Mamma Mía » El sentimiento de culpa en mi segunda maternidad.

24 julio 2017

El sentimiento de culpa en mi segunda maternidad.

“Quiero el piru de papá”. Desde que aprendiste a hablar, nunca habías pronunciado estas palabras, que me han llegado dentro con el hedor de un rechazo. Il piru es como mi familia llama a las caricias y los besitos que se dan entre enamorados o en familia, los mimos de las madres con sus hijos. Se lo hacía a Leonardo desde hace mucho tiempo y le había gustado, tanto que todos los días antes de dormirse me lo pedía. Luego llegó esta noche, una noche rara, tal vez por las numerosas noches pasadas en vela con Orlando y a las que añadiría el impactante video sobre los niños africanos que mueren de hambre, que acabo de ver en Facebook. Juntándolo todo me siento triste, melancólica y preocupada. Esta noche por primera vez, mi hijo mayor, al que he criado con exagerado amor según algunos, ha entendido que ir a dormir con el papá mola igual que ir a dormir con mamá.
Es una nueva etapa, José se sorprende de que no esté súper feliz y en lugar se me ponga la cara larga. Me ha preguntado que me pasa, “hablamos” me dijo, pero a mi no me apetecía. He preferido escribir. Escribir me ayuda a sacar lo bueno y lo malo y además ahora me distrae de mi principal trabajo: amamantar.
La explicación de mi reacción es muy sencilla, en primer lugar soy exagerada, siempre y pase lo que pase. Lo soy incluso en la relación con mi hijo y me lo dicen muchos. Lo reconozco. Pero hay una explicación también para ello. La misma.

Cuando no quería venir a vivir a Madrid, Leonardo ya estaba conmigo y durante los largos días de soledad, él fue mi compañía. Vivimos cada instante durante tres años, fue mi confidente, a él no le escondí nada, tampoco las lágrimas cuando he extrañado a mi familia. Le tuve en mis brazos muchísimo, como el tesoro más precioso, no le dejé nunca, ni para cocinar o para ir al baño. Fue partícipe de todos sus éxitos, ví miles de expresiones en su cara y los cambios de la edad. Nos conocemos profundamente.
Creo que las madres, por lo menos algunas, me entenderán cuando digo que Leonardo para mí es más que un hijo. Él representa mis certezas, es mi fuerza, mi seguridad, mi confort. Llegué en esta ciudad, confusa, perdida y asustada y con Leonardo he encontrado mi camino, construido una nueva vida, que me gusta y me gusta sobre todo porque está él. Es mi compañero de aventuras y fui la suya, por lo menos durante tres años.
Dicen que la memoria empieza a partir de los tres años de vida, así que Leonardo no sabrá lo que sé yo, no se acordará de nuestra complicidad inaudita. Él no se acordará cuanto unidos estábamos, tanto como fundirnos en uno solo. No se acordará de cuantas veces miramos juntos el cielo, mientras yo le contaba sobre sus abuelos, tíos y primitos, que echaba mucho de menos.
Sé que lo que está pasando es justo y natural, si no sucediera así, entonces si, tendría que preocuparme. El crecimiento significa proveer que los hijos sean libres y que los padres les dejen ir.

Ahora tengo que ocuparme de Orlando mientras Leonardo tiene que ocuparse de crecer y ser independiente. Ya lo estás haciendo, veo la madurez con la que has aceptado la llegada de tu hermano. Te has quedado de lado sin hacer caprichos y has dejado libre el sitio, que hasta ahora te pertenecía. Se que dentro sufres un poco del hecho que no pueda atenderte como antes, lo noto cuando me miras o cuando de repente te pones un poco nervioso sin razón. Yo siento lo mismo, creeme que me gustaría que no hubiera cambiado nada, que pudiera dividirme en dos partes iguales y ser la madre de siempre contigo y la mejor madre para Orlando. Pero no tengo este don y estoy obligada a dedicar más tiempo al que más lo necesita y no eres tú ahora.
Ya te extraño. Me falta el aire con la idea de que será todo diferente, aunque con el tiempo me daré cuenta de que será aún mejor. Me da una pena infinita pensar en el día en el que no necesites torturarme el pelo para calmarte, que no necesites mi presencia para quedarte dormido y te vestirás solo (ya lo haces), que no buscarás mis brazos cuando algo no va.
Sufro porque no recuerdo los besos de mi madre mientras me cambiaba el pañal, ni sus caricias mientras me dormía, no recuerdo su voz, con un tono diferente cuando hablaba conmigo. No recuerdo nada de cuando tenía la edad de Leonardo. Y Leonardo no se acordará de nosotros. No sé si estoy lista para ello, aunque me esforzaré “por poner buena cara al mal partido”, esta vez escondiendo las lágrimas y enseñando solo sonrisas, porque esto es lo que hace una mamá madura, y luego, cuando esté sola, podré permitirme llorar un poco recordándonos a los dos.Nosotros.

