Mamma Mía » ¡Vida de padres!

1 febrero 2018

¡Vida de padres!

Los fines de semana son nuestro momento crítico, nuestra prueba de fuego, nuestra ocasión para superar los límites a través de la paciencia infinita.
Los fines de semana es cuando pasamos más tiempo los cuatros juntos y es cuando José y yo discutimos más.

Me niego a creer que esta es la vida de todos los padres.
Bueno si no es la de todos, será la de la mayoría. Le contesto yo.

¿En que se resume la “vida de padres”?

Somos individuos que después de crecer y educarse dentro de una familia, se desapegan en busca de su propia autonomía. Nos hacemos responsables de nosotros mismos, nos expresamos libremente, tomamos decisiones y hacemos más o menos lo que nos viene en gana.
Cuando tenemos hijos, es decir que nos convertimos en padres, volvemos dentro del núcleo familiar y aunque con un papel diferente, somos parte de un circulo cerrado, donde hay reglas, sentido común y sobre todo más personas.
En el circulo familiar, los padres tienen el papel más duro, los hijos pueden colaborar y hacer que resulte un poco menos duro, pero no siempre se logra esta armonía, yo por ejemplo, como hija no colaboré en absoluto, hice justo todo lo contrario.

Los padres son los principales responsables de sus hijos, este es el primer cambio. Si antes podíamos hacer lo que nos daba la ganas y tragarnos las consecuencias, ahora las consecuencias de nuestras acciones van directamente a infectar también a nuestros hijos. Que más… La educación! No hagas nunca lo que no quieres que hagan tus hijos, así que si se te escapa un eructo… aguántalo, si te enfadas no grites, si alguien te corta el camino con el coche, no le insultes, mejor confórmate con pitarle. Así miles de cosas…. Nuestros hábitos como individuos autónomos cambian cuando somos padres. Nos convertimos en un ejemplo para nuestros hijos, que además son esponjas y están atentos a todo. Repito, a todo!! También mientras están viendo la tele, con los ojos como platos y la boca abierta, literalmente hipnotizados con el dibujo que están viendo. No os fieis, lo he comprobado yo misma! De repente se os escapa una palabrota mientras estáis contando a vuestra pareja que día de …. habéis tenido y al segundo una voz aguda os preguntará: ¿¿Mamá, has dicho mierda?? Y lo hará sin moverse, con los ojos pegados a la tele y casi sin mover la boca, que se queda abierta como antes. Tanto que le preguntarás asombrada a tu marido: ¿¿Oye, lo has escuchado tu también??

A los niños no se le escapa nada. Ojo!!

A los niños tampoco les importa si los padres están cansados y necesitan relax. Ellos no saben lo que es el la necesidad de descansar porque no la prueban, tienen las pilas Duracell, que nunca se gastan, las que duran más y a nosotros nos toca exprimirnos hasta los huesos, para lograr que se cansen y conseguir que por lo menos vayan a dormir a una hora decente. Además la siesta a partir de los cuatro años… olvídala.
Cada actividad que implique movimiento es bienvenida, incluso saltar en el sofá. Los santos sofás que han pasado de ser objetos de culto (casi) No se salta en el sofá he dicho! a camas elásticas Venga a saltar un poco.

Al parque ya vamos corriendo y una vez allí le organizamos un circuito como el que hacemos en el gimnasio y que ahora están tan de moda. Si aguantas una hora, luego compramos un helado! (y que no sea de chocolate, si no hay que volver a repetirlo todo desde el principio).
La comida abundante y pesada: fabadas, pasta al horno, puré de patatas son buenos trucos para favorecer el sueño. Ojo, son trucos para los hijos, mientras que los padres mejor que coman ligero para que no les entren ganas de dormir una siesta, una copita de vino que te alegra el día podría ser fatal, mejor dejarla para por la noche.

La intimidad de la pareja esta si que se ha ido a tomar por saco. Y cuantos más hijos, “más el saco se ha ido lejos”. Acaba convirtiéndose en una tarea doméstica, que aparece en el calendario de las tareas, que está pegado en la nevera con los imanes de Star Wars. Hoy es martes, nos toca! Ganas o no, hay que hacerlo, si no se pierde el entrenamiento. Ánimo. Volverán tiempos mejores!

Durante la semana lo que más nos afecta a los padres es el sentido de culpabilidad por no pasar bastante tiempo en familia, trabajamos todo el día (a excepción de pocos casos) y el único momento para reunirse es la hora de la cena, que va por turnos, los niños cenan antes, luego se acuestan y luego cenan los padres. Al menos en mi caso.
La sensación de la que hablo empieza el lunes y va aumentando días tras días, hasta que llega el viernes y nos sentimos con el deber de dar el máximo con nuestros pequeños. Intentamos de que se olviden del poco tiempo pasado juntos durante la semana. El viernes por la noche ya no hay restos de culpabilidad, en su lugar está el cansancio.
El cansancio de una semana de trabajo, de horarios duros, de niños que te despiertan por la noche, de construir legos y hacer batallas….

