Mamma Mía

18 octubre 2018

11 cosas imprescindibles que viajan conmigo

Parece que finalmente el otoño ha llegado y aunque sigue brillando el sol, en mi casa las chaquetas ya están atascando el perchero de la entrada.
Acabamos de pasar por el primer puente post vacaciones. Nosotros nos hemos quedado en Madrid. Dudamos entre quedarnos o irnos a algún lado, así que recorrimos a la celebre lista de “PROS y CONTRAS” y ganaron los contra jajjaja. Además la lluvia durante el puente no nos animó.
Mientras tanto me ha surgido una idea para este post, que si es diferente de los habituales, pero quizás (ojalá) os resulte útil.

Es una lista de las cosas imprescindibles que van en mi maleta, independientemente del periodo y del destino, de la duración y de mis acompañantes. Estas 11 cosas siempre las llevo conmigo.


@leo_nar_do_paints

Cargador de móvil.
Causa de discusiones con José si viajamos juntos jajajja, porque él siempre cuenta con el mío y yo con que él haya traído el suyo. Siempre está lo primerode mi lista.

Documentos
Si no me lo apunto sería capaz de olvidarlos. Tengo mi carpeta especial con todos los documentos para viajar.

Ordenador y cámara.
Mi trabajo tiene muchas ventajas y es maravilloso pero no tiene vacaciones, así que los medios digitales se mueven conmigo siempre.

Chocolate negro 90%
No me quedo satisfecha si después de una comida me quedo sin mi trozo de chocolate.

Roha – max
Os soy sincera, cuando viajo, mi cuerpo lo nota, por ello me llevo siempre un producto que se llama Roha max, a base de plantas y extractos vegetales, con SEN, que me ayuda a mantener un tránsito intestinal normal durante esos días. Hay 3 referencias, la roha max clásica (con sen, hibisco, regaliz y menta)  y las nuevas referencias roha max: de cúrcuma y anís o con chía e ispágula. Las 3 se pueden tomar en infusión o directamente masticando.”

Gafas de sol
Aunque no tenga los bonitos ojos azules de Orlando soy muy sensible a la luz y no puedo vivir sin gafas de sol.

Chicles
Desde que era pequeña tengo la costumbre de llevarme chicles en el bolso, suelo tener en cada bolso un paquete de chicles, lo mismo pasa con la maleta.

Bolsas de plástico para la ropa sucia.
Soy una maniática de primera, también en el orden de la maleta. Lo de separar la ropa sucia de la limpia es una prioridad para mi.


Libro y música
No tengo tiempo para leer a pesar de lo mucho que me gusta! Pero nunca me doy por vencida y sigo poniendo un libro en mi maleta, con la esperanza de conseguir esa media hora para relajarme y perderme dentro de un historia, también me llevo mi antiguo I pod para escuchar música.

Necessaire de baño.
No soy fan de usar los productos de los hoteles, prefiero llevarme los míos y en caso de solo llevar equipaje de mano, utilizo los botecitos de tamaño más pequeño.

Funda para los dientes.
El rollo de todas las noches, quien la usa lo sabe….


1 comentarioEnviado por: lcaldarola

15 octubre 2018

El amor dura tres años

El amor dura tres años es el titulo de una novela de Frédéric Beigbeder que no he leído pero vi la película y me gustó, me pareció sencillamente verdadera. Os recomiendo verla.

El amor dura solamente tres años, luego en las relaciones de pareja se imponen el tedio y la monotonía.

Cuantas veces ha sido el tema de conversación con mis amigas, delante de un café, un vino o en un momento de crisis.
Mi teoría es que el amor verdadero supera el tedio y la monotonía, aunque el camino no es fácil, mientras el enamoramiento sigue un ruta descendente hasta acabarse, con el tiempo las mariposas abandonan el estomago y vuelan hacía otros lugares. Además comparto lo de los tres años, en mi caso se ha clavado.

