Mamma Mía » Te quiero como eres…. Pero

13 febrero 2017

Te quiero como eres…. Pero

Prólogo_

Hablaré sobre una persona que amo y que no intento cambiar, sino educar* o como diría el Principito: domesticar.

*educar a una relación de pareja.

El amor tiene su fundamento en el respeto, en todos sus aspectos. Te quiero mucho José.

P.S: la natura de este post es irónica. No se aceptan polémicas si no sonrisas. El amor es divertido.

TRAMPA EN EL BAÑO.
El embarazo me da mucho sueño, hay días en los que no aguanto despierta hasta las 22.00.
Dejo el cuarto de Leonardo y mientras bajo las escaleras hasta el salón estoy ya en la primera fase REM. Me arrastro hasta el sofá, donde me espera José con una peli o serie, que jamás veré.
Cuando de repente abro los ojos, no hay luces encendidas y estoy en la cama. No me acuerdo como he llegado hasta aquí. Tengo que hacer pis, la luz que entra por la ventana con la persiana subida, es suficiente como para ir al baño sin encender la luz.
“¡Porca miseria!” Me tropiezo con algo que está en el suelo y llego hasta el water volando. ¿Que es?
¿Porque José me ha tendido una trampa? De eso se trata, sino porque dejar una bolsa llena de cosas en medio del baño durante la noche?!!

Se lo he preguntado y esta es su respuesta:
Yo también estaba muerto cuando subí a la habitación y dejé la bolsa en el primer sitio que vi. No pensé en ningún tipo de consecuencia al dejarla allí.

LUCHA EN LA CAMA
-¡Mamá quiero dormir! Está buio (oscuro), túmbate, túmbate aquí.
-Me gustaría Leonardo. No te imaginas como me cuesta levantarme por la mañana, igual que a ti, pero tenemos que prepararnos para ir al cole.
Me pongo el despertador a las 7.00 para tener tiempo de vestirme y organizar las cosas para Leonardo, al que despierto a las 7.30. Desayunamos bastante rápido y a las 8.00 salimos de casa. José solía ir al gym muy temprano, pero desde que tuvo la operación de la pierna se queda durmiendo un poquito más.
Así que por la mañana no lo veo, el sale de casa justo antes de que yo vuelva. Tardo más de una hora y media entre ir y volver del cole, es decir perder el 25% de la mañana! Entro en casa y con un gesto mecánico abro las ventanas, me gusta que entre aire por la mañana. Subo arriba para hacer lo mismo en los dormitorios.
¿Ahhhhhh Quien está aquí? ¡Sal fuera gato! Perro?! León?! o ladrón quien quiera que seas! ¿Qué éstas buscando en mi cama?
Silencio. Ni un ruido, excepto la voz de mis pensamientos….
De pronto cojo el móvil y saco una foto que retrata la cama reventada, como si de una batalla se tratase, que evidentemente tuvo José con el edredón y los cojines para salir de allí.
Lo llamaré para saber si se encuentra bien y si le han hecho daño, aunque entiendo, viendo los restos abandonados en mi cuarto, que él ganó.

Drin. Drin: ¿José? ¿Que tal amor? ¿Oye que ha pasado con la cama?
Que cama? No ha pasado nada…ahhh..bueno..me ollvide hacerla y doblar las sabanas…perdón! Se me pasó otra vez.

LOS PLATOS QUE NO CAMINAN
El protagonista del día hace un poco de todo, prepara la mesa para todos los compañeros, guarda los juguetes, abre la puerta a los padres a la hora de la recogida… A todos les gusta ser el protagonista del día porque es un personaje responsable y los niños lo ven como una manifestación de madurez y línea de meta de mayor. A raíz de eso, aproveché el momento y empecé hacer lo mismo en casa. De tal manera Leonardo se acostumbraría a guardar sus cosas, a ayudarme con la mesa e incluso cocinar conmigo. Casi siempre se implica con entusiasmo en estas actividades caseras y yo sueño con que este aprendizaje se le quede en el ADN para siempre.
Lo miro mientras va y viene de la cocina al salón con platos, cubertería y mantel, tan pequeñito me hace una gracia que siento mi corazón estallar y propagar amor por todo mi cuerpo.
¿Mamma ya está mi cena? A ver que es!
Es el primero en cenar, sigue fielmente los horarios italianos y a las 20.00 toda la comida está en el plato. Primero y segundo.
Intento recordar como era yo de pequeña pero me resulta difícil. Me gustaría mirarme de lejos y luego acercarme para hablar con la niña que era, mirarle a la cara y reconocer mis rasgos sin las marcas del tiempo. ¿He cambiado tanto?
¿Os los preguntáis de vez en cuando?
¿Las experiencias modifican nuestro ser y nuestras perspectivas cambian proporcionalmente a nuestra altura?

