Mamma Mía

18 mayo 2017

El hilo rojo

El primer encuentro es casual. El segundo encuentro es el destino. Si eso fuera verdad. ¿Es gracias al destino que nos hemos encontrado?

Una leyenda popular japonesa, cuyo origen proviene de una historia china, narra que cada hombre y cada mujer viene al mundo con un hilo rojo atado a los tobillos, este hilo une indisolublemente dos almas gemelas, dos amantes, dos personas destinadas a vivir juntos, da igual la edad, la clase social etc… Es un hilo que ata a dos almas para siempre.
Este hilo rojo no es visible, es muy largo, indestructible y sirve para mantener unidas a las dos personas que están destinadas a estar juntas para siempre, el problema es que al ser tan largo, el hilo muchas veces se enreda y forma raras parcelas y nudos que crean dificultades a las dos almas destinadas a unirse; cada maraña que será disuelta, será la superación de un obstáculo en la relación, cada nudo que será desvinculado, servirá a fortalecer la unión.
(Akai Ito – Shosuke Murakami)

Nuestro piso tenía los acabados antiguos típicos de la mayoría de las viviendas Milanesas, miraba hacia una pequeña plaza en cuyo interior había un parque. Era un piso acogedor y bastante grande para compartir. Elena y yo estábamos buscando a alguien para alquilar el tercer dormitorio, porque la chica que vivía con nosotras se había marchado.

“Hoy viene un chico a ver el piso, es amigo de un fotógrafo con el que trabajo”.

¿Un chico? Pensé. Bueno si no deja pelos en la bañera estaré encantada de tenerle como compañero de piso, ya hay bastantes hormonas con nosotras dos.

Tocaron a la puerta.

Tal vez no pasa nada si se queda un poco de pelo en la ducha. Era demasiado guapo! Para mi era un sí ya antes de que entrara por la puerta.

Descubrimos que era español y había venido a Milán por el Erasmus, parecía muy educado y simpático. Su encanto español nos sedujo a las dos y a la semana siguiente se mudó a nuestro piso.

Con el paso de los días nuestra complicidad se consolidó, cocinamos juntos, íbamos juntos a hacer la compra, a veces le llevaba a la universidad con mi Smart y el se ponía muy tenso por mi forma de conducir bastante agresiva. Algunas veces también salíamos juntos y a pesar de que me despertaba todos los días con un: “Buongiorno principessa” nunca tuvimos un acercamiento extraño a la amistad. Yo empezaba una relación y él estaba en plena etapa de diversión.

“Tengo que presentarte a mis amigos españoles porque te encantarían y tu a ellos”.

Así fue. Sus dos mejores amigos vinieron a visitarle y se quedaron en nuestra casa. Nos costó convencer a Elena, ella era la tranquila de la casa, mientras que nosotros siempre estábamos en búsqueda del cachondeo.
Descubrí que en parte yo era el motivo de la visita, que mi compañero de piso había hablado mucho de mí a sus amigos y que incluso les había mandado una foto que me retrataba en un vestido semi- transparente de Jil Sander durante la fashion week de Milan.

Recibí un mensaje por Facebook justo unos días antes de que llegaran, una especie de “aviso” que me hizo mucha gracia y que jamás olvidaré: Preparate para la revolución española. Era de José.

Nadie puede saber lo que se esconde detrás de unas palabras frívolas, detrás del intercambio de besos en las mejillas al conocerse, detrás de un baile sin sentido y de las risas en puntadas. El hilo rojo es invisible y ése era nuestro primer encuentro.

Entré por la puerta con una amiga. José estaba de pie, nos sonreímos y en seguida me cogió en brazos como si ya nos conociéramos. Continuó haciéndolo durante todo el tiempo que pasamos juntos.
Había una conexión muy especial entre nosotros, todos lo habían notado, mi compañero de piso no paraba de decir que estábamos hechos el uno para el otro, creo que nosotros también llegamos a pensarlo. José intentó besarme más de una vez , pero yo estaba enamorada de otro chico.

El último recuerdo que tengo de él antes de volver a verle en Berlín fue en mi cocina, nos habíamos levantado antes de los demás. Estaba preparándome el desayuno, antes de ir a trabajar y él venía a despedirse. Despeinado y con una camiseta de tirantes blanca que lucía un cuerpo entrenado. En aquel momento quise aceptar uno de sus besos rechazados, pero no volvió a ofrecérmelo. Hablamos de su intención de ir a vivir en Berlín, del futuro y cada uno de sus planes, sin saber que habrían acabado siendo los mismos.

(He pensado que os habría gustado ver algo de aquel tiempo, a pesar de la calidad muy baja de las fotos).


Esta es la foto que mi compañero de piso envió.


Estos somos Nestor(mi compañero) y yo.


Esta es la primera foto que me hice con José.

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15 mayo 2017

Dos looks premamá enfrentados

Este embarazo se me está haciendo muy largo, no recuerdo que con Leonardo fuera tan infinito, además esta vez me siento “más embarazada”, quiero decir que tengo todos los síntomas del embarazo: nauseas, piernas cansadas, aumento de peso, hambre, sensación de torpe y me parece haberlas adelantado, como si mi embarazo hubiera iniciado ya de cinco meses. Tal vez esto es lo normal mientras que el embarazo de Leonardo fue excepcional.
Es cierto que cada embarazo es un mundo.
Afortunadamente poco a poco se acerca la meta y a pesar de que conozca lo que viene después, tengo mucha ganas de llegar pronto al 2 de Julio.

No conozco el peso actual de Orlando, pero mi barriga crece cada día y a la vista está. A la vez siento que el espacio para él se hace más pequeño, lo noto en cada uno de sus movimientos.
Yo también empiezo a notarme más pesada y cansada, la espalda me duele de vez en cuando y me noto incomoda con la ropa, los leggings por ejemplo empiezan a molestarme en la cintura, incluso algunas braguitas que me aprietan, así que estoy optando para ropa más suelta y suave y además con el llegar del calor me apetece estar “fresca”.

En este post estreno dos looks diferentes pero ambos premamá.

