Mamma Mía » El “dolor” de ser madre

14 abril 2016

El “dolor” de ser madre

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Si alguien me dijese de describirme a mí misma, la primera cosa que diría es que soy madre. No me describiría como esposa, amiga o hija. No hablaría de mis hobbies o de mis intereses. Pensaría en mí, antes de todo, como mamá. Y eso es lo que me atormenta, la fuerte pena que siento, a veces, en el describir mi experiencia como madre.

Este dolor no empezó con el parto. En aquel momento, escapas de te misma y entras en un lugar que no puede ser descrito. Solo una mamá puede saberlo, es una misión. Un viaje personal donde no hay espacio para el miedo, si no para un oscuro deseo de traer a una nueva vida en aquel mundo que has dejado temporalmente detrás.

Esta “angustia” empezó en el momento en que he acariciado la piel lisa de mi hijo.

Eres una llamarada de emociones, como nunca antes lo habías sido. Dicen que no se pueda definir el amor, pero, en aquel momento, es algo que puedes tocar. Puedes sentir la multitud de su esquinas y verlo en su forma más pura y auténtica, en las expresiones faciales de tu hijo, en la manera en que aprieta sus pequeños dedos. Tu cuerpo ahora está vacío, el peso que ha crecido dentro de ti, alojado en tu vientre, ya no está. Y tal vez, piensas con nostalgia en las noches pasadas tumbadas de lado, con un brazo debajo de la almohada y el otro que abraza la tripa, mientras escuchas a tu bebé.

Con la primera noche llega la presión y el peso de lo que has hecho. La bendición y la “condena” del regalo que te ha sido donado. Tu corazón se llena de aprensión frente a pensamientos como: “Si pasase algo a esta criatura, yo estaría reducida a la nada”. Tendrías que dormir, pero en aquel momento te das cuenta que jamás volverás a descansar como antes. Nunca.

Por siempre, hasta que vivirás, alguien será más importante que tú. Ahora tú tienes que proteger esta vida. Tienes que sanar sus heridas, serás la única que podrá hacer sentir a este niño completamente seguro, como cuando, dentro de ti, estaba protegido por la fortaleza de tu cuerpo.

De repente este niño tira al aire tu vida pasada. Y la reemplaza por una vida nueva, donde la “vieja” tú ahora es una madre, que no conoce el egoísmo. El deseo de salir poco a poco irá decolorándose, algunos días no te importará ni de tu apariencia, de las ondas de tu pelo o de la ropa que te pones. Tu casa no es la misma, ahora está llena de pañales y juguetes, de ropita tamaño mini por todas parte. Pronto te darás cuenta de cuánto has cambiando y a la vez, de cuanto cambian ellos!

Los primeros meses te pones triste cuando ves su aspecto cambiar rápidamente, pero, cada etapa crea un entusiasmo y un estupor que te asombran y poco a poco te va gustando más.

Sus risas son música para tus oídos. Pero, aunque estas profundamente feliz, si piensas en cuanto amor pruebas por ellos, puedes encontrarte llorando en seguida. Una madre lleva este peso en silencio. Dentro luchas con el deseo de no dejarlos irse, de tenerlos contigo.

Ellos siguen adelante y tú, acordándote de cuando eras pequeña como ellos, piensas si ahora eres una buena madre, si la educación que le estas dando es buena, si le dedicas bastante tiempo, si le das seguridad, mientras ellos, te ponen con los pies en el suelo y te recuerdan como es la diversión.

Aunque la diversión, a veces, esconde algunas pupas y muchas lagrimas, pero tú estas allí, preparada para abrazarlos fuerte y decirles que todo va bien, aunque secretamente estés asustada también. Cada caída, cada morado, cada enfermedad, cada tristeza que probarán, tú también las probarás. Cada vez que le “tomarán el pelo” o serán juzgados. Cada vez que fallarán, serán humillados o tendrán el corazón en pedazos. Cada vez que chillarás y te enfadarás porque ellos quieran hacer las cosas a su modo, te hará daño y te castigarás por tus errores.

Cuando me preguntan por describirme, yo siempre contesto: “soy mamá” y no me equivoco. Creo que es mi mejor cualidad, no me define como persona, soy más cosas, pero esto es mi mejor mérito, porque lo que hago como madre, me hace sentir fuerte. Cada vez que les doy rienda suelta, que los dejo ser quien son, que me concedo ser menos grave con mi misma, me siento extraordinariamente bien. Hace falta un verdadero guerrero para amar a alguien tanto y por no perder completamente la cabeza mientras todo eso está pasando.