¿José tu fuiste el protagonista del día alguna vez en el cole? Ayudaste con ilusión en las tareas de casa a tu mamá hasta que la pubertad te enseñó la libertad, te recomendó la pereza y te susurró que los platos, como en los dibujos de “The Sword in the Stone”, se limpian solos, mientras danzan! Porque desde que te conozco no ha pasado un solo día sin que tus platos lleguen a la vajilla. Al principio se quedaban en la mesa, a la espera de que un milagro los llevase a la cocina. Daban incluso pena verles así abandonados y solitarios.
Un día te dije: amor, siento decirte que los platos no tienen vida, es necesario que tú mismo los acerques a la cocina, puedes hacerlo?
Si. Pudiste! No he vuelto a encontrar platos en la mesa, ahora están en la cocina, justo encima del lavaplatos* esperando a su destino.

*un electrodoméstico (blanco en nuestro caso) que sirve para lavar la vajilla sucia.

La lavaplatos es una cosa extraña, casi extraterrestre para la mayoría de los hombres, supongo que es, porque no acaban de entender su función o que incluso le tengan miedo porque jamás se atreven a abrirlo, tal vez se piensan que va a salir algo venenoso o que pueda hacerles daño.
Por si a caso se lo pregunto a José.

¿Porque no te gusta abrir el lavaplatos amor?
No meto las cosas porque no tengo claro si está limpio o sucio muchas veces, de vez en cuando ya está en marcha y tampoco lo puedo meter, otras porque ya está todo tan lleno que no cabe ni un alfiler, muchas otras veces reconozco que me olvido. Intentaré estar más atento en el futuro. Tienes toda la razón.

Esta foto nos la hizo Leonardo!

Antes de terminar, quiero que José sepa que espero pasar con él todos los San Valentines de mi vida.

A José_
No nos entenderemos miles de veces, yo haré el papel de la “tocanarices” y tú del pasota, me enfadaré porque te olvidarás de tirar la cisterna del váter y tú porque me agobiaré por un cojín colocado de una forma distinta a la mía. Nos molestaremos con nuestras manías (tú más porque yo tengo muchas), la cama parecerá pequeña y tal vez lucharemos por las sabanas. Discutiremos una y otra vez sin encontrar una solución, pero haremos la paz y seguiremos queriéndonos. Aprenderemos el uno del otro, aprenderemos a ser pacientes, a dar el valor justo de las cosas y si posible a reír de las que no tienen importancia.

Esta foto tambíen nos la hizo Leonardo!

Me encantaría que me escribáis vuestras historias divertidas de pareja, incluso los hombres que me están leyendo.

Feliz día de San Valentín.

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12 Comentarios

  • 1. Pepa  |  13 febrero 2017 - 10:58

    JAJAJAJA pero que divertida eres!! me encantais!!
    Cómo va tu embarazo? Por fotos se te ve genial!! un besazo guapisima

  • 2. lcaldarola  |  13 febrero 2017 - 11:00

    Hola Pepa!
    Jajjaa gracias <3
    El embarazo bien, días mejores y días menos, pero en general todo ok!! Gracias por preguntar.
    Un beso

  • 3. Rebeca  |  13 febrero 2017 - 11:16

    Cuando he leído tu blog, he pensado q este es el día a día de cualquiera , natural, sencillo, enfados, amor, risas.. y si lo principal no es educar al niño también las relaciones.me encanta xq eres transparente.https://diasdecolorines.blogspot.com.es/2017/02/cerrar-y-abrir-ciclos.html?m=1

  • 4. Irene  |  13 febrero 2017 - 13:34

    Jajajajaja la vida misma! Me vuelvo a derretir leyéndote, con tus palabras haces que lo cotidiano sea extraordinario.
    Yo no vivo aún con mi novio, pero espero hacerlo algún día (más pronto que tarde!!!) Mientras tanto, observo a mis padres como conviven y me lleno de orgullo. Mi madre cocina mientras que mi padre recoge, friega y hace la compra. Eso sí, aunque él no sepa ni hacer unas lentejas su frase estrella es: “¿Qué vamos a cocinar hoy?” o “¡¡Qué rico nos ha salido el pollo!!” Le sale del alma y lo dice con la inocencia de un niño, y mi madre y yo nos partimos de risa.
    🙂

  • 5. Sonia  |  13 febrero 2017 - 13:46

    A mi la verdad es que que los maridos se escaqueen de sus obligaciones en casa mucha gracia no me hace. Eso se convierte luego en mas estres y mas trabajo para nosotras.

  • 6. Belen  |  13 febrero 2017 - 13:48

    Que bonito post! Me ha gustado mucho el texto 🙂

    https://lotofdots.wordpress.com/2017/02/09/a-balanced-life-iv/

    Besos

  • 7. @Cuantroenminicasa  |  13 febrero 2017 - 13:53

    Madre mía… cortados por el mismo patrón, ellos y ellas (nos)
    El cromosoma “y” tiene algo que ver seguro !! 😉

  • 8. Patricia M.  |  13 febrero 2017 - 14:09

    No se puede explicar mejor de lo que lo has hecho Laura jajajajaja. Ellos nunca cambiarán, pero yo llego a la conclusión de que no lo hacen con maldad, aunque a mi me saca tanto de mis casillas!!!!! No lo puedo evitar, cuando veo que está todo por hacer, esperando a que venga el hada madrina con la varita mágica a recoger la casa, lavar platos, hacer la cama… me recorre la rabia por dentro y estallo!!!!!