El primero es un vestido negro de Envie de Fraise, una marca premamá francesa, para mí esta tipología de vestido es un “pass par tout”, cómodo y adecuado para ir en cualquier sitio, además al ser estrecho me hace sentir “menos grande”. No me lo pondría con tacones, prefiero una zapatillas, como en este caso las Superga de toda la vida, o una sandalia plana.
El bolso tamaño maleta que me acompaña es un vintage de Marc by Marc Jacobs. Lo uso cuando tengo que llevarme muchas cosas, como en este caso que salí con un cambio para la sesión de fotos 😉 Ayy que vergüenza me da hacer las fotos en la calle, creo que no me acostumbraré nunca.
Mis gafas adoradas son de Glassing.

El segundo look está compuesto por un top transparente de Jil Sander que compré hace años y que sigue gustándome mucho. El misterio es que todavía me entre!
Y una falda suelta premamá, también de Envie de Fraise, que pienso ponerme también cuando no esté embarazada. Esta vez me la puse con tacones, para resultar más esbelta.

Espero que estéis disfrutando del puente y que este post, aunque menos emotivo de los que suelo hacer, os venga útil para inspiraros sobre como vestirse con ocho meses de embarazo.

Creo que ahora me pondré a hacer un bizcocho de chocolate porque hace días que tengo este antojo y no me da tiempo de prepararlo.

Os deseo una feliz semana. Una menos para mi…. O más, según como lo mires ☺

Las fotos me las hizo Araceli Vázquez.

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11 mayo 2017

La metamorfosis de la pareja tras los hijos

Hacía un frío polar aquella noche. Quedamos en un restaurante italiano bajo tu casa, yo con mi maleta y un papel que ponía buscando a… y el nickname que te había puesto en aquel periodo. Antes de subirme en el avión que me trajo a Berlín, me tomé una copa de vino con mi amiga Carolina para entrar en modalidad “viernes noche” y también porque estaba demasiado emocionada y necesitaba extender los nervios.

Era un día de la primera quincena de Marzo, llevaba un vestido negro corto y apretado a mi cuerpo de adolescente, aunque había cumplido ya los 30, botines de piel negra y sin medias. Fue la única en desafiar al frío alemán y supongo que alguien pensaría que estaba loca, yo misma en ciertos momentos. Pero cuando viajas de Milán a Berlín solo para ver a un chico que habías conocido hacía dos años, la temperatura no cuenta, la hora tampoco, todo se hace abstracto. El restaurante ni lo vi, aunque estaba allí, arrancada a la barra como si fuera una roca en el medio del mar. No recuerdo si Carolina me habló, supongo que sí y lo siento por no haber escuchado lo que me dijiste amiga mía, pero tu me viste cuando él paso delante del gran ventanal del bar y entró. El padre de mis hijos. Solo tenía 28 años y como yo iba vestido de negro, camisa y pantalones vaqueros y una chupa de cuero, igual que yo poco abrigado, tal vez poseído por la misma emoción que gana al frío.

¿Cuanto duró aquel abrazo José, te acuerdas?

Un abrazo no consciente de que habría sido el primero de muchos y que por eso fue mágico, el mejor de nuestra relación.
Lo que vino luego fueron horas y días de diversión, bailes, besos, falta de comida, besos, vueltas por la ciudad, besos…. y dos personas que se enamoran.


Berlin un día de Marzo.


Foto de Araceli Vázquez

3 AÑOS DESPUES

– No es cuestión de que no me guste pasar tiempo contigo, simplemente necesito mi espacio.

– Pues yo también pero cuando por la noche ocupas toda la cama como si estuvieras solo.

Nuestra relación básicamente empezó con tres. Leonardo llegó demasiado pronto y en un momento inesperado, lo típico que te hace decir “la vida es imprevisible”.

Coincidió en marzo otra vez, justo un año después de nuestro primer encuentro. Nuestro amor se propagaba violento y quiso dejar su testigo.

¡Con el amor no se juega! Intentaré explicárselo a Leonardo.

Con el embarazo vi mi cuerpo cambiar y con él mis hábitos, cada día me parecía más a una madre o incluso a la mía y siempre menos a la chica de Berlín. La metamorfosis fue cauta, tanto como para no enterarme cuanto realmente estaba cambiando. Así sucede, un día de repente sale de tu boca una expresión típica de tu madre y entonces entiendes que la metamorfosis se ha concluido. Usted ha sido bienvenida al “Club de las Madres”.

¿¿Y las madres que hacen?? Con todo el respeto y con lo que quiero a la mía, soy demasiado sincera para no admitir que tocan las narices!! Hablo del día a día, de la convivencia, sin quitar los esfuerzos, los sacrificios, las caricias, los mimos, pero yo no puedo ni contar cuantos “cheppalleeee” (Jopeeeeeee) me han salido del corazón cuando vivía con mis padres.

El hecho de haberme convertido en madre no significa que sea tu madre también.

Porque por otro lado, mientras nosotras nos transformamos, los hombres se quedan iguales. Nosotras tenemos nueve meses de entrenamiento y por eso nos sale más fácil, sin embargo ellos se encuentran de repente con uno más, uno más que le quita los besos, uno más que le quita atención y mimos, uno más que le quita el sueño, uno más que le quita tiempo, uno más que hasta el año de vida (más o menos) se coge todos los privilegios de casa sin darse cuenta de que existe este hombre a su lado.

Es un verdadero trío, en el que la madre está en el medio y los otros dos van a su conquista. Es cierto que el padre esta en desventaja y tiene que aceptar esta condición, que en los mejores casos se aplasta con el paso del tiempo hasta volver casi a la normalidad.

La metamorfosis en los hombres viene con uno o dos años después o en algunos casos con la llegada del segundo hijo. En el primer caso es porque al ser pragmáticos y más prácticos que nosotras, necesitan los hechos y los hechos vienen cuando el hijo empieza a relacionarse con ellos de forma más adulta, ósea sobre los dos años de vida. En el segundo caso simplemente el llegar de otro miembro más hace que el padre entienda que la única salida es aliarse con la madre y ser su valiente brazo derecho.

La pareja se convierte en una familia.

Imaginaros estar en un restaurante por la noche, una mesa para dos iluminada por una vela, la atmósfera relajada y las palabras pronunciadas en voz baja, las manos se tocan, las miradas son cómplices, todo se funde en una romántica poesía, hay paz y tranquilidad, se transmite seguridad.

En el mismo restaurante hay una mesa con más personas, las velas ya no están, en lugar de ellas hay botellas y platos, muchas manos que se alargan para coger el pan en la misma cesta, hay ruido de la cubertería y las palabras se mezclan con muchos discursos que provienen de todos lados, cada comensal está separado, no hay fusión entre personas si no relación entre individuos que manifestan su diversidad.

