Mamma Mía

14 diciembre 2017

La cena de Navidad de Elle

Sabéis bien lo que cuesta salir por la noche si sois madres.
Cuando son bebés es porque dependen de tu pecho y porque necesitan más que nunca estar en cada momento con su mamá, cuando son un poco más mayores es porque te da pena dejarles y además ellos no te lo ponen fácil, lloran o en los mejores casos te dicen: “mamá no te vayas, quédate conmigo en casita”. Y tú, ya arreglada y maquillada, te quedas con la duda…. Qué hago? Hasta que tu marido te dice: “ Venga, vete que no pasa nada, disfruta de tu noche, te lo mereces, no sales nunca, verás que se olvida en seguida”.
Si no fuera por José, desde luego sería capaz de quedarme en casa después de las suplicas de mis peques. De hecho desde que soy madre salgo muy poco y casi siempre solo para cenar (con niños incluidos).

Desde que tengo el blog las ocasiones para salir han aumentado, mientras antes era asunto de amistades, ahora hay eventos en los que debo participar, o mejor dicho es mejor que vaya porque siempre trabajo es, aunque sea divertido.

En la mayoría de los casos he podido dejar a los niños dormidos, algunas veces (pocas) no, pero Leonardo lo tiene muy claro: Mamá se va pero vuelve. Siempre va a volver mamá. Así que se queda tranquilito con la nani, que es una máquina con mis peques.
Este año he participado en bastantes eventos, el último fue anoche, la cena de Navidad de la revista Elle. Imposible faltar! Ellos son parte de mi familia aquí en España, son los que me han dado la oportunidad de expresarme, de volver a trabajar y hacerme un hueco en un país que no es el mío. Siempre le estaré agradecida! Y además, siendo la cena de Navidad me apetecía mucho ir, incluso me he llevado mi marido. Fue una noche mágica y el lugar lo reflejaba claro.

Pero antes de la fiesta tuve una larga preparación, que fue más o menos así….

La semana pasada empecé a sacarme la leche, porque nunca se sabe y yo me agobio bastante con el tema lactancia, así que congelé dos sobres (son cómodos!), ayer me saqué el último.

Mi amiga Pepa, del showroom El armario de Pepa, me prestó un vestido ideal de Lexdeux. Lo elegí en el showroom, me pareció perfecto para la ocasión y además refleja mi doble alma: sensual por un lado y austera por otro, vamos una contradicción de mujer y un vestido espectacular.

Por la mañana fui a Tacha, un centro de belleza muy famoso de Madrid, donde nos pusieron guapas. (hablo plural porque estaban Ana, Miri y…. También). Normalmente me arreglo sola, pero está vez tuvimos la oportunidad de que el equipo de Rowenta cuidara de nuestro pelo. Yo elegí un liso voluminoso, que me hicieron con el solo utilizo del secador digital Ultimate Pro, el efecto resultó muy natural, me encantó, de vez en cuando me gusta cambiar de look y por lo que me habéis comentado ayer, os ha gustado!
Nos maquilló @goyoacevedo, que lujo!! “Déjame lo más natural posible” le dije y él como gran profesional que es, centró el objetivo.

El resultado me gustó, me gustó tanto que pedí a Leticia, super fotógrafa, en redes @halura, con la que varias veces he coincidido, hacerme unas fotos por la calle… brrr que frío.

Aquí os dejo las fotos.

Espero que disfrutéis de este post, aunque sin niños. De Laura sola, como era y como seré, Laura de toda la vida, aunque con el corazón más lleno y la sonrisa más grande.

Que empiece la Navidad!

Mis sandalias son de Stella McCartney pero desde hace años 😉

 

 

 


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11 diciembre 2017

Los miedos de mamá

El año pasado mi mamá tuvo un aneurisma cerebral (algunos de vosotros seguramente lo recordareis). Fue de un día para otro, durante la mañana empezó a sentirse rara, por la tarde tuvo un desmayo y la llevaron a urgencias, al día siguiente la operaron. Yo estaba en Madrid y cogí un avión a pocas horas de recibir la noticia. Fue la cosa más dramática que me ha pasado hasta ahora. Ese día sentí mi seguridad colapsar bajo mis pies. Tuve miedo de perder a mi madre, pero no fue solo eso, por primera vez sentí miedo general de las cosas malas que pueden suceder en la vida.
Aunque no me he convertido en una hipocondríaca, admito que me preocupo mucho más que antes y me agobio en seguida, sobre todo cuando se trata de los niños.
Supongo que como yo, a todas os pasará algunas noches, tardar en coger sueño y dar vueltas en la cama pensando si les pasara algo a los pequeños de casa. Se ven cosas tan horribles que es difícil vivir en este mundo haciéndose los locos. Las noticias, las imágenes y los eventos fortalecen los miedos y yo después del episodio de mi mamá, me he dado cuenta de que también a mi, al igual que al resto del mundo, me puede pasar cualquier cosa.