Mi primera relación ha durado menos, pero mi primer amor ha durado tres años, porque antes de acabar juntos, he estado mucho tiempo afinando mis técnicas de abordaje. No recuerdo exactamente cuando me enamoré de él, pero sé que fue amor a primera vista. Desde que nos conocimos, se convirtió en mi amor platónico, él pasaba de mi y yo de mis pretendientes. Nadie entendía nada, yo tampoco, menos ahora, cuando pienso al chico de pelo rizado con los ojos verdes que moría por mi mientras yo le hablaba de otro. Era una chica guapa pero me buscaba amores difíciles, en este caso un chico mayor y con novia. Le cortejé usando todas mis cartas, durante un año y medio y finalmente cayó en mis redes, en el siguiente año y medio me desamoré de él.
Mi atracción por los amores imposibles ha sido una constante en mi vida, no os voy a hacer una lista pero creedme que os digo la verdad. Eso si, no recuerdo haber pasado un solo día de mi vida sin estar enamorada. Mis relaciones acababan dentro de una nueva relación, una especie de cadena natural que no fui capaz de romper nunca.

Mi mejor amiga de aquella etapa se asombraba con mi capacidad de enamorarme y yo le decía: Me gusta la gente, me gustan las personas, hay demasiadas personas interesantes en el mundo.
Y cuanto menos prejuicios tienes, más personas interesantes conocerás, yo siempre he tenido una actitud positiva hacía los encuentros, siempre he sido una persona curiosa y entusiasta, la envidia no es parte de mi personalidad, mientras la estimación si.
Enamorarse es abrirse, ser receptivos, a algunas personas les cuesta, mientras que a otras les resulta natural.

Mi segundo amor fue muy atormentado y duró un poco más de tres años, entre rupturas y reconciliaciones, cuando acabó definitivamente sentí que mi alma se liberaba de un peso. En lugar de sentir pena, resucité. Era el momento justo para disfrutar de un poco de aire sin pareja, de salir e irme de vacaciones sola con mis amigas, lo probé pero evidentemente no era lo mío, porque mi tercer amor me estaba esperando. Completamente diferente del anterior, un chico ideal sobre el papel y tal vez por su pinta tan perfecta, tardé en convencerme. Este amor fue más débil que los anteriores, menos adictivo, pero creí en él igualmente y me empeñé en que funcionara. Funcionó durante tres años, hasta chocarme con el mayor sentimiento probado hasta entonces. Cuando encontré mi cuarto amor me di cuenta de que los anteriores no habían sido nada en su comparación. Me sentí invadir el corazón, el cuerpo, el alma del amor más maravilloso. Mi cuarto amor fue el amor de mi vida (hasta al quinto). Todo con él fue especial, descubrí mi esencia, mis virtudes, me hice más fuerte, más segura y con él también despertó mi parte más creativa. Fue el hombre que me descubrió y me enseñó a mi misma. Vivimos juntos y creí que sería para siempre, mientras que después de más o menos tres años algo cambió, el tedio y la monotonía que aparecen cuando el amor se va descolorando me hicieron más vulnerable. Jamás hubiera imaginado que pudiera pasar y luché con todas mis fuerzas para que durara, pero el destino hace lo que quiere y por cuanto te opongas, te lleva a donde tienes que ir.
El destino me llevó a mi quinto amor, que empezó como un amor clandestino y desinhibido. El más pasional e imposible, capaz de quitarme el sueño y la razón.
Mi quinto amor es el que revolucionó mi mundo y el que me enseñó el amor incondicional que dura para siempre. El amor de madre.
Han pasado más de tres años y sigo enamorada de José, puede que sea la excepción que confirma la regla o que finalmente estoy lista para traspasar la línea sutil que separa el enamoramiento del amor verdadero.


Mi vestido es de Sophie and Lucie.   Mis botas de House of Holland.

Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


8 ComentariosEnviado por: lcaldarola

8 octubre 2018

Destete

He dedicado varios posts a este tema y es cierto que interesa solo a una parte de las mujeres que me leen, pero la mayoría hemos pasado por ello o lo pasaremos y además sigo recibiendo muchas preguntas sobre la lactancia y el destete. De esto último os voy a hablar.
En el post dedicado a la lactancia os conté mis dudas y mi estado de animo bastante dubitativo y la decisión final de seguir amamantando, como me aconsejaba mi instinto.