La primera mesa es la pareja, la segunda es la familia, las situaciones son completamente diferentes aunque las dos tienen lados buenos y merece la pena probarlas.

La equivocación está en buscar el atmósfera de la cena en pareja en una mesa de grupo.

Nuestros marzos en Berlín nos han dado lo que tenemos ahora. Si no olvidamos a aquellos dos chicos vestidos de negro y aceptamos que ahora el frío se nota más y nos toca ir más abrigados, seguiremos siendo felices de la misma manera que aquella noche hace cuatro años.

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8 mayo 2017

La maldad de los niños

Los niños son almas inocentes en cuerpos de tamaño enano. Actúan sin filtros y son sinceros, por eso no distinguen el bien del mal, ellos siguen el instinto y la urgencia de comunicar algo que les viene desde dentro, sea cual sea su naturaleza, buena o mala.

Este año hemos cambiado de parque, igual que en las migraciones de los pájaros , nos hemos juntado con los demás amigos y nos hemos establecido en un parque más cerca de casa y también más feo.
El colegio ha dividido el grupo de amigos del año pasado porque cada uno ha cogido un camino diferente, así que el nuevo parque es el punto de encuentro.

Nos acostumbramos al nuevo hábitat. Los dos disfrutamos de la compañía, yo también porque las mamas de los niños son mis amigas. Hemos creado un verdadero salón de opiniones a cielo abierto.
Hace unas semanas que de repente Leonardo empezó a ponerse vago con la idea de ir, me dijo que preferiría quedarse en casita a jugar. Yo seguí llevándole, convenciéndole de que es más divertido jugar en el parque con los amigos en lugar de en casa conmigo, aunque había notado que algo no cuadraba, había un niño mayor que él que le molestaba.

Es la ley de la selva, el más fuerte se come al más débil. En este caso no se trata de fuerza si no de edad, los niños mayores difícilmente se juntan con los más pequeño, Leonardo mismo es así, siempre busca la compañía de los grandes y no hace caso a los más pequeños que él.

Hace unos días volvimos al parque después del cole y un helado muy rico, desde lejos vi que estaba toda la pandilla agrupada jugando con el arena. De pronto se lo indiqué a Leonardo y le dije: están todos allí, vete a jugar con tus amigos. Él me dejo la mano y se fue para allá mientras yo me quedé mirando desde lejos. Quería enterarme de lo que molestaba su tranquilidad.

Lo que vi me entristeció mucho, demasiado para el valor que realmente tiene.

Nada más llegar cerca de ellos, un amiguito le apuntó con el dedo y dijo algo a los otros, no pude escuchar lo que dijo porque estaba lejos, solo podía ver lo que hacían, como una escena de una película muda. Vi que de repente todos los niños alrededor de Leonardo se reían y le señalaban, entendí que se reían de él. Leonardo estaba de pie, parado como una roca pero había bajado la mirada al suelo. Se quedó así hasta que el grupo de niños, convertidos en pequeños monstruos bajo mis ojos, se fueron corriendo de él mientras seguían chillándole algo. En ese momento Leonardo levantó la mirada en mi búsqueda, tenía la típica expresión de cuando estas a punto de llorar, con los labios que caen por los lados. Me vio y se puso a correr hacia mi, estaba llorando y yo casi. Me dijo: mamá me han dicho bebé tonto, bebé tonto. Quiero ir a jugar solito en el patio allí al fondo.

Le cogí en brazos y le dije de no preocuparse porque los niños a veces hablan así y que no era ni bebé ni tonto.
Nos fuimos a jugar a otra zona del parque y se tranquilizó en seguida. Porque es un niño y los niños no le dan importancia a estas cosas, los niños no tienen prejuicios, olvidan y perdonan. Los niños quieren ser felices y no se quedan a meditar amargados, son ligeros como pajaritos y siguen adelante.

Sin embargo a mi se me abrió una herida en el corazón, yo que al ser adulta ya he probado lo amargo de la vida, yo que conozco las consecuencias de un gesto feo o de unas palabras penosas, yo que he visto cuanto puede afectar la vergüenza o el no sentirse aceptado. Yo que me he olvidado lo que es ser niña y he aprendido a desconfiar, a sentir miedo, a juzgar. Yo que vivo con una conciencia de adulto, más culpable aunque limpia.
Yo tengo una herida desde hace días que me hace llorar cada vez que pienso en la cara de Leonardo en aquel momento. A la decepción de ver a su amigo, él que le tendía la mano unos días antes, vacilarle en primera línea.
Los niños son crueles de la forma más real, porque no se dan cuenta, no le dan vueltas a cada gesto, ninguna importancia como tiene que ser. Este episodio no tiene valor ni consecuencias, como máximo será el comienzo de una nueva etapa de amigos o el cambio de parque.
Leonardo se olvidará de eso si ya no lo ha hecho aún. Mientras a mi se me ha clavado en la memoria y ha despertado nuevas reflexiones y algunos miedos. Siento una terrible nostalgia hacia la inocencia que nos acompaña durante años y nos hace creer en todo y que todo sea posible, a la fuerza y al valor que teníamos de pequeños y que se va disipando al hacernos mayores. Con aquella fuerza seriamos capaces de luchar contra las enfermedades, contra las adversidades de la vida y estar juntos. Con aquella inocencia seriamos capaces de perdonar y seguir adelante construyendo un camino feliz en un Mundo que no está tan mal.
Como madre el miedo que tengo ahora mismo es de no saber guardar este tesoro como debería.

¿Podré ser lo suficiente niña para educarle con humildad?
¿Protegerle solo si lo necesita, acariciarle y reconfortarle si lo desea, secarle las lagrimas y abrazarle sin sufrir y sobre todo enseñarle a ser un hombre?

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4 mayo 2017

Planes de verano: Comida en la terraza

Este puente del 1 de Mayo lo hemos pasado en Madrid, después de ver varias destinos, hemos coincidido José y yo en que con mal tiempo en toda España, valía la pena descansar en casa y aprovechar para terminar lo que quedaba pendiente de la terraza.

