Mamma Mía

25 septiembre 2017

Strong as a Woman

Hoy en el parque vi a una señora que llevaba un camiseta con un texto escrito: Strong as a woman. Y me hizo sonreír, también me inspiró para escribir este post. He de decir que llevo tiempo con ganas de escribirlo, durante cada momento pesado de esta nueva maternidad.
Criar a un hijo es una experiencia única pero profundamente solitaria, nadie te ayuda de verdad, nadie puede hacerlo. Tu pareja o la tata o el abuelo…. todas estas personas te desahogan durante un rato de la inmensidad que se te viene encima, pero ninguno puede criar a tu hijo, solo tú y tu sola.
El embarazo ya nos revela lo que va a ser…. si no lo hubiésemos compartido entre dos verdad?
El sueño, las nauseas, los kilos de más, el rollo de las miles de visitas hospitalarias…. habría sido mejor compartirlo; Hoy me tocan a mí las nauseas y tú no duermes boca abajo vale?
Lo mismo vale para el parto. Es verdad que siempre estamos acompañadas y asistidas, que alguien nos coge de la mano y nos acariciará el pelo, incluso respira y pone cara de sufrimiento como nosotras, pero se trata de un reflejo de nosotras, realmente nadie puede probar lo mismo que tú en ese momento.
Y cuando tenemos a nuestro tesoro en los brazo, entonces empieza la verdadera soledad. Porque el cansancio agrava los sentidos, aumenta desproporcionadamente las emociones, sobre todo las que son negativas y al resto piensan las abundantes hormonas.

La soledad nos coge en plena noche, las noches infinitamente largas, en las que somos las únicas en estar despiertas, a parte de algún vecino que sufre de insomnio, que puedes mirar desde la ventana. Nos aliamos con nuestro móvil, que nos distrae entre bostezo y bostezo. Navegamos entre blogs y comunidades de madres, nos hacemos hambrientas lectoras de artículos sobre cólicos, marcas de pañales y sobre lo que pasa cada mes de la vida de un neonato, cuando empieza a ver, cuando a hablar, cuando a gatear y a sonreír …. Y así nos consolamos “ah entonces este mes ya me vas a sonreí, a tu mami”…. He constatado que durante la noche es cuando aprendemos más cosas.
La soledad se presenta también cuando estamos con amigos, o en un parque, o en el autobús… nosotras somos las que siempre estamos sentadas en un rincón, con la camisa abierta y un niño pegado al pecho. En el restaurante somos las últimas en comer; primero los hijos, luego los demás y cuando todos han terminado y alguien puede aguantar al bebé, entonces nos toca a nosotras, ojalá alguien se quede a tenernos compañía. En fin, nos hemos convertido en grandes espectadoras de la vida a nuestro alrededor.
La maternidad siempre la compartimos con alguien: nuestra familia, padres, marido e hijos, pero la vivimos interiormente solas.
Los maridos van detrás de los hijos mayores y los hijos mayores ya pasan de ti. (Esto lo estoy aprendiendo a un alto precio).
Los maridos también siguen haciendo la vida de antes, la que nosotras volveremos a tomar dentro de un año o más.

Aconsejo (a los maridos) entonces, hacerlo bien como hace el mío, que lo “disfraza”…. Se va al gimnasio al amanecer, cuando Orlando y yo nos hemos vuelto a dormir y casi no me daría cuenta si no fuera por los abdominales que le veo cuando se quita la camiseta. Me dice que estoy muy guapa, aunque no me ducho desde hace dos días y tengo que ir a depilarme y convence a Leonardo para darme besos a cambio de chuches…. Jajjaaja.
Me podéis creer si os digo que escribir estas pocas rayas me ha costado una mañana y que lo estoy terminando sentada en la mesa de mi salón, sola.

Un P.d a mi reflexión. Cuando digo sola me refiero sobre todo a un estado de ánimo, más que al mismo significado del diccionario. Nunca estamos realmente solas porque a nuestro lado están nuestros bebés, que lloran, se quejan, ríen solos, hacen ruidos todo el rato, se mueven sin parar y eso nos tiene en compañía. Hablo de una cosa interior, tal vez no todas habéis probado lo mismo, algunas sin duda os identificaréis en mi relato, que como siempre he querido exagerar un poco.
A todas y a ellas en especial dedico este post. Nunca olvidemos ser Strong As A Woman.

Feliz semana!!


Joyas de OUIBYYOU. Foto de Rubén Fernández.

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21 septiembre 2017

Mi hijo es mejor que el tuyo

Reflexión de un Jueves por la mañana.

Nosotros padres tenemos un impulso incondicional, que nos hace comprar cosas a nuestros hijos antes tiempo. Un puzzle para tres años cuando acaban de cumplir dos, un monopatín cuando apenas empiezan a caminar, las libretas de números y letras en inglés al primer día de guardería….

Me he dado cuenta de que yo misma y José también, somos víctimas de la “bacteria” que causa esta “enfermedad”. Por ejemplo, en el pasillo de la entrada de casa, tengo una esquina donde almaceno parte de los juguetes de Leonardo, entre ellos hay algunos nuevos, con los que ha empezado a jugar hace poco. Sin embargo recuerdo que se los regalamos el día de su cumpleaños del año pasado. Lo mismo pasó con el monopatín, se lo compramos cuando todavía tenía el correpasillos. Lo llevaba con tanta facilidad que pensé que estaba listo para el patinete. Así que con mi máxima ilusión, le compre un modelo más “avanzado”, de mayores, más mayores que él. La expectativa que tenía se destrozó rápidamente cuando vi la reacción de Leonardo. Lo miró y luego lo dejó en el pasillo, lugar donde se quedó durante meses, antes de ser descubierto otra vez y ahora se ha convertido en su tesoro más preciado.