Hice bien.

No puede ser tan difícil para los dos, debe haber una forma más natural de separarse, como me pasó con Leonardo la primera vez. Eso creía.

Efectivamente el tiempo me dio la razón, no era el momento. No lo era porque yo no estaba preparada, creo que ninguno de los dos.
Una madre siente cuando llega el momento y lo podéis reconocer si sois honestas con vosotras mismas, porque cuando se trata de decisiones importantes el mejor consejero es el corazón y el mayor enemigo son las opiniones externas.

Éste es mi único consejo, de resto prefiero contar mi experiencia porque creo que es más útil a quien está pasando por este momento delicado.

He dejado definitivamente de amamantar a Orlando hace un mes y medio más o menos, él tenía trece meses. Llevaba ya meses amamantándole solo por la noche, con el año empecé a disminuirle las tomas, dejando solo una por la mañana y otra por la noche. El proceso fue natural porque la introducción de nuevos alimentos despertó la curiosidad de Orlando y la novedad lo distrajo de la teta.
No complementé nunca con leche de formula porque la rechazaba, como cualquier otra tipología de leche, no le gusta y me parece fantástico, hay más fuentes de calcio en este mundo a parte de la leche, que además puede resultar difícil de digerir para el organismo humano. (Pero esto ya lo sabemos, incluso la misma naturaleza nos lo enseña, dando a las madres la oportunidad de producir la propia leche durante todo el periodo necesario del crecimiento del bebé, exactamente como en el mundo animal, cada mamífero con su propia leche).

(Quiero precisar que no estoy en contra de quién elije por cualquier razón la leche de formula en lugar de la lactancia materna. Mi mamá no me amamantó y a parte de ser una persona sana, tenemos una maravillosa relación. No critico nunca la elección de una madre, sino que la apoyo porque sé que la elección viene del corazón).

Es cierto que el biberón de leche templadita sustituye bastante el mimo del momento teta y de una forma facilita “la separación”. Pero si el niño no quiere biberón, como en mi caso, no pasa nada, se puede conseguir igualmente un destete sin traumas.

La toma de la mañana es la que más me costó quitar porque al amanecer, cuando se despertaba con hambre, no tenía el recurso del biberón, que se consume directamente en la cama y concilia nuevamente el sueño. Tenía que buscar otros alimentos y de consecuencia empezamos a levantarnos pronto para desayunar como los mayores jajjajja.
Cuando cumplió los treces meses había conseguido amamantarle solo por la noche, antes de dormir y cuando se despertaba, una o dos veces en total.
Bajando la demanda, también la producción de leche disminuyó y noté mis pechos hacerse más pequeños, juntos a la falta de subida de leche, la progresión me ayudó también a no tener problemas de mastitis ni mucho dolor. Poco a poco el momento destete se estaba preparando, iba llegando sin forzar la situación.
Yo soy de la idea que hablar con los niños es importantísimo, también cuando pensamos que no nos pueden entender, hay que hacerlo igualmente, explicarles las cosas, pero en este caso no es suficiente. Hay cosas que rechazamos entender, también nos pasa a los mayores. El amamantar para los niños es algo ancestral, visceral, que tiene fuertes y profundas raíces, explicarle que se acabó sirve de poco. Mejor hacerlo despacio, con paciencia y empatía.

La ayuda de José y de la cuidadora de Orlando ha sido fundamental, sola no lo hubiera conseguido.

Mi señal fue una noche en la que Orlando se durmió sin teta, probablemente porque estaba muy cansado, entonces cogí coraje. El siguiente día se durmió con José y el siguiente con la chica, Le mantenían distraído y aguantaba bien, sin llorar. Seguimos así, por turnos y distrayéndole, el primer periodo no conseguimos dormirlo antes de las 10.30/11.00 de la noche y recurrimos a cualquier ayuda, incluso los dibujos de la tele o las canciones en el móvil, cualquier distracción era bienvenida. Creo que cada uno necesita buscar su propia técnica y yo sabía que sería solo un periodo, además no había empezado la escuela infantil todavía, así que no necesitaba madrugar. Tiempo al tiempo, esto también cambiará, pensaba.
La mayoría de las veces, cuando se despertaba por la noche, me pedía simplemente agua o chupete y se tranquilizaba, mientras otras veces tardaba en volver a dormirse y tuve que recurrir a las canciones en el móvil para no levantarnos de la cama. (No estoy orgullosa de ello, pero me han servido).