Lo del descansar no lo hemos logrado, Leonardo es suficientemente agotador y al ser el único niño de la casa, se nos ha hecho más pesado, nos hemos dado cuenta de la necesidad para los niños de pasar tiempo juntos y de que un hermano le va a venir genial. Aunque nos entretenemos haciendo muchas cosas y sin duda pasar tiempo con nosotros le encanta, hay momentos en los que las necesidades de cada uno no coinciden y se crea un poco de tensión.

Mientras tanto si hemos podido terminar con la terraza! La semana pasada vinieron a poner un pórtico de brezo que cubre la mitad del espacio y así hemos creado una zona de sombra, aunque el sol filtra un poquito y de esta manera se crea una penumbra relajante. Hemos colgado del techo algunas bombillas de colores y un centro con lámparas en tejido estampado, que se cargan con energía solar. Muy prácticas para exteriores.

Hemos estrenado también la mesa, elegimos una de interior. De madera, pero con patas de metal blanco, ligeras para que sea más practica.
El martes hemos organizado una comida con amigos, para aprovechar el día de sol, la temperatura era perfecta y la compañía muy buena. Ana y yo nos hemos rodeado de chicos 😉
He decorado la mesa a juego con el estilo de la terraza, así que el mantel tiene un estampado parecido al de los cojines y de las lámparas. Me gusta muchísimo el sabor “hippy” que está cogiendo forma, me da alegría y es muy veraniego. La vajilla también es de la nueva colección de Ikea, se llama Sommar, he elegido blanco y verde clarito, los platos son grandes como a mi me gusta y los vasos son de cerámica igual que los platos.

Os voy a contar un poquito también sobre la comida. He optado para un menú sencillo y adecuado al calor. He preparado un primer plato, que consistió en una pasta integral con setas, zanahorias, cebolla fresca y azafrán. Me gusta que los colores queden bien también cuando hablamos de comida, en este caso quería obtener tonalidades cálidas.

Y dos ensaladas, una de aguacate y tomate y la otra de patatas con hierbas aromáticas y alcaparras, muy rica!! Además un contorno de verduras salteadas.

No me dio tiempo para preparar el bizcocho que Ana me había pedido, uno con trozos de chocolate, así que me toca para la próxima vez..

Tengo pensado más planes de terraza, os iré contando para que podáis inspiraros . De momento me despido hasta el próximo lunes.

Un beso y feliz fin de semana.

Toda la decoración de la terraza y de la mesa es IKEA.

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1 mayo 2017

La unicidad es belleza y la familia es unica.

Todas las familias dichosas se parecen unas a otras; cada familia infeliz es infeliz a su manera. León Tolstói.

Acaba de salir un reportaje en Elle Kids (de mayo) del que formamos parte, es un reportaje que retrata diferentes tipologías de familias y me acordé de una película que me gustó mucho: “la familia Bélier”. Es la historia de una familia de sordomudos a excepción de la hija mayor. Un ejemplo casi extremo que a través de la ironía, conduce a reflejar la importancia del amor y de la aceptación a la diversidad, incluso a darse cuenta que la unicidad es belleza.
Y eso es la familia, algo único.

No podemos categorizar la familia según un esquema, por lo menos no hoy en día. Hemos crecido con un ejemplo familiar que seguía cánones “tradicionales”: madre- padre- hijos. Pero a día de hoy hay familias de solo padres o madres, familias sin hijos, familias con hijos adoptivos etc…
Una familia es la unión de personas que se aman y han elegido estar juntos y eso pasa por encima del miedo y de las diferencias entre personas, así solamente somos capaces de crear algo único y entonces bello. La familia se resume en una palabra: quererse.

(y aquí menciono las palabras del maestro Benigni)

Hay que decir que el tiempo pasa pero el problema fundamental de la humanidad de hoy se ha quedado igual que siempre. Amarse. Lo único es que ahora se ha convertido en más urgente aun, mucho más urgente y cuando hoy escuchamos repetir que hay que amarse el uno al otro, sabemos que ya no queda mucho tiempo. Tenemos que darnos prisa, apresurémonos a amar, queremos siempre demasiado poco y demasiado tarde, apresurémonos a amar, porque al atardecer de la vida seremos juzgados sobre el amor, porque no existe amor gastado y porque no existe una emoción más grande de sentir que cuando estamos enamorados y que nuestra vida depende totalmente de otra persona, que no nos somos suficientes a nosotros mismos y que todas las cosas, incluso las que son inanimadas como las montañas, los mares, las calles, el cielo, las estrellas, la ciudad, los ríos, las piedras, los edificios…. Todas estas cosas, que en si mismas están vacías e indiferentes, de repente cuando las miramos se cargan de significado humano y nos atraen, nos emocionan, y porque?
Por que contienen un presentimiento de amor, también las cosas inanimadas, porque lo fascinante de toda la creación es amor y porque el amor corresponde con el significado de todas las cosas.

Amad, haceros amar y sed felices. Viva la familia.

Llevo un jersey de Benetton y una falda de American Apparel. Leonardo lleva una camisa de Cos y vaqueros de Zara.

Llevo una t-shirt de American Apparel y shorts de Cos.

Las fotos nos las hizo Araceli Vázquez en nuestra casita de Madrid.

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27 abril 2017

Gracias Mamá. Mi #giftlist personal para el día de la madre

Se acerca el día de la madre y tenía dos opciones:
Escribir un texto sentimental
Escribir un texto irónico y hacer una lista con ideas de regalos según las diferentes tipologías de madre, yo incluida.

He optado por las dos cosas.

Gracias mamá por todos los sacrificios que has hecho por educarme, por el ejemplo de amor que me has dado y por enseñarme a ser la madre que soy.

Nos pasamos la juventud criticando a nuestra madre.
Si algo va mal es por su culpa porque ella no lo ha hecho, si estamos tristes es su culpa porque ella no nos entiende, si llegamos tarde en un sitio es su culpa porque ella ha llegado tarde, si tenemos el pelo rizado es su culpa porque de ella lo hemos heredado, pero si lo tiene liso, es su culpa porque no nos lo has pasado en los genes. Si no encontramos algo y estamos con prisas nos cabreamos con ella porque quién sabe donde lo habrá escondido y si por cualquier razón tenemos un problema, seguro que es culpa de ella (o de papá), de cómo nos han educado. Así hasta el infinito o hasta que te conviertes en madre.
Porque en ese día todo cambia, el cielo se despega para dejar entrar un rayo de luz que ilumina las cosas, un amor prepotente y desproporcionado te convierte en una devota a tus hijos. Los sentimientos descolocan tus certezas hasta a ponerte continuamente en la incertitud “ ¿Lo estoy haciendo bien?”. Cada acción repercute en una consecuencia que afecta a tu hijo, o así piensas y te castigas incontables veces por no haberlo hecho diversamente o para haber perdido los estribos, para no haber sido paciente o no haber entendido mejor la situación.