Algunas veces José se ríe de mis reacciones (y menos mal, porque así me tranquilizo)… Cuando con las primera vacunas me puse a llorar después de ver a los niños desesperados, o cuando Leonardo me dijo que le dolían las piernas y yo en seguida le preparé un baño caliente con “sales minerales al pino silvestre” o peor cuando me pongo a dar vueltas durante la noche para controlar que todos estén bajo de las sabanas, calentitos y sobre todo que respiren!!
Sé que es ridículo, pero tengo la manía de checkear que todos respiren, acercándome a la cara y mirando fijamente. Lo hacía con mis hermanas, con mi ex novios y ahora con mi niños y con José. No os escondo que me han pillado alguna vez haciéndolo, mi ex novio abrió los ojos de repente, en la oscuridad de la noche y se encontró mi cara a pocos centímetros de la suya, mientras le miraba fijamente. Se asustó tanto que casi le viene un infarto jajajjaja. Y yo intentando explicarle mis razones y manías!

Bueno, excepto en algunos episodios en los que me he pasado, por la general intento no dejarme llevar de la mano de la exageración y mantener una actitud positiva y desenfadada hacía la vida, pero nunca como ahora estoy convencida de que la salud es lo primero y que es fundamental dar prioridades a las cosas que lo merecen y relajarse en los asuntos que tienen soluciones. Demasiadas veces me he quejado de cosas que comparadas con otras son tonterías, eso es porque he tenido suerte y mi vida ha sido siempre tranquila, sin grandes preocupaciones. El episodio del año pasado me hizo reflexionar y después de ello, estoy poco a poco aprendiendo a disfrutar de lo que tengo, porque si todo estamos bien nada tiene el derecho de quitarme la sonrisa.
Durante la enfermedad de mi mamá, a veces miraba el sol por fuera de la ventana y el cielo azul y pensaba: que día tan increíble sería si mi mamá no estuviera enferma y así con miles de cosas, las cosas banales que pasan inadvertidas cuando todos estamos bien y que en otras situaciones le das el valor que se merecen.

Personalmente no soy de las que se toman pastillas y medicamentos cada dos por tres y prefiero, cuando es posible, recurrir a remedios naturales, pero siempre consulto médicos y especialistas cuando algo no me cuadra. Con los niños estoy especialmente atenta y para ser sincera me gustaría tener a un doctor en la familia! Varias veces he tenido que llamar a mi pediatra italiano, con el cual tengo confianza, para preguntarle sobre algunas dudas y para no ir hasta la consulta por algo que me parecía poco importante, también porque muchas veces coincide con horarios extra laborales. Hace poco desde Sanitas (donde estamos asegurados), me comentaron un servicio nuevo que se llama Blua y consiste en la posibilidad de realizar videoconsultas con tu médico, de medicina general o especialista y también en urgencias. Me ha parecido una idea genial además de lógica, considerando que vivimos en una época digital.
Así como muchas veces nos quejamos de las cosas malas que ha traído tanta tecnología, hay que valorar positivamente muchas de las facilidades que también nos proporcionan a día de hoy. La compra desde casa, comida a domicilio, video llamadas con familiares a distancia y ahora el médico…Con este servicio es posible tener las respuestas a nuestras dudas sin moverse de casa y esto es un ahorro de tiempo considerable.
Estoy segura que a las mamis como yo les viene estupendo!

Justo este puente Leonardo y Orlando se han cogido un buen catarro y yo he vuelto a dormir poco, no porque esté preocupada ☺, si no porque Orlando me despierta muchas veces y necesita estar pegado a mi como una lapa…. Menos mal que a mi no se me pega nada!

Espero que hayáis pasado un feliz puente, tanto los que habéis salido, como los que os habéis quedado en casita 😉 Así que a sonreír y buen comienzo de semana. Una de las ultimas del 2017.


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7 diciembre 2017

Fin de semana rural con amigos

Los coches estaban a reventar. Maletas, cochecitos de bebes, bolsas de comida entre las piernas…
Así empezó nuestro fin de semana rural, con un viaje que parecía la retirada de Los Diez Mil.
Tardamos menos de una hora en llegar al destino y menos mal, porque estaba literalmente atrapada en el asiento trasero, entre el capazo de Orlando, mi maxi bolso, el del cochecito y los abrigos. Me sentía como si me hubieron puesto al vacío y Javi tuvo que sacarme como se hace con un bote de garbanzos nuevo.

Wow!! Nos quedamos con la boca abierta al ver la casa desde fuera, una mansión en medio de una tierra con arboles, rodeada de una vista preciosa. Había oscurecido ya, eran más o menos las siete de la tarde cuando llegamos. La casa estaba encendida y parecía estar en un cuento, pero sin brujas, ni ogros, solo nosotros y mucha ganas de estar juntos.