Camiseta de Zara Kids.

Estas fotos las hicimos unas semanas antes de dar a luz. La fotografa es @araschmetterling

Pantalón de Buho y camiseta de tirantes de H&M.

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23 Comentarios

  • 1. Luna  |  24 julio 2017 - 11:35

    Gracias! Por recordarme q viva el momento, q quiera a mi pequeña con locura aquí y ahora porque todo esto va a volar y m arrepentire d haberme quejado y d no haber disfrutado lo suficiente.
    Me encanta leerte aunque me hagas llorar algunas veces… disfruta tu tb tu momento! Besos!

  • 2. esther  |  24 julio 2017 - 12:09

    Hola! Nunca contesto a ningún blog pero me emocionado leyendo lo que has escrito hoy. Estoy intentando quedarme embarazada por segunda vez y esas dudas las tengo ya porque eso de tener que dividirme no va a ser facial para mi, ya que para mi el primero, primera en mi caso, lo es todo para mi y siento perfectamente esa culpabilidad que con el tiempo se ira. Tienes todo mi apoyo y comprensión. Besos

  • 3. Amicuba  |  24 julio 2017 - 13:20

    Buenos días preciosa, que fotos tan bonitas cielo!! me ha encantado el post.
    Un besazo desde
    https://amicubasite.com/2017/07/23/dia-perfecto-lunes/

    Besos y muy feliz semana.

  • 4. Montse  |  24 julio 2017 - 13:34

    Precisamente ayer sentía yo algo parecido. Tengo un hijo de 3 años. Aún no tengo un segundo. Pero ahora estamos en la etapa que soy el amor total de mi hijo, es decir, me da muchísimo cariño, está deseando de besarme y abrazarme, está todo el día encima mío. Tenemos una unión intensa. Yo le digo que tiene “mamitis aguda” y la verdad que lo disfruto muchísimo.
    Ayer cuando se quedó dormido tras leerle un cuento, de repente me emocioné y me puse a llorar, pensando que esta etapa tan bonita un día pasará, que me necesitará menos, que ya no seré ese “primer amor” y me dio mucha pena…. Pero a la vez decidí vivir cada una de las fases de nuestra relación de la forma más intensa posible.
    Te entiendo Laura porque además estás entregada a la crianza de Orlando y es difícil compaginar todo. Poco a poco las aguas volverán a su cauce y encontraréis todos la armonía.
    Un beso

  • 5. Laura  |  24 julio 2017 - 13:55

    Te entiendo perfectamente Laura, a mi me paso lo mismo cuando nació mi segundo hijo. En mi caso solo se llevan 17 meses, por lo que fue aun peor porque el mayor me necesitaba mucho todavía y sentía que les desatendía a los dos. Tengo que reconocer que el primer año con los dos fue duro y muy intenso. Pero ahora, que ya tienen 3 años y 20 meses, es una maravilla disfrutar del tiempo, los juegos y el amor todos juntos. Y sobre todo es una gozada ver como se quieren y se necesitan entre ellos.
    Creo que un hermano es el mejor regalo para Leonardo y va a compensar el “compartir” a su mama. Además, estoy segura que lo estas haciendo muy bien.