¿Te acuerdas cuando salíamos? ¡Sinceramente No!

José y yo intentamos hacer planes cuando podemos, aunque estamos cansados, es un elixir para la mente, una bocanada de aire fresco necesario.
Necesario para afrontar el fin de semana, que es cuando el trabajo de padre toma su máxima potencia, 48 horas no stop.
Empieza por la mañana, temprano, muy temprano. Con unos deditos que te abren los ojos, una luz encendida de golpe, una baba que gotea en tu cara, una voz que grita mamá!! Papá!!…
La sensación de los pies que frotan las sabanas suaves es un recuerdo lejano, los brazos que se estiran también. El despertar de los padres se parece más al de los bomberos cuando hay un incendio. Es un despertar traumático, si no fuera porque lo vamos entrenando durante años.
Todo lo que viene después sigue el mismo ritmo rápido y sin pausas. Con un solo hijo, los padres tienen la posibilidad de alternarse, mientras que si hay más de uno, sirve el dicho: mal de muchos consuelo de tontos.

Yo no se los otros, pero Leonardo no juega solo, siempre busca compañía, cuando alguien le dice que no, lo intenta con otro, llega un momento en el que ya no cuenta la relación, los desconocidos también le valen, así que al chico de la frutería le pregunta “Jugamos”. Es un moto perpetuo e incansable que cosecha victimas a su alrededor. Yo lo entiendo, el fin de semana con los papis a full time es una pasada para los niños, yo lo he vivido antes que mis hijos, sé que subidón te da el saber que tienes a tus padres todo el día disponibles.
Nunca le pregunté a mis padres como llegaron sanos y salvos después de tantos años trabajando y con cuatro hijos.
No hay ninguna formula para “quedar sin daños”, solo la santa paciencia y la voluntad infinita.
Los sacrificios aumentan con el paso de los años, para mi por lo menos es así. Será que mis padres me han acostumbrada desde pequeña. Ellos siempre han trabajado mucho y nosotros hermanos los sábados y domingos que no había colegio, íbamos a echar una mano a la pastelería. En casa también se ayudaba en las tareas. Creciendo con el ejemplo de mis padres, he aprendido que el sacrificio es parte de la vida, pensad que los niños tienen que despertarse temprano ya a partir de los tres años, para ir al cole. Pasará todo esto, pero yo la maternidad la vivo bastante bien, con momento mejores y otros peores, como todas, pero no pido nada más ahora, nada más de lo que me puedo permitir. Lo vivo con consciencia y con “resignación”. Es decir, lo tengo asumido, además pienso que los hijos son la oportunidad que tenemos para aprender a mejorarnos, a ser más pacientes, más altruistas y generosos, a ser más disponibles y tolerantes… nos ponen a dura prueba, a nosotros, a nuestra relación de pareja a las amistades y al trabajo. Los padres tienen menos tiempo para ellos mismos, en casos como el nuestro, aun menos, porque no tenemos a los abuelos (gran recurso, padres antes que nosotros y todavía disponibles a sacrificarse para sus hijos) o la posibilidad de una nanny a tiempo completo.
José no lo tiene tan bien asimilado como yo, serán los tres años menos que nos distancian jajaj , será que los hombres (muchas veces) se parecen más a los niños y nunca llegan a madurar por completo, será que cada uno vive las cosas de manera distintas, pero en cualquier caso es importante vivir valorando lo que tenemos y a pesar de los esfuerzos y los cabreos, de la falta de tiempo libre y del agotamiento, todo esto es una etapa de la vida, quizás la más bonita, desde luego la más intensa. Si lo hacemos bien, recogeremos los frutos de nuestro trabajo y empeño, si resistimos estaremos juntos el día en el que la casa volverá a estar vacía y se nos devolverá el tiempo libre. Juntos, estoy segura de que echaremos de menos nuestro hoy.

Me niego a creer que esta es la vida de todos los padres.
Bueno si no es la de todos, será la de la mayoría. Le contesto yo.
Que opináis vosotros?? Creo que nos vendría bien una comparación, creo que me ayudaría mucho leer a José los testimonios de más padres en la misma situación. Porque estoy convencida de que la vida de los padres es la que acabo de describir, nada más, nada menos. Dura y maravillosa.

Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


32 Comentarios

  • 1. Angela  |  1 febrero 2018 - 13:47

    Felicidades por tu blog , es honesto y sincero y me encanta que lo actualices tan a menudo, eres una blogger responsable jjj. Decirte que yo con un peque de 3 y otro en camino, no siento nostalgia por los tiempos pasados , se que está etapa pasará y la echaré de menos. También influye que fuimos padres ( por razones ajenas a nuestra voluntad ) con 37 años y fue un niño súper deseado, y ya estábamos de vuelta de todo. Eso sí de vez en cuando , no sé si podrá ser cuando nazca El Segundo nos turnamos para tener un ratito individual cena o cine con amigas , no tenemos abuelos a mano….

