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23 octubre 2017

El segundo hijo no se cría solo

El primer hijo es un paso importante, tal vez el más importante de nuestra vida. A veces soñamos con ello desde que tenemos la regla, otras veces es un instinto que llega más tarde, en cualquier caso hay un momento en el que lo deseamos, lo imaginamos e incluso lo necesitamos.

Tener un hijo es emocionante, una experiencia nueva que vivimos con intensidad y no obstante sea dura o muy dura, dependiendo de los casos, estamos protegidos por la nube de amor* que nos distrae de los sacrificios cotidianos. Siempre superamos exitosamente esta etapa, tanto que nos animamos a tener el segundo hijo. Los más atrevidos y probablemente los que han tenido un primero súper bueno*, se animan en menos de dos años de distancia, mientras los que están más quemados tardan un poco más porque necesitan recuperarse del “trauma”.
Casi siempre en las parejas, hay uno de los dos que insiste más y acaba convenciendo al otro. En mi caso fui yo la que convenció a José.

Con el ejemplo de la maravillosa relación que tengo con mis hermanos y la cercanía de edad, tuve claro que no quería esperar mucho para el segundo. Leonardo y Orlando se pasan tres años y medio, un tiempo ideal para que jueguen juntos de mayores y a la vez el tiempo necesario para que Leonardo sea suficientemente independiente y para que yo haya podido disfrutar de él.
En fin, nosotros fuimos de los que esperaron más.

La segunda experiencia como madre no tiene nada a que ver con la primera (excepto alguna excepción, creo que la mayoría estará de acuerdo conmigo). Empezando por la ilusión que, aún siendo grandísima, no es la misma que en la primera vez. Con el primer hijo vivimos un constante efecto wow debido a la sorpresa y a la novedad, mientras que con el segundo ya sabemos más o menos lo que nos espera. Lo que no sabemos es que la suma de uno más uno en este caso tiene como resultado cuatro!! Mi santa madre me avisó aquella vez y a día de hoy agradezco ser la tercera, porque a pesar de haber sido pesada no fui yo la que llevó hasta la “desesperación” a mi madre, el trabajo sucio le tocó a mi hermana, mientras yo como tercera “me he criado sola”.
Así que no creáis que el segundo también se cría solo, todo lo contrario, el segundo es el gran cambio dentro de la familia.

¿Como ha cambiado nuestra vida familiar?

Hay un orden de “perjudicados” entre los miembros de la familia. La madre es claramente la más afectada. En este caso yo…. Suerte de tener un trabajo que me permite gestionar mi tiempo (no quiero ni pensar como lo hacen las otras madres, tenéis toda mi admiración!!!!!) Bueno ahora es Orlando quien me gestiona el tiempo. Ni yo ni mi trabajo. Él decide que tipología de día vamos a tener y ni mis conjuros funcionan. Cuando el gallo canta, Orlando decide de que “forma quiere matarme”. El único antídoto que funciona de momento, es la paciencia.
Gracias al segundo hijo aprendemos a mejorarnos, después somos mejores personas. Ellos nos permiten entrenar: la resistencia, la paciencia, la tolerancia, la humildad, la generosidad y el altruismo. (Así que Orlando muchas gracias).

El segundo perjudicado en la familia es el primogénito. El herman@ mayor, el que hasta ese momento era el rey de la casa. De un día para otro, el soberano ve su reino caer bajo la conquista de otro soberano, además menos fuerte que él. Es el único caso histórico donde el más fuerte pierde y el más débil gana. El pobre herman@ mayor no tiene otro remedio que aceptar su destino y sin quejarse demasiado, porque si no se quedaría sin dibujos animado o sin helado…. Las cosas por las que ha luchado durante años.
Él también va aprendiendo muchas dotes con la llegada del segundo hijo: En primer lugar compartir, la paciencia, la independencia, la generosidad.

El último perjudicado es el padre. También afectado, aunque (a excepción de algunos casos) en menor parte. Principalmente la causa en este caso es la frustración de la madre. La santa mujer que después de un día entre pañales y “ajos” y sin poder ahogar sus “marrones” en una copa de vino, necesita desfogarse con un adulto = marido.
El padre de familia con la llegada del segundo hijo, aprende dones como: la paciencia infinita, el respeto, el altruismo, el amor profundo y el orden.

En fin, los segundos hijos son una gloria igual que los primeros, les queremos de la misma forma y nos hacen más felices que nunca. Pero hay un periodo de adaptación. Es necesario saber hacer muchas cosas a la vez y conformarse con el hecho de que conseguirás hacer solo una y media en todo el día.
A mi, dos hijos me han cambiado la vida otra vez, me pensaba una madre senior y que nada me haría un rasguño, que manejaría la segunda maternidad como un malabarista sus pelotas. Pero no ha sido así. Hoy sábado, a cuatro meses del nacimiento de Orlando, he tenido la misma discusión con José, Leonardo me he dicho de todo y todavía no me he duchado!