  • 6. Alicia  |  24 julio 2017 - 14:33

    Intensa. Creo que es la palabra que te define; y es una suerte y una pequeña “desgracia” a la vez. Te hace rica , riquísima, en sentimientos y vivencias y a la vez multipllica tus dolores hasta lo profundo. Al menos es así como te me asomas desde tu ventana , y a mí, que soy mucho más simple me da envidia y me da alivio.
    Un beso verdadero Laura
    Alicia

  • 7. Irene  |  24 julio 2017 - 14:44

    Aún sin tener hijos, me parece totalmente comprensible y normal lo que sientes. No te preocupes por no sentir lo que en teoría es lo ideal, porque lo ideal y maravilloso es lo que sientes tú, en tu vida y tus circunstancias. Aunque Leonardo de mayor no se acuerde de imágenes, sí que en su corazón y personalidad quedará grabado ese amor para siempre; Dicen que los principales aspectos de la personalidad se forman de 0 a 3 años, así que mira que bien lo habéis hecho 🙂

  • 8. MARÍA JOSÉ CÁNTABRA EN MADRID  |  24 julio 2017 - 15:25

    HOLA,MADONNA, MADDONISSIMA¡¡¡ PERCIBO MUCHA TRISTREZA Y COMO TÚ NO LA TRANSMITE NADIE, COMO SIEMPRE DECIRTE OLÉ,OLÉ Y OLÉ COMO ESCRIBES Y COMO NOS LO HACES SENTIR SEGÚN LO VAMOS LEYENDO.
    ESE AMOR A LEONARDO ÉL NO LO VA A OLVIDAR ,YO NO TENDRÉ RECUERDOS FOTOGRÁFICOS DE MI INFANCIA PERO SI SENSACIONES Y EMOCIONES Y RECUERDOS FUGACES DE ESOS PRIMEROS AÑOS.
    CUIDATE, TE QUEREMOS BIEN Y CUANDO ABRO EL BLOG DE ELLE DIGO: QUE HAYA ACTUALIZADO,QUE LO HAYA ACTUALIZADO. YO SOY LA MAYOR DE CUATRO HERMANOS Y SER LA MAYOR NO ME A SUPUESTO NINGÚN TRAUMA,YO CRECÍ RÁPIDO Y SIEMPRE FUÍ UN POCO VIEJUCA PARA MI EDAD, ME TOCÓ HACER DE MAMÁ JUNTO A MAMÁ PERO…. FUÍ FELIZ,¡¡¡ CORAGGIOOOOO¡¡¡¡

  • 9. María  |  24 julio 2017 - 18:41

    Las personas somos como somos, no hay un tipo d madre, cualquiera q haga la vida d los suyos con amor s válida, con los hijos/@s ocurre lo mismo, unos son más« d madre » y otros más « d padre ». Mi hijo va a cumplir 11 años dentro d poco y es mío, claro q quiere a su padre, por supuesto q se muere x hacr cosas d chicos con papá, pero sus necesidades, sus sentimientos, sus dudas y sus sueños siempre los comparte primero con mamá.Creamos un vínculo hace más d 10 años y eso no se rompe, no se olvida y a ti t ocurrirá lo mismo, ya lo verás.

  • 10. ROSAG  |  24 julio 2017 - 19:15

    Ay Laura, me haces igual sonreir que llorar al leerte.
    Me da penita que tengas esa angustia por tu hijo Leonardo, pero creo que deberías estar contenta por tener ese vínculo con él.
    Yo no tengo hijos, pero soy hija, y mis recuerdos por desgracia no son buenos, yo no tengo esos vínculos de los que hablas, por eso Leonardo y tú sois muy afortunados.
    Tu hijo está creciendo, por eso se está despegando de ti, y porque sabe que Orlando acaba de llegar y necesita a su mamá. Leonardo sabe que su mamá está y estará siempre ahí, cada vez que la necesite, para siempre. Qué bello tiene que ser saber que cada vez que necesites un beso, un abrazo, una consulta, un consuelo, una opinión, mamá está al acecho para lo que se necesite. Leonardo olvidará muchas cosas, pero hay algo invisible, intangible, inimaginable en su capacidad, que jamás de los jamases olvidará, su mamá y el amor que ella le dio desde que le concibió ý que ha germinado dentro de él una admiración, una adoración y un amor equiparable al que le has dado.
    No te aflijas, hay y habrá muchos momentos en los que tu hijo te llamará, no te preocupes, y yo como hija te digo que nunca, nunca dejes de estar ahí para él.
    Sigue amándole aunque estés con Orlando agarrado a tu pecho, ama, ama, ama. El amor de la mamma no se olvida.
    Un beso muy fuerte Laura y decirte que tienes unos muñecos preciosos, creo que Orlando se parece a Leonardo, no?.