Lo mismo nos pasó con muchas otras cosas.

He reflexionado sobre este impulso, que es cierto, tenemos desde que nuestros hijos nacen. El mismo día del parto somos capaces de decir que ha salido él solo, porque es muy espabilado. Vaya falta de objetividad tenemos jajaja.

Mi conclusión es que somos víctimas de lo que llamo “Mi hijo es mejor que el tuyo”. Una “enfermedad” que se propaga rápida e inconscientemente entre los padres y que nos hace pensar que nuestros hijos tienen habilidades extraordinarias comparadas con los otros, o por lo menos parecidas a las de los mayores de edad. Esta enfermedad se propaga en forma de competición entre padres y madres, que podéis escuchar diciendo: Él mío se ha enganchado al pecho perfectamente desde el primer mes, duerme toda la noche y come regularmente cada cuatro horas. Él mío con menos de cinco meses ya se quedaba sentado, con ocho gateaba y con menos de12 meses caminaba. (Leonardo fue precoz es verdad 🙂

He leído que una madre le ponía pañuelos entre pañal y el body a su hija, para que pareciera que crecía más rápido que las demás. Me asusta pensar hasta donde un padre pueda llegar para ganar la competición.

Hay muchas competiciones donde demostrar que nuestros hijos son mejores. Mi hijo come sin mancharse, mi hijo habla mucho, mi hijo tiene ya todos los dientes, Mí hijo habla cuatro idiomas, el de la madre, el del padre, el del país donde vivimos y el otro lo ha aprendido en extraescolares.

Aquí viene el colegio, donde los padres pueden legitimar su propia gloria. Será lo que yo fui o mejor dicho, lo que habría deseado ser yo. Los competidores prometen a sus hijos premios fantásticos si consiguen las mejores notas y no dudo en que habrá algunos que les ponga más tareas en casa, para que aprendan más rápido que los otros. Y ojo, si las habilidades escolásticas no son suficientes para ellos, entonces le apuntan a natación, baile, música y canto, judo, jujizo, karate y cualquier otra actividad extra escolar. De esta forma no me cuesta creer que estos hijos serán también los que se van a dormir antes 😉

La patología sigue hasta la edad mayor si no la curamos antes. Así que aconsejo tomar la maternidad y paternidad con menos estrés y tomar mucho vino con los amigos que tambièn ayuda.

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18 septiembre 2017

Vuelta al cole

La vuelta al cole ha sido oficial con esta semana, todos los colegios y las guarderías han abierto y los niños han vuelto a clase, algunos más contento, otros menos. Leonardo tendencialmente está en la categoría de “menos”. Este año le hemos puesto en la ruta, me da un poco de pena porque tarda bastante y yo nunca he tenido buena relación con los autobuses porqué me mareaba. Él sin embargo parece llevarlo mejor que yo. Desde que nació su hermano, ha dado un salto adelante de madurez que me ha dejado sorprendida, siempre ha sido muy independiente, pero ahora me parece tener un hombrecillo a mi lado. Me cuenta cosas de mayor, aunque con la inocencia de niño y yo me muero de amor al escucharle. La verdad es que le adoro, le amo profundamente y disfruto viendo su crecimiento. Junto a él vuelvo a trazar mi infancia y descubro un mundo que había olvidado.

Por la mañana doy las gracias a que en el colegio llevan uniforme, para los padres es una tarea menos y de este modo, me ahorro la discusión que siempre tenemos con Leonardo a la hora de salir.
Lleva tiempo que quiere vestirse solo, el año pasado ya lo hacía, pero desde hace algunos meses hemos avanzado en esto también y ahora quiere además de vestirse solo, elegir la rope que se va a poner. Cuando me pongo en contra me contesta: I vestiti sono i miei (la ropa es mia), entonces yo elijo!
Yo pienso madre mía donde acabaremos, pero tiene su razón, a mi nadie viene a decirme que ponerme para salir a la calle. Muchas veces entonces le dejo carta blanca, no siempre porque tengo un placer especial en vestir a mi hijos con cosas que me gustan a mi, pero le consiento o busco un acuerdo.

QUE NADIE ME VEA es la segunda fase y consiste en que nadie entre en su cuarto mientras él se cambia. Si estamos en otra habitación o lugar, entonces se esconde y repite “que nadie me vea” mientras chequea que todo el mundo se haya dado la vuelta. Nuestros amigos se ríen mucho, pero en casa os prometo que no tiene gracia. A veces me equivoco y entro en su cuarto mientras se está cambiando y ADIOS MUNDO! Se pone a gritar Vete, mamá vete y se quita todo lo que ya se había puesto, para volver a empezar desde el principio. Los niños tienen las cosas muy clara y son mucho más autoritarios que nosotros jajaajja no tienen un punto medio. O blanco o negro.
Después de un buen rato baja al salón y me encuentro con un cuadro! Camiseta de Batman fijo o si está lavándose la de Spiderman (no me atrevo a tirarlas, sería un golpe bajo para él), pantalones largos aunque haya 35º o con suerte una bermuda de rayas o cuadros con colores que no pintan nada con la camiseta, calcetines con dibujos y altos hasta la rodillas y zapatillas que usa para el colegio. Tengo que darme la vuelta para reírme y luego, seria le pregunto si por lo menos podemos cambiar los calcetines. Casi siempre me dice que vale.

