Mamma Mía » Domingo 26 de Abril

27 abril 2020

Domingo 26 de Abril

Es domingo. No hace bueno como ayer, el cielo está nublado y entra un aire fresco desde las ventanas que he abierto para airear los dormitorios.
Un domingo más de cuarentena, pero también un día especial, porque los niños podrán salir a la calle hoy, acompañados por uno de los padres o un adulto autorizado.
Durante el desayuno he tomado la decisión de bajar para hacer la compra, la primera vez desde que empezó el confinamiento. Creo que me ha animado la simbiosis con mis hijos, por lo tanto si ellos van a salir, yo también. Será nuestra primera vez juntos. Me he puesto una chaqueta con capucha, de un material impermeable, mascarilla y guantes. Solo habían dos personas más en el supermercado. Horario estratégico. He llenado cuatro grandes bolsas de tela y sudada como si hubiera salido del gym, he vuelto a casa.
Higienizar la compra es una pesadilla sin monstruos y peligros, no lo hago con extrema atención pero le pongo intención. Aprovecho la salida de los peques para dedicarme a la infausta tarea.

José se los ha llevado a dar un paseo con las bicis, estaban excitados.
En tiempo real, José me enviaba fotos con ellos retratados en el medio de la carretera vacía, me he emocionado. En casa vivo una especie de micro vida, aislada y segura. A veces puedo incluso olvidar lo que pasa ahí fuera. Esta es otra razón por la que no he bajado nunca a la calle para hacer la compra.
El paseo ha sido corto pero necesario.
Después he empezado a recibir fotos y videos con aglomeraciones de familias en las calles de diferentes ciudades de España y me he quedado boca abierta. He estado dándole vueltas, intentando comprender por que después de tanto esfuerzo y sufrimiento, somos capaces de poner en peligro el premio recibido.

Los que no tienen hijos no pueden entender plenamente lo que vivimos dentro de nuestras casas, cuan duro puede llegar a ser un confinamiento para un niño y le resultará más fácil juzgar nuestro comportamiento (primerizos de la fase dos). Pero yo soy madre, vivo en casa con dos niños de edades diferentes, conozco la pesadez, la lentitud, los sacrificios que conciernen la convivencia de la familia. Sé lo necesario que es una salida al aire para mis hijos, un bien demasiado preciado para perderlo. Somos un experimento, si sale bien irá a mejor, pero si fallamos, podemos volver atrás como las fichas del juego de la oca.

Me iría a ver a mi familia corriendo, hasta gastar las zapatillas y quedarme a pies desnudos, me tiraría al mar más frio solo por volver a sentir aquella sensación de libertad, sueño con los encuentros casi cada noche, abrazos cósmicos y besos a carcajadas. Aun así, me esfuerzo para seguir las pautas que nos han impuesto. No es solo el sentido de responsabilidad, para mi es un tema de respeto. ¿A qué libertad se puede anhelar si no hay respeto? ¿A qué libertad se puede aspirar si no hay confianza?

Esta experiencia cambiará muchas cosas y cambiará a algunos de nosotros, pero la humanidad seguirá siendo estéril. El egoísmo tiene raíces fuertes y profundas, no aprendemos. Vivimos y luego olvidamos.
Los vecinos que aplauden con nosotros volverán a ser los vecinos desconocidos de siempre, los coches volverán a correr por la carretera, la gente a reunirse en los bares y cada uno focalizado en sus problemas.
El crecimiento es un camino individual y no colectivo.

Vuelvo a retomar el relato, es lunes, hoy no he salido con los niños. Hace sol, estoy más positiva y os voy a poner la receta del risotto con espinacas que me habéis pedido hace días.

Un abrazo a todos, mucho animo y salid a la calle con los niños, respetando las medidas adecuadas no habrá riesgo, solo ventajas para nuestros pequeños.

Un abrazo

Risotto con espinacas.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:

Arroz para risotto (ideal sería Carnaroli) 350gr aprox

Chalota 1

Espinacas 300 gr aprox

Patata grande 1

Mantequilla 50gr

Vino blanco (medio/cuarto vaso)

Parmigiano Reggiano 30 gr

Sal (lo suficiente)

Caldo vegetal

Emmental

Cocinar las espinacas juntos a la patata y un gajo de ajo. Quitar el ajo y salar un poco.
Poner la chalota a dorar con el aceite extra virgen en otra sartén.
Preparar el caldo de verduras ( tiene que mantenerse siempre caliente).
Añadir el arroz en la sartén con el aceite y la chalota, girar para tostarlo. Esfumar con vino blanco.
Añadir las espinacas con la patata y el caldo vegetal.
Seguir añadiendo el caldo hasta conseguir la cocción ideal. Luego añadir la mantequilla y seguir girando.
A fuego apagado añadir añadir el parmigiano rallado y emmental.


3 Comentarios

  • 1. Paula  |  27 abril 2020 - 14:25

    Bien dicho

  • 2. Ana  |  28 abril 2020 - 11:04

    La imagen de mi hijo de 3 años trotando contra el viento, con su abriguito de capitán pescanova, brazos abiertos y pelo alborotado mientras cantaba feliz no se me va a olvidar nunca.
    Por favor que no volvamos atrás!!!!

  • 3. María José  |  4 mayo 2020 - 13:47

    Empezaré, Laura, diciéndote que las fotos con tus hijos tan guapos y las calles vacías son preciosas. Si, era necesario que los niños salieran después de tantos días, lástima que algunos irresponsables no lo hayan hecho de forma adecuada, afortunadamente son los menos. Todos tenemos deseos de abrazar a nuestros seres queridos y llegará ese momento tan deseado.

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