Mamma Mía » La maldad de los niños

8 mayo 2017

La maldad de los niños

Los niños son almas inocentes en cuerpos de tamaño enano. Actúan sin filtros y son sinceros, por eso no distinguen el bien del mal, ellos siguen el instinto y la urgencia de comunicar algo que les viene desde dentro, sea cual sea su naturaleza, buena o mala.

Este año hemos cambiado de parque, igual que en las migraciones de los pájaros , nos hemos juntado con los demás amigos y nos hemos establecido en un parque más cerca de casa y también más feo.
El colegio ha dividido el grupo de amigos del año pasado porque cada uno ha cogido un camino diferente, así que el nuevo parque es el punto de encuentro.

Nos acostumbramos al nuevo hábitat. Los dos disfrutamos de la compañía, yo también porque las mamas de los niños son mis amigas. Hemos creado un verdadero salón de opiniones a cielo abierto.
Hace unas semanas que de repente Leonardo empezó a ponerse vago con la idea de ir, me dijo que preferiría quedarse en casita a jugar. Yo seguí llevándole, convenciéndole de que es más divertido jugar en el parque con los amigos en lugar de en casa conmigo, aunque había notado que algo no cuadraba, había un niño mayor que él que le molestaba.

Es la ley de la selva, el más fuerte se come al más débil. En este caso no se trata de fuerza si no de edad, los niños mayores difícilmente se juntan con los más pequeño, Leonardo mismo es así, siempre busca la compañía de los grandes y no hace caso a los más pequeños que él.

Hace unos días volvimos al parque después del cole y un helado muy rico, desde lejos vi que estaba toda la pandilla agrupada jugando con el arena. De pronto se lo indiqué a Leonardo y le dije: están todos allí, vete a jugar con tus amigos. Él me dejo la mano y se fue para allá mientras yo me quedé mirando desde lejos. Quería enterarme de lo que molestaba su tranquilidad.

Lo que vi me entristeció mucho, demasiado para el valor que realmente tiene.

Nada más llegar cerca de ellos, un amiguito le apuntó con el dedo y dijo algo a los otros, no pude escuchar lo que dijo porque estaba lejos, solo podía ver lo que hacían, como una escena de una película muda. Vi que de repente todos los niños alrededor de Leonardo se reían y le señalaban, entendí que se reían de él. Leonardo estaba de pie, parado como una roca pero había bajado la mirada al suelo. Se quedó así hasta que el grupo de niños, convertidos en pequeños monstruos bajo mis ojos, se fueron corriendo de él mientras seguían chillándole algo. En ese momento Leonardo levantó la mirada en mi búsqueda, tenía la típica expresión de cuando estas a punto de llorar, con los labios que caen por los lados. Me vio y se puso a correr hacia mi, estaba llorando y yo casi. Me dijo: mamá me han dicho bebé tonto, bebé tonto. Quiero ir a jugar solito en el patio allí al fondo.

Le cogí en brazos y le dije de no preocuparse porque los niños a veces hablan así y que no era ni bebé ni tonto.
Nos fuimos a jugar a otra zona del parque y se tranquilizó en seguida. Porque es un niño y los niños no le dan importancia a estas cosas, los niños no tienen prejuicios, olvidan y perdonan. Los niños quieren ser felices y no se quedan a meditar amargados, son ligeros como pajaritos y siguen adelante.

Sin embargo a mi se me abrió una herida en el corazón, yo que al ser adulta ya he probado lo amargo de la vida, yo que conozco las consecuencias de un gesto feo o de unas palabras penosas, yo que he visto cuanto puede afectar la vergüenza o el no sentirse aceptado. Yo que me he olvidado lo que es ser niña y he aprendido a desconfiar, a sentir miedo, a juzgar. Yo que vivo con una conciencia de adulto, más culpable aunque limpia.
Yo tengo una herida desde hace días que me hace llorar cada vez que pienso en la cara de Leonardo en aquel momento. A la decepción de ver a su amigo, él que le tendía la mano unos días antes, vacilarle en primera línea.
Los niños son crueles de la forma más real, porque no se dan cuenta, no le dan vueltas a cada gesto, ninguna importancia como tiene que ser. Este episodio no tiene valor ni consecuencias, como máximo será el comienzo de una nueva etapa de amigos o el cambio de parque.
Leonardo se olvidará de eso si ya no lo ha hecho aún. Mientras a mi se me ha clavado en la memoria y ha despertado nuevas reflexiones y algunos miedos. Siento una terrible nostalgia hacia la inocencia que nos acompaña durante años y nos hace creer en todo y que todo sea posible, a la fuerza y al valor que teníamos de pequeños y que se va disipando al hacernos mayores. Con aquella fuerza seriamos capaces de luchar contra las enfermedades, contra las adversidades de la vida y estar juntos. Con aquella inocencia seriamos capaces de perdonar y seguir adelante construyendo un camino feliz en un Mundo que no está tan mal.
Como madre el miedo que tengo ahora mismo es de no saber guardar este tesoro como debería.