  • 11. Cintia  |  24 julio 2017 - 19:43

    No recuerdo como fue que empecé a leer tu blog, pero me siento totalmente identificada con tus palabras, a veces no se como canalizar lo que siento de la maternidad y me haces saber que no soy la única.
    Gracias por tus palabras hermosas, disfruta el momento, abrazos!!

  • 12. María José  |  24 julio 2017 - 22:38

    Muy emotivo tu post Laura. Seguro que tu cambio de vida, al trasladarte desde Italia, ha influido en esa relación tan especial con tu primer hijo. La adoración por los hijos no debe ser ovice para que la pareja pase a no ser tan importante. Los hijos, como tú misma has hecho, van creciendo y pasando etapas en las que ya no eres lo primero, aunque siempre serás muy importante. Tenemos que asumirlo. Las fotos son preciosas.

  • 13. Gema  |  25 julio 2017 - 12:50

    Madre mia, cómo te entiendo!!
    Parece que hayas descrito mi misma situación.
    No me gusta nada esa sensación de culpa.

  • 14. Natalia  |  25 julio 2017 - 17:28

    Hola Laura, una de las cosas increíbles de compartir los sentimientos con los además, es que te das cuenta, de que a los demás les pasa exactamente lo mismo que a ti. Es decir, te hace de alguna manera calmar tu dolor. Y espero y deseo que sea así. Yo que soy madre de tres, estoy totalmente de acuerdo contigo y con todos los comentarios que te han hecho. Es muy importante que involucres a Leonardo y le hagas partícipe del cuidado de su hermanito, por ejemplo, si le pides que te acerque un pañal para Orlando, y le comentes, lo mucho que te ayuda, lo bien que lo ha hecho y lo maravilloso que es como hermano mayor. Eso le va a hacer muy feliz. A partir del tercer hijo, vi en mi un cambio importante a mejor, y es que te das cuenta de que la historia se repite, y empiezas a quitarle importancia y a relativizar mucho más. Te deseo que disfrutes de tu maternidad desde la tranquilidad y la normalidad. Enhorabuena Laura, por esos dos hijos sanos y preciosos que tienes. Besos

  • 15. Noelia  |  26 julio 2017 - 10:18

    Nunca había leído tu blog, lo he encontrado a través de otra página en Facebook pero me he sentido identificada y a la vez he sentido miedo…
    Tengo una peque de 13 meses y estamos planeando ir a por el segundo a principios de 2018. Me divido (me parto, más bien) entre el amor infinito e intenso como el universo que siento por mi hija y el amor infinito e intenso que me lleva a querer un segundo bebé… Me siento culpable porque siento que no Emma ya no será más la (única) niña de mis ojos, no sé si podré atender a los dos por igual, no sé si podré, incluso, querer al que venga como la quiero a ella…
    Es desgarrador sentirse así, tan dividida y rota, tan confusa y perdida, tan frágil…
    Gracias por ser valiente y confesar en letras claras que no todo es perfecto como nos venden por ahí.
    Un abrazo, seguro que lo haces genial como mamá de esos dos pequeños príncipes afortunados…

  • 16. Antojada por Vocación  |  26 julio 2017 - 10:42

    De nuevo gracias por compartir con tanta sinceridad tu experiencia y lo que sientes, que acabas de hacer también tan mío que duele un poquito.
    Yo por ahora solo tengo a Emma, pero leyendo esto me he transportado a tu interior y el nudo en la garganta está. Seguro que muchos de esos consejos que te dan por aquí sirven y ayudan a suavizar las cosas…

    Esa exageración de la que hablas me gusta porque es como un enorme amplificador de la emociones que casi la mayoría vive en pequeñito, a escondicas a veces, sin que salgan de dentro. Gracias a ella la vida se vuelve más de color, más salvaje, más visceral y mucho más de verdad.