  • 9. María José  |  13 febrero 2017 - 14:26

    Laura, cuanta razón tienes respecto al pasotismo de los hombres en las tareas domésticas, no cabe duda de que tiene una gran importancia la educación recibida per0, en general, ellos dan menos importancia a la limpieza y al orden que nosotras. Las fotos son muy bonitas y se os ve muy enamorados. Hacéis bien en intentar corregir los defectos del otro pero sin querer cambiarlo. Vuestro hijo es precioso.

  • 10. lorena  |  13 febrero 2017 - 14:46

    Laura ! me encanta la forma que tienes que contarnos las cosas ! Como ya sabes … estamos todas igual ! A mi una de las cosas que mas me fastidia de mi marido es que cuando se encarga de la comida (1×1000) lo que incluye poner la mesa, etc … es que el hace la comida, que empieza a hacerla a las 13 y termina a las 15, no se como lo hace ! me pone negra. Pero no es solo eso, es que hace la comida y la pone en la mesa, pero NO HA PUESTO LA MESA ! entonces empieza a ponerla, pero resulta que solo pone los cubiertos!!! y entonces yo empiezo: y los vasos? se levanta y se sienta de nuevo, y yo sigo… : y las servilletas? … se vuelve a levantar y se vuelve a sentar … y yo: y la bebida? … Pero por que no lo hace todo a la vez ??? y por que mientras se hace la comida no pone la mesa ??? es un misterio

  • 11. Diana  |  13 febrero 2017 - 23:46

    Holaa! Me he sentido totalmente identificada contigo en todo y sobre todo cuando dices que eres la toca narices y él el pasota..lo expresas muy educadamente por no cagarte en todo directamente, supongo jajajajajaja, porque ufffff. Una amiga mía me decía siempre:” no te cabrees por temas de tareas de casa, tú sólo piensa que a los tíos les falta un hervor y ríete…, que no es que sean tontos, pero no son como tú, a ellos esas cosas no les preocupan…” y sí, ya paso de cabrearme…cuando doy, claro..jijij. Saluditos

  • 12. ROSAG  |  14 febrero 2017 - 16:08

    Laura, totalmente identificada contigo. Me ha encantado el post.
    Y me sumo, todos son iguales, están hechos de la misma materia genética o qué?.
    Que lucha con ellos para que entiendan que las cosas no se hacen solas. Mi marido y yo hablamos mucho de éste tema, y el tío me reconoce que se aprovecha del olvido, se su dejadez y de mi predisposición a hacerlo casi todo.
    Reconoce que es por comodidad, por machismo, por egoísmo y mucha mucha dejadez. Efectivamente no le dan importancia a muchas de las cosas de las que para nosotras son insalvables.
    Cuando llega el verano todos los santos días le tengo que recordar que hay que bajar las persianas y los toldos al mediodía y que al ponerse el sol se suben. Pues nada, que llego a casa de trabajar cerca de las 12 y está todo bajado.
    Me lleva los demonios, hace que aflore el demonio que llevo dentro y me pongo como una fiera, y él no entiende por qué me enfado, como se puede estar repitiendo las mismas cosas durante 20 años cada día sin enfadarse???.
    O colocar las cortinas o las butacas como deben estar, para él eso no es importante. Tampoco debe serlo los baños porque no los ha limpiado jamás de los jamases.
    Eso sí, hace la cama casi a diario, plancha siempre él, pero porque yo no puedo hacerlo claro, pasa la aspiradora de vez en cuando, aunque eso le lleve toooooda la mañana, porque cuando se pone, lo hace todo de maravilla. Ah y pone lavadoras y sabe poner la secadora. Pero pocas cosas hace espontáneamente. Sabe que tiene un morro que se lo pisa, que tiene una educación machista y que habrá que esperar un par de generaciones para que esto sea totalmente igualitario.
    Empieza tú por intentar cambiar esto guapo!!!.
    Una vez que se tuvo que encargar de todo, más que nada porque me acababan de operar, reconoció que le era imposible abarcar todo y que no sabía que una casa tenía tanto que hacer. Se debió asustar tanto que para qué abarcar más de lo debido.
    Eso sí, si se lo pido no me pone pegas, bueno alguna vez pone una cara rara pero lo hace.
    A cambio me despierta todos los días que esté en casa con muchísimo amor, me da muchos mimos, muchos besos y me tiene preparada la bandeja del desayuno. Con eso ya me tiene ganada y me importa menos el resto. Que después de más de 20 años, me siga despertando así, compensa todo lo demás.
    A pesar de todo, le quiero muchísimo. Qué remedio!!!!. Ja ja ja ja.
    No desesperes Laura, esto tiene visos de cambio a muy largo plazo, mientras no queda más que seguir con la educación.
    Paciencia corazón, más ahora que estás esperando una personita nueva, no te alteres que es imposible sacar de donde no hay.
    Un beso linda, y perdón por escribir tanto.

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