Mamma Mía » Carta a mi segundo hijo

10 julio 2017

Carta a mi segundo hijo

El jueves pasado se me hizo raro sin publicar. Es como ducharte sin jabón. Amo mi blog, ahí puedo escribir sin tabús y amo tener una relación con mis lectores, aunque se trate de una relación virtual. Me anima y me complace. Sin embargo, la llegada de Orlando me está ocupando el 100% de mi tiempo, día y noche. El cambio de un hijo a dos, tengo que admitir, que es más consistente de lo que pensaba. Supongo que necesitaré unas semanas más para coger el ritmo y para recuperar fuerza y el sueño perdido. Ya durante este embarazo noté una diferencia con el primero. Fue más cansado esta vez, porque no pude descansar nunca por atender a las necesidades de Leonardo.
Ahora es Orlando el que me necesita a tiempo completo y por otro lado, Leonardo sigue con sus peticiones de niño mayor.

Duermo muy poco y paso el día con la camisa abierta. Amamanto a Orlando mientras duermo a Leonardo. Cambio pañales a Orlando mientras lavo los dientes a Leonardo, empujo el cochecito con la mano izquierda y la bici de Leonardo con la derecha… y así sucesivamente. Mi mamá me dijo que para ella el mayor cambio fue de un hijo a dos, más que de cero a uno y más que de dos a cuatro (los que somos). Puede que sea personal pero sin duda un gran cambio está pasando en nuestra familia. ¿Que opináis?

La semana pasada además vinieron mis padres y aunque por un lado tuve más apoyo, por el otro se me hizo aun más difícil ponerme a trabajar. Estuve pensando sobre qué escribir, tenía ganas de contaros algo especial pero la verdad es que lo más especial sigue siendo el nacimiento de Orlando, ha pasado muy poco tiempo para tener anécdotas dignas de nota, y además mi cerebro está en fase organizativa y recuperativa. Me acordé entonces de que había guardado una publicación, que me hizo gracia, de una mamá cuyo nombre es Kari Kubiszyn Kampakis. Se trata de una carta que ella escribió a su segundo hijo. La encuentro un poco exagerada, pero tal vez esto es lo que le da la gracia. Yo todavía no he llegado a su etapa, ella escribe a su segundo hijo cuando él tiene seis meses, mientras que Orlando no tiene ni veinte días. Supongo que para entonces yo también tendré algo más que escribir, más experiencias y más anécdotas, pero de momento os traduzco su carta y espero que os haga sonreír al igual que sonreí yo cuando la leí por primera vez.

Mi querido segundo hijo,
Justo antes de que se acercase el momento de tu llegada al mundo, fui a visitar a todos los amigos y familiares para recordar todos los buenos momentos pasados. Me auto convencí de que una vez hubieras llegado, ser madre de dos hijos me habría obligado a encerrarme en casa con las ventanas enrejadas. Nos convertiríamos en una familia feliz pero pálida y sensible a la luz. Me he dado cuenta de que con un hijo más todo es más difícil pero pronto se ha convertido en una rutina e incluso hemos salido, sobre todo para ir a la farmacia, pero hemos salido. Todo ello sin poder evitar algún obstáculo.
Ahora solo tienes once meses y ya te he criado de manera muy distinta de cómo hice con tu hermano a tu edad. Ésta es la razón por la cual he decidido escribirte esta carta llena de disculpas, así tal vez y probablemente más adelante, conocerás que por lo menos era consciente de todo. Por ello, por favor, lee lo que sigue y acuérdate de que mamá te quiere.

Siento haberte dejado caer.
Es verdad. Sinceramente, te hice caer, y ha sido difícil superarlo.
Estabas dormido apoyado a mi pecho en la cama y has dado vueltas hasta el suelo. Blooom. De todas formas, pienso haberme hecho más daño yo que tú. En mi defensa te digo que la cama estaba llena de gente, estaba tu padre y luego llegó tu hermano que me empujó hasta el borde de la cama. Y recuerdo que estaba exhausta por haberme quedado despierta toda la noche para cuidar de ti. No te olvides. Incluso he pensado en hacerte un traje de protección especial para ti. Sabes?, como los que llevan las ardillas voladoras. Pero al final… he decidido invertir el dinero en una cama más grande.