    ¡Ánimo con tu maternidad y mil enhorabuenas por ese tesoro!

  • 17. Diana  |  26 julio 2017 - 17:04

    Jo..qué emotivo..me caen las lágrimas mientras te leo y a la vez abrazo a mi bebé de 11 meses…te entiendo, primero porque soy muy empática, o eso me dicen, y segundo porque soy mamá y me imagino lo que sentirás…yo seguro sentiría lo mismo. Piensa que aunque no te recuerde de estos años…gracias a esos miles de momentos de amor se ha forjado su forma de ser, y será maravillosa seguro, un niño fuerte y seguro de sí mismo gracias a tu amor inigualable. un besito!!

  • 18. Anabel  |  26 julio 2017 - 19:18

    Hola Laura!
    Eres una mujer fantástica! Mostrar tus sentimientos asi de forma tan transparente ayuda a michas mamis que como yo han afrontado los muchos que conlleva cada etapa en soledad…muchas veces sin ser entendidos por las personas que nos rodean y es que creo que aunque tengamos catacteres diferentes o afrontemos las cosas de diferente manera a todas las mamás nos pasa eso que tu tan bien has escrito. Un brazo enorme!

  • 19. Angie  |  26 julio 2017 - 22:53

    Te leo muchas veces, pero al igual que en otros blogs, soy una lectora silenciosa, de las que no deja comentarios.
    Sin embargo, hoy me has llegado al alma de tal forma, que he querido escribir para decírtelo. Escribe siempre así, por favor, a corazón abierto, como si escribieses un diario… Tus letras van directas al corazón!!! Gracias

  • 20. Rebeca  |  27 julio 2017 - 10:38

    Hola Laura,

    Me ha emocionado mucho el post de hoy, a mi tb me paso cuando nació mi segundo hijo. Es pronto, daros tiempo, son muchos cambios para todos…

    Un besote

  • 21. Bego  |  28 julio 2017 - 00:25

    Hola! Llegue a ti hace poco a través de Instagram y me enganché y de ahí salte a tu blog y ahora a este post…casada con un “fiorentino ” vivimos en Suiza y todo lo que describes me ha removido mucho. Soy mdre de dos y viví lo mismo, pegada a mi niño Filippo durante sus tres primeros años, echando de menos a la familia y creando un vínculo maravilloso…pero nació la segunda con alguna complicación ya superada y me tuve ue ocupar de ella y su padre “ocupar” mi lugar para que no sufriera. se unió tanto a su padre que a veces siento celos absurdos! Que difícil controlar a veces los sentimientos! El primero creo que siempre es especial…aunque se quiera por igual a los hijos sin duda. Ánimo con las hormonas!

  • 22. Maria  |  30 julio 2017 - 11:19

    Qué feo decir que el primero es más especial con esos comentarios no se hace más que daño . Yo tengo 4 hijos y todos son igual de especiales y espero que sus segundos hijos no lean esos comentarios porque doler les va a doler. El sentimiento de culpabilidad debería ser por sentir eso y al primero le viene bien ese momento de no ser el único y te lo digo yo que además tengo 6 hermanos y soy la cuarta de 7 y soy madre de cuatro hijos .

  • 23. abendua  |  31 julio 2017 - 12:17

    Laura, me siento tan identificada contigo aunque no soy madre…pero lo extrapolo a mis sentimientos cuando he tenido una pérdida o he vivido algo con tanta pasión como tú lo haces, creo que eres una persona hipersensible como yo y eso como han comentado antes te hace única y sincera pero también a veces se sufre tanto…verdad? Si la vida fuera siempre de color de rosa sería estupendo ser así pero cuando no lo es se pasa muy mal y esas pequeñas cosas que a los demás no les afectan o incluso ni las perciben nosotros las vivimos muy “intensamente”. Cuídate mucho y por favor, sigue siendo y escribiendo siempre desde el corazón…el tuyo es muy grande. Mil besos

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