Entonces pides ayuda a tu madre, porque es la única en la que confías, es la única que te conoce y que te quiere tanto cuanto tu quieres a tu nueva criatura. Tu madre es la única que puede comprenderte y que empatiza contigo. Es la experta, ya lo ha pasado y te puede aconsejar mejor que nadie. Tu madre es tu refugio y creedme, extrañareis sus caricias de mamá agachados en sus rodillas.

Cuando te conviertes en madre tienes ganas de pedirle perdón a la tuya por todo lo que le has dicho, por las lágrimas escondidas que le has hecho llorar, por hacerla sentir equivocada o peor, por no haberle dicho que es la mejor madre del mundo, a pasar de sus defectos y errores, porque todos los tenemos.

Nunca es tarde. Las madres no tienen prisa, son pacientes e infinitamente comprensivas.

Mamá te quiero.

Llevo un vestido de Elogy, sandalia de Jil Sander Navy y cinturón de Paule Ka.

Leonardo lleva un jersey con rayas y vaqueros de Brotes.

Cincuenta sombras de madres.

Hay madres de todo tipo pero cada una es única.
Es difícil reasumirlas todas, incluso hay madres que reúnen más tipologías en una o que cambian con los años como “Transformers”.
Hay madres para cada uno de nosotros y cada una de nosotras es madre de manera diferente, aunque todas caminamos el mismo camino.

He presupuesto seis macro-perfiles de madres actuales y por cada una he redactado una lista de regalos, prácticamente me he imaginado ser cada una de ellas y eso es lo que me gustaría recibir. Una categoría se llama Mamma mia, pues ésta se refiere a mi, ni más ni menos.

IT Mamá
La it-mamá corresponde a todas aquellas madres que han hecho de la maternidad una profesión y se han convertido en bloggers, youtubers, influencers…. Etc… He supuesto que siempre tienen que estar al loro con tendencias y siendo más o menos “populares” les gusta diferenciarse de las demás. Para ellas he elegido productos de alta gama y más atrevidos.
1 Estuche de regalo con cepillo de Limpieza Clinique.
2 Barra de labios volupte sheer candy YSL
3 vestido/bañador blanco con encajes
4 Perfume Margiela
5 Set decorativo para los ojos YSL
6 Sandalia con tacón Laurence Decade
7Gafas de sol con “forma de gato” Fendi
8 Proyector para móvil
9 Cover de móvil con objetivo incorporado
10 Cartera con pompón de pelo
11 Altavoz vintage

Mamá BIO
La mamá bio ama las cosas naturales, es muy sencilla y se cuida sin parecer arreglada. Le gusta la naturaleza y fijo está en el parque con sus hijos. Me la imagino de colores neutros y que le gustan tejidos de algodón, para ellas he elegido productos más naturales y colores claros, he preferido productos cosméticos para cuidar rostro y pelo a maquillajes y perfumes.
1 Crema para el rostro pure vitality Kiehls
2 Sandalias color nude Camper
3 Vestido con volante Green Coast
4 Bañador
5 Pulsera Tous
6 Suero Kiehls
7 Cartera de mano en yuta

Mamá FIT
La mamá fit se coloca entre las que siempre tienen prisa y así se mantienen en forma y las que todavía encuentran tiempo para el deporte, aunque sea hacer ejercicios en casa a las 5.00 de la madrugada o mientras preparan la cena.
En esta lista no podían faltar:
1 Zapatillas Adidas
2 Reloj de caucho Swatch
3 Pulsera de actividad Samsung
4 Bañador espalda cruzada Green Coast
5 Mochila Dawson
6 Batería portátil para el móvil
7 Cremitas en tamaño bolsillo para llevar Clinique.

La Mamá
La Mamá sería la madre por antonomasia, la mía, la que cocina como un chef y que usa un suavizante con un olor único, que jamás conseguirás aunque uses el mismo producto. Es la mamá clásica, la de toda la vida.
Su lista también es más clásica, son objetos y complementos que imagino regalar a mi mamá.
1 Entrada para ver Dirty Dancing en el teatro,
2 Estuche regalo de YSL con rimmel
3 Collar cadena de oro de Tous
4 Jarrón decorativo
5 Vestido en lino azul Formula joven
6 Crema a la rosa artica Kiehls
7 Acqua di Gioia, clásico perfume de Armani
8 Collar de plata rosa y perlas Tous
9 Jarrón decorativo
10 Libro de recetas italianas 😉
11 Bailarinas color nude de Gloria Gomez

NEO Mamá
Se reconocen por las ojeras de no dormir y porque tienen todavía la silueta suave del post embarazo. La neo mamá está más nerviosa y puede que tenga un poco de malhumor o incluso depresión.
Para ellas he pensado en:
1 Visera de playa para esconder la cara cansada
2 La entrada para un espectáculo teatral
3 Un vestido largo veraniego
4 Bolso de hombro
5 Marco con forma de casa
6-7 Bañadores que esconden la tripita y valorizan el pecho
8 Set de cremas regeneradoras Lancome.
9 Un libro que casa con mi filosofía de educación

MammaMia
Me identifico con todas las categorías, creo tener un porcentaje de cada una. Esta lista simplemente es un resumen de cosas que he visto y me gustan, aunque Leonardo es aún demasiado pequeño para ir de shopping…. Tal vez José…. Jajajja
En mi lista he puesto:
1 Una entrada para el Cirque du Soleil
2 Barra de labios matt rouge pur cuture YSL
3 Un reloj de Apple para estar siempre conectada
Zapatos de un diseñador italiano del que soy muy fan! Numero.21
5 Un bikini crochet Sfera
6 Un libro de una autora español, que me encantó y recomiendo.
7 Un perfume Miu Miu

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24 abril 2017

Mi primer shopping premamá

Estoy de 30 semanas, Orlando ya pesa su kilo y medio…. Yo algunos más jeje pero todo sigue su ruta natural, sin demasiado cansancio, ni dolores de espalda &co. Lo único es que mi bebecito no para de moverse! Y no hablo de las rutinarias patadas, si no de movimientos que me descolocan toda la tripa y me hacen reír mucho. “Ya imagino el trasto que vas a ser Orlando! Tu hermano Leonardo se portó muy bien en su primera casita y siguió siendo un niño bueno una vez nacido, sin dejar de ser niño por supuesto. Así que tengo otras expectativas contigo, pienso que me darás más trabajo.