La casa es aun más ideal desde dentro. Toda de madera y piedra, con una escalera que consistía en un gran troco de árbol con peldaños y una chimenea que encendimos durante toda la estancia (bueno por la noche la apagábamos).
Elegimos las habitaciones según la lógica, José y yo con Leonardo y Orlando ocupamos la habitación más grande, o mejor dicho, enorme! Con cuatros camas que juntamos, un baño curioso, todo de piedra, en medio del espacio y unas ventanas enormes que miran hacía el jardín por un lado y al infinito por el otro. En el dormitorio en frente durmieron Miri y Javi, más pequeño y muy acogedor (pero con el baño más lejos). La habitación de la primera planta la cogieron Ana y Juan Carlos, más grande que la de Miri y Javi, para poder poner la cuna de Zoe y más cerca del cuarto de baño, porque con los niños ya sabéis…

El sábado nos despertamos con la nieve. Un homenaje de la Madre Naturaleza sin lugar a duda, porque el domingo un sol brillante se la llevó. Nos quedamos delante de la ventana a mirar el espectáculo con los niños, los pajaritos volaban alegres de una rama a otra y los copos de nieve caían gruesos al suelo, creando un suave mantel blanco. La casa era muy calentita, pero para crear más atmosfera encendimos la chimenea. Desayunar con este entorno y estos amigos no tiene precio. Me habría quedado más días. “Me encantaría que nos quedásemos atrapados por la nieve” comentó Miri. No podría estar más de acuerdo 😉

Después del desayuno , hicimos fotos, muchas fotos, y jugamos en el jardín como niños. Los chicos de la casa improvisaron una barbacoa, ayudados por Leonardo (que los perseguías como su sobra). Justo fuera de la casa, había una casita organizada con una brasa. Esto es vida y para celebrar me he tomado un vaso de vino. Olé.
La tarde fue vaga, de sofá y juegos de mesa, de chocolate y café caliente.
Nos acostamos relativamente pronto y nos levantamos con el sol. La luz que se filtraba por las ventanas que recorrían la casa entera creaba una atmosfera mágica. Este lugar lo era. Decidimos salir para dar un paseo y disfrutar de la poca nieve que todavía quedaba. Nos encontramos con un burrito, Leonardo y yo lo llamamos Antonio.

Esta vez hicimos una competición sin ganador para el almuerzo. Juan Carlos preparó una pasta carbonara y yo un risotto con setas.
El domingo pasó rápido, demasiado. Llegó la hora de volver, nos despedimos de Palomar II prometiéndole y prometiéndonos de volver pronto.

La vuelta en coche fue más cómoda y con una cola de nostalgia que se desprendía detrás de nosotros.

Nuestra casa nos esperaba con el mismo desorden con el que la dejamos. Siempre soñé con que los objetos tomaran vida por la noche o cuando no estamos y me encantaría que la casa pudiera arreglarse sola mientras estamos fuera. Pero de magia ya hemos tenido bastante, así que ya teníamos que volver a la vida real.

El abrigo de nieve de Orlando es de tinycottons. Mis botas son de Fosco y el abrigo de Mango. Las botas de Leonardo son de Conguitos.

Disfrutad de cada momento, de los amigos que nunca mejor dicho son verdaderos tesoros, de la compañía y de la familia. Nunca me cansaré de decir que las relaciones construyen nuestra felicidad.

Gracias Javi por haber encontrado la casa y por haberme llevado en el coche con Orlando.
Gracias Juan Carlos por haber llevado a José y Leonardo y por haberte encargado de cocinar, además se te da muy bien.
Gracias Miri por cuidar de mis pequeños y por dejar que Leonardo te persiguiera molestándote (como buen hijo de su padre) y por sacarme las fotos.
Gracias Ana por compartir el temprano despertar, el café en el jardín 😉 y por ocuparte del desayuno. Sin ti los plátanos no hubieran sido suficientes.

Gracias a mi familia por acompañarme todos los días de mi vida, sin ellos nada sería tan especial. Vosotros sois los que me permitís creer, soñar y disfrutar de este viaje que es la vida.

Mochila portabebé MyCarrier de Stokke.

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4 diciembre 2017

Queridos hijos

Queridos hijos.

Soy mamá, la que se pone pesada para que guardéis los juguetes y para que comáis fruta. Os escribo mientras estáis fuera de casa, como veis os pienso todo el rato.

Me he despertado esta mañana pensando en cuando seáis mayores y yo lo bastante vieja como para que me cuidéis, entonces mi función de madre habrá cambiado, ya no seré vuestra referencia, ni vuestro escondite de los miedo. Me duele un poco pensarlo, no es fácil de aceptar, como todos los cambios de todas maneras. Echaré de menos acudir a vuestras necesidades y vuestras miradas de admiración, típica de los niños cuando todavía ven a sus padres como héroes, capaces de todo. Pero esto también es parte de la vida, iremos creciendo juntos, disfrutaré de vosotros y os cuidaré hasta que pueda, hasta que me lo permitáis. Luego me quedaré mirando
a los hombres en los que os habréis convertido y si he sido una buena madre, estoy segura de que mis valores seguirán existiendo en vosotros. Esto me da una gran paz.

Con esta carta quiero disculparme por el momento en el que os decepcionaré, porque lo haré en más de una ocasión, el trabajo de padres es difícil, sin duda el desafío más duro en la vida, un día lo probareis con vuestra piel. Los padres antes que padres somos personas, tenemos limites y nos equivocamos muchas veces. No tenemos las herramientas para daros consejos universales, aunque es lo que os esperáis de nosotros, lo que mejor podemos hacer es estar a vuestro lado siempre, para sosteneros emocionalmente, mentalmente y físicamente y ayudaros a comprender que sois únicos. No estáis solos pero sois únicos.
Una madre tiene el deber de abrir el camino a sus hijos, nos eligieron para introduciros a la vida, ésta es nuestra tarea. Una madre tendría que callar más que hablar, mirad atentamente para captar las pistas que nos dais sin querer, las aptitudes, la forma de ser, el carácter, la cualidades, para que a través de ellas, podamos guiaros en vuestro crecimiento y cuando seáis mayores, dejaros libres.