Adivinar los gustos de los niños no es difícil, pero nunca coinciden con los nuestros o en pocos casos. Es una negociación continua y me veo inventándome historias para que Leonardo se ponga algo que me guste a mi. De momento mi desahogo es cambiar a Orlando tres veces al día jajjaja.

He querido hacer un video sobre esta situación rutinaria, la verdad es que ha sido muy divertido grabarlo. Fue un día en el que perdimos el autobús y Leonardo se quedó en casa. El armario que veréis está hecho a medida para Leonardo. Todas las prendas son de Benetton y Leonardo las eligió, simplemente me limité a grabar con mi móvil mientras se preparaba. La idea sería crear un efecto “back to school”.

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15 septiembre 2017

Una fiesta espectacular

Anoche por primera vez desde que nació Orlando, lo dejé algunas horas con la nanny, para ir a una fiesta, creo que algunos de vosotros lo habéis visto en las redes sociales. Fue una fiesta organizada de la mano de Elle, para celebrar el cumpleaños de Paula Echevarría.

Para la ocasión me puse un vestido del diseñador español Fernando Claro. Un vestido largo, con una gran transparencia en la falda y en una manga, decorado con encajes. Una maravilla de vestido. Cuando lo probé en el showroom me encantó, pero como nos pasa a muchas mujeres después de un parto, me sentí un poco insegura, era muy transparente y bastante estrecho. Bea me convenció rápida. Hija estás estupenda, van a alucinar cuando vean lo bien que te queda este vestido a los dos meses de parir. Cogí un soplo de aire que supo a orgullo y coraje y dije: Vale.
Efectivamente recibí muchos cumplidos y también alguien que me dijo que iba con el culo al aire… puede que si, hay que tener mucha confianza en sí misma para llevar este pedazo de vestido, pero ayer lo tuve.

Desde que nació Orlando he salido solo para cenar, los típicos planes que se pueden hacer con bebés, porque mientras que a Leonardo lo podemos dejar con la nanny sin problemas porque ya es mayor, Orlando depende de mi pecho, así que nunca nos separamos. Reconozco que fue menos dramático comparado con como fue con Leonardo, una va aprendiendo. Es cierto que con los segundos hijos estamos más tranquilas. Ayer durante el día me saqué una dosis de leche, aunque pensaba no quedarme más que tres horas. Tengo una mala relación con el saca leches! No depende del aparato, que al revés, lo encuentro muy práctico (para las que me lo preguntáis es de Chicco), si no que no me gusta sacarme la leche, cada vez que lo hago (muy pocas y obligadas) tengo la sensación de que me voy a quedar sin leche para el bebé y tardo muchísimo en sacar una mínima cantidad. ¿Os pasa lo mismo?

Le di una toma antes de salir, para quedarme más tranquila, un beso muy grande y le dije que volvaria pronto. Suelo explicarle las cosas, aunque sea bebé, lo hice también con Leonardo, pienso que ellos entienden lo que les digo o por lo menos lo sienten. Di un abrazo muy grande a Leonardo, que ya conocía la situación y estaba tranquilo comiendo sus raviolis. Me dijo: Mamá wow, que guapa! Y vino a tocar mi vestido. Me derretí os lo prometo.

José me acompañó a la fiesta, estaba muy guapo con su smoking de corte moderno.
En la fiesta saludamos a muchos amigos, la mayoría del tiempo lo pasamos con Javi y Miri. No hace falta deciros que a mi alrededor todos estaban tomando cócteles, vino, cerveza…. Mientras que yo me gané el premio a la más hidratada por toda el agua que me bebí jajajjaja Una de las barras estaba dedicada a Font Vella, la más espectacular, ya que echaba un humo azul cada vez que pedían. Yo casi gasté la máquina.

La finca era espectacular, decorada con cada detalle, hubo una cantidad enorme de queso y yo soy una adicta al queso, Paula estaba muy guapa por supuesto. Nos lo pasamos genial!
Lo que no haya contado por aquí, lo veréis seguramente durante el día de hoy en Elle.

Normalmente publico lunes y jueves, pero tenía ganas de contaros un poco de mi noche.
Feliz fin de semana!

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14 septiembre 2017

Accesorios para mamás que no os destruirán el look.

  1. Los accesorios para mi son los nuevos diamantes.
    Compramos siempre menos joyas, incluso los anillos de compromiso se están reemplazando por los accesorios, que, cada vez más se parecen a objetos preciosos.

Cuando fui a la entrevista de trabajo de la revista de moda donde trabajé varios años, llevaba un pantalón y un jersey de cuello alto, negros y una pulsera grande, que nunca me había puesto antes de aquel día y sinceramente desconozco su proveniencia, ni donde está ahora. Me la puse solo ese día, todavía no me gustaban las joyas y no solía llevarlas, sin embargo, para la entrevista, quería algo que se notara y destacara de mi look sencillo. Adiviné.
Me entrevistaron dos persona (que recuerdo con mucho cariño), una vestida de negro y otra decorada de joyas. No sé qué sexto sentido tuve a la noche anterior mientras preparaba mi look, pero me gané un trabajo. El trabajo que tanto deseaba.
Empecé a trabajar en la redacción de moda y me separé de mi pulsera, que volvió por donde había venido (este sitio desconocido). Nunca volvimos a coincidir, la ropa de color negro, sin embargo, sigue gustándome mucho.
Con el pasar de los años cambié mi forma de vestir, cada vez más sofisticada y básica. Los accesorios se convirtieron pronto en los únicos detalles preciosos de mi guardarropa.
Todavía, aunque no puedo permitirme los lujos de antes, me gusta la idea de comprar accesorios que me identifiquen. Unos zapatos y un bolso para mí día a día de toda la temporada. Será también porque desde que soy madre, entre la falta de tiempo y los planes que han cambiado bastante, me identifico más con la filosofía de Einstein de que elegir cada día lo que ponerse es una perdida de tiempo, así que opto por vaqueros o leggings y jersey oversize. Hasta que vengan tiempos “mejores”, también mis accesorios han cambiado de connotaciones, aunque siguen siendo mis joyas.
Por ejemplo, el bolso necesita características precisas si te mueves con un bebé, tiene que ser el “diaper bag”, que sería lo que colgamos al carrito. Otro accesorio importante es la mochila porta bebé.
En ambos casos, he elegido los que me resultaban más bonitos, obviamente respetando la lógica de la comodidad del bebé para la mochila y mi comodidad para el bolso.