Con el inicio del último trimestre me han entrado ganas de hacer cosas que me hagan sentir más en contacto con Orlando y he empezado a comprar algunas cositas. Tal vez es una forma personal de “impaciencia”, es decir las ganas de conocer al nuevo miembro de la familia, de dar a la luz y volver a verme en mi forma física. (Y sé que habrá momentos de nostalgia, cuando por cualquier razón me encuentre tumbada delante del monitor de la ecografía pero con la tripa vacía. Ya lo probé y me sentí rara, como si el estado natural de mi cuerpo fuese tener a otro dentro).

En fin, de vuelta de las vacaciones de Semana Santa, me ha dado por empezar a pensar en la maleta del hospital e imaginar la vuelta a casa con uno más.
Las que tenéis hijos os acordarais de la famosa maleta, la que en la películas no existe, pero en la realidad si y es fundamental!!
Las mamás en su primera aventura no se preocupen porque en el hospital os dejarán una lista detallada de lo necesario y hoy en día cualquier información se encuentra también en internet (o en mi blog jaja).

Me hace mucha gracia el recuerdo de mi cuando fui madre por primera vez, venía de un periodo de mi vida muy diferente al ahora, estaba muy pendiente de mi aspecto y de mi look (tenía claramente más tiempo) y además mi relación con José estaba floreciendo. Llegué al hospital perfectamente arreglada y depilada, incluso con un poco de maquillaje (todo eso lo hice antes de que empezaran las contracciones serias). Para la estancia en el hospital, me había traído tres camisones de noche diferentes, los tres largos y blancos, uno de seda, otro con encajes…. Parecía haber salido de una película de Fellini. Era la única así vestida e ir al baño con esos camisones era una tortura, pero en la cama con Leonardo en mis brazos y las flores al lado de la ventana, parecía una princesa jaja.
Ay me gustaría tener aún algo de aquella inocencia y la frescura de cuando todavía no era esta mujer, más preparada y cansada, fuerte y consciente. Que grande enseñanza son los hijos.

Volviendo a los preparativos, todavía no he elegido los camisones jajaj pero creo que optaré por algo más práctico y corto. Mientras tanto he comprado casi todo lo necesario para cuando llegue el día tan esperado.

Os voy a comentar mi shopping y espero os sirva de ayuda.

La faja Postparto.
Aquí hay varias opiniones. Algunos en contra y otros a favor. Yo la utilice después de mi primer parto y me encontré fenomenal así que no tengo duda en volver a ponérmela. Hay varias tallas, normalmente en la tienda os ayudan a elegir la adecuada, yo llevo la más pequeña, tiene que estar bien apretada. Hay varios modelos, es importante elegir la que encontremos más cómoda. Yo elegí la  faja velcro de Chicco.

Os vais a necesitar también las braguitas de malla, o mejor dicho tejido no tejido, que son de un solo uso.

Sujetador para lactancia.
Es muy cómodo porque se abre fácilmente, sin tener que hacer maniobras de circo.
Junto al sujetador os aconsejo las aureolas mamaria que sirven para las pérdidas de leche. Hay algunas muy prácticas desechables pero personalmente me provocaron un poco de picor así que esta vez he preferido unas aureolas mamarias de cera ecológica, que también hidratan y protegen la piel. Son de la marca Mamaceram.
Crema para los pezones.
Creo que con las aureolas de cera os quitáis el problema pero por si a caso, en la farmacia venden un gel especifico para mantener la piel suave.

Accesorios de lactancia

Sacaleche
Con Leonardo lo utilicé muy poco porque no tenía grandes cantidades de leche, así que una vez que le daba su toma, me quedaba vacía hasta la siguiente toma. De todas formas sin duda es un accesorio indispensable si pensamos amamantar. Hay varios modelos, eléctricos o manuales, portátil, para un pecho o para los dos a la vez. Yo opté por un modelo eléctrico portatil  de media dimensión, para que no ocupe demasiado espacio y además lo puedes llevar facilmente contigo en su bolsa.

Calienta biberón
Aconsejo tenerlo en casa aunque penséis dar el pecho, nunca se sabe. En el primer periodo de lactancia, cuando Leonardo y yo todavía estábamos en fase de aprendizaje, por agobio mío le di algún biberón.
El tema de la lactancia es muy personal y psicológico y por mi experiencia lo ideal es tener una persona que os guie durante la iniciación a este periodo.
De todas formas el calienta biberón será necesario más adelante, cuando vuestro hijo será ya un poquito mayor, así que más vale tenerlo ya en casa. Aquí también hay varios modelos, dudé con comprar uno de viaje pero al final me quedé con uno digital de Chicco.

Esterilizador
Pasa lo mismo que con el calienta biberón, mejor tenerlo en casa. Yo lo utilizaba también para chupetes, juguetes de goma que se ponen en la boca y para los contenedores de papillas. La única “pena” de este accesorio es que es que ocupa espacio, por eso han sacado nuevos modelos más pequeño y para microondas. El mío es el clásico, se llama SterilNatural 3 en1.

Boppy: Cojín de lactancia
Un súper invento, ayuda a mantener una correcta postura mientras se amamanta y vuestros brazos y espalda os lo agradecerán seguro.
Leonardo tardaba en total una hora para cada toma y Boppy me salvó la vida!
No os olvidéis una botella de agua cerca mientras estáis dando el pecho, la necesitareis 😉

Ropita
Se había apagado durante años, desde que paramos de jugar con las muñecas, el innato deseo de combinar ropita y crear preciosos looks y ahora vuelve más fuerte. En cada tienda vemos algo que deseamos para nuestro bebé, es una ley, todas las cosas en tamaño mini son irresistibles!!
De echo la ropita interior fue mi primera compra, dudé con la talla porque me he acostumbrado al tamaño de Leonardo y me cuesta recordar cuan pequeños son los recién nacidos. Blanco y algodón, estos son los requisitos que requieren para la ropita del hospital, que en Italia va obligatoriamente bordada con el nombre del bebé o puesta en bolsitas de plástico con el nombre bien marcado, para que no haya posibilidad de equivocarse.