Hijos os quiero con un amor incansable y sin horizontes. Habéis convertido mi mundo en algo maravilloso y que vale la pena habitar, solo para estar a vuestro lado. Ser vuestra madre me permite enriquecerme cada día de mi vida. Por ello, infinitamente gracias.

Os dedico un hermoso texto de Ruyard Kipling “Carta de un padre a su hijo”.

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
Todos la pierden y te echan la culpa;
Si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti
Pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
Si puedes esperar y no cansarte de la espera,
O siendo engañado por quienes te rodean, no pagar con mentiras,
O siendo odiado, no dar cabida al odio,
Y no obstante, ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad.
Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el Triunfo y la Derrota
Y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
Si puedes soportar al escuchar la verdad que has dicho
Tergiversada por bribones para tender una trampa a los necios,
O contemplar destrozadas las cosas a las que dedicaste tu vida,
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas:
Si puedes hacer una pila con todos tus triunfos
Y arriesgarlo todo de una vez en un golpe de azar,
Y perder, y volver a comenzar desde el principio
Y no dejar escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
Si puedes hacer que tu corazón, tus nervios y tus músculos
Te respondan mucho después de que hayan perdido su fuerza,
Y permanecer firmes cuando nada haya en ti
Excepto la Voluntad que les dice: “¡Adelante!”.
Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud,
O caminar junto a reyes sin perder tu sentido común.
Si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte;
Si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
Si puedes llenar el preciso minuto
Con sesenta segundos de un esfuerzo supremo,
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
Y, lo que es más, serás un Hombre, ¡hijo mío!

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30 noviembre 2017

La tarta de queso y su receta.

No puedo definirme como una comilona, pero me gusta comerbien. Será por la pastelería de familia, será porque mi abuela materna cocinaba mejor que un máster chef o porque me pasaba los domingos mirando encantada a mi abuelo materno, mientras nos hacía los gnocchi caseros… He aprendido a conocer los sabores, a elegir y entender lo que es bueno.
A día de hoy la comida se ha convertido en una tendencia, así que un día todos somos veganos, otro día solo comemos Bio, otro día nada de comida, en lugar que ello, una dieta que se basa en botes de zumos de fruta y verduras (que me gustan muchísimo, pero creo que después de una semana de zumos exclusivamente, me pondría tan hinchada que la gente se preguntaría si estoy embarazada de nuevo).
Vivimos rodeados de fotos de platos, de “comida como arte”, de comida experimental (que es la que cuando te traen el plato y estás con tu padre él té dice: Pero dónde está el arroz que había pedido? Y tu le contestas: Papá era al perfume de arroz, solo tienes que oler e imaginarlo!). No, en serio, yo soy una novelera y me gusta probarlo todo, pero aprecio mucho la lealtad a la comida, los platos sencillos, ricos y poco abundantes. Y me gusta cocinar cuando tengo tiempo (ahora llevo una mala racha jajaj).
Hace unos días, junto a Mirian y Ana,cocinamos con Carrefour, para probar una línea de productos tradicionales de la cocina española, de alta calidad y que por supuesto tienen origen en el mismo país. Gracias a esta experiencia he podido conocer un poquito más la cultura del país en el que vivo. Nos hemos coordinado cocinando tres recetas entre risas y bocas llenas. Yo por supuesto he elegido el postre 😉

Aquí os dejo la receta, ha sido muy fácil, aunque Ana y Miri se han comido casi todos los cigarrillos antes de que terminara…
(son un vicio os lo prometo J)

 

TARTA DE QUESO VALDEÓN

Avellanas de Reus Tostadas De Nuestra Tierra
Cuajada de oveja De Nuestra Tierra
Membrillo De Nuestra Tierra
Queso Valdeón De Nuestra Tierra
Gelatina neutra en polvo o en láminas
Cigarrillos de Tolosa De Nuestra Tierra

Un abrazo y viva la comida!


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27 noviembre 2017

Tiempo de regalos

El día de mi cumpleaños me levantaba y tenía un regalo que me esperaba en la cocina. Me iba corriendo a abrirlo, con una ilusión que no veo en los ojos de Leonardo. El domingo he cumplido 35 años, 27 años desde mi cuarto cumpleaños y la diferencia entre Leonardo y yo es muy grande. Adaptarse al presente significa sacrificar muchos valores del pasado y hábitos genuinos. La fiebre del poseer se ha hecho cada vez más fuerte y las posibilidades de compra, más fáciles. Hoy en día hay regalos para todo y por todo, regalos de consuelo (después de una vacuna por ejemplo), regalos para motivar (si lo haces, te compro un regalo), regalos premio por haberse portado bien o sacar buenas notas en el cole, cuando ambas cosas son un deber! Y muchas más…
Yo no soy una excepción desde luego, “chi é senza peccato scagli la prima pietra” aunque intento controlarlo bien, es cierto que no tengo la misma disciplina que mis padres aplicaron en nuestra educación. Aparte de los padres, hay abuelos y tíos, cuyo deber es, como dicen, “deseducar”, o sea viciar. Así que sin echar culpas a nadie, ni a los anuncios, ni a los consumidores, los hechos son estos, nuestros hijos están acostumbrados a recibir muchos regalos y que sean grandes o pequeños, caros o baratos, a ellos no les importa, lo que cuenta es poseer. Lo vi (con desilusión) por primera vez la navidad pasada, cuando Leonardo rodeado de regalos, empezó a abrirlos uno tras otro sin mirar el contenido, desenvolviendo nerviosísimo todos los paquetes, a mi parecer demasiados para un solo niño.
El jueves pasado fue su cumpleaños, lo despertamos cantando cumpleaños feliz y le pusimos un regalo al lado de la cama. Le hizo una ilusión tremenda, pero mientras lo abría nos dijo: hay más regalos??
Evidentemente había alguno más, los guardamos para después del colegio, pero soy sincera, me dolió un poco su reacción y ver que con un juguete nuevo en las manos, ya pensaba en los otros.

