Mamma Mía » Los hijos te lo erradican todo

8 junio 2020

Los hijos te lo erradican todo

Los hijos te lo erradican todo.
La libertad, la desinhibición de la juventud, el descanso necesario, la paz de tu alrededor, las noches, la frivolidad, los sueños realizables, las ganas…

Se adueñan de tu vida sin pedir permiso, con sus manitas pequeñas y perfectas se lo cogen todo y lo hacen con tal fragilidad que tiemblan incluso las intenciones más arraigadas. Sus necesidades cuelgan de tus dedos, dependen de ti. Tus hijos son el producto de tus acciones, el fruto de tu sacrificio, el resultado de tus esfuerzos.
Eres quien les entrega al mundo, es una enorme responsabilidad y se nota.
Ser el guardián de una vida, me resulta la cosa más complicada que he tenido que hacer. Algunas veces noto el peso escacharme hasta que me duelen los huesos y me falta el respiro. “Es demasiado para mi” repito en silencio muchas veces, aunque luego nunca lo es. Siempre lo supero y me siento plena.

Me dibujaría como una saltadora de obstáculos, así nos veo a todas. Corremos y saltamos los obstáculos, lo hacemos también cuando estamos exhaustas y las piernas parecen demasiado pesadas para levantarlas otra vez, sin embargo, asombrosamente, saltamos.
Un grito roto en el aire, las mejillas húmedas de sudor y lagrimas, esa mueca, puerta de un universo incomprensible para los forasteros. Es la meta y universo implacable de las madres.

Chicas enamoradas de un amor descarado y apasionado que les priva de mucho a cambio de todo. Mujeres que se quitan trozos de si mismas como la ropa antes de acostarse. No es una elección, es una condición natural e inevitable que aceptamos, incluso buscamos. Tener hijos significa entregarse, lo es en el momento en que decidimos ser responsable de un nuevo ser humano, que se convertirá en una persona con ciertas características, valores y opiniones.

Mis hijos me han bajado los pies en el suelo, hubiera pasado igualmente, probablemente solo han acelerado el proceso. En cierto sentido me han complicado los sueños o me lo han hecho más cercana a la realidad.
Por poner un ejemplo: cuando estás durmiendo plácidamente y una voz estridula te despierta: “mamáaaaaaa”.

Quizás nunca antes como en estos meses me he sentido tan vulnerable, he pasado por múltiples emociones y tal vez no he sido una madre de guion. La presión de esta situación mundial y dramática ha intensificado los estados de animo negativos. Algunos días me he visto hacerme pequeña y pequeña y más pequeña. Adquirir un tamaño desproporcionado al esfuerzo llevado. Afortunadamente hay días en los que esta sensación se queda como la estela de una fragancia y la esencia de la relación con mis hijos vuelve a ser la historia de amor empezada hace unos años.


1 comentario

  • 1. María José  |  9 junio 2020 - 12:52

    Sin duda, Laura, los hijos son la mayor bendición que una pareja puede tener pero también la fuente de los mayores sacrificios. Cuando son pequeños, tu caso, todo el tiempo está dedicado a ellos. No obstante y, como experiencia personal, te diré que inculcarles determinadas normas redunda en tu beneficio. Mi día también estaba dedicado a ellos pero a partir de las 20h. ya bañados y cenados los acostumbré a irse a la cama contándoles un cuento y, entonces, disponía de ese rato para mi.

Deja un comentario

Requerido

Requerido, (permanecerá oculto)


8 + cinco =

Hearst España S.L. (en adelante, Hearst España) como responsable del tratamiento utilizará los datos personales que nos facilites a través de este formulario para que puedas comentar en el blog y para cumplir con los requisitos legales aplicables, según se detalla en nuestro Aviso de privacidad.
Tus datos serán almacenados por el plazo legalmente previsto para este tipo de servicios. Si tienes cualquier consulta o duda, puedes hacerlo en cualquier momento enviando un mensaje de correo electrónico a privacy@hearst.es


Subscríbete a los comentarios vía RSS