  • 2. PALOMA  |  1 febrero 2018 - 14:05

    En efecto, sin duda es así la vida de la madre de hoy en día. Me considero una persona dinámica, con energía y paciencia a la vez, pero a veces el estar con mis dos pequeños me supera. La etapa que tu vives ahora, con un bebé en casa, cambia una vez que entran en edad escolar, se sobrelleva de otra manera, se puede hablar con ellos. Mis temas de conversación con ellos antes eran de locos y las rabietas me ponían de los nervios. Es una etapa dura pero bonita, diferente y llena de descubrimientos y comparaciones a como lo hacían nuestros padres (gracias a Dios que ahora hay muchas más distracciones que cuando eramos pequeños: ludotecas, restaurantes con zona de juegos…), aunque si os sirve de consuelo yo también necesito un paréntesis cosmopolita junto con mi pareja (fuera de casa) a modo de desconexión, el problema es que cuanto más tengo, más me acostumbro a ellos y me cuesta volver a la rutina!! Por cierto mis niños tiene 5 y 3 años… Por lo que me han contado la etapa dura es la adolescencia… jaja

  • 3. Fatima  |  1 febrero 2018 - 14:05

    Hola Laura!!

    Me ha encantado tu post y me he sentido muy identificada. Tengo 33 años y soy mama de gemelos de 3 años. Dos niños que nunca paran y que duermen poco. Vivimos en Madrid lejos de la familia, lo que supone tener 0 ayuda. Tuve que dejar mi trabajo porque entre ingresos varios por bronquitis y demás virus siempre había un niño en casa al que atender. Adoro a mis hijos y, aunque a veces los regalaría, es evidente que no puedo vivir sin ellos. Entonces llega el fin de semana y con el la locura infinita. En nuestro caso tampoco dormimos mucho más allá de las 7 de la mañana…ya no hay siestas y la energía de mis niños siempre está al 100%. Sí esta es la vida de los padres, al menos de los que yo conozco. Sin tiempo para nada, anhelando lo que eras cuando llegabas a casa y una casa limpia y ordenada te esperaba en silencio, cuando el teléfono siempre sonaba para proponerte el planazo del fin de semana o simplemente te perdias por Madrid para disfrutar de sus calles y bares (esos a los que ahora con 2 niños no puedes ni entrar). Dicen que pasara y que lo echaremos de menos…mientras tanto intentaremos disfrutar del viaje ;).

  • 4. Laura  |  1 febrero 2018 - 14:14

    También madre de 2 hijos de edades similares e Identificada 100%

  • 5. Vicky  |  1 febrero 2018 - 14:33

    Hola Laura,
    Te sigo desde hace meses y me gusta tu blog, porque comentas temas que todas las mamas pensamos, hablamos con amigas… Yo tengo tres niñas un poco mas mayores que los tuyos (la mayor 8 y la pequeña 4). Y lo que comentas de los padres es tal cual… los niños no entienden de “descanso” para ellos cuanto mas se pueda jugar mejor.

    El tener poco tiempo en pareja es inevitable con niños pequeños, aunque a mi entender va mejorando poco a poco a medida que los niños van creciendo, esa al menos es mi experiencia.

    Cuando Orlando crezca un poco Leonardo tendrá con quien compartir sus juegos, y ya no requerirá tanto de vosotros, mis hijas cuando se ponen a jugar las 3 a veces hay veces que no quieren ni salir de casa de lo entretenidas que están…

  • 6. Isabel  |  1 febrero 2018 - 14:47

    Totalmente de acuerdo, tengo dos hijos uno de casi cinco y otro de dos y medio, y describes a la perfección nuestro día día, una vez leí que se trata de días largos y años cortos. Desde luego tener hijos es más que colaborar con una ONG !!
    Yo haré al revés que tú, cuando llegue mi marido a casa esta noche, le leeré tu post… Así comprenderá que no somos los únicos

  • 7. Virginia  |  1 febrero 2018 - 15:21

    Me encanta leer que no estoy sola! Tengo 28 años y un maravilloso niño de 13 meses. En mi caso lo más resentido han sido las amistades, no existe mi vida social y eso es complicado, los amigos sin hijos no quieren pensar en horarios, comidas y siestas. Por lo demás, sí, mi vida es un caos también pero creo que merece la pena. Gracias por compartirlo con nosotros.