Siento no saber nada de ti.
El libro de infancia de tu hermano está lleno de información sobre su primer año de vida, incluso todas las veces que escupió. Le iba detrás como una loca. “Oh has visto, la boca se parece la a de Elvis. Oh es tan guapo. Que día es hoy? Que hora es? Lo apunto… Y justo hoy que me había puesto a escribir algo en tu libro de infancia, me ha llamado tu hermano a los dos segundos para ayudarle a limpiar el culete. Y mientras tanto tú estás allí de pie, con la escoba que te ayuda a mantener el equilibrio. Wow ya eres un acróbata y yo no me había dado cuenta.
Cuando abras el libro de tú infancia de mayor, leerás solamente “poner una foto aquí” y reconocerás que tu mamá no tenía tiempo ni para escribir cualquiera frase tonta. Estaba demasiado ocupada en amaros… y en limpiar el culo a tu hermano.
Siento haber permitido que tu hermano te hiciera pipí al lado. Digo una mentira. Realmente lo hizo justo encima tuyo, en la ducha. En tu brazo para ser precisa.

Lo siento si tu hermano te molesta cada día. No es malo, pero se comporta como si tu no estuvieras. Si te pones en su camino, él se tropezaría sobre ti haciéndote caer. Si tienes algo en la mano, viene y sin vacilar te lo coge. Pero tu te ríes de todo lo que él hace y lo sigues a todas partes, incluso de sus burlas. Lo regaño cada vez, le digo que te de abrazos y besos, pero ahora simplemente no le sale espontaneo. Un día seréis grandes amigos. Pero ahora, tengo que ayudarte a defenderte de él porque todavía no tienes tu lado “rebelde”. Cuando compramos un helado, lo chupas todo antes de dárselo a tu hermano, si él lo supiera se volvería loco. Y cuando está en la escuela, te dejo jugar en su cuarto. Así que cuando pregunta porque sus trenes están todos desordenados, le echo la culpa a los terremotos, porque éstos son nuestros pequeños secretos.
Siento si te pareces a un concursante de la versión infantil de “cambiame”. Tu hermano tenía vestidos nuevos muy bonitos, mientras tú utilizas la ropa que él ya no usa.

Preparar dos niños para salir a la calle es como participar en una caza del tesoro. (Pero siempre llegamos al destino, aunque la mayoría de las veces tarde). Tu hermano se pone a correr y hacer ruido y yo te miro y solo en ese momento me doy cuenta de que todavía tienes algunos trozos de comida en el rostro. Si estuviera de moda el estilo vagabundo, sin duda tú serías el más “trendy”. Pero te miro y te veo feliz.

Lo siento pero no te amo menos.
Sé que creciendo algunas personas malas intentaran decirte que los segundos hijos son menos amados. Que no es posible amar a los otros hijos como el primero. Bueno, ésta es una gran mentira. Desde que te pusieron en mis brazos, nunca he estado igual de segura en toda mi vida.. Daría mi vida por ti y tu hermano sin dudarlo.

Te amaré tanto como lo quiero a él, para toda la eternidad. No creas nunca que pueda ser diferente. Podría haberte hecho caer algunas veces por error, haberme olvidado de apuntar tus primeros pasos, haber dejado que tu hermano te hiciera pis en el brazo y haberte vestido como un tonto, pero te he amado con cada parte de mi y por eso nunca lo sentiré.

Con todo mi amor.

Mamá

Orlando lleva culotte y tirantes de Carminitta y camisa de Nanos.
Leonardo lleva camiseta y pantalon de Buho Barcelona.