*nube de amor: fraseología inventada por @honeydressing
*hijo súper bueno: duerme toda la noche, come bien y con regularidad, es tranquilo, juega o se entretiene solo. (véase a Zoe la hija de @ana_albadalejo

Aprovecho para agradecer una vez más a todos las que me habéis comentado con cariño mis stories. Sinceramente me haceis feliz.

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8 Comentarios

  • 1. Maria  |  23 octubre 2017 - 09:39

    Laura, eres genial !! Sigue asi!!!!

  • 2. mila  |  23 octubre 2017 - 10:42

    Ciao! Sono capitata per caso nella tua pagina istagram e ho letto il tuo blog; pur essendo in spagnolo e pur conoscendo pochissimo questa lingua, riesco a comprendere quasi tutto, se non il significato di ciascuna parola, almeno il contesto. Mi sto appassionando perché mi ritrovo in molte tue parole, anch’io sono diventata da poco madre per la seconda volta, ho un figlio di due anni e una di appena tre mesi. Volevo chiederti come hai affrontato la questione “gelosia” del primogenito, noi la stiamo vivendo in pieno in questo periodo; se nelle prime settimane c’è stata una reazione come di indifferenza, adesso è esplosa e si manifesta in molti modi, che riconducono tutto ad una richiesta di attenzioni, ma ti assicuro che ne ha tantissime, tant’è che a volte mi sento in colpa per la “povera” secondogenita. È durissima con due (così vicini di età poi) e come dici tu la somma dell’uno e dell’altro è come averne cuatro!!!!
    Ciao!
    Mila

  • 3. Paula  |  23 octubre 2017 - 13:14

    Hola Laura,
    tal cual;) yo también pensaba que el segundo sería más ‘fácil’ y aquí estoy, como tú, con un hijo de 4 meses y otro de 4 años(también esperamos… y también fui yo la que insistió) Cada vez que te leo es como leer mi mente.
    Gracias!!
    un abrazo fuerte!

  • 4. Edurne  |  23 octubre 2017 - 17:42

    Hola Laura,
    pues yo tendré a mi segundo hijo en diciembre y el primero solo tiene 18 meses,…, así que me esta dando miedo después de leer tu post! en mi caso el primero no solo ha sido buenísimo sino requetebueno!!!!!!
    ya te iré contando como vamos avanzando cuando nazca el segundo,….. miedo me da!
    un abrazo fuerte!

  • 5. MIRELLA  |  23 octubre 2017 - 19:35

    Laura! no me cansare nunca de decirte lo bien que escribes! da gusto leerte!! … yo no tengo todavía un segundo jeje soy de las que espera… mi primero, 2 añitos, de tipo bebe heavy: No duerme con regularidad ni sin ella ;),no se entretiene solo, eso si come bien cuando le apetece jajaja , nos ha animado a esperar un poquito mas …
    Soy de las que pensaba que seré una mama senior después de superar tantos obstáculos , pero después de leerte voy a dejar de creerlo… y dejar que fluya el segundo… un besito enorme muakssss

  • 6. Cristina  |  23 octubre 2017 - 23:16

    Hola Laura!
    Que justo leer tú blog, me tienes enganchada.
    Pues yo he sido de las del “trauma”. Niño con cólicos, inquieto, dormir poco, lloronnnnn..
    Nació en diciembre y todavía recuerdo la cena de noche vieja; mi marido tomando las uvas y yo con mi niño en brazos intentando calmar sus llantos! Y pensaba… a mi esto no me lo han contado así?
    Pues hoy después de 8 años,el ” trauma” es no poder dar a mi hijo un hermano, quizá me he esperado demasiado….
    Hoy por hoy firmaba por tener un Orlando en casa!!
    Gracias por compartir con esa naturalidad tus experiencias. Besos!!

  • 7. Maria José  |  24 octubre 2017 - 14:07

    Sin lugar a dudas, Laura, que un segundo hijo no se cría solo, si es cierto que la experiencia hace que todo te lo tomes con más calma. Creo que en nueva situación el que más lo acusa es el hermano mayor que pasa de ser el rey de la casa a tener que dedicarle menos tiempo porque no queda más remedio. Intentar que esa carencia de tiempo sea lo menos traumática no es fácil y hay que ponerle mucho tacto. Suerte en vuestro empeño.

  • 8. Susana  |  26 octubre 2017 - 13:00

    Me encantan todos tus posts! Me identifico con cada uno de ellos. Sigue así!

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