Es un tema difícil de llevar, detrás de los regalos hay diferentes razones y muchas veces son las inseguridades o la falta de presencia de los padres, a veces nos sentimos culpables de algo y recurrimos a los regalos para sentirnos absueltos.

Nosotros hemos adoptado una táctica para que recibir esté conectado con dar y cada año hacemos unas bolsas con juguetes que Leonardo elije y las donamos. Hay que decir que él entiende especialmente bien el concepto de dar a quien menos tiene y es generoso (dentro de la capacidad de los niños de compartir). Pienso que este gesto sea un buen comienzo para educar a los niños de hoy en día y contrarrestar esta fiebre del poseer.

Por otro lado, la Navidad es un momento mágico y pienso que es muy importante para los niños, porque les haces soñar o mejor dicho, les haces creer. Para mi fue un trauma descubrir que papá Noel eran mis padres, tardé en tragar el duro golpe y reconozco que desde entonces la ilusión de los regalos fue disminuyendo. Hasta hoy, que he vuelto a encontrarla bajo otra fórmula. Ahora yo soy papá Noel.

Esta Navidad, comprad responsablemente 😉 …. Y donad si podéis.

Os dejo alguna sugerencia para compras de navidad, más adelante haré algunos posts más enfocados en los juguetes, tanto para niños mayores, como para bebes…
Me informaré también para daros sugerencias de donde podéis donar los juguetes que vuestros hijos ya no usan.

Esta bici se la regalamos a Leonardo por su cumpleaños, es una BMX, recuerdo que mi hermano tenía una de pequeño, siempre me ha gustado esta marca. Todavía es un poco grande para él, creo que empezará a disfrutarla en verano. La hemos comprado en una pagina web que me gusta mucho y se llama Barcelona Kids, la he descubierto hace poco, pero la tengo bajo control porque hacen una buena seleccion de productos y además está muy cuidada.

Bolsa cole girafa, me gusta el estampado y tiene el lazo para colgar(que siempre piden en el cole) ya incorporado.

Cuando nació Leonardo, un amigo nos regaló un saco para bebé con forma de tiburón, nos encantó, tanto que cuando creció decidimos comprarle el saco más grande,para niños. Tengo mucho cariño a esta marca que se llama Baby Bites, he conocido a las chicas que la crearon y por el nacimiento de Orlando me regalaron el huevito (una monada). Acaban de sacar tambien el saco super suave para el cochecito y no pude contenerme jeje.

Sudadera mercurio, hay para niñas y niños.

Esta muselina me hizo mucha gracia por el estampado de fresas, la encuentro original y es comoda. Yo sin muselinas no pordría vivir jajja.

Más cositas que podeis encontrar en Barcelona Kids.


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23 noviembre 2017

Como sobrevive una mamá maniatica

No hay duda de que soy una mujer maniática y antes que eso, fui una niña limpia y ordenada. Mis pequeñas manías han ido creciendo conmigo, a ellas sumo las de mi santa madre que, con insistencia y tenacidad durante años, me ha inculcado las suyas y un día me di cuenta de que ya formaban parte de mi.
Soy un producto de mi madre, aunque me he negado a ir bajo su sombra en algunas cosas que para mí no tenían ningún sentido, por mucho que ella se esforzará en dárselo, o que simplemente no me apetecían porque no entraban en mi esquema mental (ósea la lógica que aplico a todo y que no siempre se basa en el sentido común). Todos tenemos un esquema mental, incluso las personas desordenadas (que solo con pensarlas me entra un escalofrío), pero las maniáticas especialmente. Yo por ejemplo soy bastante fan de la simetría, así que subo todas las persianas a la misma altura y ordeno los cojines según una línea imaginaria. Los productos del baño también tienen su concepto estético, que normalmente va por cromatismo o en función de su forma, algunas veces, las que menos, según su uso.
Podría hacer una lista de todas mis manías hasta que se agote el espacio disponible en el ordenador, pero prefiero hablar de cómo una maniática sobrevive en una casa con niños.
Con un trabajo mental sobre la paciencia prevalentemente y cerrando los ojos.