¿Podré ser lo suficiente niña para educarle con humildad?
¿Protegerle solo si lo necesita, acariciarle y reconfortarle si lo desea, secarle las lagrimas y abrazarle sin sufrir y sobre todo enseñarle a ser un hombre?

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28 Comentarios

  • 1. Pilar  |  8 mayo 2017 - 10:51

    Laura, me ha encantado tu entrada, tan sincera y tan real. Creo que es uno de los mayores miedos de las madres, que nuestros hijos puedan sufrir y verlo de cerca te deja mal, entiendo tu dolor.
    Pero tenemos que entender que nuestros hijos también tienen que pasar por estos momentos para crecer y saber contar con armas que les ayudarán en un futuro. Claro que la teoría es una cosa y la práctica otra 😉
    Pocos blogs transmiten tanto como el tuyo, sigue así

  • 2. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 11:18

    Hola Pilar.
    Muchas gracias!! Es cierto que ellos tienen que aprender solos, nosotras siempre estaremos aunque a veces es más útil que nos quedamos en la penumbra.
    Un abrazo!!

  • 3. rocio  |  8 mayo 2017 - 10:56

    Hola Laura
    No sabes lo mucho, muchísimo que te entiendo. Soy madre de un niño de 5 años, y yo creo que todos hemos pasado una situación como la que tu comentas. A mí me pasa una situación muy similar, o casi idéntica en una tienda de juguetes. Mi hijo se acercó a un niño para que le enseñara un juguete que llevaba y le llamó bebé…un insulto horrible para el que tenia ya 4 años¡
    Y si, realmente no tiene ninguna importancia, y a el, como a Leonardo, se le olvidó a los 2 segundos seguro. Yo lloré muchos mas días por el disgusto que se llevó el
    Me pareces (por lo que nos cuentas aquí siempre) que eres una madre fabulosa, que Leonardo será un gran hombre porque ha tenido una gran madre, y que hiciste lo único que se puede hacer cuando ocurre algo así
    Solo te quería decir que aunque cuando yo le contaba esto a mis hermanas o a mis amigas o las madres del cole todas me decían..pero por dios, si no tiene ninguna importancia
    y no, no la tiene. Pero a mí me afectó mucho. Y entiendo perfectamente que te afecte a ti
    un besazo enorme para Leonardo (y para todos)

  • 4. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 11:17

    Hola Rocio.
    Quería compartir esta experiencia porque imaginaba que todas nos hemos encontrado en esta situación, incluso ser la madre del niño que ofende tiene que crear bastante disgusto. Ser madre no es nada facíl, todas ententamos hacer lo mejor aunque no podemos controlar cada cosa y emoción. Creo que el embarazo en mi caso también sea un factor determinante en mi sensibilidad, porque lloro con extrema facilidad jajajja.
    Un abrazo grande y gracias por escribir.

  • 5. Tess  |  8 mayo 2017 - 11:06

    Es tan bello este post…, simplemente hermoso. Ayer me pasó algo parecido y no he podido evitar llorar a leerlo.
    Me encanta como escribes los post, los redactas que parecen cuentos. Te deseo que pases un día estupendo y un abracito para Leonardo.

  • 6. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 11:11

    Gracias de corazon Tess!!
    Lo mismo te deseo <3

  • 7. Cristina  |  8 mayo 2017 - 11:31

    Muy bonita y muy triste tu entrada, la verdad.
    Yo tengo un niño de 4 años y mi hijo ha estado en ambos lados. Cuando nuestro hijo ha sido insensible, somos nosotros como padres quienes tenemos que corregirles y despertarles la empatía que todavía no tienen. Yo al menos así lo hago. ¿No hicieron nada tus amigas? ¿Ninguna se dió cuenta?