El bolso tiene un nombre que me gusta: Josefina y así lo llamo, fue uno de los regalos que más me gustó con mi nueva maternidad y además un gran descubrimiento, porque normalmente esta tipología de bolso es bastante fea. Seamos honestos…. Son feas! Las aguantamos porque son útiles y las colgamos del cochecito, pero ninguna de nosotras iría con uno de estos bolsos en el hombro, verdad?! Mientras que la Josefinate da pena colgarla en el carrito de lo bonita que es. Al su interior, está bien organizada, con compartimientos para los pañales, biberón, toallitas etc…. Yo quise concederme un pequeño fetiche y me bordaron las iniciales de mi nombre (es una opción que podéis encontrar en la pagina web).

La mochila tampoco es otro accesorio que no suele ser bonito, pero es muy útil, diría que su estética es proporcional a su funcionalidad. Tanto feo cuanto útil. La mochila que elegí se llama MyCarrier y es de Stokke, es ergonómica y de algodón orgánico, que son las características fundamentales, además es de las más bonitas para mi opinión. Opté para un gris clarito.

Orlando está en fase de “adaptación al marsupio”, en principio se agobia un poco, pero en cuanto salimos a la calle se tranquiliza y a veces se duerme. Un día en el que salimos a dar un paseo, hicimos estas fotos con Jesús, un fotógrafo que me presentó Ana. Después fuimos todos a comer a un sitio muy rico que se llama Honest Green, todo vegetariano como me gusta a mi!!

Es importante para los padres saber que los productos que utilizan son seguros y cómodos para sus hijos. Stokke® MyCarrier™ ha sido desarrollado en colaboración con expertos de la salud para lograr que el portabebé tenga la ergonomía y el soporte necesarios para llevar siempre de la mejor manera al bebé. Os invito a leer este artículo sobre los portabebé y la dislapsia de cadera, para que sepaís cuales son los requisitos ideales para una mochila portabebé.

Foto de Jesús Romero.

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11 septiembre 2017

Miedo de niños

Parece ser que José nunca tuvo miedo de los monstruos cuando era pequeño, sin embargo yo recuerdo bien los sudores bajo las sabanas, aunque fuera verano. En la semi-oscuridad de mi habitación, los objetos cambiaban sus propiedades y parecían a monstruos, ojos malvados, cuerpos torcidos etc… Mi fantasía explotaba durante la noche y era capaz de ver puertas que se abrían y voces que me regañaban. Durante años la luz del trastero se quedó encendida durante la noche, me resultaba imposible dormir sin el cono de luz proveniente del cuarto de las escobas que iluminaba parte del pasillo. Los pasillos que tanto me ponían nerviosa.
Compartía la habitación con mis hermanas. La nuestra estaba entre la de mis padres y la de mi hermano, pero esto no me tranquilizaba. Los primeros años mi cama estaba en el lado de la puerta, pero con el inicio de las pesadillas, supliqué a mis hermanas que me dejaran el sitio central. Me lo dejaron. Mejoré un poco, aunque habían noches en las que esto no me bastaba y me deslizaba como una serpiente en la cama de mi hermana pequeña. Ella protestaba durante algunos segundos y se volvía a dormir.
No recuerdo con que edad se me pasó el miedo, pero recuerdo ser bastante mayor cuando todavía llamaba a mi mamá para que me acompañara al baño o para que me trajera un vaso de agua. (Santa madre!! Te pido perdón por ello y te doy las gracias por tu paciencia infinita y multiplicada por cuatro!!).

Hace un par de semanas he vuelto a vivir esta experiencia, esta vez como madre. Leonardo está aterrorizado durante la noche. Nos tumbamos en la cama, le contamos un cuento, su papi o yo. Le miro y reconozco su mirada, la reconozco porque es igual a la mía cuando tenía miedo. Es oscuro pero él mira atentamente algo, sé que en su cabeza se están creando imagines de monstruos y brujas…. Así que intento mirar hacia el mismo punto para averiguar lo que está imaginando y muchas veces puedo verlo yo también. Es increíble como siento este estado de animo, lo puedo vivir junto a él.
¿Leonardo que miras?
Nunca contesta a la primera. Después de preguntárselo otras dos veces, con voz bajita me suelta algo. Un día se trata de un cuadro, así que le damos la vuelta, otras veces un objeto, que cambiamos de sitio. Otras veces son miedos que vienen de su inconsciente y entonces me pregunta si existen las brujas o si hay monstruos. Intento explicarle que la única bruja que hay está en Italia y es buena, se llama BEFANA y la noche del cinco de enero viene a traer chuches a los niños. Mientras los monstruos le digo que todavía no he visto ninguno y que sin duda nunca vendrán a por él porque es un niño muy bueno! Además nunca está solo y mamá y papá son muy fuertes.
Un día se dará cuenta él solo de que los monstruos existen y tienen la misma apariencia que nosotros. Que no distinguen los buenos de los malos o que incluso van a buscar justo a los inocentes. El mundo en el que vivimos da miedo de verdad, mucho más del mundo que me aterrorizaba durante la noche cuando era pequeña y que ahora le asusta a Leonardo y a muchos otros niños.