Cuando el destete fue completo y la nueva situación se normalizó, empecé a trabajar los hábitos; intentar que se durmiese entre las 9 y las 9.30 y sin medios digitales. El comienzo de la escuela infantil nos ayudó en este proceso y conseguimos dormirle antes de las 9.30, eso sí, por turnos José y yo dimos vueltas y vueltas por el patio de casa con Orlando montado en el cochecito y ahora que empieza el frío hemos conseguido dormirle en casa, pero la mayoría de las veces siempre en el carrito, porque es más rápido y práctico, mientras que en la cama tarda más tiempo.

Cada vez más me doy cuenta de que la experiencia nos ayuda a aceptar que cada niño necesita un método, un tiempo y una disciplina personal, pero todo se consigue con paciencia y devoción.

El destete es una etapa significativa y en la mayoría de los casos dura, pero todas pasamos por ello, y lo superamos.
Eso si, no os voy a negar que a veces extraño ese periodo, el destete para mi es el final de una etapa: la de la madre y su bebé, a partir de entonces no hay más bebé, sino niños, que además crecen muy rápido.
La lactancia es el recuerdo más nítido que tengo con ambos mis hijos, algo que me ha marcado por dentro y que jamás olvidaré. Si tuviera que describir lo que representa para mi la lactancia materna, diría que es un infinito atardecer con la persona que amamos.


4 ComentariosEnviado por: lcaldarola

5 octubre 2018

Adorable

El perfume de rosa siempre ha sido mi preferido. Cuando era pequeña recuerdo que me empujaba con los pies hasta alcanzar los jardines de rosas que daban hacía la calle y así poder oler de cerca estas flores tan bonitas. Me gustaba el tacto tan suave y el punto cítrico que me recordaba a algo limpio, todavía sigue haciéndome el mismo efecto, aunque ya no me pongo de puntillas en medio de la calle.

El destino me llevó ayer a revivir un recuerdo de la infancia, celebrando juntos a Elle, Adorable la última fragancia de Angel Schlesser que tiene entre sus ingredientes la rosa. Por ello, toda la decoración del evento estaba basada en esta flor, la mesa me pareció preciosa. Digna de un cuento de princesas y así es como me sentí yo cuando tuve que escaparme para recoger a Orlando de la escuela infantil, Cenicienta a medianoche.

El evento fue en el hotel Santo Mauro, una celebración acompañada de charlas, vino rosé y un olor a primavera, que quiero recordar cuando el frio del invierno llegue a nuestros jardines.


Una mujer que admiro muchisimo por su profesionalidad y humanidad. Benedetta!