  • 8. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 11:38

    Hola Cristina.
    La verdad es que ninguna de ellas intervino, supongo que no se dieron cuenta y yo en aquel momento no quise crear más inquietud para Leonardo, así que me fue con él a jugar en otro sitio. Pero tal vez hablaré con algunas de ellas.
    Un beso

  • 9. Belen  |  8 mayo 2017 - 11:51

    Me ha encantado el texto muy cercano e inspirador!!!

    NUEVO POST: https://lotofdots.wordpress.com/2017/05/04/gala-met-2017/

    Besos

  • 10. Lorena  |  8 mayo 2017 - 13:54

    Laura ! Me ha encantado el post ! Todavía no he visto con mis ojos que le haya pasado a mi hija, pero de pensarlo me pondría a llorar … Mi niña empieza preescolar el año que viene en un colegio nuevo en el que tendrá que ir en autobús … Y te puedes creer que el único miedo que tengo es pensar .. hará amig@s ? Sera bien recibida?

  • 11. Cris_1991  |  8 mayo 2017 - 14:09

    Buenos días Laura, no soy madre pero se me ha encogido el corazón leyendo tu post, escribes tan bien, y lo explicas tan bien. Todos hemos escuchado en multitud de ocasiones eso de que “los niños son muy crueles”, pero tú lo has dicho de maravilla “Actúan sin filtros y son sinceros, por eso no distinguen el bien del mal, ellos siguen el instinto y la urgencia de comunicar algo que les viene desde dentro, sea cual sea su naturaleza, buena o mala”.

    Mi hermano sufrió acoso escolar, algo muy grave que dejó tocados tanto a él mismo como a mi madre, ella siempre dice que cuando nos llevaba al cole sentía que nos dejaba en el matadero. Yo soy muy sensible y empática y cada vez que pienso como se debía sentir mi madre se me parte el alma, no porque mi hermano no lo pasara mal, pobrecillo, sino porque desde el pensamiento adulto ¿cómo puede soportar una madre que maltraten a su hijo?.

    Me encanta como eres, como das importancia a las cosas que la tienen y como relativizas todo, espero pronto te propongan escribir un libro sobre la maternidad, aun sin ser madre SEGURO lo compraría.

    Mil besos para tí y para LEO, seguro que le va de maravilla ser hermano mayor, verás que sí.

  • 12. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 16:10

    Hola Cris,
    y a mi el mío leyendo de tu hermano….. En los colegion a veces pasan cosas muy desagradables. Yo creo que hay una falta de educacion emocional en muchas familia y poca empatía en las escuelas. De verdad me parece que estamos todavía muy atrasados en la educación. Pobrecita tu mamá, tiene que haber sufrido muchisimo juntas a tu hermano.
    Muchas gracias por tus palabras, es mi sueño escribir un libro 🙂
    Te mando un abrazo grande!!

  • 13. Laura  |  8 mayo 2017 - 14:13

    Jo Laura te entiendo, yo que soy una blandengue igual que mi hijo Lucas y yo sufro por eso más que el. Con la lagrimilla me tienes.

    http://www.lachimeneadelashadas.com

  • 14. María  |  8 mayo 2017 - 15:34

    No suelo comentar, aunque te leo siempre pero este post me toca de cerca. Tengo una hija de 3 años y estoy viviendo algo similar con ella, solo que es algo que le pasa en el colegio. No estoy allí para saber qué es lo que pasa exactamente pero ella me va soltando cosas un día… y otro… No quiere ir y me da una pena horrible porque se acuerda ya por las noches del día siguiente y de que no quiere ir más porque sus amiguitas ya no la quieren con ellas. Sé que no debo dale demasiada importancia pero es tan difícil. Y creo que el problema que tienen con ella (aunque es difícil saber a estas edades) es que habla muy bajito. Te lo puedes creer!!! Con lo que a mi me gusta que no sea una niña chillona! En fin, que lo has explicado muy bien y me he sentido muy identificada. Un abrazo

  • 15. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 15:58

    Hola María.
    Que pena me da leer eso, has hablado con la profe? Yo creo que ella es la que podría manejar mejor la situación porque está allí. Lo bueno es que el año está a punto de terminar, pero hay que hacer algo para que no le pase lo mismo el año que viene, además que el cole son todos los días y muchas horas. Reunete con la profe!!
    Un abrazo grande, si te apetece escribeme por mail….

  • 16. Irene  |  8 mayo 2017 - 16:11

    Laura, fíjate que solo imaginandome la situación y viendo la carita de Leonardo que tengo en mi mente por las fotos, me ha entristecido muchísimo. Me encanta como relativizas, comprendes al prójimo y amas la vida. Suscribo lo del libro que dicen en los comentarios de arriba, sería una pena que no lo hicieras 🙂 Gracias siempre!