  • 8. Leyla  |  1 febrero 2018 - 15:39

    Ay Laura, ¡qué razón llevas!no sé ni qué decir… Mi crío busca siempre compañía también para jugar!!!jejeje…

    Para mí ser madre es la experiencia más intensa y más dura de mi vida. Es cierto que no sabes como puedes tirar hacia delante durmiendo tan pocas horas, con el ritmo que tienen los niños, imposible llegar a todo. Las relaciones de pareja, en mi opinión, si que se resienten… Hay días que son un verdadero caos…

    Eso sí, es cuando realmente he descubierto lo que es amar sin condiciones, sin reglas, sin prejuicios… Un abrazo de mi hijo me arregla el día más puñetero que pueda tener…

    Besos

  • 9. Patricia  |  1 febrero 2018 - 16:11

    Totalmente identificada, desde la primera frase!!! El otro dia comentaba con alguien que antes de tener hijos deseábamos que llegara el fin de semana, y ahora deseamos que llegue el lunes jajajajajaja. Realmente sí, el fin de semana es la prueba de fuego.
    Y la vida de padres es eso que comentas en el post, nada tiene que ver con nuestra vida anterior. Está centrada en nuestros peques y cuesta salirse de ahí. Para nosotros (la pareja me refiero) la paternidad-maternidad está resultando una gran prueba para la relación. Cuesta porque cierto es que hemos perdido un poco la identidad no solo como indivuduo sino también como pareja. En unos años volveremos a acercarnos a nuestra vida anterior, pero sin duda tengo claro que echaremos de menos la vida con los niños, que tanto la llenan!

  • 10. Inma  |  1 febrero 2018 - 16:24

    Hola Laura, me encanta tú blog, te escribo mientras le doy el pecho a mi peke de 3 meses…se ha pillado una rabieta antes de comer y leerte ha sido reconfortante.
    Le pasé a mi marido para que leyerà uno de tus ‘post’ y lo hizó ;D…
    Describes, sin pretensiones, lo que nos sucede en general a todas…ser madre te llena de felicidad y al mismo tiempo incertidumbre.
    Un abrazo y seguiré leyéndote.

  • 11. Claudia  |  1 febrero 2018 - 16:35

    Vivo lo mismo que tu, pero al extremo siendo mama soltera es mas complicado, mi ventaja los abuelos me apoyan mucho, ojala te pudiera escribir todo mi pensar, pero como tu bien dices lo que siempre falta es tiempo.

  • 12. ani ote  |  1 febrero 2018 - 16:50

    Felicidades por el post.
    Yo soy madre de dos niños de 14 y 10 años .Recuerdo perfectamente lo que has explicado en el post: el cansacio , el vivir para dos personitas que te necesitan para todo , la falta de sueño , el agotamiento…Pero tranquila Laura, todo irá mejorando, cada vez se harán más autónomos, necesitarán menos supervisión y tendrás que ir soltando lastre..Poco a poco volverás a dormir ocho horas del tirón y se entretendrán mucho jugando juntos o con amigos.Volverán las noches locas, más allá de las doce de la noche..y de pronto tu hijo se hará adolescente y ya no entenderás nada d nada¡¡¡¡ bss

  • 13. Voila  |  1 febrero 2018 - 17:09

    Nada más que añadir.perfecto.

  • 14. Andreia  |  1 febrero 2018 - 17:19

    Hola,Laura!Me alegra saber que vuestras vidas son muy parecidas a las nuestras(y no ,no soy mala).Soy madre de dos niñas,de 7años y una bebé de 6 meses.Que independiente del tipo de trabajo de los padres la vida de familia es eso.Muy bonita que requiere esfuerzo y paciencia.Tambien será así por no tener ayuda,no es lo mismo estar siempre con los hijos,que tener ayuda en todo el momento o que te los crié una niñera y los padres les de solo un beso de buenas noches.Ánimo a tu marido!,vendrán tiempos mejores!Gracias por tu sinceridad.

  • 15. AT  |  1 febrero 2018 - 17:41

    Al final la vida de los padres es así… mi caso es distinto, sólo tengo una niña de dos años, y tenemos a los abuelos cerca que es una ayuda increible. A los dos nos gusta el ciclismo, y a veces la llevamos donde los abus para que la cuiden, y lo que en principio ivan a ser 3 horas o 4, se convierte en 1 hora o hora y media… porque quiero estar con ella, ¡¡¡crece tan rápido que no me quiero perder nada!!! asi que al final entre la casa, el trabajo, la niña, el deporte y la pareja, el cansancio acumulado es ya de la familia también…Pero estoy convencida de que son rachas, que cuando los hijos sean más independientes la pareja se reforzará, y podremos hacer todo lo que ahora no nos da tiempo, y como tu bien dices echaremos de menos este caos.