Con la adorable Natalia 🙂


1 comentarioEnviado por: lcaldarola

4 octubre 2018

miercoles

Es miércoles, bueno será jueves cuando lo leáis pero hoy, el día en que estoy escribiendo es miércoles. Llevo la semana más rara del mundo, el lunes por la tarde pensaba que era viernes, será que desde el sábado no consigo dormir más de tres horas del tirón o en algunos casos, más de tres horas.
El lunes tuve un día ajetreado por lo que no pude preparar el post, las más atentas lo habréis notado, os pido perdón, pero no me da la vida. Desde que Orlando está en la escuela infantil, esta casa se ha convertido en una cueva de virus, los mayores nos defendemos bien, Leonardo es fuerte, mientras que al pobre Orlando no le da tiempo de salir de una para meterse en otra.
Como consecuencia mi “tiempo libre”, que había despegado con el comienzo de la escuela, ha vuelto a ser más o menos cero.
Anoche, la cuarta noche mala, me he dado cuenta de que el virus en forma de besitos se había infiltrado en mi cuerpo cansado, así, para darme el golpe definitivo.
Por ello estoy escribiendo desde mi móvil, tumbada en el sofá con la bata gorda encima y la ventana abierta, por lo que José me diría que tengo un problema y yo le contestaría: ¿¿en serio a ti no te gusta taparte y abrir la ventana??
Precisamente son las 11.45 y estoy luchando con mis fuerzas y mi conciencia para mantenerme despierta y animarme a recoger a Orlando antes tiempo. Para que coma en casa.
José avisa que Orlando ha tenido diarrea estos días, para que tengan cuidado con lo que le dan de comer. Resulta que no, si no tienes carta del pediatra se come lo que hay. Me siento una madre irresponsable que deja que le den a su hijo croquetas después de haber tenido diarrea!
Algo que no puedo entender es el sistema escolar pero lo del comedor ya me parece un atentado a la moral.
Sin embargo mi cuerpo no responde a mi cabeza y le cuesta levantarse, me encuentro bastante mal lo admito y además los compromisos de trabajo me estresan. Estoy en plena crisis de miércoles, ¿me entendéis? La mezcla de falta de sueño, microbios y líos. Es cuando deseas volver a ser niña y que sean los mayores los que se preocupan si no duermes o si estás enferma.

Ánimo a las que estáis en la misma crisis del miércoles o del jueves. Buen fin de semana.


Top de Zara. Pantalón de h&m. Zpatos de &Other Stories.
Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


4 ComentariosEnviado por: lcaldarola

27 septiembre 2018

Barcelona

Acabo de volver de Barcelona, bueno para ser precisa estoy todavía en el ave que en una hora me llevará a casa, donde mis hijos me esperan, los que he dejado durante una noche.entera Mi primera noche sola. Desde que tengo pareja, las noches sola han desaparecido y desde que soy madre, ha desaparecido también el “sueño de un tirón”.
Así que para mi ha sido una primera vez por todo lo alto.
No he provocado ningún trauma, tampoco he salido hasta el amanecer. Me he despedido de una maravillosa vista nocturna y de mis amigas a la 1.30 y me he despertado con los reflejos del brillo del mar a las 9 de la mañana.
He dormido una noche entera, en una cama de las más cómodas jamás probadas, una sola para mí, suave y limpia. He disfrutado de cada centímetro de algodón blanco al contacto con mi cuerpo.

Llegué ayer, después de llevar a Orlando a la escuela infantil y dejarle en lágrimas (ojalá se acostumbre pronto, mi cielo) me fui a coger el tren, viajamos un grupo de chicas, pero sobre todo con mi rubia preferida. Miri, que durante este viaje de vuelta echo de menos. Llegamos al hotel Arts. Imponente y lujoso, pero lo mejor de todo es que teníamos cada una una suite (que alucinada os enseñé por stories). Ana ya había llegado. – Que suerte estar un martes aquí con mis amigas – pensé.

A veces un día tiene más de 24 horas, porque haces tantas cosas que las horas vuelan, así fue nuestro martes. Por la tarde fuimos en la nueva peluquería de Rossano Ferretti, que está en el hotel pero tiene acceso también desde la calle. Nos hicieron tratamientos con la nueva línea de coloracion KPME  de Wella.
El fuerte viento nos despeinó nada más salir de la peluquería, pero no nos importó y el frescor de la noche tampoco porque estabamos las tres juntas.

Amigas mias lo bien que he estado con vosotras! Es verdad que el lugar era mágico y que el plan, a pesar de ser una “cita de trabajo” era muy guay, pero lo más maravilloso ha sido compartirlo con vosotras.
Las personas son lo más importante, en cualquier sitio y en cualquier momento. Espero poder compartir pronto más aventuras con Ana y Miri.

Vuelvo a Madrid contenta, he estado fuera dos día solamente pero tengo la sensación de que han sido más, la libertad de estar sola ha dilatado las horas. Tengo ganas de ver a Leonardo y Orlando y decirles que mamá ha vuelto, porque así es, las mamás, a pesar de irse, siempre vuelven.

Mi falda y top son de H&M, las sandalias de Gucci de una antigua temporada.

Desafortunadamente no he tenido tiempo para hacer más fotos y la calidad es regular porque la hice con el movil y con poca luz.
Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


7 ComentariosEnviado por: lcaldarola

24 septiembre 2018

Los niños preguntan.