Llevo top de American Apparel, pantalón de Cos, zapatillas Superga y bolso “DIAPER” personalizado con mis iniciales de Josephina bag.

Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


9 Comentarios

  • 1. lunai  |  10 julio 2017 - 12:49

    Es muy bonito lo que cuentas!! la vida te va cambiando al tener un segundo hijo, (imagino lo que sería tener 4 o más).
    El tiempo ya no es lo mismo y las necesidades de ambos niños son diferentes!! Por eso las mamis, siempre estamos alertas y con mucho mimo cuidamos de todos!!!
    Que tengas un feliz lunes!!

  • 2. rocio  |  10 julio 2017 - 13:50

    Que pasada leerte. Poca gente escribe tan bien para ti
    Yo solo tengo un hijo pero al leerte haces que se entienda perfectamente lo que seria tener 2. Y ya sé que la carta no es tuya, pero es igual. Todo lo anterior, todo lo que cuentas y como lo cuentas es una pasada.
    Seguro que en tu profesión eres buenísima, pero como escritora serías fantástica
    gracias

  • 3. Anna  |  10 julio 2017 - 14:03

    Toda la razon del mundo, pasar de un hijo a dos piensas que el mundo se va a derrumbar pero en cambio con el tercero ni lo notas. La rutina y la organizacion ya estando presente en casa que el tercero se integra mucho mas facilmente que lo imaginado. Feliz lunes!

  • 4. M.jose, Cántabra en Madrid  |  10 julio 2017 - 19:49

    Eres una super MAMMA! Como veo ya a Leonardo de mayor, creo que al lado de Orlando va a madurar más rápido y para mejor. No te olvidas de tus lectores a pesar de todo! Te esperamos siempre,pero entendemos tus silencios. Avanti con tu blog! Forza!

  • 5. Mirian Pérez  |  11 julio 2017 - 07:50

    besitos desde Mauricio, desde aqui te leo! Y me muero por verlos!

  • 6. Laura  |  11 julio 2017 - 11:58

    Te sigo desde hace tiempo, me encanta tu blog y me siento muy identificada con lo que escribes.
    También soy mama de dos niños muy pequeños y me he reído muchisimo con la carta porque es exactamente lo que pasa ahora mismo en mi casa.
    Te deseo toda la suerte del mundo en tu nueva aventura de mama doble. Es agotador y, en ocasiones, desesperante, pero tambien es maravilloso.

  • 7. María  |  13 julio 2017 - 17:20

    Ojalá existiera un Doraemon n cada casa, para ayudarnos con sus ocurrentes inventos cada día, yo no h tenido mucha ayuda nunca x eso tal vz nos tuvimos q hacr a la idea d q nuestro hijo iba a sr siempr único y realment lo es xq ntre tanto caos, tantas dudas y tantos agobios d madre primeriza nunca dejé d pensar q staba tocada con la varita mágica x habr conocido a mi niño. Mucho ánimo y suert.

  • 8. Antojada por Vocación  |  17 julio 2017 - 10:28

    Gracias por compartir tu experiencia por aquí y aportar un poquito de realidad más a la maternidad. Me gusta tu blog precisamente por eso, por real y pasional a partes iguales.

    Resulta que últimamente este es uno de los temas más hablados entre mis amigas, porque muchas están en ello o planteándoselo. Para mi es un momento temido a la vez que ansiado.

    ¡Os mando un beso gordo y mucha fuerza con la adaptación!

  • 9. María José  |  20 julio 2017 - 19:59

    Hola Laura! Es cierto que con el segundo hijo tienes menos tiempo y anotas menos cosas. En mi caso concreto solo anotaba lo importante. También es verdad que se le hacen menos fotos, pero lo cierto es que se le adora igual que al primero y como tienes la experiencia de lo rápido que todo pasa quizá lo disfrutas más. Las fotos son preciosas.

Deja un comentario

Requerido

Requerido, (permanecerá oculto)


2 + = nueve

Subscríbete a los comentarios vía RSS