No se cuantos de vosotros estaréis experimentando lo mismo que yo con él, alguien ya lo habrá superado. No se si hay métodos para ayudarle de verdad, yo creo que es cuestión de tiempo. De momento estoy limitando el uso de la tele y elijo dibujos “sin malos” como dice él, aunque a veces él es el primero que va a buscarlos. Los videojuegos no son todavía de su interés y antes de dormir le hablo de cosas felices, que pueda fácilmente imaginar y que le tengan distraído. Cuando se despierta por la noche, José o yo vamos para allá y nos quedamos un rato con él, hasta que se vuelva a dormir, a veces se viene a nuestra cama. Se lo permitimos, disfrutamos de estas pocas y últimas ocasiones, porque pronto no nos permitirá entrar en su cuarto.
Tengo todavía el regalo de una amiga, una escritora que había creado un método anti monstruos. Es una caja con una especie de juego/magia para que los miedos se vayan. Había publicado un post sobre ello hace mucho tiempo, pero no lo había utilizado porque Leonardo era muy pequeño, lo guardé en una caja y creo que ha llegado el momento de probarlo.
Mirando hacía atrás no me da pena haber probado esta “experiencia”, mientras que José no le da mucha importancia (creo que no lo entiende), pienso que mis miedos me han servido para que ahora puada ayudar a mis hijos a superarlos.

Como siempre os agradezco comentarios sobre vuestras experiencias.

Con el acabarse del verano he vuelto a publicar como de costumbre, dos veces a la semana: lunes y jueves.
Espero que es regreso no haya sido muy pesado. Un abrazo.

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7 septiembre 2017

La comodidad para una mamá Senior

Las vacaciones se han acabado y hago un resumen mental sobre estos dos meses y de como la vida con niños hay que vivirla paso a paso y sobre la marcha. Porque las planificaciones tienen un riesgo muy alto de fracasar y como consecuencia producen frustración y discusiones.

Antes de que Orlando naciera estaba organizando mis vacaciones por teléfono con mis hermanos y algunos días después, un pediatra me aconsejó cálidamente de no ir porque Orlando iba a ser muy pequeño…. Pánico! Pregunté a más pediatras y a amigas con niños…. Cambié de opinión por lo menos quince veces, hasta marearnos a los dos, a José y a mi misma.
Orlando nació y ambos estábamos bien, hicimos las visitas de control y decidí ir. Madrid era insoportablemente calurosa y yo tenía demasiadas ganas de ver a mi familia y mi país.

Fue toda una aventura, independientemente de que cuando ya tienes un hijo has aprendido muchas cosas y estás más tranquila. Así que a la azafata, que con el cinturón de bebé en las manos te pregunta “Sabes como se utiliza?”, le contestas “Si” con la sonrisa de quien conoce bien el papel de madre.
Te consideras una madre “Senior” después de haber tenido al segundo hijo, pero nadie ha dicho que sería más fácil y efectivamente no lo es. No lo es, porque tienes otro ser dependiente de ti. Es una adición, uno más uno hacen dos y tú te quedas en minoría.
Estoy entonces aprendiendo a ser mamá doble. Una vez más la vida me enseña que nunca paramos de aprender, nunca somos lo bastante sabios, aunque las experiencias nos van enriqueciendo.

La comodidad es una de las virtudes que valoramos como “mamás senior” . Con Leonardo me dedicaba a la improvisación, mientras que ahora he aprendido los trucos de las senior. Haz de tu hogar un lugar seguro y cómodo, donde tus hijos se sientan acogidos y tú tengas el máximo confort para moverte ágilmente.
Se me ha ocurrido contar esto, porque durante las vacaciones me he dado cuenta de que hay objetos que son indispensables y he extrañado la comodidad que me producen en mi día a día. Por ejemplo el cambiador o la bañera… Con Leonardo me aventuraba a cambiarle en cualquier sitio, cosa que sigo haciendo con Orlando pero solo cuando estoy fuera de casa. Ahora en el baño de los niños he puesto un “verdadero” cambiador, organizado con baldas para poner pañales y todos los productos que necesito: toallitas, talco liquido y crema… Lo mismo pensé de la bañera, porque durate las vacaciones me apañé bañando a Orlando en el fregadero, como se hacía antiguamente jajaj o en una bañera que pusimos en el suelo y a la cual mi espalda “da todavía las gracias”.
La bañera alta es otra película, puedo bañarle estando de pie y además ahora que hago mis ejercicios hipopresivos, necesito mantener una postura lo más recta posible.
Como buena mujer de arquitecto, he elegido una opción funcional que aprovecha muy bien el espacio, porque el baño de los niños no es muy grande. Ésta comprende bañera y cambiador a la vez. El cambiador se puede abrir y debajo está la bañera, que incluye una multitud de accesorios como: organizador, recipiente para esponja o juguetes mojados, jarra para el agua y bandeja inferior, donde pongo: gel de baño (sin lágrimas), champú, aceite para el baño y cremas hidratantes aunque todavía no he empezado a usarlas etc…

Es verdad que extraño mis vacaciones, pero me gusta volver a casa y a mi rutina. En mi hogar me siento cómoda y relajada.
Me apetece tomar un café sentada en la mesa del salón, como ahora, escuchar música mientras escribo y dormir en mi cama.


