Mamma Mía » La Eurocopa familiar

20 junio 2016

La Eurocopa familiar

Durante las pasadas dos semanas he estado grabando un programa que saldrá por la tele a lo largo del próximo mes de julio.
Me contactaron para este proyecto hace poco más de un mes y me pareció divertido. Además, me venía muy bien una colaboración de este tipo. A pesar de ello me lo estuve pensando durante un par de días antes de confirmar, porque tenía que organizarme y decidir como iba a poder conciliar el trabajo con el cuidado de Leonardo.
Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que es complicado no tener ayuda (porque nuestras familias viven lejos) pero que también tengo mucha suerte de poder pasar todas las tardes con mi peque.
Las grabaciones iban a tener lugar durante 4 días de la primera semana y otros 3 de la siguiente. Decidí hacerlo y el fin de semana anterior a que todo comenzara se lo conté a Leonardo. Le expliqué que durante los días siguientes iba a tener que salir de casa muy temprano y que iba a volver tarde y que por eso no iba a verme tanto como habitualmente. Creo que lo entendió perfectamente porque pasamos dos días sin que me dejara ni un solo segundo sola, era mi sombra. Me acompañaba al baño, se quedaba a mi lado mientras cocinaba, no se alejaba ni un minuto y me agarraba la mano incluso cuando estábamos dentro de casa.
La verdad es que no estoy acostumbrada a no estar a su lado. Desde que nació nunca había estado separada de él durante más de 14 horas, y ahora íbamos a pasar 4 días enteros sin poder vernos. Me preguntada, ¿cómo se lo tomará? Seguro que se enfadará conmigo.
Llegó el lunes, a las 7 de la mañana me pasarían a buscar así que madrugué con el alba. Cuando estaba lista le di un beso a José, que todavía dormía, y fui al cuarto de Leonardo para verle. No estoy para nada acostumbrada a dejarlo solo, la verdad es que incluso sentí como las lágrimas querían asomar por mis ojos. Con el máximo cuidado para no despertarle, le di una caricia y me fui.
Hablé con José por la mañana y me contó que Leonardo había preguntado mucho por mi y que al levantarse lloró porque no estaba. Por la tarde le dieron una medalla en natación. Yo, que paso todos los lunes del año con él en la piscina…. ¡¡¿¿y la medalla se la dan ahora??!!….
Mi día paso muy rápido pero terminamos de grabar a las 2 de la madrugada. Llegué a casa muerta y al día siguiente mi alarma sonó de nuevo a las 6.30.
Pasó también el segundo día y José me contó que por la noche Leonardo se sentó al lado de la puerta para esperarme, obviamente llegué mucho más tarde, cuando el estaba durmiendo profundamente.
Me acosté cansada y pensando en lo buena que es la vida conmigo por permitirme disfrutar tanto tiempo de mi “enano”.
Al levantarme me sentía angustiada por la idea de que faltaban todavía dos días más durante los que Leonardo no me vería. Me daba ansiedad pensar en la posibilidad de que después de esto algo cambiara entre nosotros. Lo sé, son miedos estúpidos, pero así me sentía.
Con estos ánimos me disponía a salir de casa cuando, de repente, oí la voz de Leonardo que llamaba a su papá. Miré el reloj: si salgo ahora seré puntual como siempre, ¡y como a mi me gusta! Da igual, por un día en la vida, que sean los demás quienes me esperen. Corrí hasta su cuarto, entré y nos abrazamos. Su cara tenia una expresión que delataba su sorpresa al verme. Nos abrazamos fuerte. Ojalá cuando seas mayor, Leonardo, sigas abrazándome con tanta fuerza como ahora.
“Tengo que irme mi amor pero te prometo que vuelvo. Sabes que mamá, aunque se vaya, siempre vuelve. Siempre”.
Durante esos días decidí dejarle cada mañana, antes de salir de casa, un caramelo encima de la mesa. Una tontería pero me sentía mejor así, sintiendo que de esa manera él sabría que había pasado a verle antes de irme de casa y que pensaba en él.
“Te he dejado algo en la mesa, ahora me tengo que ir”.
“Espera mamá, voy contigo” dijo, y se fue directo a coger ropa de su armario. En ese momento tuve que aprovechar para bajar las escaleras y salir de casa.
Él se dio cuenta y empezó a gritar “ Mamá espera, espera mamá, no quiero caramelos, caramelos no mamá, espera” No hace falta decir que se había puesto a llorar. Y yo también, mientras salía de casa rápidamente. Estaba en el ascensor cuando él había llegado a la puerta y se percató de que yo ya no estaba.
¿Es acaso posible que algo así pueda provocarme tanto dolor? Me pregunto si es algo que le pasa a todas las mujeres o si soy yo la única que me siento de esta manera. A veces pienso que me he convertido en una mujer excesivamente sensible, que con el solo hecho de escuchar una conversación entre madre e hijo, aunque no seamos Leonardo y yo los protagonistas, me pongo a llorar.
Las grabaciones durante esas dos semanas fueron muy intensas, casi sin pausas, y se acababan siempre muy tarde. Afortunadamente, el equipo era muy agradable. Conocí a personas maravillosas y ¡me lo pasé muy bien! Aprendí nuevas palabras y me di cuenta de mis límites a la hora hablar ante las cámaras en otro idioma, pero me gustó. Donde haya un reto, ¡yo me apunto!
Llegó por fin el ansiado viernes, todos mis miedos se disiparon en el mismo instante en que Leonardo me sonrió y me abrazó fuerte, feliz por verme otra vez a su lado. Pasamos la tarde juntos como siempre y el sábado por la mañana salimos los tres a dar un paseo, compramos una pelota y paramos en un parque a jugar. No sé si estas fotos reflejan nuestra felicidad, el deseo y la alegría por estar juntos.
Hay días en los que me doy cuenta de que no hay nada más bonito en la vida que el tiempo que comparto con mi familia.