En mi caso antes que los niños hay una “lucha” agotadora y constante con José, yo me paso el día machacándole con frases como: “Este no es su sitio”, “Mmm… veo que aquí fuera hay cuatro pares de zapatos, a ver cuantas son míos…. ah ninguna! Son todos tuyos amor :)… Pero sabes que el máximo consentido son dos”

En estos momentos es cuando me doy cuenta de que mi madre se ha adueñado de mi cuerpo y está hablando a través de mi. Me molesto a mi misma, imaginando a José como lo tengo. Por otro lado, hay que decir que este chico con síndrome del mimoso, no hace nada, sino que al revés, en cuanto me descuido, se aprovecha sin piedad. Un día la chica que estaba limpiando me dijo: Esta chaqueta que está en la escalera, hay que guardarla?

Si gracias!

Tiene que ser, que José en un momento de evidente cansancio, no llegó a abrir el armario y dejó la chaqueta tirada en la escalera (a un metro de distancia del armario). Se quedó allí durante días, hasta que “alguien” la guardó.

El síndrome del mimoso afecta a muchos hombres y se basa en el lema “No hagas nada que otro podría hacer por ti”. (Por otro se entiende que será la madre, la esposa, la hermana… la hija también).

Con Leonardo pude controlar bastante bien el orden en casa, intento educarle para que no tenga el mismo síndrome y con la excusa de una pegatina, o una carita feliz, le animo a guardar los juguetes, a poner su plato en la cocina una vez terminada la comida etc. (Si no funcionara lo de la pegatina os aconsejo decirle expresamente: Mira que todos los juguetes no guardados, por la noche desaparecen! O mañana la chica va a pasar la aspiradora y tú sabes que el lego que está en el suelo lo va a aspirar. Casi siempre funciona).

Desde que está Orlando ha ganado la fuerza de tres contra uno y he tenido que cambiar yo. Me ha costado unos días de auto terapia, pero más o menos lo he conseguido y sin tics nerviosos!

La casa ya no es la de antes, el pasillo de entrada no está despegado, así que he recurrido a un truco sencillo y he predispuesto las cosas a efecto gimkana, para que nuestros invitados se diviertan cuando lleguen.
El tendedero forma parte del mobiliario del salón. Creo que los diseñadores de interiores tendrían que volcarse a diseñar un tendedero de tendencia, para todas las que estáis en mi misma situación. Algo ergonómico, o de un material flexible, o que seca la ropa al instante. Junto al tendedero, ocupan una zona del salón las partes del cochecito de Orlando que están esperando a que venga su turno para utilizarlas, a lo mejor dentro de un año!
El diseño de la casa coge todo otro formato estilístico cuando hay niños correteando por allí. Los objetos de decoración son sustituidos por los juguetes de madera, con la excusa de que somos modernos (en realidad no sé ya dónde ponerlos), los armarios del dormitorio de los niños se han convertido en una pizarra donde puedan desfogar su creatividad. Esta idea me vino un día, después de que Leonardo pintara con un bolígrafo (que no se quita ni con lejía ni rezando) todo un lado del sofá, pensando que había hecho una cosa graciosa. Cuando terminó me lo enseñó con tal orgullo, que no fui capaz de enfadarme, pero le redirigí su creatividad al armario. (Para que no se sintiera un niño común, que usa papel A4  jajaj).

Lo mismo me pasó con la ropa, me lo pienso dos veces antes de ponerme mi camisa preferida, porque sé que casi seguro acabará llena de baba o con una vomitadita, los jersey tienen mas pelos que mi cabeza (bendita sea lactancia) y los vestido olvidados porque tendría que desnudarme para dar el pecho…

Mi consejo es no desesperarse y como decía antes, mejor cerrar los ojos como en una escena muy fuerte de una peli de terror. Y luego ejercitar la paciencia, que es infinita, hacer una lista de las prioridades (seguro que salud y tranquilidad estarán en las primeras posiciones), repetir como un mantra que el caos es creatividad y ordenar como se pueda, aunque sea con una sola mano, mientras con la otra sujetamos a un bebé.

Acordaros de que ser madre es un poco como formar parte de un circo, mejor aceptarlo e intentar tomárselo con ironía, al final también de eso se puede aprender . Estoy segura de que me convertiré en una mujer más tolerable, mientras que no me caiga resbalando con los calcetines abandonados de José o no pise con los pies descalzos una pieza de lego (duele muchísimo).

Así son las casas con niños. Vivas.

Bedroom clipart messy bed

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20 noviembre 2017

¡3,2,1 Black Friday!

El jueves es el cumpleaños de Leonardo. El domingo el mío y en un mes es Navidad. A nosotros nos queda por celebrar bastante y todavía no me he organizado con los regalos. Soy así, dejo todo para el último momento, es la filosofía del “nunca se sabe” por la que siempre puede pasar algo en último momento que te cambia los planes. Así que por si a caso….. yo dejo todo para “más adelante”.
Pero eso sí, he pasado los ratos de tomas de Orlando, navegando por internet a la búsqueda de inspiraciones…. Y algo he encontrado, así que en el mes que nos queda por celebrar la Navidad, os iré aconsejando cosas…

He descubierto una tienda online que se llama Vertbaudet y está muy bien porque hay un poco de todo para el mundo de los niños. Podéis encontrar cositas monas, desde ropa hasta decoración y juguetes.