Capa de baño en tejido de muselina 100% algodón, de Mimuselina.


Cuddle & Bubble. Una bañera cambiador regulable en altura, puede plegarse con un simple movimiento para guardarla en cualquier parte sin ocupar apenas espacio. Incluye un reductor para los primeros meses y todo tipo de accesorios.Chicco.

Estamos en plena “vuelta al cole” y he vuelto a publicar como siempre el lunes y el jueves. Así que nos veremos por aquí más a menudo.
Un abrazo… que ya viene el fin de semana 😉

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4 septiembre 2017

La chica del marco

En el salón de mis suegros hay un marco de madera con una foto que me retrata con José durante un viaje a Mantova (Italia), hace cinco años. Recuerdo perfectamente el día en que nos la hicimos. Era noviembre y hacia bastante frio, pero yo llevaba un par de sandalias negras. Me daba igual el clima si estaba con José, solo quería estar guapa y por lo que veo en la foto, lo estaba. Desayunamos en un bar, yo con un café americano y un croissant, él una tostada y un zumo de naranja que no llegó a tomar porque lo tiró sin querer al suelo.
El retrato nos lo hizo un hombre que paseaba. José, sin saber una palabra de italiano, le paró y le pidió que nos hiciera la foto.
Cuando el otro día la miré, en su marco de madera oscura, me emocioné. Sentí una fuerte nostalgia dentro de mí y pensé: “Esta es la típica foto que enseñaría a mis hijos cuando sean mayores, para que vean como eran sus padres” y pensé que ellos habrían comentado lo guapa que era mamá y qué moderno era el papá con la chaqueta de cuero.

Los hijos te envejecen más rápido. Las fotos son testigo del rápido cambio, lo vi por primera vez en mi hermana, recuerdo que me quedé impactada aquella vez y ahora lo vuelvo a ver en nosotros.
Saludé a la chica de la foto, la que me cuesta reconocer delante de un espejo ahora. La saludé con una sonrisa melancólica, como se hace con alguien que ha sido importante para nosotros y que se ha ido.
No me quedo atrapada al tiempo, ni los años que pasan me dan miedo. Sigo adelante y no volvería atrás, pero a veces, me doy la vuelta para mirar mi pasado y recordar como era.
La maternidad me ha quitado las largas noches de fiesta en casa de mi mejor amiga, el derrochar dinero en ropa y accesorios, me ha quitado mi coche de dos asientos y la búsqueda de música “chula” en youtube, me ha quitado el tiempo libre. La maternidad también me ha dado más amor a mi alrededor, la sensación de ser fundamental para alguien, la paciencia infinita, compañía asegurada en la cama, plenitud y paz en el alma.

Mi vida es como la de Cenicienta pero al revés. Cuando miro atrás, veo a una princesa capaz de conquistar al príncipe azul, sin embargo ahora me parezco más a Cenicienta antes de encontrar el hada madrina, soy la “criada de mi familia” y no lo digo en sentido negativo, es mi decisión. Estoy segura de que la princesa acabará siéndolo también. Para ser más precisa, diría que soy una mezcla entre Cenicienta y la madrastra, porque a la vez que cuido de mi casa y de mi familia, soy una mandona con un principio de canas.

He vuelto a mirar la foto y esta vez a parte de saludar a la chica, le he dicho algo.
Que no se preocupe demasiado por su futuro, porque tendrá suerte, que no tenga ambiciones imposibles pero que sigua soñando, porque algunos de sus sueños se convertirán en realidad. Le he dicho que descubrirá la felicidad de larga duración, la que se consigue solo dando sin miedo. Porque ella, aunque en aquella foto vivía de si misma, habría sido madre y las madres son muy felices.


Orlando lleva un mono de Tinycottons.


Cochecito StyleGo sistema Trio de Chicco.


Llevo falda y top Cos, gafas de Glassingofficial y sandalia Adidas.
José lleva total look Cos y zapatillas Superga, Leonardo lleva gorra y camiseta de Cos,bermuda vaquero de Primark y zapatillas de Mini Rodini en colaboración con Adidas.

Foto de Jesus Romero @romerodeluquefoto

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28 agosto 2017

Técnicas extrañas para dormir a los bebés

“Tempo al tempo” se dice en italiano.
Cada cosa necesita su tiempo, así que sed pacientes.
Orlando ha cumplido sus dos meses y ha empezado s dormir por la noche como un niño bueno, cuatro o cinco horas seguidas. Como consecuencia todo se ha hecho más nítido, ya no confundo la mañana con la tarde y mi cara está incluso un poco bronceada. Descansar, sobre todo de noche, es un elixir de bienestar. Sin embargo el primer mes lo pasé bastante mal, algunos de vosotros os acordareis de mis stories en Instagram con las ojeras y un poco de “bajón”.
Hace unos días, durante una comida, estuve hablando sobre este tema del dormir, con un pediatra amigo de la familia y me contó algunos métodos muy ridículos para dormir a los niños que le habían contado algunos padres desesperados por la falta de sueño.

No es que yo esté de acuerdo con alguna de estas técnicas, pero es lo que me cuentan. Me dijo el pediatra.

Fue tan divertido escucharle que pensé en escribir un post. No tanto para que cojáis inspiración, sino para que os echéis unas risas mientras estáis en la playa o ya en el trabajo y sobre todo para que sepáis que no estáis solos!! Casi todos lo hemos pasado y ha sido duro, pero salimos del túnel. Intactos.