Por si a caso, Biberones
Yo soy una fan del amamantar y jamás aconsejaré perder este momento tan especial, un vinculo único que siempre recordaremos. Pero… ¡Por si a caso!… mejor estar preparados. Comprar un biberón no es una gran inversión, así que estaremos más tranquilas teniendo en casa uno o dos biberones, uno de caucho y uno de silicona tal vez, porque cada uno tiene sus gustos. Yo compré también uno de cristal que me encanta!

Set de higiene
Los sets de higiene son una monada, da igual si no los vamos a necesitar porque tenemos un bebé sin pelo! Merece la pena tenerlo en el baño. No me he resistido. También tengo una provisión de productos de baño para Orlando. Jabón y cremitas, que ya sé que le organizaré con cuidado a la hora de preparar el baño (con la ayuda de Leonardo).

El diario
El diario también suele ser parte de los regalos, de hecho este fue justo el regalo de una amiga. Suelo emocionarme y empezar a escribir y poner fotos pero pronto entre la falta de tiempo y la memoria, termino con dejarlo. Pero si sois más pacientes que yo, hacerlo, es un recuerdo bonito para toda la vida.

Un peluche
El primer amiguito se quedará para siempre o casi. Me parece indispensable, es como tener un llavero, algo personal, aunque no le haga caso todavía, me gusta la idea de ponerlo en la cunita con él como un amuleto que lo proteja.

De momento es todo pero os mantendré informadas acerca mis shoppings y la nueva “estructura del hogar” para mi Orlando.

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20 abril 2017

Una preciosa habitación sin techo.

He crecido en un piso con una gran terraza, mi madre la había adornada con plantas y flores que reflejaban su belleza interior. Solía cuidar de ellas por la mañana muy temprano, cuando la luz todavía pálida empezaba a clarecer los rasgos del paisaje. Si no le daba tiempo porque tenía más lio en el trabajo, mi abuelo, un hombre de 1,90 m de altura con las manos grandes y un cuerpo todavía fuerte para su edad, se ocupaba de regar, cortar o hacer lo que hiciera falta. Él venía por la tarde casi al atardecer, porque decía que las plantas hay que regarlas cuando el sol no es muy fuerte, si no se queman. Desde la cocina le miraba, su espalda arqueada hacía las plantas y algunas palabras de las breves conversaciones que tenía con ellas. Había sido un hombre muy guapo, todavía lo era, igual que mi abuela, una pareja de revista de los años ’50.

Nuestra terraza ha sido el alma de la casa. De pequeños se convirtió en un parque donde hemos jugado en verano y también en invierno, tirando bolas de nieve. Hemos descansado sobre el columpio de tres piezas con tela estampada de flores marrón y blanca.

Ha sido escenario de cenas con amigos y noches traviesas… Solarium con espectáculo para los vecinos jajaj y ahora otra vez se ha convertido en el parque de nuestros hijos y nietos de mis padres.

En Milán he vivido en pisos pequeños y con minúsculos balcones, pero solo el hecho de poner un pie por fuera estando dentro, en mi casa me bastaba.

Tendía la ropa al aire, me sentaba a tomar una copa de vino mientras escuchaba el ruido del verano en la ciudad.

El primer piso en Madrid era perfecto para una pareja y pequeño para una familia, pero le cogí cariño y cuando llegó el momento de dejarle lloré. Pero el segundo piso, que es donde vivimos actualmente, es ideal. La última planta es toda una terraza que mira a los techos rojos de Madrid hasta encontrarse con el cielo infinito. A veces subo y me quedo algunos minutos mirando el panorama y pensando. Estoy bien, me conecto con el mundo y a la vez desconecto de él, es el momento más íntimo del día, lo que se convertirá en un recuerdo para toda mi vida. Vivo las cosas casi como las personas, creo lazos con ellas y acabo aficionándome a lo que representan. La terraza de Madrid, así la llamaré, es mi preferida, tiene encanto y nos encontramos como dos compañeras, por eso he decidido hacernos un regalo. Este año vamos a ponerla guapa, a cuidar de ella más que nunca, porque ella será nuestro oasis en la cálida Madrid veraniega. Con la llegada de Orlando a principios de Julio no viajaremos mucho, con suerte una escapada a Italia en Agosto, por eso necesitamos crear nuestro pequeño paraíso metropolitano.

¿Cómo queremos que sea nuestro paraíso José?

Con muchas plantas, que me recuerden a mi mamá.

Con un estilo único y que me haga sentir a casa.

Con detalles que nos hagan viajar con la mente.

Práctico para que los niños puedan disfrutar de este espacio.

Acogedor para nosotros y nuestros amigos.

Especial para todos los que lo miren.

Estamos en pleno proceso creativo, montándolo poco a poco y juntos los tres, porque es nuestro hogar. Leonardo ayuda que da gusto, parece uno de los siete enanitos de Blancanieves, mientras se esfuerza con esmero para mover algo demasiado pesado para él, pero no hay forma de disuadirle.

Hemos terminado de poner todo el suelo. Hemos optado por uno de madera que aísla un poco del impacto con el calor que quema y es súper sencillo de poner, porque funciona por acoplamiento de las piezas, como un Puzzle.
Nos enamoramos literalmente de la colección de Ikea, la verdad es que de dos; la Jassa y la Sommar. Nunca antes como este año me ha parecido tan bonita y diferente, ha cogido en pleno mi deseo de crear algo veraniego que pareciese una habitación de la casa. Resumiría con el título de una famosa canción italiana “Il cielo in una stanza”. Así eres terracita mia, una preciosa habitación sin techo.
De momento hemos decorado solo una parte de la terraza, la que sería la zona chill y una parte botánica con plantas, mientras nos falta la otra parte que es donde pondremos la mesa para comer y un techo de bambú para obtener una zona de sombra.
Hemos colocado dos alfombras de paja en el suelo para dar un toque más íntimo y encima hemos posicionado los sillones, que me recuerdan a algo entre un estilo colonial y el sofá de mi abuela que tanto me gustaba. En el centro pusimos dos mesitas a juego y de diferentes tamaños. El buscado toque único lo hemos obtenido con dos lámparas que comúnmente llamaría abat jour, pero no sé si aquí se me entiende. Son las típicas lámparas que se encuentran en la casa de los abuelos, pero revisitada, con un estampado étnico que mantiene sabor antiguo. Elegimos una con estampado blanco y negro y otra de colores y crean un contraste de verdad muy especial. Más a juego son los jarrones de paja coloreada y tremendamente bonitos.

