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18 mayo 2017

El hilo rojo

El primer encuentro es casual. El segundo encuentro es el destino. Si eso fuera verdad. ¿Es gracias al destino que nos hemos encontrado?

Una leyenda popular japonesa, cuyo origen proviene de una historia china, narra que cada hombre y cada mujer viene al mundo con un hilo rojo atado a los tobillos, este hilo une indisolublemente dos almas gemelas, dos amantes, dos personas destinadas a vivir juntos, da igual la edad, la clase social etc… Es un hilo que ata a dos almas para siempre.
Este hilo rojo no es visible, es muy largo, indestructible y sirve para mantener unidas a las dos personas que están destinadas a estar juntas para siempre, el problema es que al ser tan largo, el hilo muchas veces se enreda y forma raras parcelas y nudos que crean dificultades a las dos almas destinadas a unirse; cada maraña que será disuelta, será la superación de un obstáculo en la relación, cada nudo que será desvinculado, servirá a fortalecer la unión.
(Akai Ito – Shosuke Murakami)

Nuestro piso tenía los acabados antiguos típicos de la mayoría de las viviendas Milanesas, miraba hacia una pequeña plaza en cuyo interior había un parque. Era un piso acogedor y bastante grande para compartir. Elena y yo estábamos buscando a alguien para alquilar el tercer dormitorio, porque la chica que vivía con nosotras se había marchado.

“Hoy viene un chico a ver el piso, es amigo de un fotógrafo con el que trabajo”.

¿Un chico? Pensé. Bueno si no deja pelos en la bañera estaré encantada de tenerle como compañero de piso, ya hay bastantes hormonas con nosotras dos.

Tocaron a la puerta.

Tal vez no pasa nada si se queda un poco de pelo en la ducha. Era demasiado guapo! Para mi era un sí ya antes de que entrara por la puerta.

Descubrimos que era español y había venido a Milán por el Erasmus, parecía muy educado y simpático. Su encanto español nos sedujo a las dos y a la semana siguiente se mudó a nuestro piso.

Con el paso de los días nuestra complicidad se consolidó, cocinamos juntos, íbamos juntos a hacer la compra, a veces le llevaba a la universidad con mi Smart y el se ponía muy tenso por mi forma de conducir bastante agresiva. Algunas veces también salíamos juntos y a pesar de que me despertaba todos los días con un: “Buongiorno principessa” nunca tuvimos un acercamiento extraño a la amistad. Yo empezaba una relación y él estaba en plena etapa de diversión.

“Tengo que presentarte a mis amigos españoles porque te encantarían y tu a ellos”.

Así fue. Sus dos mejores amigos vinieron a visitarle y se quedaron en nuestra casa. Nos costó convencer a Elena, ella era la tranquila de la casa, mientras que nosotros siempre estábamos en búsqueda del cachondeo.
Descubrí que en parte yo era el motivo de la visita, que mi compañero de piso había hablado mucho de mí a sus amigos y que incluso les había mandado una foto que me retrataba en un vestido semi- transparente de Jil Sander durante la fashion week de Milan.

Recibí un mensaje por Facebook justo unos días antes de que llegaran, una especie de “aviso” que me hizo mucha gracia y que jamás olvidaré: Preparate para la revolución española. Era de José.

Nadie puede saber lo que se esconde detrás de unas palabras frívolas, detrás del intercambio de besos en las mejillas al conocerse, detrás de un baile sin sentido y de las risas en puntadas. El hilo rojo es invisible y ése era nuestro primer encuentro.

Entré por la puerta con una amiga. José estaba de pie, nos sonreímos y en seguida me cogió en brazos como si ya nos conociéramos. Continuó haciéndolo durante todo el tiempo que pasamos juntos.
Había una conexión muy especial entre nosotros, todos lo habían notado, mi compañero de piso no paraba de decir que estábamos hechos el uno para el otro, creo que nosotros también llegamos a pensarlo. José intentó besarme más de una vez , pero yo estaba enamorada de otro chico.