Antes de acostarse es el momento de las confesiones, de las preguntas ,de las respuestas, y de los rezos (en mi casa). Es el momento que más disfruto con mi hijo mayor, siempre me ha gustado la intimidad que se crea en la cama antes de cerrar los ojos.
Eran cuentos y largos besos cuando era más pequeño, ahora son diálogos y largos besos todavía.

Leonardo está acostumbrado a dormir en su cama, pero su papá o yo le hacemos compañía hasta que se queda dormido. Nos acurrucamos en su gran cama a los pies del ventanal mirando el cielo. Sus manitas me enredan el pelo y su voz me pide hacerle caricias, mientras conversamos sobre varias cosas.

Las preguntas empiezan pronto, pero a los cinco años (casi) se hacen más “sofisticadas” y no se conforman con cualquier respuesta.

Hace unos días, tumbados en la cama empezamos a rezar, el Ángel de la Guarda primero, luego la Virgen y Jesús, cuando terminamos le dije “faltan los muertos” y Leonardo se quedó sorprendido “¿Como que los muertos mamá?”  Me preguntó.
“Hay que rezar también por ellos Leonardo”.
Entonces empezó una ronda de preguntas sobre los muertos y la muerte.
Le conté que todos mis abuelos murieron y que desde entonces yo les pido que me ayuden desde el cielo y que ellos lo hacen. Porque a pesar de que yo no les veo, ellos me ven a mí.

“¿Mamá y tu abuelo te dijo ciao bambina?” (jajjajja me hizo mucha gracia).
“Si Leonardo”.
Le conté que la última vez que vi a mi abuelo (el último en morir de los cuatros), me dijo una cosa en el oído y luego con los ojos llorosos, me dio un beso muy fuerte.
Murió algunos meses después. “Así se despidió” le dije.

Luego vinieron las preguntas más complicadas, si los leones mueren y si los perros también. “Si, todos morimos antes o después”.
Los niños también.
Las madres también.
Y se preocupó.

No es fácil explicar a un niño temas como la muerte o las enfermedades. Mientras hay populaciones que por cultura o por condiciones de vida, llevan con naturalidad ambas cosas, en nuestra cultura basada en la híper protección, es más difícil encontrar las respuestas adecuadas.
Además hay una serie de factores que influyen como la fe y la espiritualidad, la religión, el país donde hemos nacido y donde vivimos, las experiencias personales que forjan nuestra vida. Todas estas cosas crean muchas variantes en la tipología de educación y filosofía de vida que queremos transmitir a nuestros hijos.
Cada familia se enfrentará a estos temas con su propia ideología. La mía la tengo muy clara, aunque reconozco que no es fácil ponerla en práctica. La aceptación y la gratificación son la base y luego la fe en que las uniones profundas se quedan más allá de esta vida. Para siempre.

Me gustaría mucho conocer vuestras experiencias y opinión sobre este tema.


Todos los outfits de Leonardo y Orlando son de Primark.


Mi mono es de Cos y las sandalias de Chloe de una antigua temporada.

Fotos de Elena Bau Fotografia.

Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


4 ComentariosEnviado por: lcaldarola

20 septiembre 2018

Wonder

Cuando tenemos un hijo estamos acostumbrados a buscarle la semejanza con alguien de la familia y si no lo hacemos nosotros, serán los abuelos, los tíos, los amigos o la gente que encontramos por la calle.
Mi padre es la única persona que conozco, que cuando le pregunto a quién se parece Orlando?, me contesta: “ A Orlando”.

¿Por qué siempre adoptamos un modelo estético o intelectual, en lugar que aceptar nuestra unicidad?

Incluso los padres intentan crear hijos a su propia imagen y semejanza. Así que si uno de los dos tienen una pasión, se sacrifica cuerpo y alma para intentar que el hijo también la tenga. Se le hace estudiar la misma carrera, incluso a veces en el mismo colegio, o se intenta crear el producto deseado, “el mejor en el mercado” o el que los padres no han logrado ser.
Criamos a nuestros hijos para que encarnen un modelo pre-confeccionado de la sociedad en lugar de enseñarles a quererse tal y como son, a buscar sus propios talentos, aunque sean comunes y sencillos. Mientras que deberíamos enseñarles a tener como único modelo, a ellos mismos, para ser sus mejor versión.