Empezaré por mi. Yo no recurrí a ninguna técnica especial, pero es verdad que me di cuenta de que cuando hacía la excepción a la regla y me tomaba una cerveza o una copa de vino, aquel día sin duda Orlando dormía bien!
Lo noté porque era un periodo de noches en vela y entonces salí algunas veces (con Orlando conmigo por supuesto)
Siempre pensé que una copa de vino no le haría daño, lo mismo que una cerveza y siempre estando atenta a beberla después de la toma, para tener margen de un par de horas. Pero siempre coincidía que esa noche Orlando dormía fenomenal. Cuando se lo comenté al pediatra, sinceramente me dio bastante vergüenza, él me confirmó que muy probablemente Orlando estaba un poco borrachin. Imaginaros mi vergüenza a qué nivel llegó!! Tanto que ahora mi mejor amiga es la cerveza sin alcohol ( que no se parece en nada a la original!!)

Bueno para enteraros de que no soy la única madre “loca”, os cuento algunos métodos absurdos para dormir a cada tipo de bebé:

Durante las horas de sol pasearles con el sol de frente para así ” forzarle a cerrar los ojos ” Lógicamente no en verano durante las horas de calor”.

Sentarles delante de la televisión a ver anuncios.

Bajarlos al coche y dar vueltas y vueltas a la manzana.

Pasearles en el cochecito o silla en suelo irregular y con pavimento irregular. (Los adoquines van muy bien)

Crear ruido de motor de coche y luces como de farolas ( ya esta comercializado) para que se lo crean!

Aplicar un pequeño motor a la cuna para que la moviera.

Pronunciar repetidamente el sonido Ommmmm buddista.

Encender la aspiradora y dejarla como “música” de fondo.

Cogerle y amamantarle, dando botes, cantarle una canción y darle golpecitos en el culete. Todo a la vez para cada siesta y noche, durante quince minutos, a veces dos horas.

Llevarle fuera de casa, aunque fuera simplemente al portal de casa, en plena noche, en pleno invierno y en pijama.

Cantar una canción, siempre y solo la misma, ninguna otra funcionaría y mientras tanto acariciarle la cara en el mismo sentido.

Tumbarle sobre el pecho del marido, tumbado a su vez en el suelo de la cocina (no podía ser otro cuarto) y girar en círculos.

Si habéis recurrido a más métodos extraños, por favor añadirlos a mi lista y la guardaré para mis amigas y futuras mamas.

Feliz semana!

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17 ComentariosEnviado por: lcaldarola

21 agosto 2017

El efecto IPad entre los niños

Me desperté y ante mí estaba José de pié con mi Mac abierto en las manos. Me dijo: “ Te he escrito un post ”.
Se me escapó una sonrisa y con una mueca de sorpresa alargué los brazos para coger el ordenador. Acabamos de llegar de Cerdeña, para pasar algunos días en Madrid y volver a irnos después a Tenerife.
Durante las vacaciones con mis hermanos y familia, José por primera vez, se vio absorbido 24h de 24h en el mundo de los niños de hoy día y a las costumbres de otras familias que tienen hijos. Se quemó un poco con el tema de la tecnología y me pidió sacar este tema en el blog.

Al final lo hizo él mismo. Aquí su post, al cual he añadido mis reflexiones en cursiva.

Hola a todos. No soy sociólogo ni psicólogo ni nada similar, tan solo un padre joven que viaja y muy observador de las cosas que pasan a mi alrededor.

He pedido a Laura publicar este articulo, porque tras estas vacaciones, conviviendo con cuatro familias con niños de todas las edades, he vivido un tema que me ha tocado la fibra sensible. El efecto Ipad.

No soy una persona que vaya en contra de la tecnología ni mucho menos, creo en un futuro absolutamente digital, con drones y gafas especiales.
Surgirán miles de trabajos nuevos ligados a esto que aún ni conocemos.
¿¡Quien le iba a decir a mi padre hace diez años que mi mujer es blogger por ejemplo!?.
Forma parte de nuestra evolución.
El hecho es que vaya donde vaya, no dejo de ver a niños de todas las edades, enganchados a las tablets bajo cualquier situación cotidiana, restaurantes, aviones, salas de espera, incluso he visto algunos en la playa o en los parques.

Creo que es algo que va con la educación que se le da a cada niño, influida por la disponibilidad de los padres. No todos somos capaces de jugar horas y horas con los Lego, a peinar muñecas, o a jugar a las casitas y a dar patadas a la pelota en el parque. (Y muchos no tienen tiempo de jugar con sus hijos por causas de fuerza mayores, por ejemplo los que trabajan desde casa, yo lo sé porque cuando Leonardo no está en el cole, no me deja hacer nada.)
La solución más fácil es: dale un IPAD. Es automático, enciendes el Ipad y “apagas” a tu hijo. Se quedan absorbidos por la mini-pantalla y dejan de hablar, de gritar, de correr, de interactuar.

Podría hacer un símil con los helados, los hay Bio, sin azúcares añadidos, con frutas naturales…y están los del quiosco llenos de nata, colorantes y conservantes.
Al igual el contenido del Ipad, que puede ser una App o un juego para aprender matemáticas, o un videojuego de matar marcianitos.
En cualquiera de los casos incluso siendo el helado más sano o la App más educativa, creo que debemos poner limites a nuestros hijos y al igual que no les permitimos comerse tres helados por muy sanos que sean, tampoco deberíamos dejarles jugar cinco horas al día a un App por muy educativa que sea.