En esta web he hecho mis primeras compras de Pre-Navidad, por lo menos este era el concepto, luego mirando bien la elección quizás me haya despistado un poco jajajja. Eso también me pasa a menudo, empiezo por algo y termino sin saber por lo que había empezado. Que no pasa nada, disfrutamos del proceso! Y a mi me encanta comprar, aunque pocas veces lo haga por internet. Ahora lo hago más a menudo, porque desde que soy mamá y el tiempo libre ha ido desapareciendo no me queda otro remedio. Sobre todo compro objetos, accesorios o juegos, la ropa menos porque me gusta probarla.

Os enseño mi selección, la mayoría son cositas para el cuarto de los niños.

Por cierto no me he olvidado de que se acerca el “Black Friday”. He leído que en la pagina web que os comento dura hasta el día 27, así que aprovechad de que en internet no hay que hacer cola 😉
Que empecéis bien la semana.

Panel de escritorio. Me hizo gracia porque se cuelga a la pared y con la creatividad de Laonardo estoy segura de que se conviertirá en algo artístico.

Caja de madera para almacenar los juguetes, con ruedas para poderla mover y recoger comodamente todo lo que hay disperso por el suelo.

Bodies para Orlando, me encanta el cuello alto!!

Alfombra para el dormitorio de Leonardo, estoy pensando en darle un toque blanco y negro.

El tipi no lo compré pero creo que os va a gustar jeje.

Cajas de madera con letrero de Toys, la he pensada para poner los infinitos legos que tenemos.

Lampara para colgar, ésta tapoco la he comprado pero me gusta mucho.

Para Orlando… dentro de un año seguro que será su sueño.. jaja.

 


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16 noviembre 2017

El primer amor nunca se olvida.

El primer amor nunca se olvida, pero después hay otro amor y otros más, así que al primero le toca conformarse con no ser el único.
En mi familia José ha sido mi primer amor. Le he cortejado utilizando todas mis armas de mujer y lo he conquistado. Nuestra relación de pareja ha sido intensa y demasiado corta, tanto que diría que la verdadera relación empezó como familia, de tres. Todo lo que hay antes de Leonardo lo hemos vivido con kilómetros de distancia entre nosotros, incluso mi embarazo.
Ha sido romántico, una historia digna de una novela, pero que lleva consigo una cola larga que se enreda en cada obstáculo. Miro atrás y estoy emocionada, sin embargo ahora echo de menos tiempo a solas con José, sin la responsabilidad de ser padres.

Leonardo ha nacido un día de sol en pleno invierno. Ha salido de mi cuerpo inclinado a cuatro patas, mientras agarraba la cintura de José. Lo hicimos juntos, es nuestro último recuerdo como pareja.
Pequeño y arrugados, el cuerpecito de la criatura que tenía en mis brazos, olía bastante mal, pero no podía parar de darle besos y quererle como a nadie antes. Mi amor para él superó a todos los otros amores que tuve hasta entonces. Y sobre todo sabía diferente. Sabía a inmensidad y leche, a ternura vivida, a plenitud interior. José lloraba pero no sentía lo mismo que yo, nunca le pregunté nada, puede que lo niegue, pero yo sigo pensando que el sentimiento de una madre, por lo menos en los primeros días de vida de un bebé, es más intenso que el de un padre. Nosotras hemos entrenado durante meses y hemos sufrido dando a luz, mientras que ellos se han quedado a la espera. La felicidad se ha mezclado con la conciencia de que ha llegado un nuevo amor. El cual probablemente trepará el podio hasta llegar a la primera posición, donde ahora estaban ellos solos.

Efectivamente en mi caso Leonardo ha ganado la medalla de oro en poco tiempo y sin competir. No ha cambiado mi sentimiento hacia José sino que ha pasado de ser mi centro de atención, a mi mano derecha. – José que sepas que no podría vivir sin ti, siento mucho la falta de sorpresas y cuidados a la que te había acostumbrado, pero ahora te necesito como ayuda, para poder salir intacta de esta vorágine que me toma día tras día – .

Mientras los hombres más o menos “aceptan sin quejarse” el cambio, los primeros hijos tardan más en adaptarse al desplazamiento. Cuando llega un herman@, otra vez se produce el efecto podio y por varias circunstancia el nuevo amor llega a la posición más alta. Otra vez no equivale a un cambio de sentimientos, que se mantienen exactamente iguales, sino de causas mayores vinculadas a las necesidades del más pequeño.
Este proceso para mí ha sido más largo que la primera vez, los primeros días desde el nacimiento de Orlando fueron traumáticos, tuve que aceptar mi incapacidad de ser la madre de siempre y de poder atender a Leonardo igual que antes. Me he castigado día tras día por no ser capaz de dividirme en dos partes iguales. Os vendrá bien a los dos esta “separación” me dijo mi papá, pero fue duro de aceptar.
A día de hoy estoy más tranquila, yo también me he acostumbrado a ser una “mamá limitada”, que se agota y a veces se pone nerviosa. Hago lo que puedo e intento no angustiarme.
Me paso los días detrás de Orlando, mientras que por la noche, me subo al cuarto con Leonardo y le cuento una historia, hasta que se duerme, entonces le bendigo con la mano, me quedo a su lado y le miro.

