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17 mayo 2021

Familia

Quien dice que la familia es una oasis de felicidad y un lugar seguro, es una persona que miente. Y miente dos veces si no admite que está mintiendo.

No pretendo erradicar un mito que funda sus raíces sobre un concepto positivo, al revés, yo soy absolutamente propensa a la familia y muy unida a las mías. Solamente intento ser legítima y normalizar algo (sin fines cínicos) que lleva demasiado tiempo idealizado.

Cada núcleo familiar es distinto, aun así, más o menos aplica las mismas “normativas” de convivencia: La mayoría de las familias se fundad sobre el concepto del amor y de la comunión. Sin embargo no hay que olvidar la componente humana y sobre todo las diferentes personalidades de cada miembro.

He llegado a un punto importante de mi vida, donde la maternidad ha desarrollado un puente con mi pasado. Es un recorrido conocido pero visto desde una nueva perspectiva.

Algunos días la mirada es solar y tranquila, otros días es turbulenta y sombría.

Ser madre me ha abierto una puerta desde la que puedo mirar a mis padres a la misma altura, sin las exigencias de una niña y con la experiencia de una adulta. Lo primero que he podido descubrir es que los hijos nos ven de una manera completamente desproporcionada: mucho más fuertes, grandes, poderosos e indestructible (cosa absolutamente falsa). Y esta forma de vernos no solo les concede el permiso de exigirnos más, también les convierte automáticamente en personas más vulnerables y f dianas fáciles.

Sé que mis padres han actuado con amor y que jamás me harían daño conscientemente. Sé que mis padres son personas comunes, con necesidades comunes, con problemas comunes, con deseos comunes…. Que no son seres extraordinarios y, por ello, les he perdonado.
He perdonado las heridas que sin querer me han provocado, les he perdonado las faltas que a día de hoy, se han convertido en vacíos, les he perdonado por ser dos personas iguales a otras, en lugar de los héroes que había creído.
Hay días en los que le pido perdón por exigirle demasiado y por no entender su naturaleza, luego hay otros días en los que me quemo de rabia por haberles dejado equivocarse tanto y tener que pagar su cuenta.

Ser padre es un trabajo difícil, pero ser hij@ también lo es, ninguno está absuelto de los errores, hay que contar con mutuas y continuas equivocaciones y ser conscientes de que, lamentablemente, los errores pesan…
Los de mis padres pesan sobre mis hombros, los míos pesarán sobre los de mis hijos, siempre sin querer, sin embargo siempre alguien los pagará por nosotros.

Aún sabiendo esto, es imposible hacerlo todo bien. He tardado años en entenderlo, todavía estoy en proceso.
Me he criado en una familia que no cambiaría por ninguna, me ha encajado y tengo recuerdos felices con ellos. No he visto a mis padres discutir, no les he visto engañarse, ni hablarse mal. No se han dirigido a mí con modales bruscos, no recuerdo gritarme ni pegarme. Recuerdo a mi familia rodeada de harmonía. Ciertamente mi ingenuidad estaba predispuesta a creerlo, pero todavía me lo creo y si no fuera por este viaje sobre mis mismos pasos con una talla de pies mucho más grande, es posible que siguiese pensando que las familias siempre son lugares felices y seguros. Mientras que he descubierto la complejidad de la realidad, pretender simplificaría no sería maduro y no tendría sentido.
El éxito de una familia no es algo visible, o medible.

Crear una familia es entusiasmaste y tedioso a la vez. Nada te erradica de tu yo y te empuja al cambio constante como lo hace tu familia. Si lo tomas tienes que saber que es un camino tortuoso y en ambos caso, dura toda la vida, tanto si la familia sigue junta como si se rompe en pedazos.
No hay garantía de nada, hay inicios y fines imprevisibles y entre ellos hay: renuncias, perdones, silencios, incomprensiones, heridas y momentos oscuros.
Te lo garantizo como compañera, te lo aviso como madre, te lo lamento como mujer.

La familia es luz y sombra y cada uno se lleva su parte, juntos brillamos y juntos oscurecemos en el claroscuro de una magnifica obra de arte.


2 Comentarios

  • 1. Laura  |  19 mayo 2021 - 08:20

    Me gusta mucho cómo escribes, y las disertaciones que haces sobre la maternidad y la vida, todo con mucho realismo y sensibilidad.
    Una cosita armonía sin h .
    Buena semana

  • 2. Leire  |  19 mayo 2021 - 12:00

    Muy de acuerdo y muy bien plasmado

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