El resultado es acertado. Nos gusta!

Entre plantas de varios origenes, formas y tamaños y que José cuida regularmente, aunque no veo en él el “DON” de mi mamá o de mi abuelo, pero estoy segura de que las plantas notaran el cariño que pone en esta actividad, hemos creado un área “solárium” con tumbonas de colores tropicales y estampados ’70.

Nos falta todavía mucho y estaré encantada de contaros nuestras historias de terraceo, mientras tanto espero que disfrutéis de estas fotos que nos retratan felices en nuestro paraíso madrileño.

Las fotos son de Araceli Vázquez.

Toda la decoración de la terraza es de Ikea.

Mi vestido es de &Other Stories.

Leonardo lleva una camisa de manga corta y sudadera de Chicco y pantalón de Cos.

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17 abril 2017

Viaje a Fuerteventura

La semana pasada fuimos a Fuerteventura a pasar la Semana Santa. Era una de las pocas Islas Canarias que todavía no conocía, junto a El Hierro y La Palma.

Nos quedamos en un hotel que se llama Iberostar y que está ubicado en el Sur de la Isla, cerca de Morro Jable.
Desde nuestra habitación podía ver el mar, cada mañana al despertarme, salía a la pequeña terraza y respiraba hondo la brisa marina. Es lo que he echado de menos hoy al levantarme, aunque en Madrid tenemos una bonita vista.

En la triple con Leonardo estamos cómodos, posicioné su cama contra de la nuestra y le organicé una barrera para que no se cayera (está acostumbrado a dormir en el suelo, su cama es un gran colchón posicionado delante de la ventana de su cuarto, ya lo habéis visto en varias fotos).

Este año es en absoluto el que hemos disfrutado más, se nota que Leonardo es mayor y que sus necesidades van acercándose cada vez más a las nuestras, así que no me estresé con los horarios, pero igualmente te compromete en algunas cosas, por ejemplo no hemos podido visitar toda la isla, sino que nos hemos quedado en el Sur.

La playa bajo el hotel, que iba más o menos desde el faro del Matorral hasta playa de Esquinzo, era bonita aunque mi preferida ha sido la playa de Sotavento. El primer día que fuimos, me quedé impactada por su vastedad y siendo la marea baja, se había creado una especie de pequeño estanque que hizo de este lugar algo especial, que nunca había visto. Un paisaje de dunas blancas y arena de una textura diferente a lo que estoy acostumbrada, compacta y blanda, casi como una arcilla, el mar encrespado y las velas de colores que decoraban el cielo.
Me bañé con Jose, Leonardo no quiso, todavía no lo convencemos para entrar en el mar. Sabe nadar porque va a natación, pero algo del mar le asusta, supongo la inmensidad. Un día balbuceó que si se metía en el mar, iban los piratas a cogerle. Poco a poco lo ayudaremos a perder el miedo, tal vez en aguas más calmas y cálidas como las del Mediterráneo.

Fría pero no helada como el agua de Tenerife, así que aguanté bien. Eso si, no hay forma de escapar del viento, aconsejo por lo tanto llevarse crema para el pelo! Yo la olvidé y durante una semana parecía a Jane de Tarzán en su momentos más salvajes.

Fuimos a visitar otras playas, como la de Los Gorriones pero resultaron demasiado ventosas, tanto como para quedarse abrigados.

Me he quedado con la ganas de visitar en norte de la Isla donde supongo haya más cosas para ver, más vida. Mientras el sur es más salvaje y desierto, una meta para familias sobretodo y obviamente para los amantes del Windsurf y Kitesurf.

Este ha sido mi último viaje en avión, ahora empieza la etapa del último trimestre en el que no podré coger aviones, así que me quedaré tranquila en Madrid o quizás con suerte, el puente de Mayo lo pasaremos visitando Asturias u otras zonas preciosas de este país.

De momento aprovecho de la tranquilidad de mi casa, empiezo a notar que Orando se hace grande dentro de mí y me encuentro un poco más cansada, además que no para de moverse y no estoy durmiendo muy bien.

¿Que tal vuestras vacaciones?

Leonardo lleva un total look de Benetton.
Chaqueta vaquera azul marino que me encanta! Le queda ideal, una t-shirt que le decimos que es de tigre y es su favorita y bermudas de lino azul marino.

De vez en cuando nos gusta jugar a combinar ropa o zapatos, como en este caso que hemos elegidos para los tres unas zapatillas Superga. Las tres azul marino, Leonardo el modelo con velcro, mientras las nuestras con cordones.

Mi vestido premamá de Envie de Fraise. El tejido recuerda un vaquero pero es un algodón muy suave, es ideal para el verano, aunque con tanto viento he tenido que ponérmelo con una chaqueta vaquera.

Nunca he sido una loca de tomar el sol, sinceramente me gusta tener un color de piel clarito y además mi piel es tan delicada que no quiero traumatizarla, así que me protejo con cremas solares de alta protección y no me expongo mucho a los rayos. Prefiero bañarme en el mar o leer un libro a la sombra, bueno esto cuando Leonardo no estaba jajjajaj.
Con el embarazo tengo aun más cuidado y a parte de las cremas, he preferido utilizar bañadores que me protegieran la barriga. Siempre me han gustado los bikinis estilo años ´50, con las bragas muy altas y este año también he optado por un premamá compuesto de un top y una braguita que me resultó muy cómodo. El efecto visual es el de un bañador de una pieza pero al ser dos te facilita el cambiarte, incluso la posibilidad de ponerlo mezclado con otros bikinis.

Éste de la foto en particular es de una marca premamá que se llama Envie de Fraise, hay que pedirlos en la pagina web porque se trata de un Brand francés. Hay varios modelos y tallas, yo cogí una small y tenía casi de sobra, son lo suficientemente elásticos para adaptarse al cuerpo durante el embarazo. Mi modelo es de rayas blanca y azul, con los lazos rojos y blancos, me hacía muy francés el estilo.

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