Trabajar de padres es muy complicado y no hay un modelo estándar a seguir porque cada familia tiene su historia. Lo único que podemos tener en común es criar con amor a través de la educación emocional, del respeto hacia el prójimo (persona, animal o planta que sea). Yo soy partidaria de una educación libre de tabús y basada en “la diversidad en lugar de la igualdad”.

Quiero decir….

Que nos llenan la cabeza con el temas de la igualdad, lo cual comparto el concepto, pero la verdadera maravilla de la humanidad es que somos seres diferentes y no hay dos personas iguales en la Tierra.
Si nos focalizamos en el concepto “superficial” de igualdad, nos perdemos la belleza que está en nuestra diversidad. ¡La diversidad es mejor!

Respétalo porque sois iguales, amale porque sois diferentes.

Hace unas semanas vi la película WONDER y me gustó mucho. El tema es interesante y la forma de contarlo emotiva, aunque mantiene “la magia de la ficción”, que en la realidad no existe. La realidad es más cruel, el bulling cosecha demasiadas víctimas y algunos niños han llegado hasta al suicidio.

¿Cómo podíamos evitar esto tipo de desgracias y crecer a niños fuertes y sensibles?

Sé que es un objetivo alto y difícil de conseguir en este mundo en el que vivimos y que la teoría es fácil, pero que en la práctica hay muchas variantes y estoy convencida de que una buena educación desde pequeños, es la carta ganadora. Empeñarse a que nuestros hijos crezcan en el amor, libres y sin prejuicios, cosa que además es radicada en el ser humano, porque si nos fijamos, los niños viven las cosas con simplicidad, sin vergüenza y tabús.

Varias veces, paseando con Leonardo me he “avergonzado” por su forma desvergonzada de preguntar a un cojo porque camina mal o decirle a un anciano que tiene muchas arrugas…. Sin embargo la espontaneidad, la ingenuidad en como lo hace, no resulta ofensiva, al revés, la suya es una lícita pregunta sin ningún tipo de prejuicio.

En la película se muestra cómo la educación en casa afecta a la personalidad de un niño. Los padres de los niños que se hicieron amigos de Auggie, el protagonista afectado por una malformación facial, eran personas humildes, con valores profundos y libres de acondicionamiento de la sociedad, mientras que los niños que se burlaron de Auggie, habían sido educados según un modelo más superficial, donde la diversidad era considerada algo malo y espantoso.

«No te puedes mimetizar con el grupo cuando naciste para sobresalir».

Le dijo la hermana mayor de Auggie al oído, antes de entrar en el colegio y es la frase que más se me ha quedado en la cabeza. Es una gran enseñanza para todos.

No hay que compararse y esforzarse por ser como los demás porque la maravilla de la vida y nuestra misión radica en brillar desde la propia unicidad y autenticidad. Gastamos demasiada energía en cumplir con todas las exigencias de los estándares sociales y a veces menospreciamos nuestros propios dones y talentos pensando únicamente en lo increíble que sería ser como otros, sin lograr la paz y la alegría.
La verdadera felicidad está en brillar con nuestra propia luz.


Foto de Elena Bau Fotografia.
Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


7 ComentariosEnviado por: lcaldarola

17 septiembre 2018

Septiembre

En la jerga moderna se llama “Back to school”, vuelta al cole, el periodo comprendido entre el final de las vacaciones y el regreso al trabajo o colegio. Como si no fuera bastante duro volver a “la vida real”, alguien ha pensado reforzar el concepto creando un evento popular y dándole este nombre. Así el mundo entero es plenamente consciente de que se ha acabado el verano, que se pueden guardar los bikinis y recordar nostálgicamente los chapuzones en el mar, los castillos de arena y las cervezas frías mirando las puestas del sol.
Las vacaciones se quedan en un recuerdo escrito en las marcas del sol sobre el cuerpo, todavía bronceado y en las anécdotas a los colegas, mientras tomamos grandes cantidades de café.