  • 16. Laura  |  1 febrero 2018 - 21:17

    Gracias Laura por apoyarnos mostrando esa realidad que parece tabú. No somos bichos raros.
    Y muy bonito final: no deja de ser genial que lo maravilloso de la vida de padres supere a lo dura que es. ;-D

  • 17. Lizz  |  1 febrero 2018 - 21:35

    Yo vivo tres etapas distintas de edades en mis hijos tengo la primera de casi 19 mi hija de en medio que es la de 14 y él ultimo de 7 añitos,decidimos tenerlos así para disfrutar la infancia de cada uno de ellos sus enfermedades q mas de una vez nos sacaron carreras fines de semana ,noches y días fereados donde un doctor no se encuentra ni de turno eso es triste y estresante, me toco buscar información de remedios caseros de abuelas y leer todas las revistas y libros que pudiera siempre sacaba algo nuevo así como veía cada vez que me tocaba recorrer los pasillos en él súper con los nacimientos de mis hijos cosas nuevas como formulas nuevas,pampers,trastes,pachas hasta con bolsitas adentro donde fueron muy útiles cuando salia con mis hijos de paceo y no les puedo dejar de contar las veces en las q no me puedo poner de acuerdo en donde comer o q película ver porque mis hijos tienen distintas edades y pues la mayor no come en lugares solo por los juegos o q no le gustan mucho las películas de dibujos animados eso es difícil uuuuffff o cuando tu hija mayor llego la edad en la q su ropa es mas de adolescente y tu hija menor quiere usarla también sin dejar de contar las platicas de mi hija mayor las cuales tengo q tener él cuidado q la menor no las escuche porque para nosotros todavía esta plasmado la educación de todo asu debido tiempo ya tendrás edad de usar la ropa como tu hermana ya podrás salir y eso sumándole ya lo vivido casi igual a Laura puedo decir q esta es mi vida como padre no muy distinta pero con la misma causa formar hijos felices llenos de amor y de buenos recuerdos para ellos, no es tiempo mal gastado porque te recompensa ver su mirada cuando te ve q en ti puede sentirse querida q a pesar de toda llamada de atención sabe q solo queremos lo mejor para ellos ……saludos desde él salvador y adelante algún día nos veremos recompensados ,bendiciones

  • 18. Susana  |  1 febrero 2018 - 22:28

    El más difícil todavía 40 años , 4 hijos en 4 años ,edades :10, 9, 7 y 6 , … no era nada lo del ojo y lo llevaba de la mano , jajajaja, y por si te preguntas no no tengo a nadie en casa q me ayude en tareas domésticas y trabajo y súper madrugo. Y aunque te parezca mentira vuela (el tiempo), un día despiertas y han pasado 10 años y descubres (en mi caso) q cada día estoy más enamorada de mi marido (nos hemos convertido en el mejor equipo del mundo ) a mis hijos los adoro , como no , pero a quien abrazo por las noches, a quien grito para descargar mi frustración a quien quiero a mi lado en los buenos y malos momentos y con quiero envejecer es con el , disfruta de cada minuto de niñez de tus hijos pero no dejes (por muy reventada q estés) de disfrutar de él y sobre todo de ti y de tu tiempo porque nada ni nadie te lo va a devolver , minuto pasado minuto vivido y solo depende de ti como hacerlo. Y por cierto he dicho q son (mis dobles parejas) los niños más guapos del mundo ?.

  • 19. Ju  |  1 febrero 2018 - 23:13

    Tengo 36. Una niña de 3 y un bebé que va a hacer un añito este mes. Adoro a mis hijos, de verdad, los amo pero a veces hay momentos …. momentos intensos en los que desearía irme a la ducha saboreando un bombón Lind ( esos redonditos envueltos en papel rojo) que se derrite en mi boca mientras el agua caliente baja por mi espalda y solo escucho eso, agua!
    Pero por otro lado…. se que esta es una etapa que pasará. Una etapa que no corre, vuela!!! Tan preciosa que no me quiero perder nada. Porque como otras, acabará pasando y la acabaré añorando.
    Así que mi respuesta es SI. Yo también estoy en esa mayoría.

  • 20. CECI  |  2 febrero 2018 - 09:58

    Hola Laura! Qué bonito post!!(una vez más) y qué identificada me he sentido madre mia!! has expresado perfectamente lo que siento en muchos momentos de mi vida de madre. Sobretodo los momentos en pareja… que tanto se resienten… nosotros no habíamos discutido tanto como ahora, y tampoco habíamos estado tan distanciados “fisicamente” como ahora… Es verdad, hay que reconocerlo, Jose tiene razón, es duro jolin! de verdad que tiene que compensar el amor que te ofrece un hijo…porque es muchisimo lo que se sacrifica (no me gusta ese verbo…pero no encuentro otro!) pero es que realmente es así… el amor de tus hijos compensa sin duda.
    ANIMO JOSE! ya si quieres quedas con mi marido y os contáis las penas! un besito a vuestra linda familia

  • 21. Almacenes Maysó  |  2 febrero 2018 - 11:08

    Papás y mamás al poder! Por que los niños son pura energía y te agotan energía y tiempo…pero todo compensa al verlos crecer y el cariño que te demuestran.

