Mamma Mía » Hasta que los candados sean ligeros y permitan correr. Corred.

29 marzo 2021

Hasta que los candados sean ligeros y permitan correr. Corred.

Mi prima Pio es como una hermana para mí. Vivíamos en el mismo edificio y jugábamos juntas cada tarde, durante toda nuestra niñez. Yo fui la primera en dejar el nido y ella se despidió con una carta que me entregó personalmente, de madrugada, al portal de casa mientras el taxista guardaba mis maletas en el maletero.
En aquella época los cambios daban miedo, el desapegue de la familia me creaba cierta tristeza, no era de esas personas que tienen a los padres muy encima, tenía mi espacio, mi libertad y disfrutaba de mi familia, tal cual.

Además, era bastante tímida y responsable a pesar de todo, me preocupaba más el dormir sola que disfrutar de las fiesta que podría montarme en mi nuevo piso.
No era consciente de la necesidad intrínseca humana de estar solos. Pero con el tiempo lo descubrí.

Pio se marchó a Londres pocos días después. Fui a verla una sola vez, al siguiente año. Yo, mientras, me había mudado en Milán, donde me quedé hasta irme a Madrid.

Pio vino a verme muchas veces a Madrid, cada vez que José se iba de viaje y también en otras ocasiones.
Mi prima tiene un año menos que yo, no tiene hijos y viaja por el mundo como y cuando le da la gana.
Es mi alter ego: yo tengo dos hijos pequeños, el colegio, la gestión de una familia…etc. Un candado que, de vez en cuando, te da acceso a la libertad (vigilada).
Hoy caminaba por la calle, intercambiando eternas notas vocales con ella. Me comentó sus viajes planificados dentro de un par de años, y pensé: que suerte poder viajar.

Navegar por el Mundo, recorrerlo de arriba a abajo. Descubrir sus colores, olores, tradiciones. Ver la historia con los propios ojos, conocer gente y más gente y más gente, escuchar idiomas, mirarse con personas desconocidas y lejanas. Vibrar junto a la naturaleza. Inhalar la libertad por la nariz y vaciarse por completo para poder aprender cosas nuevas. Ser constantemente un libro en blanco. Saciar la curiosidad y asombrarse miles de veces por las maravillas que forman parte de nuestro planeta. Las que muchos no hemos visto o que hemos visto a medias.

Años atrás viajaba bastante por trabajo, también por placer (menos) y todavía me alimento de esos recuerdos. Pero como decía, la vida te va poniendo candados a medida que nos hacemos mayores y las responsabilidades muchas veces no encajan con el personaje libre y desenfadado que guardamos dentro.

He vuelto a casa y no puedo pensar a otra cosa, mirando por la ventana las nubes blancas cruzar el cielo azul, he deseado tanto volar que he tenido la necesidad de escribirlo.
Como madre, como mujer: ex niña y futura vieja, me gustaría gritarlo fuerte:

A mis hijos, a los muy jóvenes, (porque todavía me siento identificada en esta categoría) a los que no tienen hijos pequeños o alguien que cuidar, a los que pueden y hasta que puedan.
Hasta que los candados sean ligeros y permitan correr. Corred. Ir a la izquierda y a la derecha, arriba y abajo, donde el dedo apunte en el mapa, donde os lo susurren los sueños. Viajad y descubrid lo que los otros no pueden, viajad para contar lo que otros no saben, para que la existencia se enriquezca de todo lo que esta vida ofrece y luego, a medida que los candados se hagan más pesado y más numerosos, recordareis cuando volabais.

Sin parar.


Foto de Deborah Torres. @ouh.mamma


6 Comentarios

  • 1. María José  |  29 marzo 2021 - 12:30

    Poder viajar es una maravilla, conocer otros lugares y otras culturas no solo es bonito, también enriquecedor. Aún lo echamos más de menos tras este terrible año de pandemia, esperemos que pronto podamos hacerlo. Sin duda que todo en la vida tiene una edad y a medida que vas cumpliendo años van cambiando tus prioridades pero pienso que mientras puedas debes disfrutar de lo que los viajes aportan a tu vida.

  • 2. Eva Godoy  |  29 marzo 2021 - 20:22

    gracias por este excelente contenido de valor, saludos!

  • 3. Angela  |  30 marzo 2021 - 13:39

    Pienso en esto que escribes mucho en los últimos tiempos, siento mucha nostalgia de épocas donde era libre y no lo apreciaba.Pensando que quizás debí exprimir más esa individualidad que ahora está tan escondida, y que no volverá.

  • 4. Higiene de alimentos  |  31 marzo 2021 - 11:55

    Me ha encantado tu artículo. Yo también anhelo los tiempos en que podíamos viajar libremente. Saludos.

  • 5. Ángeles  |  31 marzo 2021 - 14:55

    Me encanta todo lo que escribes. Algunas veces me siento totalmente identificada y no lo podría expresar mejor.

    Los viajes son maravillosos. Abren la mente y te dan unas vivencias y experiencias que nunca encontraremos en ningún libro.

    Esperemos que volvamos a poder hacerlo muy pronto. Nostalgia

  • 6. Maria  |  4 abril 2021 - 00:48

    Un placer leerte, siempre

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