Para la mayoría, Septiembre es el mes de la vuelta al cole, sin embargo para mi representa un comienzo.
En mi cabeza la verdadera noche vieja es el treinta y uno de Agosto y el uno de septiembre empieza el año nuevo.

El verano se lleva los éxitos y las derrotas de los meses atrás, mientras que el nuevo arranque trae planificaciones y novedades además de la energía adquirida durante las vacaciones, por ello Septiembre es el mes de los comienzos, de los retos y de las decisiones. Es el mes para relanzar, para mejorar, para ganar y cambiar.

Este Septiembre marca una nueva etapa en mi vida de madre, porque Orlando empieza la escuela infantil, lo que significa más tiempo para mi, pero también más nostalgia…. De nuestras mañanas juntos, de los paseos y de las compras, de los juegos y de las sonrisas, de los enfados y de los besos.
Ahora soy la madre de dos niños, porque mi bebé se ha hecho mayor (Os lo digo con los ojos llorosos).

Más tiempo libre me permite también volver al ejercicio físico, que echaba mucho de menos, después de año y medio sin pisar el gym.
(Llevo un par de semanas con agujetas en cada parte de mi cuerpo).

Mi camino sigue adelante y con más ilusión que nunca, porque estoy realizando mi sueño. Llevo un año escribiendo una novela, no habla de la maternidad, aunque algo se palpa.
Sin duda este es el reto más grande después del ser madre y me siento gratificada y afortunada y bendecida.

Un día os contaré la historia de cómo mi gran sueño se ha hecho realidad y sobre la fuerza que se mueve detrás de lo que creemos con corazón y fe.

Cuando era pequeña, Septiembre era el mes de los cumpleaños, sin embargo se ha convertido en el mes del pistoletazo de salida. Se ha disparado al aire y yo he empezado a correr.
Sin pensar si llegaré la primera, me concentro en mi pasos, en mi respiración, en mi resistencia. Porque os diré, queridos, que ya he ganado.


Mi abrigo con mis iniciales bordadas es de Primark.

Todos los looks que llevan Leonardo y Orlando son de Primark.

Fotos de Elena BauFotografia.

Sígueme en Facebook, Instagram y Twitter: Laura.Caldarola


3 ComentariosEnviado por: lcaldarola

10 septiembre 2018

Pantalón chándal

Las previsiones del tiempo para la próxima semana (según mi Iphone), son lo suficientemente malas como para que no corra el riesgo de olvidarme de que el verano está cerca de desvanecerse. Además, para reforzarlo, el despertador ha vuelto a sonar, justo cuando mi sueño está en su mejor fase, porque las llamadas nocturnas de mis hijos han dejado el paso libre al sueño profundo, paz y silencio reinan soberanos. Me conformo con que por lo menos mi despertador es un jingle pegadizo y de intensidad progresiva y no me provoca malhumor desde que arranca el día, peor es cuando me despierto con la alarma de José, que se parece al ruido de la sirena de la serie “Lost”, un cruce entre un rugido y un ruido metálico demoniaco. Llevo tiempo y me he acostumbrado, pero las primeras veces me costó un susto digno de salir de la cama corriendo, segura de que un avión se estaba estrellando contra de nuestra ventana o que una guerra galáxica se estaba consumando bajo nuestra casa.
La vuelta al cole ha empezado con un poco de lluvia y a mi me han entrado ganas de ponerme los pantalones largos. Me he comprado dos pantalones de chándal de Adidas y con uno de ellos me he hecho un look, aprovechando que estaba Ana en Madrid y había quedado con nuestro amigo fotógrafo Jesús.
Los dos me vacilaron por mi elección, a mi sin embargo me gusta, chándal y tacones, cuello alto y cadena, es cuestión de saberlo llevar 😉

¿Qué tal lleváis la vuelta?

Camiseta de cuello alto Zara, Collar de Uterque, pantalón chándal Adidas Original, sandalis Stella McCartney.

Foto de Jesús Romero Deluque


4 ComentariosEnviado por: lcaldarola

Post Anterior Siguiente Post