El último recuerdo que tengo de él antes de volver a verle en Berlín fue en mi cocina, nos habíamos levantado antes de los demás. Estaba preparándome el desayuno, antes de ir a trabajar y él venía a despedirse. Despeinado y con una camiseta de tirantes blanca que lucía un cuerpo entrenado. En aquel momento quise aceptar uno de sus besos rechazados, pero no volvió a ofrecérmelo. Hablamos de su intención de ir a vivir en Berlín, del futuro y cada uno de sus planes, sin saber que habrían acabado siendo los mismos.

(He pensado que os habría gustado ver algo de aquel tiempo, a pesar de la calidad muy baja de las fotos).


Esta es la foto que mi compañero de piso envió.


Estos somos Nestor(mi compañero) y yo.


Esta es la primera foto que me hice con José.

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13 Comentarios

  • 1. Mare  |  18 mayo 2017 - 13:22

    Muy fan de vuestra historia… y el toque de romanticismo de cómo la cuentas! Me encanta pensar que existe el hilo rojo, explicaría muchas casualidades y causalidades de la vida que a veces nos parecen un misterio! Gracias por compartirlo! Un beso!

  • 2. Irene  |  18 mayo 2017 - 13:27

    En mi historia también cuadra esa leyenda japonesa. Nuestro primer encuentro fue casual con 15 años, solo dos adolescentes nerviosos cuando ven a alguien que les gusta, nunca olvidaré que me inventé que me gustaba Nirvana solo para impresionarle jajaja. Nuestro segundo encuentro fue el destino, ya con 19 años y con todas las piezas del puzzle dispuestas a encajar. Desde entonces no nos hemos separado y ya cumplimos los dos 26.
    Gracias por compartir tu corazón, me gustais mucho!!!

  • 3. Paloma  |  18 mayo 2017 - 13:54

    Hola Laura! He leído el post con detalle y me he ido imaginando cada hecho que narras. Es precioso. Gracias por compartir la historia con nosotros y enhorabuena por tu blog!! Me encanta 🙂

  • 4. María  |  18 mayo 2017 - 20:06

    Sin dudas, ahí estaba el indestructible hilo rojo.
    PD: qué bella italiana, nada que envidiarles a las modelos.

  • 5. Amicuba  |  18 mayo 2017 - 23:07

    Me ha encantado EL POST ❤️❤️❤️❤️❤️

    https://amicubasite.com/2017/05/17/y-la-vida-sigue-igual/

  • 6. Jare  |  18 mayo 2017 - 23:15

    Laura!!! Vaya post!!! La ilusion de cuando ves una pelicula romantica o lees un libro romantico me ha salido con tu post!!! Por cierto una historia precioaaa

  • 7. María José  |  19 mayo 2017 - 00:43

    Laura, que bonita leyenda la del hilo rojo, me gustaría que realmente fuera así. Si es cierto que determinadas casualidades de la vida hacen que compartas tus días con personas totalmente ajenas a ti (quizá sea el hilo rojo). Enhorabuena por esa forma tan poética de expresarte.

  • 8. Laura  |  19 mayo 2017 - 15:32

    Woow! Me ha encantado la historia y ver las fotos.Me he quedado con ganas de saber más jaja
    No me extraña que Jose quisiera conocerte 🙂 Estás impresionante

  • 9. Nathalie  |  19 mayo 2017 - 18:14

    que guapa estabas en esa foto! seguro que se enamoró al momento!
    no creo en ese hilo, pero creo que conectasteis y que tenias ganas de volver a estar juntos, ese deseo es lo que hay que guardar siempre

  • 10. Sònia  |  19 mayo 2017 - 19:44

    Que bonita esta historia… la mia a veces me lo parece que todo fuera obra del destino… y visto asi como si dependiese de un hilo rojo da que pensar

  • 11. Mirian  |  22 mayo 2017 - 10:40

    Sigue contando la historia lauri x dios !!!!

  • 12. voyance gratuite en ligne  |  22 mayo 2017 - 14:04

    Merci pour tout ce travail que cela représente et pour tout le plaisir que j’y trouve

  • 13. voyance amour gratuite par mail  |  22 mayo 2017 - 14:24

    Bravo ! Votre blog est l’un des meilleurs que j’ai vu !

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