Si eres madre, si estas a punto de serlo, o si eres una mujer animada del deseo de dar a la luz un hijo, prepárate para una vida de ansiedad y angustias. Prepárate a las decepciones y a los arrepentimientos, prepárate también a sentirte importante. A la reflexión y al cambio constante. Prepárate a ser la fuerza, la roca y a amar a alguien tanto hasta sentirte mal.

Prepárate a sorprenderte de cuanto te hace sentir completa todo esto. Esta pequeña criatura que has metido en el mundo te fuerza, desprevenidamente, a convertirte en la mejor versión de ti misma. Con el tiempo, será este niñ@ quien proteja tu vida, cuide de tu heridas, será la razón por la que te sentirás siempre segura. Los verdaderos triunfos de la vida vienen de las personas por las cuales hemos dado el máximo. Por eso, antes de todo, siempre seré una madre. Porque eso dice al mundo que soy una guerrera.

He traducido y redactado este texto, que he encontrado en Encontrado en HuffPostUsa.

 


14 Comentarios

  • 1. Clara  |  14 abril 2016 - 14:14

    Que preciosidad de texto!
    Gracias Laura por compartirlo

    Un saludo

  • 2. maria  |  14 abril 2016 - 14:46

    Que bonito! Me ha encantado!
    Que verdad es todo lo que dices…se me han saltado las lagrimas!!
    Besos!
    María

  • 3. Patricia  |  14 abril 2016 - 16:06

    Precioso!!!
    Viva las súper mamás!

  • 4. MARINA  |  14 abril 2016 - 16:07

    Me ha encantado el artículo , me veo reflejada en todo , es fantástico.

  • 5. rosa  |  14 abril 2016 - 21:34

    Precioso texto, me encanta tu blog!

  • 6. Jordi  |  15 abril 2016 - 14:17

    Muy acertado todo lo indicado…

  • 7. Fernanda (@rosaframbuesa)  |  15 abril 2016 - 16:09

    Wow! Precioso post!
    Soy mamá de dos niñas pequeñas y no pasa un día sin que me replantee si estoy haciendo lo correcto…Sobretodo cuando pierdo la paciencia al final del día…
    Yo disfruto como nadie, soy super feliz con ellas, no podría imaginar mi vida de otra manera, pero ahí estoy cada día pensando en que mucho de lo que serán al crecer dependerá de mi…Qué responsabilidad!
    Un beso enorme…
    http://www.rosaframbuesa.com

  • 8. Noe  |  18 abril 2016 - 13:48

    Me encanta, un texto precioso. Gracias por compartirlo, expresa lo que sentimos sin que tengamos la habilidad de decirlo con nuestras propias palabras.
    Yo también soy mamá 🙂

  • 9. Rosa  |  18 abril 2016 - 21:09

    Laura, como siempre muy buen post!!!!! muy cierta la frase de que nos convertimos en la mejor versión de nosotros mismos!!!!! tu que eres italiana seguro que conoces una canción preciosa de Elisa escrita por Ligabue que se llama “a modo tuo” y que describe las dificultades que tendrán que afrontar los hijos a lo largo de sus vidas y el miedo de nosotros, los padres, a que sufran, aunque si estos obstáculos les enseñaran y los harán crecer y madurar….un beso fuerte de una mamma española que vive en el Lago de Garda!

  • 10. ¿Mujer o Mamá? | ENTRE &hellip  |  2 mayo 2016 - 20:12

    […] no sé por qué, pero me da rabia. Por poner un ejemplo, cito el blog de Mamma Mía, de la revista Elle. “Si alguien me dijese de describirme a mí misma, la primera cosa que […]

  • 11. Carmen Hidalgo  |  25 enero 2017 - 10:55

    Hola Laura! Llena de lagrimones me ha dejado tu post…me encantaría acceder al original para que lo lea mi marido que no habla español, pero el vínculo al Huffington Post no funciona. Podrías darme la URL? Gracias!

  • 12. lcaldarola  |  25 enero 2017 - 13:09

    Hola Carmen.
    Por supuesto!
    http://unamammagreen.com/i-miei-figli-dimenticheranno/

  • 13. Jimena  |  24 julio 2017 - 22:29

    Hermoso, tal cual lo siento yo, inmensa, gigante, desbordada por tanto. Gracias

  • 14. voyance gratuite en ligne  |  20 noviembre 2017 - 15:19

    http://mammamia.blogs.elle.es/2016/04/21/10-libros-que-todos-los-ninos-tendrian-que-tener-en-casa/#comment-1938

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