  • 17. abendua  |  8 mayo 2017 - 17:12

    Hola Laura, me ha encantado tu post y muchos otros que has escrito pero no me suelo animar a comentar, hoy lo voy a hacer. Yo aún no soy madre, me encantaría en un futuro, pero he estado en la situación de Leonardo en algún momento de la vida y se pasa mal pero nada comparado a como lo pasaba mi madre y aún hoy cuando le cuento algún episodio triste de mi vida… creo que eres una gran madre pero más aún una gran persona y se nota que escribes desde el corazón y con mucha sinceridad siempre, lo que en el mundo de los blogs que es todo tan “perfecto” se agradece. Tienen mucha suerte tus familiares y amigos de tener una persona tan empática y valiente como tú en sus vidas. Yo también voy a comprar tu futuro libro ;0)

  • 18. lcaldarola  |  8 mayo 2017 - 21:17

    Los comentarios recibidos hoy me llenan de gratitud de verdad. Muchísimas gracias, que bonitas palabras. Gracias por comentar y por lo del libro jeje ❤️
    Puede que suene patético pero leer eso me da felicidad.
    Un abrazo muy grande

  • 19. María Pérez Granado  |  8 mayo 2017 - 17:30

    Un post muy interesante, conmovedor y tierno. Gracias

    Nuevo post en mi blog: https://pergrablog.wordpress.com/2017/05/05/flowers/

  • 20. Angel  |  8 mayo 2017 - 21:22

    Lo primero, decirte que describes la situación de una manera que emociona. Y luego por lo que veo, soy el único hombre que ha comentado hasta ahora, los hombres creo que lo vemos de una manera más fría, más distante, no nos preocupa tanto (siempre y cuando no sea algo peligroso, niños que pegan sin tino ni destino o faltan continuamente al respeto, de manera continuada)lo entendemos dentro del proceso de aprendizaje, aunque también nos duele por lo menos a mí. Creo que Leonardo va a tener buenos y malos días, como todos los tenemos por mucho que queramos evitar los malos días a nuestros hijos. Los malos ratos a veces enseñan mucho, más de lo que creemos. Un abrazo.

  • 21. Laura  |  8 mayo 2017 - 22:41

    Hola Laura,
    En primer lugar enhorabuena por tu trabajo en Elle, es muy agradable leerte. Es la primera que comentó en un blog, pero creo que te debo unos minutos de mi tiempo para agradecerte tus entradas, siempre tan ciudadas, trabajadas y reales. Eres realmente una gran escritora y, se aprecia a través de tus historias, que una gran madre.
    Yo también he llorado leyéndote, pensando en el dolor (probablemente efímero) de Leonardo y en la “impotencia” que tuviste que sentir. Mis hijos tienen 2 y 4 años y realmente me he sentido identificada con tu comportamiento y sentimiento de pena. Y también darte la enhorabuena por tu capacidad para explicar el “salvaje” y sincero comportamiento de los niños sin otorgar juicios de valor.
    Aprovecho para desearte una feliz recta final de embarazo. Estaré muy atenta a tus historias como mamá de Orlando y Leonardo.

  • 22. Bárbara  |  8 mayo 2017 - 23:44

    Hola Laura,

    Muchas gracias por compartir tu experiencia. Justo hoy le ha pasado lo mismo a mi hijo con su amiguitos del parque. Hay un grupito que son mayores que él (mi hijo tiene 3 años) y han empezado a cuchichear y a decir que se fuera, que no querían jugar con él y a quitarse su moto. La cara de mi hijo me ha roto el corazón y he sentido una impotencia enorme. Cuando lo he vivido me ha dado un vuelco al corazón y mi primer pensamiento, algo instintivo, ha sido salir en su defensa. Pero a continuación he pensado que tiene que aprender a defenderse solito y le he abrazado y me lo he llevado a otro lado del parque. Quizás lo que más cuesta en este tipo de situaciones es saber si estamos acertando y si estamos actuando correctamente. Seguramente, por el momento, cambiaremos de parque porque no se trata de que vaya al parque angustiado, y trataremos de buscar otros amiguitos con los que pueda jugar. No es la primera vez que le hacen este tipo de cosas y mi hijo alguna vez se ha defendido pero en otras ocasiones se ha puesto a llorar. Pero también tiene que aprender a enfrentarse a este tipo de situaciones ya que en la vida se producen muchas y quiero enseñarle a hacer frente q los problemas… en fin, que es muy complicado y que ojalá pudiésemos evitar todo tipo de angustia y tristeza a nuestros hijos pero como no podemos, tenemos que enseñarles. Por cierto, te conocí en el cumple de Carlota el pasado sábado (la madre de los dos niños que habló contigo en la puerta) y te sigo desde entonces! Me gusta mucho tu blog!! Gracias por compartir tu experiencia. Me voy un poco menos triste a la cama sabiendo que esta anécdota de hoy es algo normal 🙂