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Leonardo lleva una camisa y zapatillas de ZARA BABY, pantalón corto de YOEDU y tirantes de KID+KIND

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LLevo una camisa de manga corta de MANGO, shorts de SPRIT DENIM y zapatos de HISPANITAS

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9 Comentarios

  • 1. Berna  |  20 junio 2016 - 10:49

    Lo cierto es que los que somos padres entendemos perfectamente la situación de angustia por la que han pasado los dos. Pero el cariño lo cura todo de inmediato y pienso que Leonardo ya es de nuevo muy feliz. La vida está llena de alegrías y tristezas y quizás no sea malo experimentarlas desde pequeño, pero por poco tiempo las tristezas

  • 2. Ani Ote  |  20 junio 2016 - 16:17

    hola Laura te entiendo muy muy bien, cuando me incorporé a trabajar iba todas las mañanas apesadumbrada en el trayecto a mi trabajo y siempre terminaba llorando por no poder disfrutar más de mi pequeño Álvaro

  • 3. Rosa  |  20 junio 2016 - 16:26

    No te preocupes que enseguida se les pasa la angustia por la separación. Los niños son sabios y se les pasa en lo que ven una cosa de su interés. Yo me pasé un mes llorando cada día que a mi hija la dejaba en la guardería para irme a trabajar, ella no lo notaba porque era muy pequeña pero yo pensaba que me arrancaban el corazón y así muchos años. Ahora, puedo pasar con ella mucho tiempo y es maravilloso pero sigo pensando que me perdí muchas cosas.
    Ay la conciliación….¡Qué gran mentira!.
    Un beso

  • 4. Maria José  |  20 junio 2016 - 19:23

    Laura, la angustia que has sentido al tener que dejar tanto tiempo a Leonardo es normal en todas las madres. Es muy difícil conciliar la vida profesional con la familiar. Tenemos que presionar a los políticos para que legisles a favor de la familia. Las fotos están preciosas y Leonardo con tirantes una monada

  • 5. SOFIA  |  20 junio 2016 - 22:57

    esa angustia la tengo yo a diario con mis niños, por mi trabajo salgo de casa super temprano, pero me paso toooda la tarde con ellos

  • 6. El Vestidor de Lena  |  21 junio 2016 - 17:07

    Es normal que pases por esa angustia cuando no estás con él, es difícil trabajar y estar con los peques a la vez 🙁 Qué bonitas fotografías, se nota que lo pasasteis genial.

    http://www.elvestidordelena.es

  • 7. ABril  |  21 junio 2016 - 21:26

    Hola Laura!
    Yo no soy madre aún,estoy en ello, pero te entiendo perfectamente y sé que sentiría lo mismo…
    Esta tarde al salir del trabajo y bajar paseando a coger el Metro, te vi con Leonardo ( me he fijado en vosotros porque me ha llamado la atención el pelo del peque). Me he acercado un poco dispuesta a decirte que me gustaba leerte, pero después he dudado y he seguido; qué tonta! he pensado después jajaja

  • 8. lcaldarola  |  21 junio 2016 - 22:44

    Nooooo teníais que pararme!!! Me habría encantado hablar un poco:) la próxima vez no dudes!!!!!! Un besoooo

  • 9. marie  |  22 junio 2016 - 15:57

    Pues a mi me paso por primera vez el finde pasado!
    Le tenia que dejar para salir a trabajar y lloró tanto, que cuando llegue a bajo en el portal, seguía escuchándole, empecé a llorar y tuve que subir de nuevo para verle y abrazarle. Cuanto más mayor (ahora tiene 22 meses) mas difícil es la separación por su parte. …

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