Mamma Mía » Desde que soy madre me he hecho fanática de la organización

6 mayo 2021

Desde que soy madre me he hecho fanática de la organización

Me he refugiado en el cuarto de los niños para escribir el nuevo post. Hay un sol fuerte y cálido que entra poderoso por la grande ventana llenando de luz todo mi alrededor.
Estoy sudando por la capa de calor que se ha creado, convirtiendo el dormitorio en una sierra sin plantas.

Parece que por fin haya llegado la primavera.

Abro la ventana y disfruto de la cortesía de pocas y débiles ráfagas de aire. Es una sensación extremadamente agradable recibir un soplo de aire fresco cuando hace calor, la misma que se me produce al beber agua cuando tengo mucha sed. Lo que definiría como un simple y verdadero placer.

Estoy medio enojada porque no he alcanzado “los objetivos” propuestos del día, además no he podido entrenar, así que las toxinas del malhumor están todas ahí afectando a mi tranquilidad.

Quiero creer que haya otras personas como yo, capaces de perder el hilo conductor y no poder volver a encontrarlo en todo el día. Es decir desperdiciar el tiempo cuando no sobra.

Son días donde parece imposible concentrarse o inspirarse, donde las cosas se quedan a medias, suspendidas en un tiempo entre el ayer y el mañana.

Hoy es ese día.
Lo veo agarrarme con toda su picardía, tirarme, levantarme, pellizcarme, distraerme con cualquier cosa.

¿Hay alguna solución? ¿Una poción mágica para ser inmunes al desperdicio de tiempo? O es porque esos días sirven para parar y disfrutar de otras. ¿Para gozar del nada y del todo?

El móvil me recuerda que debería llamar al centro de salud para las vacunas de los niños. Pospongo.

A los dos minutos llega otro recordatorio: imprimir el poema sobre la primavera x Leonardo. Pospongo.

Tengo la agenda del móvil pidiéndome vacaciones. No la culpo, tengo recordatorios para todo: citas, publicaciones, cumpleaños, compras, llamadas, actividades extraescolares, citas medicas, manicuras, incluso recordatorios para otros recordatorios… Todos imprescindibles y sin los cuales estaría más perdida que Wally, como diría mi amiga Mirian.

Desde que soy madre, me he hecho fanática de la organización, mientras antes prefería lo excitante y espontáneo de lo imprevisible, ahora, con niños de por medio, ya no es compatible e incluso podría revelarse catastrófico.

No me resulta fácil y debido a mi innata tendencia a la desorganización, tengo que recorrer a miles de recordatorios: un ejercito de fieles ayudantes que me proporciona un anhelado orden en el día a día. Diversamente sería un atasco de intenciones que acabarían erradicándome la calma y la dignidad.

En menos de una hora regresaran los niños del parque, sucios y hambrientos, el mero pensamiento me estorba de mi tarea, suena como un reloj que amenaza con su tic tac.
Necesito acabar por lo menos lo que he empezado, porque de otro modo, habré tirado el día entero.

Pasta con espinacas…. ensalada con huevo duro… ¿pizza?

Dejadme en paz, todavía me quedan cuarenta y cinco minutos…Una llamada, es José… Escucho el bip de la lavadora que ha terminado el ciclo.

Maldita sea, cierro el ordenador y bajo a tender la lavadora, probablemente la única cosa que he llevado a cabo hoy. Es impresionante, la maternidad es tan densa, como para ocupar todas las horas de un día, las que le pertenecen y las otras también.

Pasta con espinacas y pecorino romano, a los niños le ha encantado.


Conjunto de Longchamp.


Paccheri con espinacas y pecorino romano.

 

 

 


3 Comentarios

  • 1. Certificado de manipulacion de alimentos  |  7 mayo 2021 - 13:07

    ¡A mí me ha pasado lo mismo! Gracias por compartir.

  • 2. Bea  |  11 mayo 2021 - 10:35

    ¡Parecía que hablabas de mí! Jajajaja. De hecho, esos días pienso que soy la única que los tiene.

    No se muy bien la razón; yo culpo a mi inestabilidad emocional que llevo años gestionando y que, puntualmente, me falla.

    Pero hay días que doblar una toalla es un mundo. Por no hablar de la frase ¨mamá juega¨ que termina por generarme estrés, cuando no soy capaz de aguantarme a mi misma (además, a mi me ENCANTA jugar con mis hijos, por eso me fastidia sentirme así).

    Yo ADORO la maternidad y estoy disfrutando como una niña jugando con muñecas nuevas, pero es cierto que cuando se juntan semanas densas… y estoy floja, sensible, emocionalmente baja… llega un día que todo se descontrola.

    Para mí, la solución es salir un poco al jardín, respirar varias veces y dejarme un poco llevar. He aprendido que esos días tal como vienen se van. Así que paciencia. Si no se hace hoy, se hará mañana. Porque mañana sí se hará, la lista del día de antes y la del día siguiente.

    Me tranquiliza leer que nos pasa a todas las mamás 🙂

  • 3. María José  |  14 mayo 2021 - 13:15

    Es difícil en el mundo actual organizarse con niños de por medio. Yo que siempre fui una persona muy organizada y que contaba con ayuda tuve mis momentos de agobio, es inevitable. Recuerdo que casi todo mi tiempo estaba dedicado a mis hijos y cuando por fin se iban a dormir respiraba pensando que ese era mi momento. La maternidad implica mucho sacrificio y entrega pero…….compensa.

Deja un comentario

Requerido

Requerido, (permanecerá oculto)


9 − = cuatro

Hearst España S.L. (en adelante, Hearst España) como responsable del tratamiento utilizará los datos personales que nos facilites a través de este formulario para que puedas comentar en el blog y para cumplir con los requisitos legales aplicables, según se detalla en nuestro Aviso de privacidad.
Tus datos serán almacenados por el plazo legalmente previsto para este tipo de servicios. Si tienes cualquier consulta o duda, puedes hacerlo en cualquier momento enviando un mensaje de correo electrónico a privacy@hearst.es


Subscríbete a los comentarios vía RSS