  • 22. Ana  |  2 febrero 2018 - 12:42

    Jejeje, me río…por no llorar. Soy madre de un chiquitín que acaba de cumplir 3 años (hemos superado los terribles 2 BIEEEN). Suscribo tu post palabra por palabra!!!. El mío habla sin parar y tampoco NUNCA-NUNCA-NUNCA JAMÁS juega solo. Entre semana yo trabajo de 8 hasta las 3, lo recojo del cole a las 3:15 y no me separo de él hasta las 8,30 que llega su papi, en esas 5 horas todo es correr, saltar, parque, jugar, jugar, jugar…cuando él llega me encuentra absolutamente “despelufada”, ojerosa y AGOTADA, le “lanzo” a la criatura y empieza su turno: baño, cena, cuento (menos agotador que el mío, todo hay que decirlo) y así día tras día tras día…Durante la semana añoro el finde, deseo que llegue para hacer planes familiares, estar juntos, hacer excursiones, disfrutar…y eso hago/hacemos, hasta que más o menos el sábado tarde el cansancio va haciendo mella en nosotros y la frase “mátame camión” empieza a salir de nuestra boca. El agotamiento lleva a los roces de pareja, es inevitable, él/ella es la única persona sobre la que vomitar tu rabia, tu cansancio, tu frustación, tu sentimiento de soledad e incomprensión…a eso hay que añadir que las mujeres nos creemos superheroínas y siempre echamos a nuestra espalda muuuchas más cosa de las que deberíamos, incluido ese sentimiento de culpabilidad perpetuo, de sentir que nos dejamos cosas en el tintero.
    Es obvio que este modo de crianza tan cercana o apegada lleva consigo este “morir”, pero a mí no me sale otra manera, necesito-quiero estar con mi hijo todo el tiempo del mundo, me satisface verle reir, aprender, cantar, pintar, contar cuentos…aunque me lleve a la extenuación, es raro, pero siento que me compensa, es un “dolor-gustoso” y estoy segura que algún día añoraré este tiempo con él.
    El “problema” creo que es más con la pareja. En mi caso mi churri y yo hemos tardado en tener niños, somos papis algo más viejunos que vosotros, rozamos la cuarentena, hemos disfrutado de la vida sin hijos mucho, tanto solteros como ya en pareja. Hemos cerrado bares, hecho locuras, hemos viajado y nos “hemos querido” a manos llenas cada día a todas horas. Así que cuando el agotamiento me vence, hemos peleado, el peque sigue dando guerra y siento que todo me supera, incluso que no quiero verlo más, cierro los ojos, exhalo lentamente y escojo un recuerdo maravilloso con él, un momentazo de esos que se quedan grabados a fuego y lo retengo saboreándolo durante unos segundos…entonces vuelve el amor, el cariño, la comprensión, las ganas de abrazarlo, las razones por las que lo elegí a él y no a otros para formar una familia y las fuerzas para seguir en la lucha superando cada cosa juntos. Por nosotros, por los que fuimos, y por los que seremos: una versión quizá más ajada pero indudablemente mejorada de aquellos que fuimos antes de esta vorágine de tener niños.
    TODO MERECE LA PENA y sí Jose, Laura está en lo cierto, todos los padres (o un elevadísimo porcentaje) de padres que conozco están igual!, así que nada, ánimo y vaaaaaaaaaaaamos, que tenemos unos niños preciosos que disfrutar y sufrir ;).

  • 23. Michela  |  2 febrero 2018 - 12:56

    Ciao Laura, come al solito ti scrivo in italiano!!Sono mamma di 3 bambini , quindi intendo perfettamente quello che scrivi e ció che provi.
    A noi genitori ci tocca purtroppo una parte difficile, un’ esperienza straordinaria , ma dura!!In piú vogliamo e dobbiamo spartirci questo profondo copione tra la coppia, ma le differenze tra uomo e donna fanno si, che alcune volte sia piú complicato!!Quindi oltre alla stanchezza che é all’ ordine del giorno,le ripetute incomprensioni , non solo con il proprio compagno , ma anche con i nostri figli , ci fanno pesare questo compito, che risulta quindi molto piú impegnativo .Ma si sá, é per tutti cosí!Mentre leggevo il tuo post mi sembrava di nuotare in un mare un pó mosso e di fare fatica a muovere le braccia per restare a galla , mentre salvagenti rossi mi passavano di fianco, ma io con il fiatone volevo per forza arrivare sulla terra ferma.A TUTTI COSTI!! Ognuno di noi ha le proprie tempeste , sappiamo che lo facciamo per i nostri figli , come i nostri genitori, lo hanno fatto per noi..Nel nostro migliore dei modi , una famiglia é vita , é movimento e colore: un mare mosso é piú faticoso da gestire che la calma piatta!!