Creo que un rato es hasta necesario, ya que forma parte de nuestras vidas y por ello me alegra ver que en muchas escuelas ya usan pantallas táctiles y demás soluciones tecnológicas, siempre que hagan buen uso de éstas, y no sea para ponerles dibujos en inglés y que entiendan eso como clase de ese idioma.
Yo también estoy a favor de las tablets en las escuelas, pero como herramienta de trabajo, para escribir, para apuntar y para aprender a utilizarlas, pero que nunca sean fuente directa de aprendizaje. El dialogo es fundamental, como el intercambio de criticas e ideas y todas las manualidades.
Para el cerebro hhumano no hay un estimulo más complejo que otro ser humano. Interpretar las inflexiones de la voz, las microexpresiones faciales, la gramática de las frases o las motivaciones de otroser humano es un desafío único.
(Álvaro Bilbao “El cerebro de los niños explicados a los padres”).

Las vacaciones por ejemplo, son el único tiempo que tenemos para descansar después de un largo año de trabajo (la mayoría con horarios infames). Para aquellos que tenemos hijos, también es el momento en el que podemos pasar más tiempo con ellos. Por eso mismo, tenemos que evaluar bien las dos cosas.
Darle a los niños una herramienta de ese calibre a su libre disposición durante todas las vacaciones, personalmente no la veo como mejor solución, más bien sería que aprendiese a jugar solo y así entrenar su imaginación. Desde el aburrimiento pueden salir grandes ideas.

Lo que veo a mi alrededor a día de hoy, es que los niños ya no juegan entre sí. En Cerdeña, no obstante una casa con grandes espacios a disposición, los niños no se recreaban historias con los arboles del jardín (por ejemplo), ni jugaban con los sillones de la casa…. Tan solo se miraban unos a otros las pantallas de los I pads, sentados y sin hablar, Leonardo incluido! Porque funciona como el “EFECTO CASINO” la banca siempre gana. No importa la actividad que estén desarrollando los otros niños, si juegan al futbol o si están con los Lego o las muñecas…en cuanto alguno saca un IPAD…dejan todos lo que estaban haciendo…y a por él.
La única forma de pararles es ponerse con ellos, dedicar nuestro tiempo a inventar alguna actividad para hacer juntos. Como jugar al escondite, contar una historia, concursos de pintura o inventarse juegos absurdos.

Me parece que los niños de hoy ya no son capaces de hacer nada de esto, son muy diferentes de cómo éramos nosotros. Ellos siempre tienen el Ipad o el móvil como primera o única opción.
He sacado el tema varias veces durante las cenas con otros padres y no llegué a ninguna conclusión muy clara. Alguien argumentaba que estábamos en el siglo veintiuno y que no podíamos ir contra la sociedad ni el sistema. Otros comentan que si no les das el IPAD les tienes que dar muchos juguetes para que se entretengan…argumentos que yo encuentro flojos. Otros están de acuerdo, pero reconocen que es muy complicado educar nuestros hijos así hoy en día.

Leonardo no tiene Ipad, ni nosotros tenemos Apps para niños en nuestros móviles y me siento orgulloso de que mi hijo dibuje durante las horas de vuelo en lugar de ver una película. A la cual recurrimos si no nos queda más remedio, por ejemplo si viajo sola con los dos peques, me puede venir útil tener una película en mi portátil.
Me encanta ver a Leonardo dar la lata a todos los camareros del restaurante y que pida la cuenta y hable con todas las mesas de alrededor, en lugar de tenerlo “apagado” en la mesa con algún dispositivo.
Disfruto inventándome juegos con él, mientras esperamos en las salitas de espera.
Lo que comento con José muchas veces, para romper una lanza a favor de los “Ipads addicted” es que Leonardo solo tiene tres años y es fácil mantenerse duro sin recurrir a estas herramientas, pero todo cambia con la edad y es verdad que los niños de 10/11 años ya piden un móvil, porque los demás lo tienen y les gusta jugar a los videojuegos, como a nosotros nos gustaba la play station. Reconozco la dificultad de ponerse firme delante de niños mayores, que están rodeados de esta realidad. Espero que seamos capaces de mantener nuestra filosofía cuando nuestros peques sean mayores. Se que no será nada fácil.
Creo que según se vaya avanzando con la edad, este dilema aumentará notablemente, por las influencias de amigos en el cole, o similar.

No quiero parecer autoritario, ni juzgo a las personas que hacen lo contrario a lo que opino. Tengo muchos conocidos que me reconocen haber sido educados durante 24h delante de la tele en casa de los abuelos porque sus padres trabajaban y que hoy en día son maravillosas personas y estupendos profesionales. De hecho mis amigos me vacilan por complicarme la vida en ese sentido ya que con el Ipad sería todo mucho más sencillo y no me levantaría 10 veces en cada cena.

Creo que como todo en la vida, hay que encontrar el punto medio, el balance entre las cosas y que si “apagamos” a nuestros hijos cada vez que nos sea cómodo, o en exceso acabaremos con la frescura y la libertad creativa que hemos conocido a través de los juegos, de las horas pasadas hablando con los amigos, de los parques y los partidos de futbol y que todavía recordamos con nostalgia.

En el 2010, cuando un periodista preguntó a Steve Jobs cuáles eran las aplicaciones del iPad favoritas de sus hijas de quince y doce años, este respondió: “No le han usado todavía. Mi esposa y yo limitamos cuánta tecnología utilizan nuestras hijas”.

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