  • 23. Diana  |  9 mayo 2017 - 00:08

    Hola Laura! Muy emotivo el post…lo describes muy bién todo, sí que escribes bién, libro ya!!!!
    Soy una persona que empatizo mucho, y al leerte me ha dado penita Leonardo..y tú al verlo así…buf. Yo tengo un bebé de 9 meses y sólo pensar que le pase eso, aunque realmente no es una cosa grave…pero jo, pobrecitos..ay..cada día que pasa quiero más a mi niña, creo que un día me explotará el corazón jiji

  • 24. Amicuba  |  9 mayo 2017 - 00:35

    Una NUEVA SEMANA comienza y nuevas OPORTUNIDADES llegan a nuestra VIDA. Deseo que tengas una EXCELENTE SEMANA y que se cumplan todos tus DESEOS. Como siempre un bello post!!!!!!

    https://amicubasite.com/2017/05/08/apoyo-cualquier-cambio-con-tal-de-ganarle-la-batalla-a-lo-cotidiano/?frame-nonce=0b5fbbe16b

  • 25. Nata  |  9 mayo 2017 - 10:18

    Hola Laura, me uno a los comentarios de…!qué bien escribes! Yo tampoco soy madre, pero empatizo con esta situación, y me da mucha pena. En lo que no estoy de acuerdo es en que los ninos no distinguen el bien del mal. No estoy de acuerdo. Hay gente mala, que en su día fueron ninos malos, les falta empatía, su cerebro funciona diferente…no todos somos buenos, o conscientes. Hay ninos, que al fin y al cabo son personas, que disfrutan (o no sienten) el sufrimiento ajeno…
    Te recomiendo un libro escrito por una madre, “Tenemos que hablar de Kevin”, Lionel Shriver, y luego lo comentamos 😉
    Un beso!

  • 26. María  |  9 mayo 2017 - 15:15

    Muchas gracias Laura por contestarme. Ya lo he pensado y lo estaba dudando pues no sabía si sería sobreprotegerla demasiado, pero ya lo he decidido y creo que hablar con la profesora será lo mejor. Un abrazo. (Yo también creo que escribes muy bien).

  • 27. ruth  |  9 mayo 2017 - 17:11

    Hola Laura,

    me he sentido identificada contigo al momento! yo he sentido eso con mis hijos, muchas veces y he tenido la misma rabia que tú y ganas de llorar por esa crueldad.
    Sólo decirte que como todo, pasará rápido y cuando te quieras dar cuenta estará jugando con todos…aunque a tí te den ganas de salir corriendo con el en brazos. Mis hijos son más mayores pero ahora hemos pasado de ser “enemigos” y llevarse fatal , fatal…a es “mi mejor amigo”en cuestión de unos meses.
    También te digo , que lamentablemente la actitud de algunos niños no cambia y se les nota rápido el fondo, lo tendrá que aprender el sólo pero afortunadamente le sobrarán los amigos, no hay más que ver la cara de bueno que tiene. Un beso!

  • 28. Mar  |  10 mayo 2017 - 18:00

    Hola Laura! Te comprendo perfectamente. Veo cada día como mi pequeña pasa por lo mismo que pasé yo cuando tenía su edad y me parte el alma. No paran de decirle lo feas que tiene las piernas por la cantidad de vello que tiene. Ahora que viene el calor no quiere ni oír hablar de vestidos ni pantalones cortos… Yo estuve muy acomplejada hasta el punto de que me escondia en la playa bajo la arena y cosas así. Pensar que ella puede llegar a sufrir tanto me supera. Y ni siquiera sé cómo ayudarla porque recuerdo que todo lo que mi madre hacia por mi era en vano. Parece imposible que los niños a veces puedan hacer tanto daño.
    Te deseo lo mejor en esta recta final. Formáis una familia preciosa! Besos muy fuertes

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