  • 24. AnaC  |  2 febrero 2018 - 13:02

    Jejeje, me río…por no llorar. Soy madre de un chiquitín que acaba de cumplir 3 años (hemos superado los terribles 2 BIEEEN). Suscribo tu post palabra por palabra!!!. El mío habla sin parar y tampoco NUNCA-NUNCA-NUNCA JAMÁS juega solo. Entre semana yo trabajo de 8 hasta las 3, lo recojo del cole a las 3:15 y no me separo de él hasta las 8,30 que llega su papi, en esas 5 horas todo es correr, saltar, parque, jugar, jugar, jugar…cuando él llega me encuentra absolutamente “despelufada”, ojerosa y AGOTADA, le “lanzo” a la criatura y empieza su turno: baño, cena, cuento (menos agotador que el mío, todo hay que decirlo) y así día tras día tras día…Durante la semana añoro el finde, deseo que llegue para hacer planes familiares, estar juntos, hacer excursiones, disfrutar…y eso hago/hacemos, hasta que más o menos el sábado tarde el cansancio va haciendo mella en nosotros y la frase “mátame camión” empieza a salir de nuestra boca. El agotamiento lleva a los roces de pareja, es inevitable, él/ella es la única persona sobre la que vomitar tu rabia, tu cansancio, tu frustación, tu sentimiento de soledad e incomprensión…a eso hay que añadir que las mujeres nos creemos superheroínas y siempre echamos a nuestra espalda muuuchas más cosa de las que deberíamos, incluido ese sentimiento de culpabilidad perpetuo, de sentir que nos dejamos cosas en el tintero.
    Es obvio que este modo de crianza tan cercana o apegada lleva consigo este “morir”, pero a mí no me sale otra manera, necesito-quiero estar con mi hijo todo el tiempo del mundo, me satisface verle reir, aprender, cantar, pintar, contar cuentos…aunque me lleve a la extenuación, es raro, pero siento que me compensa, es un “dolor-gustoso” y estoy segura que algún día añoraré este tiempo con él.
    El “problema” creo que es más con la pareja. En mi caso mi churri y yo hemos tardado en tener niños, somos papis algo más viejunos que vosotros, rozamos la cuarentena, hemos disfrutado de la vida sin hijos mucho, tanto solteros como ya en pareja. Hemos cerrado bares, hecho locuras, hemos viajado y nos “hemos querido” a manos llenas cada día a todas horas. Así que cuando el agotamiento me vence, hemos peleado, el peque sigue dando guerra y siento que todo me supera, incluso que no quiero verlo más, cierro los ojos, exhalo lentamente y escojo un recuerdo maravilloso con él, un momentazo de esos que se quedan grabados a fuego y lo retengo saboreándolo durante unos segundos…entonces vuelve el amor, el cariño, la comprensión, las ganas de abrazarlo, las razones por las que lo elegí a él y no a otros para formar una familia y las fuerzas para seguir en la lucha superando cada cosa juntos. Por nosotros, por los que fuimos, y por los que seremos: una versión quizá más ajada pero indudablemente mejorada de aquellos que fuimos antes de esta vorágine de tener niños.
    TODO MERECE LA PENA y sí Jose, Laura está en lo cierto, todos los padres (o un elevadísimo porcentaje) de padres que conozco están igual!, así que nada, ánimo y vaaaaaaaaaaaamos, que tenemos unos niños preciosos que disfrutar y sufrir ;).

  • 25. Ana  |  2 febrero 2018 - 13:31

    Laura, identificada 100%, eres honesta y explicas las cosas tal y como son, sin edulcorantes, asi es por lo menos, tambien mi experiencia, ahora ya con 9+6, se ve diferente.
    Enhorabuena¡¡¡

  • 26. María José  |  2 febrero 2018 - 17:46

    Que interesante y realista tu post Laura. Sin duda que la maternidad/paternidad implica una responsabilidad para el resto de tu vida, cuando son pequeños porque tienes que dedicarles todo tu tiempo disponible y cuando son grandes porque te sientes concernido por todo lo que les sucede. En general los hombres no lo viven tan intensamente como las mujeres por una serie de circunstancias (más horas de trabajo fuera del hogar, viajes….). La sensibilidad femenina es diferente a la masculina y quizá las mujeres somos más sacrificadas. Creo que tú llevas muy bien tu maternidad y disfrutas mucho de tus hijos. Las fotos son preciosas.

  • 27. ROSAG  |  2 febrero 2018 - 18:59

    Hola Laura, cuanto tiempo sin escribirte, pero nunca sin dejar de leerte.
    He ido comprobando con tus post el cambio que has experimentado con el nacimiento del pequeño Orlando. Por cierto, no puede ser más guapo, enamorada me quedo cada vez que veo una foto suya. Y Leonardo está hecho todo un hombrecito, guapísimo con su nuevo corte de pelo, está muy muy guapo.
    Ay Laura, creo que éste segundo hijo te ha trastornado o trastocado tu vida, a los dos, te está superando, no tiene que ser nada fácil.
    Yo no soy madre, pero conozco a padres que están en la misma situación

  • 28. María  |  4 febrero 2018 - 18:42

    Mi hijo acaba d cumplir 11 y seguimos sin vida d pareja, yo voy tirando pero su padre lo lleva mal.No tenemos ayudas d familiares así q lo asumimos todo nosotros y es pequeño aún para quedarse sólo.Echamos mucho d menos un cine ( vamos los 3 juntos siempre y a pelis familiares), salir a tomar algo sin prisas, xq aprovechamos a veces a tomar un café mientras está n cumpleaños, pasar un finde solos, n cualquier sitio pero solitos, sin la cama supletoria al.lado…..y lo peor d todo es q cuando estamos sin él le echamos d menos enseguida y todo el rato.

