginar que significa tener a un hermano. Los padres elijen por ti (o la naturaleza), pero no tú, tú simplemente tienes que amoldarte a la nueva situación, tragarte el mordisco, te apetezca o no.
Los niños tienen el derecho a estar enfadados con los padres y con el hermano, es lógico, pasan de ser los soberanos del reino a tener que compartir con un desconocido todo lo logrado hasta entonces. Las caricias de mamá, los juegos con papá, las atenciones de los dos pero sobre todo las de mamá, los juguetes y la habitación. De repente “mío” se convierte en “nuestro” y sinceramente es difícil asumirlo para un adulto, imaginaros para un niño. Sería un poco como compartir un novio, el coche, la ropa, los amigos, la casa…. Además con un desconocido! ¡¿A quién le apetecería?!

Mientras que José estaba preocupado por cómo pudiera afectar la llegada de Orlando a Leonardo, yo me sentía más tranquila, tenía como un sexto sentido que me decía “todo irá bien”. Efectivamente tuve razón.
Cuando estaba embarazada, empecé de vez en cuando a contarle a Leonardo lo que me estaba pasando, los niños son ingenuos pero no tontos y notan los cambios en el cuerpo tanto como en el humor. Según la edad del niño habrá diferentes formas de enfocar el argumento. Yo siempre he sido muy clara con mi hijo, me he relacionado con Leonardo de forma adulta, aunque sin olvidar que es un niño, le he explicado las cosas sin tabús, con sinceridad, para que pudiera entenderlas y a confiar en mi. Nunca le miento a mis hijos, excepto en algunas tonterías como que si te comes más chuches de la cuenta te vas al dentista directamente etc… Sin embargo en los asuntos “más importantes” siempre he sido sincera.
Es cierto que también hay preguntas con respuestas que se quedan a la mitad, porque no es nada fácil explicar la vida…. (Ni el por qué utilizamos tangas las mujeres jajajajaj. Un día me preguntó: ¿Mamma porque tus bragas son así? Se refería al corte del tanga….. a parte de reír, vosotras que contestaríais?? Jajajaj).

Empecé a contarle que iba a llegar otro niño, más pequeño que él, pero que crecerá rápidamente para jugar juntos. Leonardo es un poco miedoso, entonces utilicé este factor a mi favor, le dije que el hermanito estará siempre con él, que venía para hacerle compañía, y que por la noche iban a compartir la habitación. Leonardo me sonreía siempre cuando le contaba cosas de su hermanito, le gustaba la idea. Le dije que papá y yo estábamos muy contentos, como cuando llegó él a nuestra vida y que entre cuatro nos lo íbamos a pasar pipa. Le conté las misma cosas con ilusión mes tras mes y se familiarizó con mi tripa, le animaba a acariciarla y le decía que hablara a su hermano porque desde allí dentro le escuchaba y desde el ombligo le espiaba. Leonardo es un niño extremadamente sensible y maduro, entendió cada cosa y participó en mi embarazo con alegría, incluso no se quejó cuando tuve que parar de hacer carreras con él o de cogerle en brazos (solo fue el último mes…. me costó eh, me sentía mal por él) solo en pocos momentos lo vi entristecerse por no poder cogerle en brazos y esto duele en el corazón de una madre, así que me sentaba para cogerle o lo cogía por pocos segundos, justo para no decirle No. Leonardo estaba ilusionado, tanto que me preguntaba continuamente cuanto faltaba para la llegada del hermano, también se preocupó de que para salir de la tripa el bebé me iba a romper la camiseta jajaajjaj. Yo le contaba los meses, las semanas y luego los días, hasta que llegó el momento. Estábamos juntos ☺ Lo recogía del colegio cuando se me rompieron las aguas.
Esa misma tarde lo tuve que dejar en casa de un compañero del cole para ir al hospital. Me despedí de él con un abrazo inolvidable, el último de nosotros dos solos (solo recordarlo me pone los ojos llorosos). Le expliqué que había llegado el momento, que su hermanito quería salir de la tripa y que tenía que ir al hospital para que me ayudaran, me dijo Vale.
Cuando volvimos a vernos ya no estaba sola, Orlando estaba conmigo. José me avisó de que estaban llegando y dejé a Orlando en la cuna, así me aconsejaron.
Entró en la habitación y me emocioné, me pareció grande de repente, mi pequeño un una sola noche había crecido. Nos abrazamos y le presenté a su hermanito, se quedó cortado, estaba emocionado, no sabía si llorar o sonreír, no paraba de mirarme a mi y a su papá, como buscando una traza de lo que hacer. Sé que dentro de él tenía más ganas de llorar, pero no lo hizo, siguió sonriendo con una sonrisa forzada, porque había entendido que nosotros estábamos felices, entonces él también debería estarlo. Parece imposible que un niño de tres años y medio pudiera ser tan maduro, pero es cierto, los niños nos sorprenderán si les dejamos, son inteligentes y están llenos de recursos, los niños sienten como nosotros, hay que tratarles con respeto y sinceridad siempre. Cogí a Orlando para dárselo en brazos, nos sentamos todos juntos en el sofá de la habitación. Felices, asustados y con miles de dudas, pero sobre todo completos.
Leonardo nunca manifestó celos hacía Orlando, le aceptó con tranquilidad y a veces resignación, jamás hizo cosas malas, nunca intentó pegarle (pasa a menudo), eso sí me preguntó hasta cuando iba a quedarse jajjajaj. Los cambios siempre tienen efectos positivos y negativos, para los mayores y para los niños , pero ellos los aceptan más fácilmente, de hecho yo fui la que peor lo pasó, en principio tuve que aceptar este gran cambio, a pesar de que fue mi deseo tener a otro hijo, el desapego con Leonardo me costó más de lo que me imaginaba.
La relación entre ellos empieza a coger forma ahora que Orlando ya no es bebé y cada vez va a mejor, se nota ya algo de complicidad entre ellos. Leonardo se ha pegado mucho a su padre, se ha independizado de mi y creo que es positivo ( y sí, me da mucha pena). Como hermano mayor se siente responsable y le protege, a veces me “enfado” con Orlando y Leonardo me mira fijamente, luego me dice: Mamma que mala eres, porque le hablas así a Orlando.
Tienes razón Leonardo, no lo voy a hacer más. Le contesto.
Intento fomentar la relación entre ellos, encuentro la forma para que Leonardo disfrute de Orlando, que se ría de él y con él.
Desde luego he tenido suerte, sé que no siempre es así, en la mayoría de los casos no lo es, pero no hay que preocuparse, con amor y paciencia volverá el equilibrio familiar.


La ropa de Leonardo y Orlsndo es de tiny cottons.

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