Te veo largo Leonardo, ocupas ya todo el lado corto de tu enorme cama, desproporcionada para un niño de tu edad, pero la disfrutaste, la cuna nunca te gustó mucho, mientras aquí empezaste a dormir bien. Veo el tiempo correr y desde que vino al mundo tu hermano, va aún más rápido, porque juraría que ayer no eras tan largo. Puede que me haya distraído más de lo normal y tú, mientras tanto, has seguido creciendo rápidamente, bajo mis ojos ocupados en vigilar a tu hermano.
Éste es el único momento del día en el que puedo estar sola contigo, mientras tú duermes, mientras todos duermen. En el silencio siento la carrera del tiempo, que viene a atraparme por la garganta y recordarme que se llevará todo. Tu voz de niño, tus manos y pies todavía pequeños, tu voz aguda y la dependencia de mí, que muestras a través de tus solicitudes continuas y cuando me acaricias el pelo o me pides cogerte en brazos. En el futuro, si Dios quiere y si he sido una buena madre, la dependencia se convertirá en ratos en los que estaremos juntos, disfrutando recíprocamente de nuestra compañía.
En la casi oscuridad de tu habitación, iluminada solo por el brillo de la luna que entra por la ventana, miro a tu carita relajada, te beso. Te beso hasta que estás a punto de despertarte y entonces paro. Te susurro que te quiero. Nunca sabrás de estas efusiones de amor nocturnas.
No es fácil ser el primero, cuando llega el segundo a superarte, pero tú lo estás haciendo de maravilla y dentro mi corazón seguirás estando en el podio más alto, solo que lo estarás compartiendo con el resto de tu familia.

Foto de Jesús Romero.

Llevo un jersey de Herdem para H&M, zapatos de Avec Modération, bolso de Marc by Marc Jacobs.
Leonardo lleva una sudadera de Benetton, pantalón de Cos, calcettines de Jimmy Lion y zapatillas de Mini Rodini y Adidas.
Orlando lleva un body de cuello alto de Petit Bateau y culotte con tirantes de Carminitta.

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18 ComentariosEnviado por: lcaldarola

13 noviembre 2017

Suave como la piel de los bebes

Hace más o menos dos meses, noté dos manchitas rojas en las suaves piernas de Orlando. Pensé que se trataba del roce con las muselinas del capazo y mantitas varias, porque hacía calor y todavía no le ponía pantalones. No le di mucha importancia, pero es verdad que noté una expansión y hace tres semanas se puso bastante fea. Fuimos al pediatra y me dijo justo lo que esperaba no oír, se trata de una dermatitis. No es nada grave, pero es bastante molesta. Descubrí que se hereda y que es algo que se queda hasta los cinco/seis años, de formas más o menos evidentes. Después desaparece, dejando una piel más sensible que las demás. Me imaginé al pobre Orlando tan guapo y cubierto de dermatitis por la cara, un castigo. Pero lo peor de todo es la molestia que le crea a los niños, recuerdo una amiga que pasó muchas noches en vela porque la hija lloraba y se frotaba la piel afectada, hasta hacerse salir sangre. La dermatitis puede presentarse en cualquier zona del cuerpo, Orlando la tiene localizada en las piernas, aunque he notado un principio en los brazos (ojalá se quede así). Desafortunadamente la piel de los bebés es muy sensible para intentar combatir esta pequeña enfermedad con fármacos, en las piernas es la única zona donde se puede intervenir con algo más especifico, nosotros durante seis días le pondremos una crema con corticoides, muy poca y bien localizada. Pero sabemos que en el resto del cuerpo solo debemos utilizar crema hidratante. Ojo también a los productos para bebés para el cuidado cotidiano, porque no todos son realmente naturales: sin conservantes (como los parabenes, PEG, ftalatos, fenoxietanoles) sin colorantes, sin perfumes sintéticos, ni sustancia de origen petroquímico.
Me gusta la filosofía del uso de sustancias bio, de aceites vegetales.
En mi casa siempre hemos preferido los productos de origen natural, mis padres nos acostumbraron a la herboristería, aunque ahora estos productos se pueden encontrar en muchas farmacias o centros comerciales.
Hemos estado probando varías cremas para la piel de Orlando. Con Leonardo utilicé los productos de la línea a la Caléndula de la marca Weleda y estaba muy contenta, así que voy a repetir!
La caléndula es una planta conocida por sus propiedades regeneradoras, calmantes y protectoras. (Además me recuerda a mi casa) y constituye la base de estas cremas BIO, juntos a los aceites esenciales naturales y vegetales. Yo la utilizo para el cuerpo (el aceite) y para el culito, pero hay también para la cara.

Para el baño también es importante la elección del producto adecuado, hay algunas soluciones jabonosas que son agresivas para la piel sensible de los bebés. Me han aconsejado utilizar el agua de avena hervida, se tarda un poco en prepararla, pero vale la pena. Yo todavía no lo he probado pero recuerdo que mi hermana lo hacía. La línea Caléndula también ofrece un baño crema. (yo tengo el pack jeje).

Pañal de tela Bambino Mio. Mi camisa es de Neck & Neck.

Espero que este post os sirva de ayuda para las que tenéis el mismo problema y como siempre me encantaría escuchar experiencias sobre el tema de la dermatitis.

fotos de Jesús Romero

 


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