  • 29. Juana  |  5 febrero 2018 - 12:24

    Gracias por ru sinceridad, Laura. Yo tengo uno de dos y otro de cuatro meses. La maternidad como bien la has definido es dura y maravillosa. A mi lo que mas me esta costando llevar no es la falta de sueño, el no poder hacer planes como antes, etc, (todo eso lo he asumido y se que pasara), sino la relacion con mi marido. Nos hemos tenido que acabar fijando un dia a la semana para nosotros, como vuestros martes, pero nuestro problema añadido es que mi marido necesita hacer su deporte con amigos como salir en bici, etc. Y eso son 3 horitas fuera aprox cada finde. Yo tb era deportista pero ahora priorizo estar en familia que irme a correr… pero veo q a los hombres no les sucede y siguen queriendo llevar una vida parecida a la de pre-hijos. A mi me sabe mal decirle que no salga en bici por ej un sabado por la tarde porque nunca lo he hecho y cada uno ha sido muy tolerante siempre con las rutinas del otro, pero claro..ahora con dos implica pasar un 25% del fin de semana sola con dos (toda la tarde del sabado, ademas no lo hace coincidir con la siesta de los niños), entonces el me dice que yo haga lo mismo que el se queda encantado, pero es que si entonces yo hago un plan de tres horas por la mañana ese sabado no nos vemos en todo el sabado, la mitad del finde… mi conclusion es que esta madurando mas lentamente que yo y aun no le ha llegado la fase mentalidad “padre de familia”. Y el problema que tengo es que no se si tocarle la cresta o asumir que es asi y aceptar… cualquier opinion la valorare mucho! Jajaja. En fin, queremos tener tres..espero que para el tercero ya haya hecho el cambio de chip. Es como si las mujeres tuvieramos ya escrito en el instinto que es una epoca volvada 100% en los niños y los hombres en cambio no tienen ese instinto y tienes que ir inculcandoselo tú poco a poco, o a base de que lo vean en su circulo social…

  • 30. susana  |  5 febrero 2018 - 16:52

    y cuando hay peleas por , yo me voy a surfear o en bici y tu te quedas en casa pringando como siempre?¿

  • 31. Girl  |  6 febrero 2018 - 00:06

    Hola Laura,
    Mi comentario resultara un tanto diferente a los comentarios anteriores que logicamente vienen de madres o padres. Yo soy una chica de 29 años, y en mi caso no me dedico al mundo de la moda, soy científica, pero me siento muy identificada con tu vida anterior a ser mama. Soy independiente, he vivido en 5 paises diferentes que me han llevado a conocer a muchisa gente y lo mejor de todo, me han llevado a conocerme a mi misma. Soy muy feliz, ocupandome unicamente de mi ( y de los que me rodean si se lo merecen). Disfruto del cafe de las mañanas, de mis amistades y de los hombres. Siempre he triunfado en el amor, he vivido historias preciosas con gente diferente y desde hace tres años tengo pareja. Pero sigo siendo independiente, y sigo viajando y viviendo fuera (alejada de mi novio)porque es lo que quiero ahora mismo para mi y mi futuro profesional. Es una vida intensa en comparacion con la vida que tienen algunas de mis amigas de toda la vida, pero mantiene mi mente abierta y mi espiritu libre. Me hace ver la vida cada dia desde un punto de vista diferente, como si cada dia fuera un viaje maravilloso. Pero evidentemente si estoy aqui siguiendote es porque pienso en el futuro, y me entran muchas dudas. Evidentemente no espero que tu me ayudes a resolverlas, pero tu experiencia y tu punto de vista puede ayudarme. Cuando pienso en el futuro si pienso en formar una familia con mi pareja. Pero lo veo como una ilusion, como algo bonito que viene como de serie en mi genetica. Por que si me paro a pensar en renunciar a algo de lo que tengo ahora no se si seria capaz. Se que a veces hay que renunciar a cosas para descubrir cosas aun mejores, yo lo he vivido. Y se que no hay madre que no diga que serlo es lo mas maravilloso del mundo y que no lo cambiaria por nada. Hablando claro y sonando egoista para algunos, que pasaria si me quiero seguir ocupando de mi misma? Utilizar mi vida unicamente para mi? Y si mi estabilidad es lo que es la inestabilidad para los demas? Me pregunto si tu tambien pensaste estas cosas cuando vivias en Italia, seria un tema perfecto para charlar tomando un cafe. Igual algun dia. Muchisimas gracias por tus textos.

  • 32. Solazo  |  8 febrero 2018 - 12:44

    Perfectamente descrito.

Deja un comentario

Requerido

Requerido, (permanecerá oculto)


ocho + = 17

Subscríbete a los comentarios vía RSS